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Las diferencias en la crianza de nenas y nenes

Las diferencias en la crianza de nenas y nenes

Las diferencias en la crianza de nenas y nenes


“Los nenes juegan bruto y no tienen conciencia del peligro”. “Las nenas son más compañeras de la mamá y más tranquilas”. Habrás escuchado (y repetido) muchos de los dichos que diferencian y encasillan a los nenes y a las nenas en cuestiones de género. Pero, ¿es posible generalizar?

Es habitual que en reuniones sociales donde la mayoría son padres, al hablar de sus hijos la charla se torne un debate de género sobre las dificultades o facilidades que presenta un hijo varón o una hija mujer.
La creencia popular sostiene que es más sencillo criar varones que mujeres, ya que se supone que al otorgarles mayor libertad física y corporal pueden ser más autónomos y menos demandantes. Sin embargo, las nenas manejan muchas más palabras rápidamente y están mucho más conectadas con las emociones que los nenes.
Para Doris Saslavsky, licenciada en Psicología, la cuestión del género es una construcción cultural en la que se encasilla lo esperado de una nena y de un varón; sostiene que la femineidad o masculinidad se forman en la estructura psíquica, de acuerdo a la relación con los padres.
“Cada niño o niña viene al mundo con sus características y las va a conservar toda su vida. Estas características que forman su estructura psíquica son únicas, singulares, particulares y es por esto que no podemos generalizar y dividir en una cuestión de género”, opina Saslavsky.
Ester Krengel, coordinadora de psicopedagogía del servicio de Salud Mental del hospital Durand, considera que la crianza no se puede evaluar como más fácil o difícil en relación al sexo de los niños, sino que debe ser pensada como un proceso lógico en cuidar física, intelectual y emocionalmente a los hijos.
“No hay un modelo único, perfecto y universal para criar a nuestros hijos, pero sí es responsabilidad de los padres acompañarlos para que ellos, desde bebés, se sientan seguros. Para los niños (tanto varones como mujeres) la seguridad plantea el desafío de demostrar que son capaces de trasgredir”, explica la psicopedagoga.

¿Hablar cuesta tanto?
Siguiendo al psiquiatra y psicólogo Carl Jung, fundador de la escuela de Psicología Analítica, desde Hémera (Centro de Estudios de estrés, fobias y ansiedad) sostienen que los hombres están más relacionados desde chicos con el pensamiento racional, con lo lógico. Mientras que el mundo femenino está ligado a lo receptivo, a la observación y a la capacidad de espera. Estas diferencias se pueden notar en el modo de comunicación de ambos sexos.
“La conexión con las emociones para poner en palabras y transmitirle a otro está socialmente mucho más habilitado en las mujeres que en los varones y es un tema cultural que tiene miles de años de historia”, coinciden las psicólogas Mirta Dall´Occhio y Patricia Gubbay de Hanono, directoras de Hémera.
Estos comportamientos están relacionados con las localizaciones cerebrales. El lóbulo izquierdo tiene más que ver con lo racional y con lo lógico, y el derecho está más vinculado con las emociones, con lo creativo y con lo poético. De ahí provienen los dichos tales como “los hombres no lloran” o “los hombres de eso no hablan”.
La comunicación de los varones con otros varones se suele dar más frecuentemente a través del contacto (practicando algún deporte) y es poco probable que se refieran a lo que están sintiendo profundamente.

Lo que ellas dicen
Sin lugar a dudas, las mamás son testigos privilegiados -y a veces no tanto- de las travesuras de sus hijos, pero también del cariño que ellos les brindan día a día. Por eso es imprescindible que también formen parte de este debate.
“Los varones son bruscos, saltan, suben, bajan y se trepan todo el día. No tienen noción ni se preocupan por el peligro. Además, es muy raro que te cuenten si tuvieron algún problema en el colegio, yo me entero de algunos conflictos por las mamás de las nenas que aparentemente les cuentan todo”, dice Vanina (37), madre de Ignacio (9) y Lautaro (5). “Las chicas siempre ayudan más que los varones en las tareas de la casa. Se pueden compartir muchas otras cosas como disfrutar películas, música, bailes y también secretitos como quién gusta de quién, y otros temas”, cuenta Gabriela (40), mamá de Lucía (15), Rocío (13) y Catalina (5). “Ojo que no todo es color de rosa: en una casa llena de mujeres hay muchos celos, peleas, gritos y llantos, pero también hay mucho compañerismo, amor y unidad”, añade.

Disciplina y rendimiento escolar
Otro de los puntos a debatir es el rendimiento y la disciplina de los nenas y las nenas en el colegio. Para analizar este punto, Silvia Feitelevich, miembro titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), parte de la premisa de suponer que una familia espera que el niño sea exitoso (que logre reconocimiento, fama y dinero) y que la niña tenga una actitud receptiva, suave o sumisa.
“Si el chico o la chica se comportan en forma exactamente contraria probablemente aparecerán problemas o síntomas tanto familiares como personales que darán cuanta de dichas diferencias”, expresa Feitelevich.
“Entonces: si en esta familia el niño tiene un bajo rendimiento en la escuela, aparecerá el rechazo de parte de los adultos. Y si la niña muestra un comportamiento independiente y destaca por su inteligencia, es posible que no obtenga el reconocimiento de sus padres debido a que desafió las expectativas de género familiares”, agrega.
Para Dall´Occhio y Gubbay de Hanono, los varones tienen más problemas de conducta porque están más enfocados en la acción y los problemas de comportamiento, por lo general, están asociados a hechos impulsivos.
“En cuanto al rendimiento escolar son mejores alumnas las nenas, tienen una tendencia a obedecer mucho más. Las mujeres dan menos trabajo. Es por la receptividad y la concentración. En el varón toda esa energía está en ebullición”, explican.
Para Saslavsky, hay niños más transgresores que otros y algunos que no transgreden ciertas normas. “Los llamados de atención de cada hijo se dan en forma de síntomas. No es lo mismo que un niño se accidente con frecuencia a aquél que explorando el mundo se golpea. Los accidentes pueden ser una forma de expresión de algo que está ocurriendo”, reflexiona.
Krengel concluye que los adultos son conscientes de que las actitudes de los varones difieren de las mujeres en cuanto al deporte, a la necesidad de mostrar la ropa, a los juegos y a la aplicación escolar, por lo cual recomienda que los padres, junto con los maestros, despierten en los niños el interés y la curiosidad por aprender.
“Sería importante que cada padre piense en las necesidades y deseos de cada uno de sus hijos e intente otorgarle aquello de lo cual estamos convencidos, con la posibilidad de crecer como adultos responsables, facilitando un mejor desarrollo emocional”.

Fuente:http://www.revistamaru.com/notas/145889-las-diferencias-la-crianza-nenas-y-nenes

4 comentarios - Las diferencias en la crianza de nenas y nenes

@rassia
Muy interesante la verdad! esta muy bueno entender estas diferencias!
@berrugopuz
Muy bueno el post, como siempre son notas muy interesantes!