El número de adeptos a las competiciones de tiro con armas históricas crece cada día. Y es que cada vez son más los amantes de las armas clásicas que quieren demostrar que, a pesar de los años, estos valiosos ejemplares no han perdido ni un ápice de precisión. La modalidad de armas históricas se puede dividir en dos grandes categorías: las pruebas con armas de avancarga y las pruebas con armas de cartuchos metálicos.
Armas con cartuchos metálicos
Existen tres tipos de pruebas para este tipo de armas históricas:
Piñal: se utiliza una pistola o un revólver del calibre que se quiera y se dispara de pie sobre un blanco a 25 metros de distancia.
Freire y Brull: se emplea un fusil del calibre que se quiera. Se dispara tumbado sobre un blanco ubicado a 100 metros de distancia.
Núñez de Castro: el tirador escoge un fusil del calibre que quiera y dispara de pie a una distancia de 50 metros.
Armas de avancarga
Dentro de esta prueba pueden diferenciarse diferentes disciplinas en función del arma utilizada:
Fusil militar: los tiradores disparan de pie sobre un blanco de tipo francés situado a una distancia de 50 metros.
Pistola de ánima lisa y miras de la época: los tiradores disparan de pie sobre una diana ubicada a 25 metros de distancia.
Arma larga con miras de diseño: en algunas pruebas el disparo se ejecuta de pie a 50 metros. En otras, como con un fusil de cualquier calibre o miras de la época, la posición de disparo es tumbada a 100 metros de distancia.
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