El peronismo esa creación de un tipo que hace más de 70 años percibió que algo estaba cambiando después que la Segunda guerra mundial había terminado, tal vez y espero que así sea, esta llegando a su fin.

Durante los años que han pasado, todos los enemigos de esta forma de hacer política se han empeñado en tratar de destruirlo, empleando para ello todas las armas conocidas y desconocidas, entre ellas, el desprestigio, la prohibición, la negación, el asesinato, las revoluciones, las proscripciones y todas las que al más despierto lector se les ocurra.

La percepción es que sus enemigos lo habían intentado todo y que nada pudo dar resultado, que cuanto más se lo trataba de destruir, más se lo fortificaba, se adaptaban a todo, a la derecha liberal, la triple AAA, la guerrilla revolucionaria, los sindicalista dirigentes ricachones, los agiornados como los de la CTA, a los kichrneristas, a los menemistas, a los Hermino Iglesias a todas las formas y estilos posibles.

Pero hay una gran noticia, se olvidaron de uno, el enemigo interior, este venía trabajando el silencio, como una enfermedad adormecida, pero que inexorablemente, desde el sur y desde la profundidad del tiempo, al fin se iba a presentar como una sentencia.

Dormido en el extremo austral una pareja con ambiciones propias se fue gestando hasta crear una idea propia y escindida que traería con ellos el germen de la auto destrucción, pero los peronistas, los verdaderos, no se dieron cuenta, les otorgaron prerrogativas y dinero hasta el hartazgo y esto los adormeció, porque para un peronista de ley no hay nada mas útil que el dinero, con el se hace política y se mejora la vida personal sustancialmente y cocodrilo que se duerme se lo lleva la corriente.

Ya nada esta quedando de la idea primigenia del gran líder, para un peronista no hay nada mejor que otro peronista, o su anacronismo, para un argentino no hay nada mejor que otro argentino, todo eso a terminado, todo debe ser suplantado por la nueva Argentina, la de los ideales nunca renunciados, ni siquiera después de la persecución y genocidio de los ´70s, incluidos los cometidos por los grupos guerrilleros.

Este nuevo pensamiento también debe destruir a la vieja y nueva guardia peronista y no peronista, Scioli, Moyano, Zanola, Macri, Alberto Fernadez, Pino Solanas, etc., para que nazca algo nuevo, sin reciclamientos y mentiras, superador del clásico peronismo.

El Fallecido cónyuge de la actual Presidente los utilizo y se recostó en ellos, en su aparato y logística, los empujo a las colectoras a las testimoniales,a todo lo que lo ayudara a ganar y perdió, pero esa derrota no era mala, significaba que el aparato también iba a ser arrasado por el desgaste y la fricción de una nueva idea, " el Kirchnerismo ", pero se murió el cerebro, quien tenía un idea clara de lo que quería, pero iba lento, a veces vacilante y otras componedor.

Ahora tomo la posta su mujer, esta menos componedora y más sanguínea, decreto y condeno al peronismo al principio del olvido y al comienzo del cambio, la guardia de los ´70s a vuelto de la mano de la Campora, un engendro que quiere transformar a un dentista en el líder de las ideas revolucionarias y que no fue más que un alcahuete de Evita y de origen conservador y Perón aunque nadie lo entienda también era un conservador con aires de Ducce, que cuando falleció su esposa Campora fue lanzado al olvido allá por los años 1950.

Hoy hay que dotar a la juventud de una nueva mística y nada mejor que un nuevo mito, pero de donde sacarlo, Firmenich, la Arrostito, Abal Medina padre, ¿quien?, alguien ignoto, opacado por el paso del tiempo y cuasi desconocido pero con aires democráticos para quienes nacieron en los ´80s y así es, el peronismo tiene certificado de defunción, pero el muerto no lo sabe ¿ o nos esta engañando nuevamente y lo único que hace es mimetismo y esperar hasta que los nuevos revolucionarios pasen?, espero que no, que este sea el principio del fin o el fin del principio, a mi me me da los mismo, igual soy un gorila feliz.-