Ecos de la Patagonia Documentales, entrevistó a dos de las personas que más investigaron sobre el tema, Carlos Di Napoli y Carlos Camarasa.

Les debo la entrevista a Enrique Lucero, Habitante de Camarones, quien cuenta en la entrevista sobre las luces alemanas de submarinos frente a las costas patagonicas en la epoca del '45.

Ultramar Sur, la última operación secreta del Tercer Reich es el título de la investigación de dos periodistas argentinos, Juan Salinas y Carlos Di Napoli, que revela, por primera vez, documentación inédita de la rendición de los submarinos alemanes en las costas argentinas. Los autores han accedido a los interrogatorios de los marinos germanos por parte de la Marina argentina, pero no han podido acceder a los documentos que Estados Unidos y el Reino Unido aún conservan sobre la operación Ultramar Sur, guardados como top secret, y que no se descalificarán hasta el año 2020. Salinas y Di Napoli han trabajado varios años para desentrañar las especulaciones acerca de que en los dos submarinos rendidos en las costas argentinas, el U-530, el día 10 de julio, y el U-977, el 17 de agosto, llegaron importantes jerarcas nazis y grandes tesoros procedentes del Tercer Reich.

link de la entrevista a Carlos Di Napoli.
http://www.esnips.com/doc/3b0e9de2-7bf2-4e18-bdf5-6d6ce5d09271/entrevista-a-Carlos-DeNapoli

Para el periodista Jorge Camarasa, autor del libro “Puerto Seguro”, la llegada clandestina de submarinos alemanes a costas argentinas –sobre todo desde los fines de los años 40 hasta fines de los 50– “es el único capítulo todavía enigmático en la historia de los nazis en la Argentina”.
Luego de publicar “Los nazis en la Argentina” (1992) y “Odessa al Sur” (1995) y escribir el guión de la película “Oro nazi en la Argentina” (2005), Camarasa aborda nuevamente el tema que lo obsesiona haciendo eje en los submarinos nazis que, según testimonios diversos, llegaron y permanecieron ocultos en parajes de la Patagonia argentina.
El autor examina archivos locales y extranjeros y menciona pruebas documentales desconocidas, además de reunir testimonios, cartas y memorias inéditas para reconstruir el itinerario de los desembarcos que habrían tenido lugar desde el cabo de San Antonio, en el extremo sur del Río de la Plata, hasta la costa de Santa Cruz en la Segunda Guerra Mundial.
“Me pareció que era el capítulo más esquivo para investigar porque en principio estaba esa leyenda ridícula de la huida de Hitler a la Patagonia, una teoría que embarró toda la cancha ”, consideró Camarasa .

Link de la entrevista a Jorge Camarasa
http://www.esnips.com/doc/0d29e8c7-5c0d-4da0-afa1-bc60e00df795/entrevista-a-Jorge-Camarasa

Submarinos Nazis en Patagonia
Este "U" esta expuesto en Alemania la foto la tomo el Dr. Gerardo Haase.




Afines de la 2ª Guerra Mundial, en 1945, dos submarinos alemanes se rindieron en la Base Naval de Mar del Plata. El 10 de Julio de 1945 se rindió el U-530, con su tripulación de 54 hombres comandada por el Oberleutnant Otto Wermouth; el 17 de Agosto se rindió el U-977, con 31 hombres bajo el comando del Oberleutnant Heinz Zchaffer. Se dan aquí algunos datos sobre los mismos y algunos comentarios sobre historias y libros al respecto.

Rendición

El 8 de Mayo de 1945 las fuerzas alemanas dejan de combatir y el Almirante Karl Doenitz anuncia la rendición del III Reich mediante la comunicación Nº 0953/4, que transmitió a las fuerzas alemanas la orden de rendición y el inmediato cese del fuego.
Como lo indicaba la "Operación Arco Iris", los comandantes de submarinos comenzaron a hundir y destruir sus propios barcos, hasta que el Alto Mando Aliado ordenó a Doenitz que prohibiera la destrucción o daños a los barcos. Mediante mensajes radiales los aliados amenazaron a los capitanes de buques de quedar fuera de la ley si desobedecían las órdenes, además los submarinos deberían emerger, señalar su posición y entregarse en los puertos indicados haciendo flamear una bandera negra.
Últimas acciones
El 8 de Mayo los alemanes echaron a pique los dos últimos barcos aliados, uno inglés y otro noruego, pero a partir del día siguiente unos 150 submarinos alemanes se rindieron en diversos puertos europeos, cinco en EEUU y 1 en Canadá. El día 20 de Mayo, con la rendición del U-963 en Portugal, el alto mando aliado pensó que los mares se encontraban libres de amenazas y que los pocos que aún no habían aparecido habrían sido hundidos por sus tripulaciones. Sin embargo, poco tardó la prensa en difundir por todo el mundo la posibilidad de que Hitler hubiera fugado a bordo de un submarino, motivada por la entrega de un nuevo submarino el 3 de Junio en aguas portuguesas. Recién se conocería a mediados de los años 90 por parte de los Soviéticos la confirmación de que los restos encontrados en la Cancillería del III Reich eran de Hitler.
La rendición del U-530
A las 7 de la mañana del 10 de Julio de 1945, la silueta de un submarino, cuyo perfil no se asemejaba a las unidades Argentinas, emerge a pocos cientos de metros de algunos pesqueros costeros, a una distancia de una milla y media del Puerto de Mar del Plata. De inmediato, del puente de la inesperada nave comenzaron a observarse destellos luminosos con la finalidad de contactarse con las autoridades navales.
Algunas horas antes la tripulación del submarino tipo IX U-530 había arrojado al mar el armamento principal de cubierta, los torpedos, el equipamiento electrónico, las claves y el libro de bitácora.
El Capitán de Corbeta Ramón Soyuz, comandante del Submarino "Salta", al mando de la Base Naval de Mar del Plata en ese momento, autorizó a la nave alemana, que a marcha muy lenta ingresó a puerto, amarrando luego en la Dársena de Submarinos, cerca del Guardacostas "Belgrano".
El comandante del U-530, Teniente de Navío Otto Vermuth, de sólo 25 años, formó en cubierta a sus 54 subordinados, cuyas edades oscilaban entre los 19 y 24 años. Barbudos y con aspecto demacrado, daban un tono acorde con el lamentable estado exterior de la baqueteada nave. Vermuth había sido designado comandante de la nave en el mes de Enero de 1945 y desde Septiembre de 1944 se había desempeñado como primer oficial.
De inmediato se procedió a la identificación de los marinos alemanes y a un primer interrogatorio facilitado por el conscripto argentino de ascendencia alemana Ecker. El interrogatorio se basaba en saber si habían traído jerarcas nazis a bordo y si habían sido responsables del hundimiento del crucero "Bahía".
Según lo informado por el Capitán, el U-530 había zarpado de la base de Kiel el 19 de Febrero y luego de un reaprovisionamiento en Kristiansand, fueron informados del fin de la guerra cuando estaban rumbo a las costas de Nueva York. De esta manera era poco probable que hubieran podido tomar a algún alto funcionario alemán.
Ante el interrogante sobre el "Bahía", si bien se habían desecho del libro de bitácora- que le hubiera servido de prueba- el submarino no tenía velocidad suficiente como para superar el trayecto de 3.500 millas náuticas (Rocas de San Pedro y San Pablo a Mar del Plata) en sólo cinco días. Satisfechas las autoridades Argentinas, se emitió un comunicado que manifestaba la no responsabilidad del U-530 en el hundimiento del "Bahía" y que no habían transportado a nadie ajeno a la tripulación.
Concluidos los interrogatorios, el día 16 a las 13, el Tte. de Navío Otto Vermuth firma oficialmente la rendición y el pabellón argentino es izado en el mástil del submarino. Vermuth esperaba para entonces que, de la misma manera que se había hecho con el "Graf Spee", la tripulación quedaría internada en Argentina, pero las circunstancias diferían de entonces.
Las potencias aliadas no quedaron conformes con que la Argentina hubiera declarado la guerra al Eje recién el 27 de Marzo de 1945, sólo un mes antes de la terminación del conflicto con Alemania, además el gobierno Norteamericano presionó para que el gobierno nacional decidiera entregar el submarino y la tripulación a los EEUU.
El U-530 zarpó del puerto de Mar del Plata el 15 de Julio, remolcado por el ARA "Ona" y escoltado por los destructores ARA "Misiones" y ARA "San Juan", con destino a Río Santiago, donde posteriormente serían abordados por 33 tripulantes estadounidenses llegados por vía aérea. La tripulación alemana fué internada provisoriamente en la isla Martín garcía, para luego viajar a los EEUU a fin de ahondar los interrogatorios.
Se rinde el U-977
A las 9 de la mañana del 17 de Agosto de 1945, el submarino U-977 emerge a 8 millas de la costa de Mar del Plata, en las proximidades de un grupo de naves de la Armada Argentina que retorna- ban a puerto. Eran los rastreadores ARA "Seguí" y ARA "Py" y el submarino ARA "Salta".
Nuevamente, por medio de señales luminosas, la nave alemana se identifica y su comandante, Capitán de Fragata Heinz Schaffer acepta ser abordado por una reducida dotación de presa al mando del Teniente de Fragata Rodolfo Sáenz Valiente. Escoltado por las naves argentinas, el U-977 ingresa a la Base Naval de Mar del Plata a las 11 de la mañana.
El submarino germano de la classe VIIC había zarpado de su país el 26 de Abril, reaprovisionado en Dinamarca el 2 de Mayo y se dirigía a su área de patrulla frente al puerto de Southampton. La orden de rendición sorprendió a los tripulantes rumbo a la zona de patrulla, por tal motivo, Schaffer reunió a la tripulación y los sometió a la decisión de entregarse o dirigirse a la Argentina.
Sólo los 16 tripulantes casados decidieron retornar con sus familias y en riesgosa maniobra fueron desembarcados en Noruega (ver traducción de P.Zidek de esta parte del libro). Los 32 restantes emprenderían un raíd sin antecedentes dentro de la historia de los submarinos.
El U-977 permaneció sumergido 66 días (posible récord de días en inmersión para un submarino convencional hasta nuestros días) cargando baterías y ventilando el interior mediante el snorkel. Es difícil imaginar las penurias físicas y psíquicas de un grupo de hombres encerrados por tanto tiempo, en un reducido espacio y sin poder ver el cielo. Mucho le costó también a su joven comandante (25 años) mantener la disciplina y el orden.

Fuente de las entrevistas:

http://ecosdelapatagonia.blogspot.com/