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Argentinos, gracias a dios

Argentinos, gracias a dios



Este 27 de febrero cumpliría años el militante social Claudio “Pocho” Lepratti, asesinado en diciembre de 2001 por la policía de Santa Fe.
Este trabajo de hormiga, como él le decía, comenzó en 1991 cuando Pocho abandona su carrera de seminarista para mudarse definitivamente al barrio Ludueña Norte, uno de los más pobres de la ciudad de Rosario. Pero el 19 de diciembre de 2001, en medio de las rebeliones populares en todo el país, se encuentra con su ya mítica muerte: mientras se encontraba en una escuela del barrio Las Flores, la policía irrumpe en la villa tirando tiros al aire, el Pocho sube al techo de la instalación y grita “¡no disparen que acá hay chicos comiendo!”. De un Corsa descienden dos policías, uno de ellos, el agente Esteban Velásquez, lo asesina de un disparo que le atraviesa la garganta.

social


Actualmente, la casa del Pocho es un bodegón cultural donde se realizan talleres y actividades culturales y artísticas todos los días. “El lunes hay taller de fotografía, martes taller de bijouterie, miércoles alfabetización, jueves biblioteca, viernes murga y el sábado taller de inventos con pibes del barrio y la universidad”, enumera Barón, y agrega: “No vemos al lugar como un centro o una institución, por eso nos gusta eso de la casa, de sentir que es la casa de uno. Están las puertas abiertas a quien quiera acercarse a armar un taller o simplemente ayudar”.

Fuente: http://www.prensadefrente.org


trabajo



Atahualpa Yupanqui, (Héctor Roberto Chavero), nació en Pergamino (Prov. Buenos Aires) el 22 de enero de 1908. Cantor, guitarrista, poeta, compositor, recopilador. Hizo sus primeros estudios musicales con el Padre Rosáenz. Más tarde aprendió guitarra en Junín (Prov. Buenos Aires) con Bautista Almirón.

Pasó brevemente por la ciudad de Buenos Aires -donde diversos intérpretes comenzaban a popularizar sus canciones- para actuar en radio. Recorrió después Santiago del Estero, para retornar por unos meses a Raco en 1936. Realizó una incursión por Catamarca, Salta y Jujuy. Más tarde visitó nuevamente el Altiplano en busca de testimonios de las viejas culturas aborígenes. Retornó a los Valles Calchaquíes, recorrió a lomo de mula los senderos jujeños y residió por un tiempo en Cochangasta (Prov. La Rioja).

Enfrentado al régimen militar triunfante, desde 1946 a 1949, sufrió persecuciones, proscripción y cárcel. En 1950 pasó a Uruguay y desde allí a Europa. En París, Edith Piaf le dio la oportunidad de compartir el escenario, debutando en junio de ese año. A partir de allí, realizó varias giras por el Viejo Continente. Regresó a Buenos Aires en 1952. A causa de sus críticas fue expulsado del Partido Comunista, lo que le facilitó el reingreso a las radios, pero le valió las críticas de propios y extraños, que no sabían dónde encasillarlo. Así en 1956, derrocado el peronismo, también fue perseguido por los militares antiperonistas. Pasó unos años alternando entre sus residencias de Buenos Aires y de Cerros Colorados (Prov. de Córdoba), hasta que en 1963/64 emprendió una serie de viajes a Colombia, Japón, Marruecos, Egipto, Israel e Italia. En 1965 se editó el disco El payador perseguido.

Debió internarse en Buenos Aires en 1989 para superar una dolencia cardíaca, pese a lo cual en enero de 1990 participó en el Festival de Cosquín.

Sin embargo, a los pocos días Yupanqui cumplió un compromiso artístico en París. Volvió a Francia en 1992 para actuar en Nimes pero se indispuso y allí murió el 23 de mayo. Por su expreso deseo, sus restos fueron repatriados y descansan en Cerros Colorados. Dejó innumerables obras para el cancionero argentino de raíz folklórica.

Fuente: http://www.raicesargentinas.com.ar/Notas/biografias/yupanqui.htm


gente



René G. Favaloro nació en La Plata el 12 de julio de 1923 y murió en Buenos Aires el 29 de julio de 2000 a los 77 años. En 1949 se recibió de médico en la Universidad Nacional de La Plata. Estuvo radicado en Estados Unidos diez años y allí desarrolló el trabajo fundamental de su carrera: la cirugía directa de revascularización miocárdica (bypass).

No sé que más hay que decir, lo mató una bala disparada por la corrupción y el desinterés de la clase política argentina.
Creo que de Favaloro, cualquier cosa que digamos sería poco porque fue muy grande.

Fuente: Fundacion FAvaloro


nacional



Esteban Laureano Maradona nació en Esperanza (Santa Fe) el 4 de julio de 1895, de muy niño fue llevado a la estancia "Los Aromos", junto a sus hermanos, y allí, con ellos y sus padres, en contacto íntimo con la naturaleza.
Sin embargo, antes de entrar en la adolescencia, se vio obligado a dejar su paraíso, pues la familia se trasladó a vivir a Buenos Aires.
En ella se recibió de médico dos décadas después, en 1928. Se instaló unos meses en la Capital Federal y luego se fue a vivir a Resistencia, capital del entonces Territorio Nacional del Chaco. Por persecuciones políticas emigró al Paraguay, y ofreció sus servicios para desempeñarse como médico en la "Guerra del Chaco", sostenida entre Bolivia y Paraguay, y que acababa de estallar. Se lo incorporó en la Armada y estuvo contento de que se le confiarán enfermos y heridos de los dos países, pues según sus palabras, "el dolor no tiene fronteras".
Terminada la guerra, volvió a la Argentina, a pesar de que el gobierno paraguayo le pidió que se quedar. En nuestro país se desempeñó primero como "camillero" pero tres años después era el Director del Hospital Naval.
En medio de un viaje en tren que lo llevaría de Formosa a Tucumán, sucedió un curioso episodio: el tren que lo transportaba se detuvo a hacer un trasbordo de pasajeros en Estanislao del Campo, un pequeño pueblito del monte formoseño, allí una parturienta se debatía por su vida y la de su hijo en un parto y siendo el único médico que andaba por el lugar se quedó atendiéndola. Los lugareños no dudaron en pedirle que se quedara en el poblado puesto que allí no había ningún médico que los atendiera. Fue así como desde ese año 1935 y durante 25 años permaneció viviendo en Estanislao del Campo.

Al poco tiempo de vivir allí, vió aparecer a los aborígenes de las cercanías. Llegaban de cuando en cuando a los comercios y viviendas de los límites del poblado, ofreciendo canjear plumas de avestruces, arcos, flechas y otras artesanías por alguna ropa o alimento que necesitaban. Eran tribus de tobas y de pilagás. Habían sido soberanos en esos montes; pero ahora deambulaban por ellos como espectros en fuga: derrotados, miserables, desnutridos, enfermos y heridos de muerte por las invasiones extranjeras, que los castigaron sin razón ni piedad.
Se conmovió hasta los más profundo de su ser cuando advirtió la desventura que flagelaba el espíritu y el cuerpo de esos semejantes, y entendió que era su obligación moral aportar algún esfuerzo que contribuyera a beneficiarlos. En ese cometido, realizó gestiones ante el Gobierno del Territorio Nacional de Formosa y obtuvo que se les adjudicara una fracción de tierras fiscales. Allí, reuniendo a cerca de cuatrocientos naturales, fundó con éstos una Colonia Aborigen, a la que bautizó "Juan Bautista Alberdi", colonia que fue oficializada en 1948.
Les enseñó algunas faenas agrícolas, especialmente a cultivar el algodón, a cocer ladrillos y a construir sencillos edificios. A la vez, los atendía sanitariamente, todo, por supuesto, de manera gratuita y benéfica, hasta el extremo de invertir su propio dinero para comprarles arados y semillas. Luego edificaron una Escuela, la primera bilingüie del país, donde enseñó como maestro durante tres años, dando clases en castellano y en la lengua de esos aborígenes.
En 1981 un jurado compuesto por representantes de organismos oficiales, de entidades médicas y de laboratorios medicinales, lo distinguió con el premio al "Médico Rural Iberoamericano".
A principios de junio de 1986, a los 91 años, se enfermó, lo hicieron traer a Rosario para que lo asistiesen y se quedara a vivir con su familia. Cuando lo conducían pidió que no lo llevaran a un nosocomio privado; quería que lo internaran en un hospital público, "adonde va la gente pobre". Accediendo a sus deseos se lo internó en el Hospital Provincial.
Murió de vejez, poco después de despuntar la mañana del 14 de enero de 1995; le faltaban apenas unos meses para cumplir los cien años.

Maradona atendió a enfermos de lepra, de mal de chagas, de cólera, de tuberculosis y de paludismo, todo sin recibir honores. El Doctor Maradona además escribió varios libros y se autodenominó "el médico más zaparrastroso que existe". Por todos estos méritos el 4 de julio, fecha en que nació, fue declarado "Día Nacional del Médico Rural".
Fuente: www.pampagringa.com.ar/BIOGRAFIAS/MARADONA_Laureano/maradona.htm


comun

Argentinos, gracias a dios



El rostro moreno lleva en la piel los padecimientos que la vida le infringió. Pero en sus ojos y en la sonrisa que ilumina su boca, lo que ella hizo por la vida se convierte en un himno de esperanza.

Mónica fue una chica de la calle. Dormía en una caja de madera. El sol nunca le alumbró el paso para ingresar a una escuela. Aun hoy es analfabeta. En el rigor salvaje de la calle, comió de la basura y padeció una violación.

Pero como dice Serrat “a veces la vida nos besa en la boca “. Y a Mónica, un día la vida se sentó con ella a tomar un café. Formó un hogar. Tuvo un hijo. Los sueños imposibles que acunaba en aquella caja de madera, tan lejanos como las estrellas del cielo, que constituían su techo, se hicieron realidad.

El marido trabajaba de noche en la fábrica Volcán. Su hijo cursaba el secundario en un colegio nocturno. Sentada en la vereda, acompañada por la soledad y los recuerdos, se enfrentó a la misma realidad que había padecido. Chiquitos que la interrogaban desde el hambre y la desesperanza “Che ¿No tenés un sándwich ?. Primero uno, luego otro y otro más. Recordó que su marido estaba juntando plata para llevar a la familia de vacaciones. Con su voz grave y cascada cuenta “Decidí hacer una gran cena, puse mi mejor mantel, mis mejores servilletas y estaba feliz preparando milanesas a la napolitana, ensaladas, postres. Era una fiesta“.

Y la fiesta se repitió. Y volvió a repetirse. La mesa se amplió. Eran 25 personas cenando todos los días. El dinero de las vacaciones se esfumó. Cuando se enteraron su marido y su hijo pusieron el grito en el cielo. El hijo le dijo que estaba loca. Y fue el momento en que le contó su historia. La del hambre, la basura, la calle, la violación y la caja de madera. Sus sueños de colegio trunco y de tener una familia. Los reproches se acallaron. San Clemente quedaba muy lejos y el hambre muy cerca. Esa misma noche se puso a hacer flores de papel para juntar dinero y seguir dando de comer. Nuevamente la voz ronca nos dice: “Vendía las flores y pedía en los barrios vecinos, pero no alcanzaba. En esa desesperación, mi marido se fue de casa y yo, queriéndolo mucho, lo deje ir igual. Llevábamos 16 años de casados sin problemas, pero a una persona se la quiere con sus defectos y virtudes y yo en estos momentos debo tener muchos defectos, ahora se usa estar linda, lo estético y eso es una estupidez. Si me dedico a cuidar el cuerpo tengo que abandonar a mi gente y eso no lo haría jamás“. Las víctimas de la pobreza abarrotaron el living de su casa.

El comedor “Los carasucias “ empezó a funcionar en la plaza del barrio. Trescientas personas, una muestra estadística del neoliberalismo depredador y del Estado ausente. El marido volvió a los tres meses aportando su sueldo. El invierno se acercaba, y era necesario un galpón para protegerse del frío y de la lluvia. Mónica hipotecó su casa. Con las donaciones que recibe y las flores de papel, hace más de una década que alimenta a cientos y cientos de argentinos excluídos.

Una vez que una diputada donó tres mil pesos, coincidió con la llegada de dos viejitos que querían matarse porque no podían pagar una hipoteca de dos mil quinientos pesos. Mónica no dudó. Corrió a la escribanía y levantó la hipoteca. Diariamente levanta las hipotecas sociales de un sistema sin alma.

Una viuda donó dinero. Con el mismo compró cinco viviendas. Las arregló y se las regaló a cinco madres solteras. Su único hijo ya tiene hermanos: adoptó unos menores de la calle.

Cuando fue nominada mujer del año, se volvió a encontrar con el Presidente que una vez le prometió ayuda. Después de la consabida foto Mónica le dijo: “Ud. Se acuerda de mi ?. Aquellos por lo que le pedí son lo que los votaron y ya no hace falta que los ayude, porque algunos se murieron, otros están presos y otros subsisten como pueden. ! Que tenga suerte señor ! “.

Mónica Carranza es analfabeta. No conoce quien fue Cesare Pavese, un escritor italiano que dijo “Hay momentos que los que dan no saben escribir y los que saben escribir no se dan cuenta que tienen que dar “.

Mónica Carranza da con el alma. Con la sabiduría visceral de la calle. Con la grandeza de no olvidar su pasado, ni anestesiar sus dolores. Emergió de la calle pero día a día abre un camino para que otros salgan como ella lo hizo. Ante tanta humanidad, porque no confiar que un mundo distinto es posible. La esperanza no esta exiliada. El amor no está proscripto. La solidaridad está ahí, para atenuar con modestos recursos los que debería suministrar un Estado preocupado durante décadas en asegurar la rentabilidad de los mercados y levantarle la mano a los ganadores. En la bolsa no cotiza la generosidad de Mónica Carranza. Afortunadamente, sus acciones elevan el índice Dow Jones de la vida.
Esa a la que Mónica, como en la canción de Eladia Blazquez, honra diariamente.

Fuente: http://palermoviejo.mforos.com/283613/2923730-galeria-de-gente-que-honra-la-vida/

social



Ganó el premio Nobel de la Paz de 1980, en reconocimiento a su lucha en defensa de los Derechos Humanos. Fue así el cuarto argentino en ganar el prestigioso reconocimiento y el segundo en obtener el de la Paz, después de Carlos Saavedra Lamas en 1936.

Pérez Esquivel es arquitecto y escultor. Católico militante fundó en 1974 el Servicio de Paz y Justicia. En la definición de principios esa institución fijó como objetivos de su tarea "trabajar por alcanzar el respeto de los principios básicos de los derechos humanos a través de una política de no violencia". Su enfrentamiento con la dictadura militar 1976-1982 le valió estar prisionero en las cárceles improvisadas en los sótanos de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde fue sometido a las más crueles condiciones de confinamiento.

Al entregarse el Nobel, Pérez Esquivel ya se encontraba en libertad, aunque era vigilado por el Gobierno y tanto él como su familia y sus colaboradores recibían permanentes amenazas que los conminaban a abandonar su tarea, centralizadas en una modesta oficina de la calle México, en el barrio porteño de San Telmo. Su designación sorprendió al gobierno militar de la Argentina, que lo consideró arbitrario y destinado a reforzar las denuncias de violaciones a los derechos humanos que la comunidad internacional descargaba sobre la Junta Militar.

No fue la primera vez que un Nobel de la Paz resultaba polémico, ya que lo mismo ocurrió con las entregas a Roosevelt (1906), Wilson (1919), Ossietzky (1935), Kissinger y Le Duc Tho (1973), Sajharov (1975) y Sadat y Begin (1978), entre otros.
Pero tampoco fue la primera vez que se premió al representante una entidad de lucha no violenta: la Cruz Roja Internacional ganó tres veces el Nobel de la Paz y el ACNUR (Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) otras tantas. Al conocerse el nombre del Nobel de la Paz, el ministro de Asuntos Exteriores de Noruega, Knut Frydenlund, afirmó que "este reconocimiento a Pérez Esquivel será una inspiración para todos aquellos hombres y mujeres del mundo que se hallan sumergidos en la desesperación".
En la actualidad, el arquitecto Pérez Esquivel permanece trabajando cotidianamente al frente del Servicio de Paz y Justicia.


trabajo


LUIS AGOTE nació en la ciudad de Buenos Aires el 22 de setiembre de 1868, siendo sus padres Pedro Agote y Justina García. Su padre, hombre sumamente previsor. le internó de niño en el colegio inglés de W. Junior. Desde 1881 a 1886 estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires, donde obtuvo el título de bachiller, y en 1887 se matriculó en la Facultad de Medicina. Durante sus años de estudiante fue nombrado practicante rentado de vacuna en 1888, disector de anatomía descriptiva en 1889, ocupando después los cargos de practicante menor y mayor en el Hospital San Roque. En 1893, obtuvo el puesto de practicante mayor en el Hospital de Clínicas, y poco después entró en el mismo cargo, por concurso, en el Hospital Rivadavia. Se graduó de doctor en medicina en 1893, presentando su tesis sobre Hepatitis supurada, que reveló su inclinación a la clínica, en donde sería, con el andar del tiempo, sabio maestro y eminente investigador.
Nombrado secretario del Departamento Nacional de Higiene, cargo que ocupó varios años, fue jefe de sala del Hospital Rawson.

Su amor por la docencia, se perfila también fuera de la Facultad de Medicina, pero en disciplinas paralelas, pues desde 1906 a 1931. es profesor de Ciencias en el Colegio Nacional de Buenos Aires. En 1933, y como reconocimiento a su labor docente, es nombrado Profesor Honorario de dicho colegio.

Se inició en la docencia universitaria como profesor libre de Clínica Médica, en el año 1902 (Sala III del Hospital Rawson).
El profesor Agote, que ocupaba en aquellos años (1913) una banca en la Cámara de Diputados de la Nación, poniendo en juego su influencia política para un elevado propósito educacional. había conseguido que el Congreso destinara, por la ley de Presupuesto, una fuerte partida con destino a la construcción de un pabellón Modelo de Clínica Médica, en el Hospital Rawson, que pasaría a depender, en todo lo referente a dirección técnica, de la Facultad de Medicina.

Con autorización del Consejo Directivo de la Facultad se aprobaron los planos y, licitadas las obras, se llevaron a cabo rápidamente con el auxilio de nuevas partidas del Congreso.

Suplente de Clínica Médica durante diez años consecutivos, al jubilarse Sicardi se presentó (1915) al concurso para titular. En éste -hecho inusitado en los anales de la Facultad- se inscribieron ocho candidatos de primera categoría: Patricio Flemimg, Mariano R. Castex, Pedro Escudero, Luis Agote, Rafael A. Bullrich, Juan José Vitón y Pablo Morsaline. Se efectuaron una serie de votaciones que resultaron empatadas, clasificándose finalmente la tema en la siguiente forma: 1º Luis Agote; 2º Mariano R. Castex ; 3º Juan José Vitón. Elevada al Consejo Superior Universitario, y después al Poder Ejecutivo, se dispuso por decreto del 28 de mayo nombrar profesor de Clínica Médica al doctor Agote. Digno sucesor y continuador de la obra de Sicardi, tuvo como su maestro un gran amor al estudio, palabra atrayente y cálida, una cultura humanística elevada, juicio penetrante, empuje creador e investigador, y un culto que raya en lo religioso por todas las manifestaciones del pensamiento.
El Instituto Modelo de Clínica Médica, su gran obra, se inauguró oficialmente el 11 de marzo de 1914. La verdadera inauguración científica y docente tuvo lugar días después con su magnífica conferencia inaugural.
En 1914 tuvo lugar su genial descubrimiento de la transfusión de la sangre citratada. La primera transfusión se hizo el 9 de noviembre de 1914. «Desde el 14 de noviembre de 1914 -dice el autor-, cuando en la gran sala de este Instituto Modelo de Clínica Médica y con la asistencia de las autoridades universitarias y de numerosos profesionales, hemos hecho conocer nuestro método para la transfusión de la sangre, hecha incoagulable por medio del citrato neutro de soda, desde este día hasta el presente, la eficacia de este método ha sido demostrada en forma absoluta por todos los observadores de América y Europa». (La primera transfusión privada fue el 9 de noviembre, como se indicó más arriba).
Se intensifican los estudios sobre el comportamiento de las mezclas de sangre humana; se observan los fenómenos de la hemólisis y la aglutinación, y se clasifican los diferentes tipos de sangre. Jansky y Moss aportan en este sentido una serie de trabajos de capital importancia. En el año 1914, Jhon Abel, inyecta a perros sangre adicionada de hirudina, iniciándose de este modo la transfusión por medio de los anticoagulantes. y el 9 de noviembre de 1914, como hemos dicho anteriormente, Agote introduce su método de transfusión con la sangre citratada.
Agote fue nombrado profesor honorario de la Facultad de Ciencias Médicas en 1932, y en 1945, la Academia Nacional de Medicina, le confirió el título de Académico Honorario de la misma.
Fundó la Asociación Tutelar de Menores, el Centro de Transfusiones Sanguíneas y Plasmoterapia del Hospital Italiano, en Santa Fe; el Centro de Transfusiones del Hospital de Bolívar (provincia de Buenos Aires).
Tal como hemos dicho, alternaba la medicina con la literatura y el arte, mereciendo ser designado presidente honorario de la Academia de Bellas Artes.
Entre sus obras médicas, además de las referentes a su método de transfusión, podemos citar las siguientes: «La peste bubónica en la República Argentina y el Paraguay», en colaboración con Arturo Medina (1901), traducida en el mismo año al francés. «Lecciones de Clínica Médica» (1904). «Las defensas naturales en los cardíacos» (1909). «La salud de mi hito» (Manual de Higiene para las Madres, 1912). «Las úlceras del estómago y del duodeno en la República Argentina» (Segundo Premio Nacional, 1918).
Se jubiló en 1929, a los sesenta años. En 1986 dio su nombre al Instituto Modelo de Clínica Médica del Hospital Rawson, que fundara con tanto cariño. Murió el 12 de noviembre de 1954.
Fue uno de los más perfectos exponentes de la brillante generación graduada durante la época del noventa, generación que pocas veces podrá ser igualada.
Fuente: www.educar-argentina.com.ar/HISTORIA/BIO/a1.jpg


gente


Hermana María Jordán:
La hernana Jordán es conocida por su incanzable trabajo social en el barrio Empalme Graneros, de la cuidad de Rosario. Especialmente dedicada a la comunidad toba que habita en él.
Desde la creación de la capilla, no dejó de moverse, escuela, escuela de oficio, una obra inigualabe, pero sin el apoyo del poder de turno.
No encontré mucha información biográfica de ella. Pero pregunten en rosario y van a ver que esta haciendo un trabajo de la puta madre y sin el respaldo oficial
http://argentina.indymedia.org/uploads/2008/11/darwinia.jpg

nacional


Ella fue tomada unas mil veces de rehén por la tristeza, y más de mil veces salió ilesa, para volver a sonreír. Hace muchos años tuvo un papá anarquista que la llamó Darwinia (Gallichio), que le enseñó ese amor por la vida, y por soñar con un mundo diferente. Desde entonces aquella niña aprendió a contemplar la historia con ojos sensibles. Stella Maris Galichio, su hija, le mostró la distancia entre compartir y dar lo que a uno le sobra, le contó de la inexplicable sensación de no ser yo, de ser nosotros, y de dar la vida por ese nosotros. Darwinia siempre llevó como bandera esas palabras y por ese nosotros salió a enfrentarse con los verdugos y, si fuera necesario, con el mismo diablo.
En esos días el nosotros tenía ojos de niña y el nombre de su nieta, Jimena Vicario.

Cada jueves, la Plaza 25 de Mayo la encontró girando, aún con lluvias, aún con frío, con fusiles apuntando. El pañuelo blanco de Darwinia se transforma en ala, y los fusiles desaparecen, y los pájaros perdidos regresan para decirnos que es posible un mañana, que es posible un nosotros, porque nadie detuvo a las Madres, porque nadie detiene el mañana.
Una de sus acciones que no aparece publicada en ningún lado fue que ella cocinaba comida y la dejaba colgada en los contenedores de basura para que los cartoneros coman algo caliente en invierno y matarles el hambre por lo menos un ratito. Falleció el 28/11/2008 en Rosario.

comun


Rodolfo Walsh, escritor y periodista argentino, fue secuestrado en su casa de Buenos Aires el pasado 25 de marzo por un comando represivo de la dictadura militar, y nadie duda de que está muerto. Para los lectores de los años cincuenta, cuando el mundo era joven y menos urgente, Rodolfo Walsh fue el autor de unas novelas policíacas deslumbrantes que yo leía en los lentos guayabos dominicales de una pensión estudiantil de Cartagena. Más tarde fue el autor de unos reportajes tremendos e implacables en los que denunciaba las masacres nocturnas y las corrupciones de escándalo de las Fuerzas Armadas argentinas. En todas sus obras, aun en las que parecían de ficción simple, se distinguió por su compromiso con la realidad, por su talento analítico casi inverosímil, por su valentía personal y por su encarnizamiento político. Para mí, además de todo eso, fue un amigo alegre cuya índole apacible se parecía muy poco a su determinación de guerrero. Pero sobre todo, seguirá siendo para siempre el hombre que se adelantó a la CIA.

En realidad, fue Rodolfo Walsh quien descubrió -desde muchos meses antes- que los Estados Unidos estaban entrenando, exiliados cubanos en Guatemala para invadir a Cuba por Playa Girón en abril de 1961.
CARTA ABIERTA DE RODOLFO WALSH A LA JUNTA MILITAR

1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento
de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una
hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a
esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como
escritor y periodista durante casi treinta años.
El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la
acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes
llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y
lo que omiten son calamidades.
El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban
parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política
represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para
nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue
el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso
democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y
agravaron.
Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse
en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones
de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como
expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de
ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo.
Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e
intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas
productivtas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política
semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos,
interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror
más profundo que ha conocido la sociedad argentina.

2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas
de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror.
Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales
guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra
ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto
militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación,
convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la
tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio.1
Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados
negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el
recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su
inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que
los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados.
De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el
tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al
juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres
represivas de anteriores dictaduras.
La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de
límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente
sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con
auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos
verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los
inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y
el "submarino", el soplete de las actualizaciones contemporáneas.2
Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a
la guerilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la
tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de
obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran
para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y
hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han
perdido.

3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es
asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares
descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e
imaginarias tentativas de fuga.
Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a
diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no
está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante
ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de
represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las
acciones guerrilleras.
Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a
la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en
el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la
muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la
comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos
combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no
tuvieron muertos.
Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de
justicia,incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los
cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales,
intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples
sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según
la doctrina extranjera de "cuenta-cadáveres" que usaron los SS en los países
ocupados y los invasores en Vietnam.
El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es
asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año
atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción
desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada
por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre
el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales,
las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63
muertos.3
Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga
cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a
prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son
la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de
Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor
del momento.
Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer
Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos
Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y
otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga
ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor.4
El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de
enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo
de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios
no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma
que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de
gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como
miembros de la Junta de Gobierno.

4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en
secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de
cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a
otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus
propias fuerzas.5
Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en
las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados
hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río
de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años,
Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, "con lastimaduras en la región
anal y fracturas visibles" según su autopsia.
Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino
que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no
le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron.6
Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de
1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre,
sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15
kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.
En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas
herederas de las 3 A de López Rega, capaces dc atravesar la mayor guarnición
del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o
de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada
Aérea 7, sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el
brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes
presiden no es el fiel de la balanza entre "violencias de distintos signos"
ni el árbitro justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del terror
que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte.8
La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos
Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general
Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de
asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos
democráticos en Chile, Boliva y Uruguay.9
La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos
Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA
a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor,
sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station
Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las
que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera
cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército,
encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores
de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido
por esa Junta en nombre de las 3 Armas.
Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de
cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una
década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del
periodista de "Prensa Libre" Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después
que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con
monopolios internacionales.
A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de
la guerra pronunciada por uno de sus jefes: "La lucha que libramos no
reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del
mal".10

5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son
sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni
las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En
la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación
de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres
humanos con la miseria planificada.
En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al
40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6
a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta
familiar11, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en
los últimos reductos coloniales.
Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas
de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo
asambleas y comisioncs internas, alargando horarios, elevando la
desocupación al récord del 9%12 prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos
despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la
era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han
calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en
algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.13
Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año
de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del
50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares.
Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el
30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades
como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras
trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas
deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública
a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los
hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y
técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la
"racionalización".
Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez
con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez
millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua
porque las industrias monopólicas saquean las napas subtérráneas, millares
de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los
barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo
contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de
Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno
que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.
Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar
"el país", han sido ustedes más afortutunados. Un descenso del producto
bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por
habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en
solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión
externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría
deliberación y la cruda inepcia.
Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se
atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve
autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de
las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en
1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en
la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero
industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se
elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban
que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la
muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y
donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar.

6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se
aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la
política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja
oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de
monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las
automotrices, la U.S.Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente
el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.
Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define
la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en
consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente
Celedonio Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos
sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos".14
El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido
posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento,
donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin
producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras,
valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son
hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el "festín de
los corruptos".
Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en
manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia
a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se
aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles
aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la
Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son
los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al
servicio de intereses foráneos, cuál es la ideologia que amenaza al ser
nacional.

Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no
pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los
derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a
los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo
al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si
mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas,
porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del
pueblo argentino no estarán dcsaparecidas sino agravadas por el recuerdo del
estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.

Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto
gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza
de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso
que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.


Rodolfo Walsh. - C.I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.


Argentinos, gracias a dios


Raúl Alberto Antonio Gieco, más conocido como León Gieco (nació el 20 de noviembre de 1951 en una chacra cercana a Cañada Rosquín en el centro de la provincia de Santa Fe, Argentina) es un músico popular argentino, compositor e intérprete. Se caracteriza por mixturar el género folclórico con el rock argentino y por las connotaciones sociales y políticas de sus canciones en favor de los derechos humanos y la solidaridad para los marginados. Un ejemplo de su música puede verse abajo con la canción !La Memoria!, que sintetiza la historia política de América Latina de los últimos 50 años.
A los dieciocho años fue a probar suerte a la ciudad de Buenos Aires. Allí conoció a Litto Nebbia, y a Gustavo Santaolalla, quien le dio la oportunidad de tocar al comienzo de los espectáculos de artistas más reconocidos.
En 1976 lanzó El Fantasma de Canterville. El disco sufrió una dura censura por parte del Proceso de Reorganización Nacional; Gieco tuvo que cambiar la letra de seis canciones y eliminar otras tres por completo. Sin embargo, el disco fue un éxito y realizó conciertos no solo en Argentina, sino también en otros países de Sudamérica. Dos años más tarde editó IV LP, con una de sus canciones más famosas: Sólo le pido a Dios. Debido a la situación política de Argentina, se mudó a Los Ángeles por un año.
ras dos años de silencio Gieco vuelve al ruedo con Por favor, perdón y gracias, en donde critica al sistema y a la tragedia de Cromañón, esta placa discográfica le trajo problemas y tuvo que enfrentar demandas judiciales por los polémicos temas Un minuto sobre la tragedia de Cromañón y Santa Tejerina, sobre el caso de una joven jujeña que mató a su hijo recién nacido ya que era fruto de una violación. Su corte de difusión fue El ángel de la bicicleta, tema dedicado a Claudio Pocho Lepratti, un joven de 35 años que vivía en el barrio Ludueña de Rosario (provincia de Santa Fe), trabajaba en una escuelita de bajos recursos del empobrecido sur de la ciudad, colaborando con un comedor infantil. En diciembre del 2001, en medio de la gravísima situación sociopolítica que vivía la Argentina, varios policías tirotearon el comedor, y Lepratti se asomó por la terraza para insultarlos y fue asesinado de un balazo en la garganta. Después de aquel asesinato, por las calles de Rosario se ven las pintadas con una bicicleta alada. Esta situación inspiraría la canción.
Creo que lo que es Gieco en si se ve es este último párrafo, es un loco comprometido con la realidad, con el país, no es un artista al que las cosas les pasa por al lado.

18 comentarios - Argentinos, gracias a dios

@gore1402 -2
lo hubieras resumido un poquito
@thecau -3
no da para leer tanto...debe estar bueno, pero examinalo todo y retené lo bueno
@vincent14 +1
Ta muy bueno el post, lástima que no tengo más puntos. Si querés puntos manadame mñana MP y te dejo.
@joelkaltman +3
social

No existe la suficiente cantidad de para este tipo.
@spam_snyper +2
Alguien llega a poner la foto de "No leí un carajo" y lo mato...
@arquiram +1
a veces no se como calificar un buen post, esta es una de ellas, muy buena la eleccion de los protagonistas
@Sanrete +1
arquiram dijo:a veces no se como calificar un buen post, esta es una de ellas, muy buena la eleccion de los protagonistas
@yondoe +1
muy buena chaval

como siempre