"Investigar a Greenpeace"

Investigar a Greenpeace



Resumen

En las últimas dos décadas, en varios países se levantaron fundadas dudas sobre las motivaciones y manejos de algunas poderosas ONGs, en particular la conocida organización Greenpeace. En algunos de esos países (por ejemplo en Noruega y otros países escandinavos) el periodismo o la justicia decidió realizar una investigación más profunda, proceso que culminó en renuncia de los dirigentes, renuncia masiva de socios, y el virtual cierre de la filial local.


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Nota de FAEC: En noviembre de 1989, el periodista y cineasta Islandés, Magnus Gudmunsson, estrenó su documental sobre Greenpeace, titulada: “Survival in the High North” (Supervivencia en le Alto Norte”), donde mostraba la falsedad incurrida por Greenpeace al contratar personal que torturaba focas mientras eran filmadas por camarógrafos de le organización, para usar las escenas en su campaña “Salven las Focas”, que consiguió que se prohibiese el comercio de pieles de focas en Europa, sumiendo a las poblaciones de esquimales y lugareños de Groenlan-dia en la más abyecta pobreza, la dependencia de la seguridad social del Estado y el comienzo del uso de drogas y alcohol. A consecuencia de esta documental, que la justicia de Noruega falló a favor de Gudmunsson y Leif Blaedel, un premiado periodista danés –y contra Greenpeace, provocó la renuncia (por asco) del presidente de Greenpeace Noruega (y como Director de Greenpeace International), Björn Öekern, quien lo hizo declarando: “...nada del dinero recau-dado por Greenpeace fue usado para protección del ambiente... Greenpeace es, en reali-dad, un grupo eco-fascista”. También habló, Frans Kotte, jefe de contadores de Greenpeace Internacional, revelando la existencia cuentas secretas en Bancos Suizos, por valor de 20 millones de dólares, “estrujados” de las campañas “salven las Ballenas” y otras cosas necesi-tadas de “salvamento”. Según Kotte, las cuentas eran de compañías Holding secretas, accesibles solamente para los máximos dirigentes de Greenpeace, como David McTaggart. Para informarse de manera acabada sobre Greenpeace, leer el libro “Ecología: Mitos y Fraudes”
greenpeace

fraude

manipulacion
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En nuestro país, distintos medios periodísticos han señalado en varias oportunidades la necesidad de investigar las verdaderas motivaciones, flujo de fondos y la transparencia de Greenpeace. Sin embargo, el fuerte cuestionamiento y falta de credibilidad de las instituciones gubernamentales han actuado como blindaje de impunidad para Greenpeace y otras ONGs que han logrado evitar hasta ahora cualquier investigación periodística o judicial, a pesar de las fuertes sospechas que despierta su accionar.

La furibunda campaña desatada por Greenpeace y otras organizaciones antinucleares contra el Acuerdo de cooperación nuclear con Australia, da especialmente motivos para la duda. Veremos brevemente que:


Greenpeace y la Funam, (Fundación para la Defensa del Ambiente, de Córdoba) las principales propulsoras de la campaña contra el Acuerdo nuclear con Australia, cuestionaron la adjudicación de la licitación a INVAP cuando se conoció la decisión, mucho antes de que decidieran usar la “excusa” de la supuesta importación de basura a la Argentina.


La escandalosa y muy costosa campaña contra el Acuerdo resulta totalmente desmedida cuando se considera que lo único que existe es la remota posibilidad de que dentro de 20 años una empresa Argentina tenga que gestionar (aquí –si es aceptado por los organismos técnicos, jurídicos y políticos- o en otro país) el acondicionamiento de algunos combustibles gastados australianos que se almacenarán en Australia, y que representarían una variación menor al 1 % en la radioactividad del Centro Atómico Ezeiza (en el caso en que se realizara allí).


Greenpeace opone tozudamente escritos realizados por aficionados a las declaraciones de expertos de todo el sistema científico-tecnológico argentino, y apela frecuentemente a las tergiversaciones y a la mentira para responder a las instituciones técnicas.


La batalla contra el reactor es coordinada entre las filiales de Greenpeace en Australia, Francia y Argentina (en los tres países Greenpeace inició acciones judiciales, que fueron desestimadas por la justicia).


Las campañas nacionales de las filiales de Greenpeace se rigen por consignas internacionales totalmente ajenas a las necesidades ambientales y ecológicas del país.


El mismo patrón: consignas ajenas al país, falta de fundamento científico, tergiversaciones y falsedades, ataque a intereses argentinos, coincidencia con intereses extranjeros, se repite en otros casos.


Greenpeace, que es por lejos la organización que hegemoniza el desembolso de los recursos en esta campaña antinuclear, recibe –a través de Greenpeace International- fondos de empresas que éstas derivan a través de sus fundaciones asociadas o a través de empresarios que figuran como “grandes donantes”. Por otro lado ha sido reconocido por importantes entidades científicas y económicas que el eventual rechazo del Acuerdo favorecería los intereses de empresas competidoras de países desarrollados cuyas filiales dominan las decisiones de Greenpeace International.


A su vez, según los propios informes de Greenpeace International, menos de la mitad de lo recaudado va a las campañas ecologistas, lo que hace de la entidad un fin y una empresa en sí misma.

¿Son confiables las afirmaciones que hace Greenpeace, tanto al defenderse de las sospechas que levanta, como en cuanto al fundamento científico de los ataques que realiza?

Está muy lejos de la brevedad de este análisis el agotar un tema en el que hay abundante información, que excedería totalmente nuestros objetivos. Sólo pretendemos presentar sucintamente algunos puntos salientes de una sorprendente historia de intereses ocultos, falacias e impunidad.


Introducción: dudas sobre la campaña de Greenpeace


En una nota del día 23 de febrero del 2002 , un periodista del diario Clarín, Julio Orione, se preguntaba qué intereses había detrás de la campaña de Greenpeace en contra de la venta de un reactor a Australia, luego de que nuestro país superara en una transparente licitación internacional a las principales empresas del área nuclear de países industrializados. El periodista sugería investigar qué había detrás de esta campaña.

Una semana después, en uso del "derecho a réplica", el Sr. Villalonga, de Greenpeace, contestaba diciendo que Greenpeace era una organización cuyo único interés era la defensa del medio ambiente, y que era más bien a la empresa INVAP a la que debía investigarse. El responsable de la campaña "Energía" de Greenpeace Argentina hacía una serie de consideraciones sobre los supuestos riesgos de la venta, citando desde un supuesto ocultamiento de INVAP al gobierno, hasta un famoso complot para atentar contra el actual reactor australiano durante las olimpíadas del año 2000. En su sitio en Internet, la organización ambientalista -que se jacta de financiarse exclusivamente con el aporte de socios individuales, y no aceptar donaciones de empresas- dedica un documento de 58 páginas a describir la supuesta "turbia" historia de la empresa INVAP .

Como ha ocurrido en algunos otros casos, las sugerencias de investigar a Greenpeace quedaron estancadas allí. Los millones de dólares que esta multinacional invierte en publicidad en medios televisivos y gráficos, han frenado frecuentemente los intentos por sacar a la luz numerosos puntos oscuros en su trayectoria. Probablemente ha ocurrido lo mismo en esta ocasión.

Sin embargo, cualquiera que hubiera decidido verificar los datos suministrados por el Sr. Villalonga, se hubiera encontrado rápidamente con varias sorpresas. En primer lugar, hubiera descubierto que la mayoría de los supuestos datos aportados por él, eran falsos. El supuesto ocultamiento de INVAP al gobierno, por ejemplo, nunca existió: el poder ejecutivo intervino en la negociación misma del contrato a través de la Cancillería , INVAP consultó a los expertos y autoridades correspondientes del gobierno ANTES de la firma del contrato , e incluso el mismo Greenpeace fue informado de la cláusula de garantía en cuestión por parte de INVAP .

La supuesta contaminación y el rechazo de los países europeos por las plantas de reprocesamiento del Reino Unido y Francia no existen (de hecho el "gobierno" de la Unión Europea recomendó mantenerlas abiertas ). El supuesto complot contra el reactor australiano, tampoco existió .

De hecho los numerosos manejos oscuros de Greenpeace han hecho que casi todos sus fundadores la abandonaran, generalmente con durísimas críticas hacia la corporación (ver por ej. , , , ). Por lo tanto, las sospechas levantadas por el accionar de Greenpeace, merecen ser investigadas más detenidamente.
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Transparencia


El artículo del Sr. Villalonga alega una supuesta independencia de fondos empresariales. Esto también resulta falso. En el propio sitio de Greenpeace International se puede comprobar que casi 30 millones de dólares anuales de su recaudación vienen de fuentes distintas a aportes particulares. Es difícil encontrar información sobre esos recursos, sin embargo la información comprobada y oficialmente distribuida permite comprobar un flujo de fondos de petroleras a través de fundaciones como Rockefeller Brothers y Alton Jones, de EEUU . Hay fundadas sospechas de que también recibe fondos provenientes de empresas europeas, incluyendo alguna del campo nuclear. Este dato es particularmente significativo en un año en el que se estima que Greenpeace Argentina aumentó sus gastos en la "Campaña Energía" (antinuclear) alrededor de 10 veces, y recibiendo esta filial aportes de Greenpeace International, según consta en el mismo sitio de Greenpeace Argentina .

Las supuestas diferencias de transparencia entre Greenpeace e INVAP, además, tampoco son las que esgrime el Sr. Villalonga: existen, pero es Greenpeace la que no es transparente. INVAP es una empresa del estado rionegrino, controlada por directores por la provincia, por la CNEA, con auditores y síndicos, que ha sido incluso auditada exhaustivamente en su momento por la SIGEP desde el gobierno nacional, que paga todas las tasas e impuestos provinciales y nacionales, y es controlada por la AFIP como cualquier empresa. Sus exportaciones han sido minuciosamente controladas por distintos organismos nacionales y provinciales. El poder ejecutivo ha intervenido siempre a través de la cancillería y de la CNEA, así como la Autoridad Regulatoria Nuclear y la Comisión Nacional de Control de Exportaciones Sensitivas y Material Bélico, y prestigiosas instituciones internacionales como el Organismo Internacional de Energía Atómica o la ABACC (argentino-brasileña).

En su "documento" relativo a la empresa, Greenpeace acumula muchos errores, inventos sin fundamento y tergiversaciones, pero no denuncia un solo delito, con la salvedad del RA-8 (cuya legalidad se demostró ante distintas instancias judiciales) y el contrato con Australia. Cabe recordar que Greenpeace denunció públicamente en 1997 que el gobierno provincial no conocía el desarrollo del RA-8 por parte de INVAP , y el vicegobernador lo desmintió pocos días después: la legislatura contaba con un informe completo desde hacía un año . Es decir, INVAP S.E. es una empresa de los argentinos, y los argentinos a través de los canales y medios institucionales existentes pueden saber todas las actividades de INVAP, que es una Sociedad del Estado.

¿Quién controla, en cambio, a Greenpeace? ¿Por qué se ha logrado mantener en la ignorancia al público argentino, sobre la deserción y las fuertes críticas de la mayoría de los fundadores de la organización ecologista, en contra de sus manejos actuales? Por ejemplo, Greenpeace recauda fondos haciendo profusa propaganda de su defensa de la vida marina, especialmente de las ballenas. De acuerdo al sitio de Greenpeace Argentina, alrededor de un 15 % de su presupuesto va a la campaña marina . Pero, ¿es este porcentaje real? Uno de los grupos originales, denominado "Greenpeace Foundation", denuncia por ejemplo que Greenpeace International presenta cantidades relativamente importantes invertidas con esos fines, haciendo figurar por ejemplo la publicidad como gastos de esa campaña .

¿Quién controla la asignación real de fondos de Greenpeace? En Canadá, se le ha negado la calidad de "entidad de bien público" (con la consecuente exención de impuestos) porque la investigación del gobierno demuestra que no se ve que Greenpeace produzca ningún beneficio para la sociedad o el medio ambiente. ¿Se han realizado controles minuciosos equivalentes en nuestro país?

Más aún, ha sido Greenpeace la que ha perdido juicios en varios países por realizar denuncias o acusaciones falsas. En los años 97 y 98, Greenpeace y la Funam (organización ambientalista cordobesa que también encabeza la actual campaña antinuclear) acompañaron sendas denuncias judiciales contra INVAP por supuestas violaciones a la ley. Las investigaciones judiciales, tanto en primera como en segunda instancia, demostraron que INVAP había cumplido con todas las leyes y reglamentaciones vigentes a nivel provincial, nacional e internacional.

El hecho es que Greenpeace Argentina es, según su estatuto, una Fundación constituida y fundada directamente por Greenpeace International ("Stichting Greenpeace Council" ), que "adoptará una posición internacional en relación con el propósito de su objeto" y "llevará a cabo todas sus actividades en forma consecuente con el espíritu internacional y el objetivo común de Greenpeace" (art. 2) . Dado que -al menos hasta los últimos balances disponibles en Internet- Greenpeace Argentina recibe fondos de Greenpeace Internacional, esta dependencia está fuertemente reforzada.

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A su vez, Greenpeace International, registrada en Holanda, otorga licencias en todo el mundo para el uso del nombre "Greenpeace" cobrando franquicias por ese uso a las oficinas nacionales que autoriza. Varias de esas oficinas están registradas como empresas y no como fundaciones u ONGs. Así ocurre con "Greenpeace Inc." en EEUU, por ejemplo, que no está exenta de impuestos, y lo mismo sucede en Canadá y en Australia, cuya filial usa el nombre "Greenpeace" bajo un acuerdo que lo obliga a aceptar los documentos "gobernantes" de Greenpeace International, y a tributarle el 18 % de su ingreso bruto . Conjuntamente, Greenpeace Internacional con todas sus oficinas nacionales maneja unos 150 millones de dólares, de los cuales menos de la mitad va a las campañas , y está dominada por los intereses europeos, gracias a su política de "1 oficina-1 voto", siendo europeas 21 de sus 39 oficinas nacionales .


Exportaciones agrícolas


Esta “escaramuza” con el periodista J. Orione no es la primera que Greenpeace logra sortear sin ser investigada. Más allá de cualquier posición tomada respecto de los cultivos transgénicos, es válido analizar el accionar de otro responsable de campaña de Greenpeace Argentina en un tema en el que también:


Tergiversa y falsea datos

Actúa sin base científica alguna

Ataca una importante exportación argentina (las agrícolas)

Favorece intereses europeos


Investigar a Greenpeace

En febrero del año pasado, el Dr. Víctor Trucco, presidente de AAPRESID (Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa), planteaba su malestar por las continuas trabas que la organización Greenpeace pone al desarrollo y comercio de cultivos transgénicos, y la calificaba de "institución que resulta hostil a los intereses de nuestra Nación" . "Las noticias que aparecieron en los diarios de los últimos días, señalan que Greenpeace impide la descarga de soja argentina en los puertos de Dinamarca y Holanda por ser transgénica (...) Analicemos el comportamiento de Greenpeace frente a dos situaciones: el mal de la vaca loca y los cultivos transgénicos. El mal de la vaca loca no se presume peligroso, es peligroso; y de hecho esta científicamente comprobado que la enfermedad se transmite al hombre. Sin embargo, Greenpeace nunca se ocupó de la presencia de los derivados cárnicos europeos en nuestros supermercados, como sí lo hizo con productos transgénicos, de los que se sabe científicamente que no ofrecen peligros." Luego de describir los errores del accionar de Greenpeace, el Dr. Trucco finalizaba diciendo: "Lo que no comprendo, es por qué no reaccionan los argentinos ante tamaños abusos".

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Una semana después, Greenpeace obtenía un solicitado "derecho a réplica" , que resulta tan esclarecedor como el artículo original. Emiliano Ezcurra, en nombre de los ambientalistas, replica: "El autor argumenta que no hubo preocupación de Greenpeace por el mal de la Vaca Loca pero está claro que no consultó ni siquiera nuestra página de Internet. Sí nos preocupó el tema, pero se nos acusó sin datos y ahora es tarde para remediar tal apresuramiento." ¿Qué realidad muestran... u ocultan estas dolidas palabras? Cualquiera que realice una búsqueda con el motor más reconocido (Google) sobre el mal de la "Vaca Loca" en el nodo de Greenpeace Argentina encontrará una sola referencia: se lo nombra de paso, como ejemplo, en un artículo contra los cultivos transgénicos. El artículo original acertadamente acusa a Greenpeace de no "ocuparse" como en el caso de los transgénicos (bloqueando barcos, retirando productos de las góndolas, con furiosa propaganda en los medios, proyectos en legislaturas y concejos deliberantes, etc.), no de no "preocuparse".

Entre varias falacias similares, en las que se cambia el sentido original del artículo de AAPRESID para rebatirlo, Ezcurra dice: "Sin aportar prueba alguna, se busca vincular a Greenpeace con los intereses de la Unión Europea. Sin duda hay ignorancia o mala fe. La UE aprobó los mismos eventos transgénicos que la Argentina, algunos de sus gobiernos los han defendido y promovido. Las empresas que comercializan semillas transgénicas que Greenpeace enfrenta son tanto europeas como norteamericanas. La oposición creciente a los transgénicos en Europa no se originó en los gobiernos sino en las entidades de consumidores que han hecho valer su derecho a saber." El sentido de la acusación original era bien clara: la campaña de Greenpeace coincide con los intereses económicos de las empresas europeas de los sectores biotecnológico y alimentario, que se encuentran retrasadas en el campo de los cultivos transgénicos, y están compitiendo con las empresas norteamericanas que los producen. El mismo Greenpeace ha denunciado que la venta de transgénicos está ligada a un oligopolio esencialmente norteamericano. Al parecer no creyeron que la contradicción pudiera ser conocida o detectada por los lectores.
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El Reactor para Australia


Con similares falacias en la campaña antinuclear, el Sr. Villalonga ha declarado que no se oponen a la venta del reactor -y por eso inicialmente no se habrían manifestado en contra de la adjudicación a INVAP-, sino al supuesto almacenamiento en territorio argentino de "basura nuclear australiana". Lo absurdo de esta pretensión -no existe ningún plan para semejante cosa- bastaría por sí solo para desmentir estas afirmaciones (Greenpeace defendió la denuncia del “basurero” aún debiendo reconocer que no existe tal proyecto y que la palabra genera una impresión errónea en la población ).

Pero además la explicación es falsa: Greenpeace Australia-Pacífico cuestionó desde el primer momento (al igual que la FUNAM) la adjudicación a INVAP de la licitación australiana, y Greenpeace Argentina (dependiente de los lineamientos de Greenpeace International) ha declarado explícitamente su propuesta de terminar con las exportaciones nucleares de INVAP.

El mismo día que se anunció que INVAP había triunfado en la licitación, el 6 de junio de 2000, Greenpeace dijo en Australia que cuestionaba esta decisión, porque INVAP era "una compañía que suministró tecnología nuclear a Irán, Argelia y Libia", países que consideraba poco confiables . Dos días después, la propia organización nuclear australiana (ANSTO) desmentía estas acusaciones en un comunicado de prensa, explicando que jamás había existido una exportación nuclear a Libia, que la exportación a Argelia era de tecnología pacífica y se hizo bajo el control del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y que el propio OIEA había solicitado la intervención de INVAP en Irán, para aumentar la resistencia a la proliferación del reactor iraní . Greenpeace, sin embargo, ha mantenido invariable su posición, y sigue denunciando a INVAP, por ejemplo por un supuesto desarrollo clandestino de armamento nuclear realizado en Argentina hasta fines de los 80, y la supuesta colaboración con programas similares de países no confiables . Greenpeace no puede nombrar ningún desarrollo bélico nuclear porque jamás existió, y contra lo que falsamente afirma, TODAS las exportaciones nucleares de nuestro país se realizaron bajo control internacional del OIEA (salvaguardias).

El responsable de la Funam, el Dr. Montenegro, pidió declarar ante el congreso australiano específicamente en contra de la adjudicación a INVAP, adjudicación que también objetó Greenpeace. Montenegro había cuestionado la adjudicación a INVAP apenas ocurrió (cuando aún no tenía la excusa del supuesto basurero nuclear), y posteriormente declaró ante los congresistas y ante cada medio nacional e internacional que quisiera escucharlo, que INVAP tenía problemas judiciales en Argentina por construir instalaciones nucleares fuera de la ley , ocultando que era el mismo Montenegro el que había realizado la denuncia, y que la misma había sido desestimada por la justicia .

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Nota de FAEC: El biólogo Raúl Montenegro, en email enviado a FAEC el 25 de noviembre de 2002, y con copia a una multitud de organizaciones ecologistas y particulares (62 en total), manifiesta: “Soy Biólogo egresado de la Universidad Nacional de Córdoba, y Doctor, pero no por haber rendido una Tesis, sino Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de San Luis, que me lo entregó por mi trayectoria y luchas. Al título de Biólogo lo recibí en 1974 y al Doctor Honoris Causa en 1998”.

(Las “negritas” son nuestras). Entre las organizaciones que recibieron el mensaje de Montenegro, figuran varias veces departamentos y jefes de Greenpeace Argentina (energia@ar.greenpeace.org, ace@ar.greenpeace.org, <mmschvar@ar.greenpeace.org>, <mwalter@ar.greenpeace.org>, osoria@ar.greenpeace.org, de la que Montenegro fue vicepresidente. También fueron informados otros capitostes del eco-pesimismo nacional como "Antonio Brailovsky" abrailovsky@defensoria.org.ar o Lic. Silvana Buján ecosil@speedy.com.ar. Denunciaba una presunta difamación y alertaba a la red verdolaga nacional sobre el accionar de Eduardo Ferreyra, presidente de FAEC, contra quien envió a su abogada, “especialista en Derechos Humanos” para que lo lleve a la justicia...
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Greenpeace Argentina se ha sumado a esta imputación en declaraciones públicas, y en su "documento" sobre INVAP .

Este tipo de denuncias es llamativo porque:


Es realizada por argentinos, no ya en contra del reactor australiano o en contra del contrato, sino de la misma empresa Argentina adjudicada, INVAP, alineándose con los intereses de empresas nucleares competidoras de países industrializados.

Hay mala fe al denominar como "problemas judiciales" a denuncias o presentaciones que hicieron en realidad los propios activistas.

Se miente al dar como todavía existentes estos supuestos "problemas judiciales", cuando ya existe resolución judicial en firme que demuestra que INVAP ha cumplido siempre con la ley.


Muchos documentos emitidos por el Sr. Villalonga y disponibles en el sitio de Greenpeace Argentina muestran tergiversaciones realizadas con clara mala fe. Citaré sólo uno como ejemplo: en un comunicado el Sr. Villalonga cita documentos australianos que supuestamente mostrarían que el Acuerdo nuclear no contempla la opción de acondicionamiento de combustibles en un tercer país, lo que sería “una mentira”. Oculta así que esos breves documentos de divulgación, luego de desmentir varias denuncias de Greenpeace, remiten para más información al sitio de ANSTO, y que los documentos públicos de ANSTO suministrados a ARPANSA incluyen explícitamente esa opción (ver por ejemplo , , , ). Más aún: Greenpeace conoce este hecho ciertamente, porque es evaluado en el fallo de la justicia que desestimó la denuncia de esa compañía australiana .
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Estos puntos son razones más que suficientes para investigar qué tipo de objetivos, motivaciones e intereses se mueven detrás del accionar de estas dos organizaciones antinucleares argentinas que desprestigian al genuino ecologismo.


¿Es ecológico Greenpeace?


Hay muchas acciones antiecológicas sumamente llamativas de las que Greenpeace debería dar cuenta, que excederían ampliamente el marco de esta breve nota (tales como la falta de militancia efectiva contra el PCB o la mayoría de los derrames de petróleo, o el manejo de los basurales en el Gran Buenos Aires, la oposición a la forestación en la Patagonia que podría frenar la desertificación, etc.). Pero quiero señalar dos ejemplos.

En primer lugar, se debería investigar por qué Greenpeace –junto con algunas otras organizaciones antinucleares europeas- se opuso férreamente a la implantación de una "ecotasa", que penalizara la emisión de gases de efecto invernadero. La razón que esgrimieron fue que la ecotasa beneficiaría a la energía nuclear (curioso principio éste de que si la energía nuclear tiene una ventaja ecológica, esta ventaja no debe ser defendida por la política ambiental de los estados). El efecto práctico fue una defensa de los combustibles fósiles.
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El segundo ejemplo se pudo comprobar en la reciente Cumbre de las Naciones Unidas en Johannesburgo. La posición de Greenpeace y otros ambientalistas, liderada por la coalición alemana de ecologistas y la izquierda, presionó para establecer objetivos explícitos de instalación de energía renovable. Los países petroleros y los EE.UU. amenazaron con incluir a la energía nuclear entre las opciones a promover mundialmente para combatir el efecto invernadero, algo que fue denominado "chantaje nuclear" por la prensa.

Ambos grupos negociaron finalmente la eliminación de ambas decisiones. ¿Quién fue el ganador de esta negociación? Obviamente no el medio ambiente, perjudicado por la eliminación de dos medidas importantes para la limitación del efecto invernadero. Obviamente tampoco se beneficiaron los productores de energías renovables ni los de la energía nuclear. Los únicos beneficiados por la presión de los ecologistas fueron los petroleros y productores de energía fósil en general . Greenpeace declama oponerse tanto a la energía nuclear como a la de origen fósil, pero ya vemos cómo toma sus decisiones...

Estos hechos ponen en entredicho la queja de Greenpeace y otros grupos antinucleares referente a la reciente solicitada de INVAP, donde se define como gran abanderado de la lucha contra el efecto invernadero .

Esto ha enfrentado en numerosas oportunidades a Greenpeace con otros ecólogos y ecologistas, como los reconocidos Jacques Cousteau y James Lovelock (ver por ej. ), entre otros.


Rigurosidad científica


En sus campañas extremistas, es frecuente la total falta de fundamento. En el caso de los cultivos agrícolas, por ejemplo, Greenpeace trata de negar que su campaña perjudica los intereses argentinos, hablando de un supuesto descenso del mercado de productos modificados en favor de los orgánicos. Oculta que en los hechos los mercados no muestran tal tendencia . También trata de infundir miedo sobre los supuestos riesgos para la salud de los productos agrícolas argentinos, a contramano de todas las instituciones científicas internacionales (ver por ej. , , , ).

En este marco no sorprende el ataque fundamentalista al Acuerdo nuclear con Australia. Diferenciados claramente de quienes exponen reflexivamente dudas o reparos, un pequeño grupo de activistas propala denuncias escandalosas, con legos sin formación profesional presionando groseramente al congreso, y corrigiendo en tono autoritario (¿o iluminado?) a las instituciones especializadas de prestigio: CNEA, ARN, ANSTO, ARPANSA, OIEA, NRC, Academias de Ciencias, de Ciencias Exactas y Naturales, de Medicina, de Ingeniería, de Ciencias del Ambiente, etc. (ver por ej. , , ).
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Por ejemplo, mediante caprichosas interpretaciones, rechazan la distinción legal entre "combustible gastado" y "residuo radioactivo" establecida por la ley 25279 que ratifica la "Convención Conjunta sobre Seguridad en la Gestión de Combustibles Gastados y sobre Seguridad en la Gestión de Residuos Radiactivos", que distingue ambos conceptos inclusive durante la disposición final de ambos. Ignorando los documentos del OIEA que explican la Convención como aplicable a dos tipos distintos de material, inventan una frase inexistente en la ley según la cual los combustibles gastados serían residuos si no se reutilizan (invención errónea recogida por E.Carrió et al. en sus objeciones al dictamen de Comisión favorable al Acuerdo). Insisten en aplicar la ley 25018 cuando esa misma ley en su art. 2 expresa que no es aplicable a materiales no producidos en nuestro país. ¿Por qué este interés en que el Congreso se pronuncie en contra del dictamen unánime de los organismos técnicos?
Investigar a Greenpeace
Ciertamente no por escrupulosidad científica. Greenpeace ya ha aplicado antes arbitrariamente el mote de "residuo", buscando involucrar a funcionarios en el desliz. Ocurrió en 1997 en Bariloche, cuando un activista confundió combustibles frescos con residuos, al realizar una presentación ante la justicia que fue "acompañada" por el Sr. Villalonga de Greenpeace Argentina con gran difusión mediática. La justicia federal desestimó la demanda destacando su total falta de sustento, y que ni siquiera se había indicado cuál sería el delito cometido, lo que había generado “un dispendio inútil de actividad jurisdiccional” .
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Repitió el error Greenpeace Australia en julio pasado, cuando cuestionó un transporte de combustible MOX fresco entre Japón y Gran Bretaña, y arrastró a varios gobiernos en el bochorno al lograr que protestaran por el transporte de los supuestos "residuos" . La justicia ha confirmado reiteradamente la falta de seriedad y sustento técnico de estas denuncias antinucleares (Argentina, 1997/98; Francia, abril 2001; Australia, septiembre 2002; Argentina, octubre 2002; y en varios otros países). En sus declaraciones contra el Acuerdo Greenpeace se refiere a la planta de reprocesamiento de La Hague, ocultando que también ha perdido juicios por alegar falsamente contaminación en esa planta. Sería demasiado extenso exponer la serie de errores en distintas áreas técnicas en las denuncias de Greenpeace que merecieron fallos adversos de la justicia en varios países.

Greenpeace insiste frecuentemente en errores técnicos para fundamentar su posición, errores de los que está plagado su sitio en Internet. Para agregar sólo otro ejemplo, Villalonga ha cuestionado el conocimiento técnico del diputado Escobar, afirmando "comparar esos 75 kilos con los residuos de Embalse y Atucha es un disparate ya que esos residuos no tienen nada que ver en términos del tipo de gestión que necesitan" . Es evidente que el Dr. Escobar ha leído el informe técnico de CNEA y el Sr. Villalonga no.


¿Qué hay detrás de la campaña de Greenpeace contra el Acuerdo?


La feroz y costosa campaña de Greenpeace contra el Acuerdo nuclear con Australia, no puede deberse a una supuesta importación de combustibles gastados de muy baja probabilidad y totalmente irrelevante frente a las actividades nucleares rutinarias de nuestro país. Es más bien adecuada a la campaña contraria al reactor que realiza Greenpeace en la propia Australia, un país con reducida actividad nuclear (un solo reactor de investigación, frente a los varios reactores y las dos centrales nucleares de potencia que tiene Argentina, entre otras capacidades). Esta es claramente una política digitada desde el exterior, coordinada internacionalmente desde la corporación central de Greenpeace en Holanda, con apoyo de "filiales" en diferentes naciones con intereses comerciales similares.
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No es la primera vez que ocurre esto. A fines del año 2000, el periodista Germán Sopeña de La Nación denunciaba la oposición de Greenpeace a la forestación de la Patagonia, justificada con "una larga explicación con más componentes internacionales que aspectos concretos referidos a este tema" .

La Nación había caído anteriormente en gaffes como la de la denuncia sobre un supuesto Gastre clandestino (El mismo Villalonga, de Greenpeace, aparece en una denuncia del diario La Nación del 5 de julio de 1999. La nota, del periodista Jorge Camarasa, arrojaba sospechas de que se habría construido clandestinamente un basurero nuclear en Chubut). El diario, si bien sigue recogiendo las denuncias de Greenpeace, tiene ahora una posición más cautelosa; uno de sus periodistas se pregunta por los motivos que hay tras la oposición al Acuerdo nuclear: "¿Desinterés, captación de algún lobby extranjero, temor a protestas politizadas de ambientalistas?" .



Ciertamente surgen muchas dudas sobre las verdaderas motivaciones de Greenpeace. Por lo pronto, parece claro cuáles serían las consecuencias de no aprobar el Acuerdo con Australia. En sendas Declaraciones públicas , ocho Academias de Ciencias, Ingeniería, Educación, Medicina y Ciencias del Ambiente avalan la ratificación por parte del Congreso Nacional de ese Acuerdo Nuclear. La Declaración tiene por objeto “ayudar a esclarecer la opinión pública, la cual está siendo confundida por campañas de agitación y propagación de temores, tan tendenciosas como infundadas desde el punto de vista de la seriedad científica”.

Y concluye: “A juicio de estas Academias Nacionales la cancelación de este acuerdo relegaría al país a la triste categoría de socio no confiable y significaría condenar al fracaso la industria nuclear argentina. En último análisis la consecuencia de tal frustración sería empujarnos hacia la pobreza y el atraso. En un mundo globalizado y fuertemente competitivo, la defensa y el aumento del conocimiento, su organización y sus aplicaciones, son fundamentales para nuestra supervivencia y progreso como nación.”

El prestigioso Instituto de Economía Energética, asociado a la Fundación Bariloche (IDEE/FB), conocido por haber creado un modelo mundial alternativo al del Club de Roma, se expresa en términos similares a las Academias, y agrega que “la propia credibilidad de Argentina en un momento de delicado equilibrio de nuestra historia, podría también estar en juego”. Los expertos del IDEE/FB explicitan que "la no ratificación del acuerdo sería una decisión favorable a los intereses de los países industrializados competidores (Alemania, Canadá y Francia) en desmedro de los intereses de Argentina."

Lamentablemente Greenpeace, que realiza estas campañas tendientes a mantenernos en el subdesarrollo y a favorecer a multinacionales de países industrializados, no informa de cuáles fundaciones de qué empresas recibe fondos, y goza de total impunidad en países de institucionalidad débil o muy cuestionada, como el nuestro.

Ante el crecimiento de los ataques sistemáticos a los intereses de nuestro país (principalmente las exportaciones agrícolas y las posibilidades futuras de exportaciones tecnológicas de alto valor agregado) es inevitable preguntarse: ¿seguirá Greenpeace actuando impunemente y sin ser investigada?

manipulacion

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Referencias

"No destruir lo que está bien hecho" - Julio Orione - Clarín 23/02/2002.
"Un acuerdo nuclear inconstitucional" - Juan Carlos Villalonga - Clarín 2/03/2002.
"El informe de Greenpeace sobre INVAP" - Greenpeace Argentina - Campaña Energía -
Marzo 2002.
Participación de Cancillería en el contrato en junio de 2000 – Varios documentos
Nota de la Autoridad Regulatoria Nuclear del 9 de diciembre de 1999
“Consulta sobre los alcances del art. 41 in fine de la Constitución Nacional. Ingreso de
combustibles para su procesamiento con el fin de reenviarlos para su almacenamiento
permanente en Australia” - Dictamen de Jorge R. Vanossi – Diciembre de 1999
“Acondicionamiento De Elementos Combustibles Irradiados En El Reactor De
Australia” - Comunicado de prensa de CNEA – 19 de octubre de 2000
Varios documentos de Greenpeace firmados por J.C.Villalonga, por ej. “Importación de
residuos nucleares: Prohibido por la Constitución Nacional”, agosto 2001 - aunque
públicamente a veces no lo reconozca – cf. “Debate en Diputados por un acuerdo de
energía nuclear” – Clarín – 15 de octubre de 2002
"White paper on energy" - European Commission - 1997.
ANSTO - "Q & A - ANSTO Research Reactor Alleged Security Threats" - 30/10/2001.
http://www.greenpeacefoundation.com
http://www.greenspirit.com
http://www.seashepherd.org
http://www.greenpiece.org/
Ver informe financiero en http://www.greenpeace.org
Cf. entre otros el sitio de consumidores de los EEUU
http://www.consumerfreedom.com/activistcash
Ver informe financiero en http://www.greenpeace.org.ar.
Declaraciones de J.C.Villalonga en Diario Río Negro – 23 de
julio de 1997
“Provincia conoce el proyecto del Reactor CAREM” – Diario El Cordillerano – 28 de
julio de 1997 – donde se aclara que existen informes de INVAP detallando las
actividades con un año de anticipación. Ver también “La Ministro Frente al Reactor del
Futuro” – Nota de prensa de CNEA – junio 1996.
Después de conocer esta desmentida, el Sr. J.C. Villalonga (campaña de “Energía” de
Greenpeace), decidió mantener igualmente su versión (e-mail enviado a la lista
nuclear@ccc.uba.ar en julio de 1997).
“About Greenpeace – Movement ideals vs Corporate profiles – Real differences in
priorities & positions” – Greenpeace Foundation – consultable en
http://www.greenpeacefoundation.com
Informado en The Wall Street Journal, 22 de julio de 1999
Estatutos de Greenpeace Argentina
"Application for an order of review (Order 54), "In the Federal Court of Australia - New
South Wales District Registry", N. 0293/2002; filed 12 apr 2002
Ver datos financieros en http://www.greenpeace.org
Ver http://www.greenpeace.org/contact/index-int
"El juego de Greenpeace" - Víctor Trucco - Clarín - 3/02/2001.
"Greenpeace no juega" - Emiliano Ezcurra - Clarín - 10/02/2001.
Búsqueda realizada con Google el día 16 de agosto de 2002. No se considera probable
que se hayan quitado documentos, aunque sí es posible que se agreguen a posteriori.
"Aclaraciones y Comentarios sobre el documento “Proyecto Australia: Preguntas y
Respuestas” de INVAP - Segunda versión Julio 2002" (189.PDF), firmado por "Friends
of the Earth International", "Amigos de la Tierra Argentina", y "Greenpeace"
J.C. Villalonga, en el Debate entre el Lic. Otheguy y el Sr. Villalonga emitido por TN (TN
Ciencia) – 16 y 17 de noviembre de 2002.
CNN en Español - "Empresa argentina construirá reactor nuclear en Australia" -
6/06/2000.
ANSTO - "Respuesta a cuestiones planteadas" - 8/06/2000.
Greenpeace Australia-Pacífico en “Earthbeat Radio National” - Australia - Broadcast on
Saturday 23/02/2002.
Fallo sobre Caso N° 2981/98 de MONTENEGRO, Raúl – Informe sobre incumplimiento
de deberes públicos – Justicia Federal - San Carlos de Bariloche, 7/09/1998
“Apuntes para el debate - Noviembre 2002 - Acuerdo Nuclear Argentina-Australia - La
mentira del “tercer país”” en http://www.greenpeace.org.ar
“ANSTO Answers to ARPANSA Questions of 22 August 2001 on Spent Fuel and
Radioactive Wastes” – Submitted to ARPANSA on 25 September 2001.
“ANSTO's Application for a Facility Licence to Construct the Replacement Research
Reactor – Public Consultation Report – Abril 2002.
“Regulatory Assessment of the Application to construct a Replacement Research
Reactor” – ARPANSA – RB-ASR-09-02 – Abril 2002.
“Decision by the CEO of ARPANSA on Application to construct the Replacement
Research Reactor at Lucas Heights – Reasons for decision” – 4/04/2002.
FEDERAL COURT OF AUSTRALIA – “Greenpeace Australia Pacific Ltd v Chief
Executive Officer of the Australian Radiation Protection & Nuclear Safety
Agency” [2002] FCA 1144 – 13/09/2002
"Earth Summit: Oil nations 'guilty of nuclear blackmail' over energy targets" - The
Independent - 3 de septiembre de 2002.
"Las Organizaciones No Gubernamentales en relación a la solicitada publicada
por INVAP el 31/10/02" - http://www.basuranuclear.org.ar
Cf. Por ej. «Daddy dearest», Outside magazine – Marzo 1996
“BIOTECNOLOGIA Y SIEMBRA DIRECTA - Una visión sobre la verdadera ecología”
– Clarín, 19 de agosto de 2000
British Medical Association – 1999
American Medical Association – 2000 y 2001
Royal Medical Society – 2002
Organización Mundial de la Salud – “Preguntas y respuestas sobre los GMOs” –
Octubre 2002 y “Safety assessment of foods derived from genetically modified
microorganisms” – FAO and WHO – September 2001
"Declaración de Academias Nacionales acerca del Acuerdo de Cooperación
Argentina-Australia en los usos pacíficos de la Energía Nuclear" – 23 de agosto/23
de septiembre de 2002
Nota de la Academia Argentina de Ciencias del Ambiente del 31 de octubre de 2002
“Avalamos el Acuerdo Entre Argentina y Australia - La Secretaría de Ciencia,
Tecnología e Innovación Productiva; el CONICET; la CNEA; la CONAE, el INTI y el INTA
nos manifestamos a favor del acuerdo porque sabemos que beneficia a los argentinos”
– 27 de noviembre de 2002
Resolución juzgado federal de Bariloche sobre causa N° 2658/97 del registro de la
Secretaría en lo Criminal y Correccional – 24 de septiembre de 1997
Ver comunicado de Greenpeace en http://www.greenpeace.org.au , julio de 2002.
"Greenpeace declara “Diputado de la semana” a Jorge Escobar" -
http://www.greenpeace.org.ar - noviembre de 2002.
"Respuesta al Cuestionario enviado a la CNEA por la Comisión de Ciencia y
Tecnología de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación sobre Estrategia y
Política de Gestión de Residuos Radioactivos con referencia específica al “Impacto del
Acuerdo de Cooperación Nuclear Argentina-Australia en el diseño de la Política y
Estrategia Nacional de gestión de Residuos Radioactivos” - CNEA, 2 de julio de
2002.
"Crónicas patagónicas (III): un triste paradigma - El increíble caso de como la política
se opuso a los árboles" - Germán Sopeña - La Nación 12/12/2000.
"La trastienda-Diputados demora un acuerdo científico - La Nación 1
de septiembre de 2002
Carta a diputados nacionales – IDEE/FB - 6 de septiembre de 2002

FUENTE: http://www.mitosyfraudes.org/articulos3/InvestigarGreen.html#1intro

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