¿Haz observado que muchas veces las juntas de los dedos emiten ruidos o estallidos al forzarlas?: oprimirse el puño, estirarse el dedo hacia fuera o entrelazar los dedos y estirar las palmas hacia fuera es una forma de lograr estos ruidos. También los podemos experimentar en otras articulaciones como rodillas o codos.

En las articulaciones tenemos un revestimiento llamado membrana sinovial y las células del tejido sinovial producen un líquido lubricante, o líquido sinovial, que contribuye a disminuir la fricción y facilitar el movimiento de las articulaciones.

Cuando forzamos los dedos por ejemplo, estirándolos o doblándolos, estiramos este revestimiento que aumenta de tamaño y disminuye la presión del líquido sinovial.

El líquido sinovial está compuesto de gases (CO2, N2 y O2) en una parte, los cuales se hayan disueltos de forma adecuada gracias a la presión. Al disminuir la presión del líquido sinovial, los gases forman burbujas y llega un momento que estallan, lo que provoca ese ruido característico de chasquido o estallido. A este proceso se le llama cavitación.

Para volver a disolverse en el líquido sinovial, los gases necesitan media hora aproximadamente, y en esos momentos no podemos hacerlos crujir ni sonar.

Como dato curioso, se ha demostrado que al hacer estallar las burbujas de aire del líquido sinovial, estimulamos unas terminaciones nerviosas relacionadas con el sentido del movimiento, y en esos momentos podemos mover mejor las articulaciones y están más relajadas.
Fuente:
http://www.mancia.org/foro/inclasificables/7277-suenan-dedos.html