Historia de los aviones argentinos a reacción

El pasado viernes 24 de setiembre el investigador e historiador HERNAN LONGONI brindó una conferencia sobre la historia de los aviones a reacción fabricados en la Argentina.

Esta rica charla, fue seguida por más de un centenar de entusiastas aficionados a la aeronáutica que se dieron cita en el Salón de los Espejos del Centro de Comercio e Industria.

A continuación el texto completo de esta conferencia
:



Segunda parte



Para hablar de cómo sigue evolucionando esto vamos a tener que retroceder un poco en el tiempo.

A este que ven acá mucha gente lo debe reconocer, es un Focke Wulf 44. Este era un avión de entrenamiento diseñado por el profesor Kurt Tank y construido por su fábrica y que se hizo bajo licencia en la Fábrica Militar de Aviones.

Historia de los aviones argentinos a reacción

Tiene el FW 44 la particularidad de que el fuselaje es de tubos de acero al cromo molibdeno, las alas son de madera y tela y toda la superficie del avión está entelada. Pero desde el punto de vista de la estructura había sido un avance que un avión entrenador tuviese ese tipo de construcción. La fábrica lo adoptó y lo empezó a realizar bajo licencia. Se pensó en una época fabricar el FW 44 para la Armada pero esta optó por el “Stearman”. De estos aviones se fabricaron alrededor de 200 y hay muchos aero clubes del interior que todavía deben tener restos o alguno entero.

La Fuerza Aérea Argentina tiene solamente uno que está en el Museo de la Escuela de Aviación Militar y, por lo que yo pude averiguar, no hace mucho se le hizo una inspección y el avión está en condiciones de volar. La semana pasada estuve en Don Torcuato donde hay un hangar en que restauran aeronaves antiguas y me encontré con dos Focke Wulf 44, entré a ver qué era lo que estaban haciendo ahí y me enteré que los dos, uno está prácticamente listo y el otro tiene el fuselaje terminado, son nacionales y están cero horas. Es decir que esos fuselajes no volaron nunca, son los números de serie 168 y 192. El segundo está listo para volar. Lo que sí me dijeron es que las alas que eran de madera no servían por lo que hubo que hacerlas de nuevo. Las mandaron a hacer a Lituania, no se por qué, pienso que saldría más barato. Cuando llegaron las alas y se las fueron a instalar al avión había una diferencia de un milímetro por lo que quedaron muy contentos. Parece que a fin de año intentarán hacerlo volar.

Observar esta máquina viene bien para ver en qué andaba el diseñador del “Pulqui II” en los comienzos de su carrera. El profesor Kurt Tank era un ingeniero aeronáutico con cierto renombre. En Alemania diseñó el FW 44 en la preguerra, en 1939 diseñó una especie de ala volante compitiendo con Horten. También realizó un caza excepcional, el FW 190, que era un avión equivalente al Mustang o al Spitfire en sus ultimas versiones, con la particularidad que los cazas aliados tenían el mismo motor, el “Merlin” en V y este tenía un motor en doble estrella. Por esas épocas se decía que un avión con estas performances no podía tener un motor radial por cuestiones de enfriamiento de los cilindros o que la fuerza de torsión y esto o el otro pero la cuestión es que el FW 190 demostró que se podía hacer un caza de esas performances con un motor radial y eso fue gracias a Kurt Tank.

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Esto que vemos acá es un Mig 15. Lo puse aquí para que veamos en dónde andaba el mundo en ese momento en que apareció Argentina. Todos estaban corriendo carrera con el sonido utilizando aeronaves de muy alta performances. Observando al Mig 15 quiero que tengan en cuenta tres detalles, primero la toma de aire que está adelante, segundo donde están los frenos del avión, en la cola y cerca de la salida de gases. Son de aleta como en el A 4 o en el Sabre. Finalmente quiero que observen la cola, lo más importante en cuanto al éxito de esta máquina radica en el grupo de cola, es la diferencia fundamental que tiene el Mig 15 en relación al “Pulqui II” y en un momento vamos a ver por qué.

Acá tenemos la planta alar que es muy similar a la del jet argentino, en cuánto al ala es muy fácil confundirlos. En cuánto al grupo de cola, si vemos el plano horizontal es muy similar a lo que fue el del F 86, solamente que este lo tiene a nivel central, en el medio del grupo vertical y el F 86 lo tenía arriba de la salida de gases pero en diseño son muy parecidos. El Mig 15 tenía una capacidad de carga muy importante como se ve por esos tanques suplementarios, cosa que el “Pulqui” no tenía.

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A esta foto la puse como curiosidad, es de un Mig 15 UTI, un entrenador, y fue tomada aquí en la Argentina. Este es una avión privado, argentino, de construcción polaca y está volando en Don Torcuato en la empresa “Alas Argentinas”. Es el único Mig 15 que hay en Sudamérica, tiene número de serie 15 mil y pico, imagínense la cantidad de aviones de este tipo biplaza solamente que construyeron los polacos.

Aeronáutica

Este es el famosísimo Sabre F 86. Acá vamos a aprovechar para despejar una duda o un error normal. Muchas veces escuché que el F 86 es una copia del “Pulqui”. En realidad no porque el F 86 voló por primera vez en 1947 y el “Pulqui” lo hizo en el año 1951. Lo que sí es que responden a requerimientos similares, es decir que el que le encargó un avión al diseñador le dijo: “Yo quiero un caza de tal performance, que cargue tanto, a tanta velocidad y con tal alcance” y diseñó esto. Lo mismo pasó con el “Pulqui II” y salió algo parecido.

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Acá tenemos un Sabre, aunque este es un F 30, es un avión hermoso, la Fuerza Aérea Argentina tuvo 28 de estos aviones, mucho después y no en el momento en que debió haberlos tenido.

Bueno ahora empezamos con las cosas raras. Ya vimos en que andaban los demás y ahora vamos a ver en qué andaba Alemania. Este país ya había volado el “Salamander”, había volado el Me 262, el Heinkel 178. Focke Wulf estaba fabricando el 190, el FW 200, si Alemania hubiese ganado la guerra este hubiera sido el DC 3. Si bien es un muy buen avión, el éxito del DC 3 tuvo que ver también con que los EEUU ganaron la guerra. El FW 200 era tan bueno como el DC 3. Pero Kurt Tank le encargó al jefe de diseño, un profesional brillante, Hans Multhopp, el desarrollo de un avión de alas en flecha, monomotor, a turbina, con la capacidad para llevar el 8 por ciento de su peso en armamento.

Se trataba de un caza interceptor que nació de la necesidad de reemplazar o tener algo mejor que el Me 163, que era un avión cohete, diseñado para atacar “Fortalezas Volantes” en el aire y descender planeando. Los alemanes se dieron cuenta que el momento más débil del Me 163 era cuando se quedaba sin combustible y debía bajar planeando, ahí lo esperaban los cazas aliados y lo destruían. Además era en parte de madera.

Entonces Multhopp agarró y dijo: “Bueno, vamos a aplicar lo que aprendimos diseñando este avión”.

En la biblioteca de la fábrica encontró lo que quedaba, porque ya había sido bastante bombardeada, de escritos de un ingeniero italiano que había escrito sobre aeronaves con alas en flecha. Se puso a dibujar en base a este material y salió un avión revolucionario cuyo prototipo se designó TA 183.

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Aquí vemos al prototipo en un túnel de viento supersónico que es muy parecido al que la Fábrica Militar de Aviones tuvo para probar el “Pulqui II”.

El TA 183 tenía particularidades que eran de moda, por decirlo de alguna manera, porque la toma de aire estaba en la proa, el ala era alta, fíjense que tenía diedro negativo, es decir que bajaba hacia las puntas. Pero les pido que presten atención a lo raro del grupo de cola. Era un avión muy corto que, por una cuestión de centraje, se tuvo que extender la cola en T para poder compensar el centro de gravedad al ser tan corto el fuselaje.

aviación

Este es el segundo prototipo del TA 183 y ya el fuselaje es un poco más largo. De este avión solamente se fabricaron planeadores impulsados por cohetes y sin tripular.

Les pido que presten atención a la planta alar. Esta era muy avanzada y se parece un poco a la que vimos recién en el Mig 15. Cuando estaban en condiciones de fabricar el primer prototipo la guerra terminó y se armó el desbande donde cada uno disparó para donde pudo.

Lo que se dice comúnmente con respecto a los científicos que estaban trabajando en Alemania son tres cosas. Los que eran amantes de la democracia fueron a trabajar a los EEUU y derivó ese trabajo en el F 86, los que fueron a trabajar a la Unión Soviética fue porque los hicieron prisioneros y, por último, los que eran nazis y se pudieron escapar vinieron a la Argentina. En realidad hay un poco de cada cosa. Que Kurt Tank era simpatizante del partido Nacional Socialista no era ningún secreto pero los que fueron a EEUU, los que vinieron a la Argentina o los que fueron a Rusia lo hicieron por una sola razón: iban a fabricar aviones, no iban ni prisioneros ni torturados ni nada. En el reparto y desde el punto de vista intelectual, salimos ganando ya que vino la crema y nata de los diseñadores. A la Argentina vinieron Reimar Horten y Kurt Tank, entre otros.

Reimar Horten, para mi gusto particular y a pesar que soy un admirador de los productos de Tank, era superior a este último. Me decía el ing. San Martín que el tipo veía todo en números. Cuando entregaba un plano no lo daba dibujado sino que entregaba coordenadas. No hay un plano dibujado por Horten sino que le daba al dibujante coordenadas para que las tradujera a dibujo. Horten veía al mundo en coordenadas y, además, tenía una intuición muy especial porque, años después, cuando se intentaba hacer volar el “Mamboretá” que era un avión aeroaplicador que tenía deficiencias en su control vertical a las que no podían solucionar, vino Horten y les dijo a los ingenieros: “Miren, ustedes tienen que agarrar el plano horizontal de la deriva y hacerle un ángulo de ataque que salga de acá y termine acá. Yo en esta semana se lo dibujo”. Al cabo de unos días llegó Horten con sus dibujos en coordenadas, el dibujante lo tradujo, lo aplicaron en el avión y el “Mamboretá” voló como tenía que volar. Es decir que era un genio pero, además, era un intuitivo.

Bueno, la cuestión es que nosotros recibimos a Horten y recibimos a Tank. Este último vino con lo que pudo agarrar de los planos del TA 183. Tank había tenido diferencias con Multhopp, que era el diseñador de este avión, justamente por el dibujo de la cola. Horten decía que, así como estaba, era difícil de volar, iba a ser inestable lateralmente, que no iba a tener una buena reacción a los comandos. No sabemos quien de los dos tuvo razón pero al final Tank lo aplicó y el “Pulqui II” terminó volando, más allá de los problemas que tenía cualquier avión de alas en flecha de aproximación porque era alta la velocidad.

Bueno, volviendo al tema, debemos decir que el equipo alemán ingresó a la Argentina, usando pasaportes argentinos, con nombres argentinos pero sin hablar una sola palabra en castellano.

Cuando pasaron por la aduana, por supuesto, nadie les preguntó nada. Tank venía con una valijita y en ella traía los planos del TA 183 que había recuperado.

Esto fue muy gratificante de descubrir porque la hija de este señor que está debajo en la foto, que es Otto Beherens, el piloto alemán de pruebas del proyecto “Pulqui II”, con los años se me hizo amiga. Hoy es una mujer grande que vive en Hannover quien me empezó a contar anécdotas de su padre y de Tank.

Esta foto es previa al vuelo del segundo prototipo. Del “Pulqui II” se construyeron cinco prototipos en total. La primer célula se usó para instalar en una ménsula y someterla a cargas hasta la ruptura para saber la resistencia, para probar el límite teórico del avión. La segunda fue la que realmente voló.

Historia de los aviones argentinos a reacción

En esta imagen vemos a la plana del equipo “Pulqui” en la vida cotidiana. Arriba se ve a Horten y a Beherens fumando. En aquella foto que está allá donde hay una persona sentada en una silla, es Kurt Tank pelando papas en un fuentón para un asado que se hizo en la casa de Beherens. En otra de las fotos se ve el asado.

La foto que está más abajo muestra a Beherens en el asado y en la que está ahí a Kurt Tank después del primer vuelo. El que está de saco y corbata es Otto Beherens. A él no le dejaron tocar el avión hasta que no lo voló Weiss porque el “Pincho” era el jefe de pilotos de la fábrica y me parece que, con corrección, se le dio prioridad a ese piloto para que lo volara.

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Esta foto muestra el taller mecánico que se había puesto Beherens ya que quería ser mecánico cuando terminara su carrera como piloto de pruebas, arreglaba motos y autos.

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Este es el esquema del primer prototipo, el esquema de disposición del fuselaje. A este material la fábrica, después de escanearlo, lo deshechó.

Aeronáutica

Del avión también se fabricó un planeador de madera. Ese planeador empezó siendo muy parecido al TA 183. El centro de gravedad del avión estaba muy adelantado en relación a lo que era en el “Pulqui I”, por eso la turbina está muy atrás. Ya no hacía falta todo ese tubo que tenía el “Pulqui I”, en total el avión tenía 11 tanques de combustible, 8 en las alas y el resto en el fuselaje. Tenía un asiento eyectable “Martin Baker” mk 1, que era el prototipo de lo que después se usó en el F 86.

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Estamos viendo ahora el encastre alar, en el “Pulqui II” eran semialas, dos alas separadas y una cosa que me resulta siempre interesante, a pesar de que no tengo ninguna base para asegurarlo, es la inclinación de la espalda del piloto. El F 16 que tiene un límite teórico de 9 G, está inclinado 30 grados para que el piloto lo soporte mejor y en el “Pulqui” estaba practicamente igual, por supuesto no iba a llegar nunca a esa cantidad de aceleraciones.

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Este planeador de madera fue diseñado y construido porque la maqueta de túnel de viento que se estaba usando en el túnel supersónico no cubría los aspectos que Tank quería dirimir. Entonces dijo: “Bueno, vamos a tener que construir una maqueta para remolcarla y ver que pasa”. Efectivamente se fabricó esta maqueta y una segunda. Lo que va variando es la cola, siempre el problema del “Pulqui” fue la cola, aquello fue por lo que Tank y Multhopp discutieron y lo que se resolvió con el Mig 15 porque Multhopp se fue a Rusia y aplicó lo que había aprendido con el TA 183 en el Mig 15 y por eso el Mig 15 era más maniobrable que el F 86. Bueno, esto estaba pensado para que se remolcara por un Martin 139 o un Junkers 52 y con cuanto avión estaba en la fábrica. A esto lo voló Balado y lo voló Weiss.

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Este es el primer prototipo, el CN doble 0, o 01. Acá hay un problema porque la fábrica a este le puso 01 cuando debió ponerle 00. Lo vemos en la ménsula, estaba pensado para someterlo a cargas para ver como reaccionaba el fuselaje. Acuérdense que estamos pensando en una época en la que se creía que cuando pasaran la barrera del sonido iba a ser como pegar contra una pared. No se conocía el estallido sónico, no se sabía si el avión iba a seguir volando o si se iba a desintegrar. Este prototipo nunca voló y se destruyó cuando fue sometido a estas cargas.

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Este es el primer prototipo, el número de serie 02. Lo interesante de esta foto es la facilidad de acceso, se retiraba todo el grupo de cola.

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Era muy parecido a la manera de desarmar un A 4 hoy en día, el Douglas se corta al medio y todo el grupo de cola sale y queda la turbina tal como se ve ahí. Por supuesto la turbina era completamente diferente en el caso del “Pulqui”, ya que se trataba de una Rolls Royce Nene II.

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Este es el último prototipo. Lo puse acá para conversar un poco del avión. Entre el cuarto y quinto prototipo no hay ninguna diferencia, solamente el esquema de pintura y que el quinto se conserva y el cuarto no.

Al “Pulqui II” lo voló Weiss, hizo un vuelo de 28 minutos, comprobó que el avión funcionaba, lo aceleró, notó que era dócil a los comandos a pesar que no tenía comandos asistidos sino que era barra como el “Pulqui I” y lo aterrizó de una manera muy optimista, lo hizo bien, a muy alta velocidad. Weiss volaba cualquier cosa y bien. Pero así como era muy buen piloto a veces se entusiasmaba demasiado con el producto justamente por lo bien que lo volaba. Entonces dijo: “A este avión no hay que modificarle nada, así como está, está bien”.

El siguiente vuelo que se produjo a los tres días de ese primero lo hizo Otto Beherens. Beherens no hablaba ni una palabra en castellano cuando vino y había sido piloto de pruebas del FW 190, del Me 262, íntegró el grupo elite que había formado Adolf Galland para volar el 262. Era un as y voló el “Pulqui II”.

Cuando voló lo exigió un poco mas que Weiss y alcanzó más de 700 km. por hora en el primer vuelo. Cuando fue a aterrizar, según dijo Ojeda después, lo aterrizó como si fuera un avión convencional, lo trajo hasta la pista en pérdida y cuando estuvo sobre la cabecera cortó motor y lo soltó, el avión se desplomó sobre la cabecera y rompió el tren de aterrizaje. Beherens salió ileso pero el avión quedó bastante golpeado. Hubo que rediseñar el tren de aterrizaje, se detectó que hubo una falla en uno de los amortiguadores pero, más allá de eso, quedó que Beherens había metido la pata

Lo que también se detectó fue que las punteras del ala entraban en pérdida antes que la raíz. Para homogeneizar el flujo de aire se modificó el ala agregando unos espolones en la raíz alar. El segundo prototipo modificado, al que algunos llaman 02 M, tiene las alas un poco más largas y suben hacia la cabina.

El siguiente vuelo lo hizo el profesor Tank, su diseñador y que era muy buen piloto. Se elevó hasta 8 mil metros en 6 minutos. Cuando estuvo a esa altura que es la que calculó como la ideal para hacer pruebas en forma segura, intentó hacer entrar en barrena al avión. Tank sacó flaps, sacó tren, cortó motor y el avión empezó a descender la velocidad de una manera lenta. De golpe, según cuenta Tank en el registro de vuelo, y sin ningún aviso ni vibración ni nada por el estilo el “Pulqui” entró en tirabuzón chato. Bajó alrededor de 4 mil metros en esas condiciones no pudiendo sacar la máquina de esa situación. Por ahí se dio cuenta que la turbina todavía estaba funcionando por lo que dio potencia y, por esas cosas de la vida, el avión salió hacia delante, lo dominó y estabilizó a alrededor de los mil metros del suelo. Una vez que superó esta situación Tank volvió a trepar a 9 mil metros y repitió toda la operación para ver como podía sacar de la pérdida al avión.

Cuando se dio cuenta cuál era el problema aterrizó la máquina, fue hacia la biblioteca y se acordó de lo mismo que se había acordado su amigo Multhopp que los aviones con empenaje en “T” tenían inconvenientes con lo que se denominaba “sombra dinámica”, o sea que el flujo del ala principal se desprendía y le restaba comando al empenaje debido a la turbulencia, es decir que no tenía elevación por lo que no había forma de sacarlo del tirabuzón.

Lo que Kurt Tank hizo fue cambiar el borde de ataque de la cola, con eso trató de homogeneizar la entrada en pérdida o la entrada en “sombra dinámica”.

Una vez que se le hicieron las modificaciones el ministro de aeronáutica, que era Ojeda todavía, insistió en que algunos pilotos que estaban volando el Gloster “Meteor” en la Fuerza Aérea, volaran el avión para ir adaptándose a lo que iba a ser el nuevo caza interceptor de la FAA. Una cosa demasiado apresurada porque faltaba mucho para que el avión estuviera listo. Entonces vinieron dos de los mejores pilotos de Gloster, el comandante Soto, un jefe de escuadrilla, que volo el “Pulqui II” bastante bien, lo aterrizó y dijo; Bueno, es un buen avión, ta ta ta”. Después de Soto, que era comandante en ese momento, un grado equivalente a lo que hoy es el de mayor, lo voló un capitán que se llamaba Vedraño Manubal, un argentino descendiente de hindúes. Se subió al avión y, no se sabe muy bien por qué, hizo un vuelo mucho más brusco y arriesgado que lo que había sido el de Soto. Fue el mismo día y con quince minutos de separación. Manubal tenía un récord sudamericano de altura de 15.100 metros con un Gloster, era un hombre experimentado, buen piloto pero... bueno..., no se sabe si por impresionar a sus jefes o por volar a los más rústicos Gloster el asunto es que, en una maniobra baja, llama al Pulqui con mucha brusquedad y se pliega un ala. El avión se invierte y Manubal intenta eyectarse. A tal efecto hace el procedimiento que había mencionado anteriormente, agarra el martillito, corta el remache, vuela la cúpula, tira del anillo de eyección, pero una vez que sale del avión con el asiento eyectable, (el avión tenía que tenerlo sí o si porque sino la cola te partía al medio) pero en este caso se eyectó invertido, cosa que no es muy recomendable pero no le quedó más remedio. La secuencia de desprendimiento del asiento eyectable era tan larga (el piloto se tenía que soltar de la silla y abrir el paracaídas) que llegó al piso antes de que pudiera abrirlo.

El tipo se mató, el avión se estrelló, con los restos se hizo un estudio y se determinó que lo que había fallado era unos remaches defectuosos que habían originado que se plegara una de las alas. La cosa es que ese prototipo se perdió en el accidente y el “Pulqui II” se cobra la primera víctima, un capitán de la Fuerza Aérea Argentina.

Lo primero que hizo Tank en ese momento fue llamar a Perón y decirle: “Mire que nosotros vamos a seguir adelante con el desarrollo, esto es una cosa normal”. Lo que era cierto por otra parte ya que se han matado miles de pilotos probando aeronaves.

En el interin hubo un intento de golpe de estado en 1951 en el que estuvieron implicados oficiales que estaban a cargo de Ojeda, que seguía siendo ministro de aeronáutica. Ojeda lo que hace es presentar su renuncia de manera indeclinable por lo que se nombra en su reemplazo al brigadier mayor Juan Ignacio de San Martín, ingeniero aeronáutico que, en ese momento, estaba como gobernador de Córdoba.

Aeronáutica

San Martín deja su cargo y se viene a dirigir el Instituto Aerotécnico y garantiza la continuidad del proyecto. San Martín era un tipo de vanguardia más allá de haber hecho cortar la pista y comienza a desarrollar el siguiente prototipo, el cuarto avión.

Esta nueva máquina incorpora un mejoramiento en el remachado del ala y se incorporan aletas. El cuarto prototipo es el que incorpora estas mejoras y, además, el armamento, cuatro cañones de 20 mm. debajo de la toma de aire. En el centro de esta última puede verse una especie de elemento vertical con un agujero en el medio que era la cineametralladora, ésta se sacó de un Gloster para ponerla en este avión.

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Esta foto que vemos ahora muestra el prototipo de túnel de viento supersónico de la fábrica. Esta maqueta de madera gracias a Dios se conservó y se encuentra hoy en el Museo “San Martín” en Córdoba.

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Esta foto corresponde al instante previo al despegue en Córdoba del primer prototipo para ser presentado a Perón en febrero de 1951.

aviación

Hay una anécdota graciosa que es que Tank lo llamó a Perón y le dijo: “General, voy a ir para allá con el avión, vamos a hacer la demostración en el Aeroparque, salgo a tal hora, usted salga a la misma que yo, desde Córdoba, voy a llegar antes que usted”. “Bueno -le dijo Perón- salga”. Tank se subió al avión, dio motor, despegó y llegó, por supuesto, antes que Perón, que venía de la Quinta Presidencial de Olivos.

Lo que Perón no tuvo en cuenta y Tank sí es que, como el evento era importante, iba a haber multitudes en el Aeroparque y el tráfico no lo iba a dejar llegar. En ese momento no existía el helicóptero presidencial así es que llegó antes Tank con el “Pulqui II” desde Córdoba que Perón con el auto desde Olivos.

Historia de los aviones argentinos a reacción

Esta foto muestra el vuelo de Tank en Aeroparque. Con este prototipo pasó algo que hubiera podido ser importante. El principe Bernardo de Holanda, que era alemán, había venido a la Argentina con la idea de comprar “Pulqui” y es por el que se hacía esta demostración.

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Cuando le dijeron a Tank que tal príncipe estaba en la Argentina y que él debía hacer una demostración contestó que no quería volar para él porque era un alemán traidor. Entonces lo agarró Perón y le dijo: “No, mire, va a comprar cien “Pulqui”, déjese de embromar, vuele un poco y que se yó”. La cuestión es que Tank voló pero cuando terminó la demostración, aterrizó, lo saludaron, ta ta ta, se subió al avión para una segunda demostración, la hizo, puso proa hacia Córdoba y desapareció. No saludó al príncipe y se dio el gusto de desairarlo aunque fuese de esa manera.

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Aeronáutica

Esta foto muestra al cuarto prototipo tomando tierra en Córdoba. Este avión está pintado con el esquema definitivo y se destruyó, pero con este esquema está el último prototipo conservado.

Se hacían las mejoras a paso muy lento, era cuestión de probar y errar y probar y errar. Al cuarto prototipo se le introdujeron aletas en el borde del extradós alar para canalizar el aire.

Ese avión se le iba a presentar a Perón luego del accidente de Manubal. Entonces Tank le dice a Otto Beherens que empiece a ensayar en el avión para hacer una presentación importante frente a Perón con el objetivo de garantizar la continuidad del proyecto.

El 9 de octubre de 1954 Beherens se sube al avión, hace una serie de maniobras, entra la cola en “sombra dinámica”, luego en barrena chata. Lo saca de la barrena chata pero muy cerca de tierra. El avión pega de panza contra el piso, se desparrama y Beherens pierde la vida.

Hasta ahí es lo que decía la historia, un vuelo arriesgado para hacer una presentación prolija para el presidente. La realidad es otra y yo me enteré mucho tiempo después a través de la hija de Beherens. Ella me cuenta que ese día era el cumpleaños de la madre, o sea la esposa de Beherens, y el quiso hacer un vuelo más espectacular y arriesgado que lo normal pasando por arriba de la casa. Eso le costó entrar en tirabuzón chato y perder la vida.

Como sea el cuarto prototipo se perdió no quedando prácticamente nada. Pero ya se estaba construyendo el quinto. A la revolución Libertadora no le cayó para nada bien al programa. Todo lo que tuviera que ver con el gobierno de Perón era censurado o dejado de lado. Pero también es una realidad que el proyecto “Pulqui II” siempre estuvo retrasado porque se le daba prioridad a una aeronave cuya designación era IAE 35 y al que se lo conocía como “justicialista del aire”. La Revolución del 55 hizo que el proyecto prácticamente finalizara. Al “Huanquero”, como ya se habían producido unos cuantos ejemplares, lo único que se le hizo fue cambiarle el nombre, de “justicialista del aire” a “Huanquero”. Hay una anécdota en cuánto al nombre. “Huanquero” es un abejorro que, cuando vuela, produce un zumbido muy particular y el avión parece que zumbaba cuando volaba, o también, lo que hace el “Huanquero” es depositar los huevos en los excrementos de vaca. Entonces parece ser que parte de la teoría es que se le pone “Huanquero” por el zumbido y otra es por el excremento y demás, cosa que tiene que ver con el mundillo político y que no vamos a analizar.

Con el 55 y su revolución todo el grupo de diseño alemán emigró. Kurt Tank fue a la India. Allí cristalizó un proyecto que había comenzado a diseñar acá en la Argentina que fue el IAE 48, un caza supersónico de ala en delta, que terminó siendo, no el mismo avión pero sí un desarrollo, en la India el Industan “Marut”. Un desarrollo interesante de diseño porque, en realidad, no hizo nada.

Con los ingenieros argentinos se siguió trabajando en el quinto prototipo, que incorporando todas las mejoras de los anteriores, entre ellos los frenos de aire que estaban en la misma posición del Mig 15, con una diferencia, en lugar de ser de pétalos y abrirse eran de aleta. El diseño era raro y entorpecía el flujo de la turbina pero parece ser que eran eficientes.

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El quinto prototipo fue volado, en un intento de golpe publicitario, por Rogelio Balado, en una presentación que se quiso hacer en Morón despegando de Córdoba, full de combustible y munición, ametrallando el aeródromo de Córdoba y volviendo a la base. Ese vuelo se hizo y fue exitoso. Para ese ensayo Balado, algo raro, se puso un casco de plástico. En ese momento el avión tenía fuera de servicio el sistema de óxígeno por lo que se le adaptó un botellón de un Gloster y cuando iba volviendo el piloto sufre una descompensación por la baja del oxigeno. La grabación del vuelo es muy graciosa porque Balado va diciendo pavadas por la falta de oxígeno. La cosa es que, cuando aterriza en Córdoba rompe el avión, se pega un palo, pero Balado no sufre ninguna consecuencia. El avión se desintegró pero la suerte del proyecto ya estaba echada.

A mediados de los 60 ser desprograma el avión y se manda al Museo Nacional de Aeronáutica.

Mientras tanto la Fuerza Aérea Argentina seguía volando desde el año 1947 un avión del año 1944 que era el Gloster “Meteor” MK 4.

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Este Gloster que vemos acá está fotografiado en 1965 en Morón en sus últimos años. Con esto quiero demostrar que se retrocedió mucho con la cancelación del programa “Pulqui II” porque si bien el Gloster “Meteor” cuando salió era una aeronave avanzada quedó obsoleto apenas concluyó la guerra. Era una máquina de reacciones lentas, con un consumo de combustible elevado y parecido a lo que era el “Pulqui I”. Tenía sí una capacidad de fuego importante, no era mal avión, de hecho la Fuerza Aérea lo voló hasta el año 1970.

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Esta foto está tomada en una de las cabeceras de la pista de Morón cuando era 7ma. Brigada Aérea. En ese momento en Morón había 50 Gloster. La Fuerza Aérea Argentina era la fuerza más poderosa de sudamérica a pesar de tener aviones del año 44 y no del año 50 como hubiera sido de tener el “Pulqui II”. Por eso digo que se retrocedió mucho. La idea del “Pulqui II” fue la de reemplazar a los Gloster cosa que no se pudo hacer porque para el año 1955 cuando la Revolución Libertadora, el tiempo de desarrollo había sido tan largo que el avión era prácticamente obsoleto. Pensemos que en el año 1955 Tank ya tenía los planos del IAE 48 que volaba a Mach 2.

Historia de los aviones argentinos a reacción

Esto que vemos aquí es un Sabre F 86 de la Fuerza Aérea. Este avión voló por primera vez en el año 1947, se suponía que era la competencia directa del “Pulqui II” y el poder político, porque la FA no tenía ese poder de decisión, decidió cancelar el proyecto “Pulqui II” y comprar 28 Sabres usados a la FA estadounidense que llegaron al país cuatro años después del encargo.

El avión era muy lindo pero en esos momentos obsoleto. Este es el “Charlie” 120 que tiene una historia especial. Por este avión se desprogramó el sistema de armas en 1986 porque plegó las dos alas en vuelo debido a fatiga. El piloto se mató.

El “Pulqui II” estuvo exhibido, por decirlo en un tono benévolo, en el Museo Nacional de Aeronáutica en Aeroparque, a la intemperie, al igual que el “Pulqui I”. El clima lo afectó bastante hasta que en el año 1998 se lo llevó al Area Material Rio Cuarto y se restauró.

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En esta foto vemos cómo quedó el último prototipo del “Pulqui II”. Si se fijan atrás, donde dice IAX 33 y antes de llegar a la escarapela, están abiertos los frenos y están en la misma posición en que los vimos en el Mig 15. Fíjense como las soluciones que se fueron adoptando son muy parecidas. Los aviones están mucho más emparentados de lo que se piensa.

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El desarrollo de aeronaves de reacción no se detuvo con el “Pulqui II”. Esto raro que se ve acá es un diseño de Reimar Horten y se trata del IAE 37. Era un ala delta que estaba pensada para ser impulsada por dos turbinas Rolls Royce “Avon” y para volar a velocidades supersónicas. De este avión se fabricaron maquetas en distintas escalas y se hizo una en tamaño natural.

Aeronáutica

reacción

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El que se está subiendo ¡oh casualidad! el “Pincho” Weiss, el piloto que voló por primera vez todos los prototipos de reacción de esa época en la fábrica. El que está sosteniendo la escalera es el diseñador, Reimar Horten. Este avión tenía la particularidad que el piloto iba acostado, con una horquilla en donde apoyaba su barbilla. Eso suponía que ayudaba a soportar cargas aerodinámicas pero después se le puso una cabina más convencional. Este es el prototipo de madera que era remolcado por un DC 3.

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Bueno, a partir de la cancelación del IA 37 la fábrica no tuvo más remedio que empezar a fabricar aviones bajo licencia. Esta línea que vemos es de Morane Saulnier MS 760 “Paris”. Esta máquina se empezó a fabricar en el país hace 43 años y hoy en día aún sigue volando

Historia de los aviones argentinos a reacción

aviones

El avión que vemos en la foto, tomada en Posadas en marzo de este año, tiene 9800 horas de vuelo y alrededor de 14 mil ciclos. Hace dos años se le hizo un ICM y tiene para seguir volando diez años más, hasta que se le haga otro ICM que diga que puede seguir volando.

La madurez técnica de la Fábrica Militar de Aviones se consiguió con el IA 63 “Pampa”. Hay algo interesante para destacar y es lo siguiente. El otro avión fabricado en serie en los últimos tiempos fue el “Pucará”. Si uno agarra un ala completa de un “Pucará” y la quiere poner en el fuselaje de otro “Pucará” se va a encontrar que cuesta insertarla porque a pesar de que se fabricaron ciento y pico de aviones nunca pasó de ser un artesanado la fabricación de esa aeronave. Cada “Pucará” es diferente del otro. Yo tengo una anécdota con respecto a eso que ocurrió durante la reconstrucción de un “Pucará” para un museo y que está armado con piezas de cuatro Pucarás y todavía hay remaches que no podemos poner porque no los podemos hacer coincidir los carenados. En cambio uno puede agarrar cualquier componente del “Pampa” e instalarlo en cualquier otro avión y va a encajar perfecto. La fábrica alcanzó, como decíamos, la madurez técnica con el “Pampa”, ayudado por otra empresa alemana, la “Dornier”, fíjense como se repite la historia.

prototipo

Aeronáutica

Termino con el “Pampa” y no es casualidad. Queda claro que la calidad del material argentino es muy buena, de haberse llegado a producir en serie “Pulqui I” y “Pulqui II”, hoy tendríamos por lo menos “Pulqui II” volando, cosa que, lamentablemente, no se pudo hacer. De hecho hoy tenemos “Guaraní”, Morane, Pucarás volando.


reacción



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11 comentarios - Historia de los aviones argentinos a reacción

@simonjap
Excelente en diciembre del 2008 la fabrica de aviones de cordoba vuelve al estado... esperemos poder avanzar algo...
@Utterson
simonjap Mandale un mensaje! | 18.12.2007 17:11:09 dijo:



Excelente en diciembre del 2008 la fabrica de aviones de cordoba vuelve al estado... esperemos poder avanzar algo...







aunque sea en picada?
@arsunibapal76
un informe fascinante, te felicito y te dejo +10.



Estos cientificos alemanes eran unos verdaderos genios, la verdad es que me pone la piel de gallina leer cosas como estas.
@tank86
muy buen informe, y que lindo, peroque lindo bicho el pampa.
@Belzu1
Muy buena información y muy buen post +10
@Belzu1
Me quedaban 2 puntos, mañana te dejo el resto
@r191995
Excelente , de lo mejor que vi en los ultimos tiempos .

Van 10 !!!!
@rugbier10
ahora que veo el post te tiro cinco mas porque es muy bueno... pero como ya dije en el post... te dejo cinco por este comentario



kazad0r | 19.12.2007 21:13:04 dijo:





Cita:

su padre había fallecido hace 10 años y formado una nueva familia en Gerli





Espero que no en ese orden







+10
@Belzu1
Van los puntos prometidos y yapa +10
@fasulof
Los 5 que me quedaban.. excelente post!