En un mundo digital donde parece que Google es la norma, es un poco difícil encontrar buenas alternativas que valgan para algo más que buscar. Y no sólo eso, la preocupación por nuestra privacidad debería ser algo más activa por muchos motivos que nos beneficiarían. Alguna vez por aquí ya he nombrado a DuckDuckGo, Pero se merecía que hablara un poco más de él aprovechando su reciente actualización y que hace ya bastante tiempo que lo uso, y que vosotros conocierais más a fondo lo que puede hacer esta belleza de buscador web (y belleza en todos los sentidos).

DuckDuckGo: conoce  a este excepcional buscador web

Para empezar, DuckDuckGo es un buscador y empresa que apoyan a sitios de origen público, el software libre, y ofrecen condiciones de privacidad realmente buenas, no registrando ninguna información de sus usuarios. Además, y por si os anima saberlo, está escrito el Perl y sus servidores funcionan bajo Nginx y FreeBSD (ambos con licencia BSD, y por tanto puramente libre). Y si os hacen gracia los detalles, decir que también de vez en cuando dedica su logo a ciertas causas, aniversarios históricos y personas, como lo hace Google con sus famosos Doodles.

Si bien es cierto que de forma predeterminada no separa las búsquedas por idioma, el buscador es configurable, y sus opciones no sólo configurándolo sino también usándolo, son enormes. Para configurar la región (y por tanto el idioma predeterminado de búsquedas, asi como la privacidad o personalizar la página a nuestro gusto), podemos acceder a su sección “Settings”. Estos cambios, una vez aplicados, se guardarán en nuestro navegador web gracias al caché y las cookies, de tal manera que salvo que borremos y limpiemos éstas, siempre tendremos el buscador configurado a nuestro gusto. Su sección “Goodies” nos permite configurarlo aún más en detalle para cosas que ni yo mismo he podido probar, y es que como ya os dije, el navegador es excesivamente completo. Podemos hacer casi de todo sin movernos de él.