En otros tiempos la filosofía de administración del sistema en ArchLinux se resumía a un solo archivo general de configuración: el /etc/rc.conf. Este archivo contenía toda la información de configuración para que el sistema básico funcionanara, se editaba:

- La zona horaria
- El reloj del sistema (Local o UTC, local sera depreciado próximamente)
- El mapa del teclado, la fuente de la consola, el mapa de caracteres de consola
- El local (idioma, regionalización) con que se configuraba el sistema
- Los módulos del kernel que se cargaban manualmente
- Uso de tecnologías de almacenaje como RAID, sistema de ficheros BTRFS, LVM
- Configuración del nombre del host
- Configuración de la red (ip local o DHCP)
- Los DAEMONS o demonios del sistema a cargar

Bueno, todo eso ya no va a ser asi. El próximo gran cambio que se avecina en ArchLinux es dejar de utilizar este archivo centralizado y configurar las distintas áreas del sistema en archivos y directorios separados. ¿Y porque esto? la respuesta corta es para systemd el gestor de arranque alternativo a initscripts, pues systemd aparte de sustituir la gestión de arranque también ayuda a administrar el sistema en si, haciendo que, aunque ahorita parezca lo contrario, mas fácil administrar el sistema.

La configuración quedaría de la siguiente forma:

Adios al /etc/rc.conf en Archlinux

Básicamente el /etc/rc.conf queda como un gestor de DAEMONS nada mas absolutamente todas las demás partes serán sustituidas por estos archivos de configuración.

Pero, yo cuando instale edite el /etc/rc.conf como siempre y hasta ahora todo bien ¿esto me afecta?
De momento no, pero la configuracion de este archivo sera rapidamente depreciado y sera dejado para manejar los servicios de sistema o DAEMONS. No es necesario reinstalar todo el sistema de nuevo para hacer estos cambios, asi que es recomendable utilizar este nuevo método de configuración de una vez para anticiparse a la agendada depreciación del rc.conf.