Un problema bastante frecuente en sistemas que integran varios equipos, ya sea en red o no, es la clonación de discos duros.
Pensemos, por ejemplo, en un cibercafé. En este tipo de negocio es bastante común la existencia de cierto número de equipos con idéntico hardware (placa base, procesador, memoria y disco duro, entre otros). El panorama de tener que instalar y configurar la misma distribución en cada uno de estos equipos puede echar para atrás a más de uno. Lo ideal sería instalar y configurar nuestra distribución de GNU/Linux favorita en un único equipo, y luego clonar su disco duro en el resto de equipos.
Otro ejemplo típico es el usuario que desea ampliar su equipo sustituyendo su disco duro por otro de mayor capacidad (o el usuario que necesita sustituir un disco duro defectuoso por otro nuevo).

Tanto en uno como en otro caso, existen varios programas que nos pueden resultar útiles a la hora de realizar la duplicación del contenido de un disco duro, aunque aquí nos centraremos en las soluciones que proporciona de forma nativa nuestra distribución favorita, Chakra, se puede aplicar perfectamente al resto de distribuciones.

Antes de comenzar
El primer paso a realizar antes de comenzar el proceso de clonación del disco duro consiste en abrir la caja de nuestro equipo (¡siempre apagado y desconectado de la red eléctrica!) e instalar físicamente el nuevo disco duro, conectándolo a un cable SATA (o al que corresponda, según el sistema de conexión que use nuestro equipo) y al cable de alimentación.
Por supuesto, también podríamos haber optado por conectarlo mediante USB o FireWire (si el nuevo disco duro está dentro de una caja externa con este tipo de conexión).

El proceso de duplicación
Una vez conectado el nuevo disco duro a nuestro equipo, nos aseguraremos en primer lugar de que no está montado. En caso contrario, los resultados serían imprevisibles. Otra cosa que deberíamos tener muy en cuenta es que el nuevo disco tiene que ser de igual o superior capacidad que el que pretendemos clonar (pues, de lo contrario, los datos no cabrían en él). Aunque no es estrictamente necesario, sería conveniente que el disco que pretendemos clonar tampoco esté montado, o, al menos, que no esté en uso. En algunas ocasiones esto no es posible (por ejemplo, porque pretendemos clonar el disco de arranque de nuestro sistema, en el que está instalada nuestra distribución), aunque siempre nos queda la posibilidad de arrancar con una distribución live y desmontar ambos discos duros.
A lo largo de este ejemplo supondremos que el disco que vamos a clonar es /dev/sda, y que el nuevo disco es /dev/sdb.
Cuando estemos preparados para llevar a cabo la duplicación, abrimos una ventana de terminal (por ejemplo, Konsole) y tecleamos en ella la siguiente orden:

dd if=/dev/sda of=/dev/sdb bS=256M


Los parámetros significan lo siguiente:

if es el archivo de origen; es decir, nuestro disco duro a clonar.
of es el archivo de destino; es decir, nuestro nuevo disco duro.
bS es el tamaño del bloque que se copiará de una pasada. Este parámetro es opcional, pero puede ser recomendable para optimizar la clonación, cuanto mayor sea, menos operaciones de lectura serán necesarias. En nuestro caso hemos especificado un tamaño de 256 MB.

Y nada más. Al cabo de un rato (que dependerá del tamaño del disco a clonar), el proceso habrá finalizado.

Probando el nuevo disco duro
Tras la copia, apagaremos ordenadamente nuestro equipo y procederemos a extraer físicamente el antiguo disco duro (que acabamos de clonar).
A continuación cambiaremos el nuevo disco duro de conector. Como hemos supuesto que estaba en el segundo conector SATA (/dev/sdb), lo cambiaremos al conector en el que estaba el disco duro que acabamos de extraer (en nuestro ejemplo, el primero, es decir, /dev/sda).
Tras esta sencilla operación, podemos volver a cerrar la caja de nuestro equipo y arrancar. Comprobaremos que el proceso de arranque funciona con total normalidad, exactamente del mismo modo que ocurría con el viejo disco duro.

Posibles problemas
Aunque no se trata realmente de un problema, si el disco duro nuevo es de mayor capacidad que el que hemos clonado, nos encontraremos con que no hemos aprovechado toda su capacidad. Es decir, si hemos clonado un disco duro de 250 GB en otro de 500 GB, veremos que no se está utilizando aproximadamente la mitad del espacio del nuevo disco duro. Esto es así porque el proceso de copia que realiza la orden dd es binario, y también afecta a la tabla de particiones del disco duro.
Para solucionar este pequeño inconveniente, podemos crear una partición en el nuevo disco duro para que aproveche este espacio sin asignar, o bien aumentar el tamaño de la última partición existente (que normalmente suele ser la que contiene la carpeta /home de los usuarios) para que llene todo el espacio que quedaba sin asignar.


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