Apple nuevo sistema operativo
lanzamiento

El nuevo leopardo de Apple ruge, pero no impresiona
La última versión del sistema operativo para Macs no tiene muchas nuevas funciones, aunque es más veloz y eficiente


Opinión del experto en tecnología del Wall street Journal Walter S. Mossberg

Para una compañía conocida por productos de avanzada con funciones atractivas, Apple Inc. acaba de hacer algo inusual: presentó un software clave con muy pocos nuevos elementos visibles para sus usuarios. El nuevo producto, la última versión del sistema operativo Macintosh, se ve y funciona casi exactamente igual a su predecesor, pero ha sido rediseñado en su interior para tener una mayor velocidad y eficiencia y para añadir tecnologías esenciales orientadas al futuro.

El nuevo software, llamado Snow Leopard, es el sucesor de Leopard, lanzado en 2007, que considero como el mejor sistema operativo en el mercado y muy superior a su principal competidor, Windows Vista, de Microsoft Corp. Snow Leopard salió a la venta en Estados Unidos el 28 de agosto y vendrá instalada en todas las nuevas computadoras Macintosh. Apple calcula que para mediados de septiembre estará disponible en las tiendas de América Latina.

La compañía, que a menudo proclama sus nuevos productos como revolucionarios, ha sido discreta con Snow Leopard. Por muchos meses, Apple ha dejado en claro que su nuevo sistema no tendría elementos nuevos y llamativos, pero que se concentraría en lo que llama "afinaciones". Su novedad más importante tal vez sea algo que sólo una minoría aprovechará: la compatibilidad con el servicio de email corporativo, calendario y contactos Exchange de Microsoft.

Snow Leopard tiene un precio adecuado en Estados Unidos, sólo US$29 para los usuarios que actualicen desde Leopard. Eso es US$90 menos que lo que Microsoft planea cobrar a los que actualicen a la principal versión para consumidores de Windows 7, que será lanzada el 22 de octubre.

Probé Snow Leopard en tres Mac —una vieja computadora de escritorio, una portátil que actualicé desde Leopard y una nueva laptop MacBook Pro con el sistema operativo ya incorporado. El nuevo software me pareció fácil de instalar, más rápido que Leopard, compatible con todos los programas y periféricos que uso más a menudo y tiene una cantidad de incorporaciones pequeñas y útiles.

Un cambio que me gustó es que Snow Leopard ocupa menos de la mitad que Leopard en el disco duro y Apple afirma que el usuario promedio que actualice liberará hasta 7 gigabytes de espacio. En mi MacBook Pro de 2008, logré recuperar 14 gigabytes.

Pero también encontré varios inconvenientes y unas cuantas incompatibilidades, incluyendo una suposición equivocada sobre qué driver utilizar para una impresora en una de mis Mac actualizadas.

En general, creo que Snow Leopard ayudará a mantener la Mac como una atractiva opción para los que estén por comprar una computadora y puedo recomendarla para los usuarios que busquen más velocidad y espacio libre en el disco duro, o que quieran usar Exchange más fácilmente. Pero no pienso que Snow Leopard sea una actualización imprescindible para los usuarios promedio de Mac.

Para algunos usuarios actuales de Mac, Snow Leopard no es una alternativa posible. Aproximadamente 20% aún tienen modelos viejos que no llevan los procesadores de Intel que Apple utiliza actualmente. Snow Leopard no funcionará en estas máquinas, incluidos modelos designados como G4 y G5 que se vendieron hasta 2006.

Aquí incluyo un corto resumen de lo que encontré en mis pruebas de Snow Leopard.

Instalación

Snow Leopard viene en una única versión, a diferencia de las múltiples versiones de Windows. Snow Leopard maneja hardware y software basado tanto en la tecnología de computadora estándar, de 32 bits, como la nueva, de 64 bits, que puede usar mucha más memoria y es más veloz.

Tanto mi computadora de escritorio como mi laptop hicieron la migración a Snow Leopard de manera rápida y sin problemas, en aproximadamente 45 minutos cada una. A diferencia del proceso de actualización de Windows XP a Windows 7, el de Snow Leopard preserva todos sus archivos, configuraciones y programas como estaban en su computadora. No hace falta formatear, mover archivos o reinstalar programas. Además, puede ganar espacio en el disco duro porque Apple afinó el sistema operativo y también borra o comprime los viejos archivos de sistema (no los personales) que ya no sean necesarios o se utilicen poco.

Sin embargo, tuve un par de problemas pequeños. En una de mis Mac, el salvapantallas que mostraba unas fotos mías no funcionó después de la conversión. Apple dice que arreglará este error.

Velocidad

Luego de cambiar a Snow Leopard, mis Mac funcionaron más rápido. Ya me parecían bastante veloces, por lo que la diferencia no fue tan notoria. Pero los programas que vienen con Snow Leopard, como Mail, el navegador Safari y Finder han sido reprogramados y ahora son mucho más rápidos.

Nuevos elementos

Como había anticipado, Apple ha incluido pocos nuevos elementos en Snow Leopard y, a excepción de Exchange, son pequeños. Uno de ellos es el Dock Expose, que permite ver pequeñas versiones de todas las ventanas abiertas en cualquier programa que esté usando al hacer clic en su ícono en el Dock, la barra de íconos de los programas ubicada en la parte inferior de la pantalla.

El reproductor de video Quick‐Time ha sido actualizado, con una nueva interfaz para reproducción y la capacidad de grabar y editar videos. Mis tres modificaciones favoritas son: las "Substituciones", que es como el autocorrector de Microsoft Word, pero aquí se extiende a otros programas de Apple; la capacidad de reajustar la zona horaria según su ubicación mientras viaja; y una nueva función en QuickTime que permite grabar videos de acciones que ejecuta en la pantalla de su Mac.

Exchange

Exchange no estaba incluido en el sistema operativo Mac, por lo que los usuarios de estas computadoras tenían que comprar el programa Entourage de Microsoft. Ahora, Apple incluye Exchange en Snow Leopard, así que funciona con sus programas gratuitos de email, calendario y contactos.

Compatibilidad y fallas

Los programas usados a menudo, como las versiones Mac de Microsoft Office, el navegador Firefox y Adobe Reader, funcionaron bien en mis pruebas después de la actualización. No obstante, unas cuantas cosas no funcionaron. Apple indicó que algunos fabricantes de software tendrán que actualizar sus programas porque éstos dependen de los componentes internos que cambiaron en Snow Leopard.

Tecnologías subyacentes

Además de la mayor capacidad de 64 bits, Snow Leopard tiene otras dos grandes adiciones internas. Una, llamada Grand Central Dispatch, facilita la programación de software que hace un mejor uso de los múltiples núcleos, o unidades procesadoras, de los chips modernos. La otra, denominada OpenCL, ayuda a los programadores a transferir algunas tareas no gráficas a los potentes procesadores gráficos de hoy. Estas incorporaciones son muy importantes, pero Microsoft también está desarrollando capacidades similares en Windows 7, y no tendrán importancia en ninguna de las dos plataformas hasta que los programadores las utilicen, lo que tomará tiempo.

Conclusión

Con Leopard, Apple ya tenía el mejor sistema operativo y Snow Leopard lo hace un poco mejor. Pero no es una gran novedad para los usuarios promedio de Mac.

Fuente
http://online.wsj.com/article/SB125139132698763999.html