El último estado conocido y por excelencia de un saiya-jin.
Son Goku lo alcanzó después de transformarse en Ohzaru Gold, y conseguir ser calmado por Pan, durante el combate contra Baby Vegeta.
En este estado, por primera vez, los cambios físicos son radicales, en el sentido de que se pierde el aura, el color rubio del pelo habitual del Super Saiya-jin, y se provocan otra serie de cambios.
Parece que el apogeo del estado Super Saiya-jin, devuelve al guerrero a su orígenes, volviendo a restaurar el color negro del pelo habitual en su raza, y a pesar de su aspecto humano, acercándole más a su genética de simio, con el crecimiento de pelo de color rosado (en el caso de Son Goku) o rojizo (en el caso de Vegeta) alrededor de todo su cuerpo.
Probablemente el poder desplegado por un Super Saiya-jin de nivel 4, no sea muy distinto del de un Super Saiya-jin de nivel 3, pero sí su capacidad de control sobre la enorme energía que contiene su cuerpo, además de un incremento elevado de su velocidad y otras características.
Además de Son Goku, este estado lo alcanzó Vegeta, aunque no de forma natural, sino gracias a una máquina especial que diseñó Bulma. En este estado, Son Goku y Vegeta también consiguieron fusionarse, dando así lugar a Super Gogeta SSJ4, que lleva más al límite los cambios físicos, siendo el color de su pelo de color rojo, y el del vello que cubre su pecho, de color marrón.
Teóricamente no ha existido jamás un guerrero tan poderoso como Super Gogeta SSJ4, aunque tal y como le pasaba a Gotenks en estado SSJ3, su capacidad para mantener dicho estado de fusión es de apenas unos minutos.