Le voy a dar un Paracetamol al perro

“El perro no se encuentra bien. Está raro…pero no habla, ¿qué le pasará?"

María-Cariño, al Rufo le pasa algo. Mírale, le dan tembleques. Y en la calle se
quería venir a casa enseguida. Y eso no es normal. ¡Con lo alegre que
es él! . Mira, verás, le enseño su juguete y ni me hace caso, se va enseguida a
tumbar a su camita con el rabo entre las patas.
Pepe -Eso será que le duele alguna cosa. Pues no sé, igual que a nosotros,
¿no?. Le podemos dar un ibuprofeno a ver si se le pasa, ¿tendrá jaqueca?
María-Voy a ver… no tenemos. Pero mira, Pepe, el gelocatil de la abuela.
¿se le puede dar paracetamol a un perro?Hijo -Oye mamá, ¿no será eso muy fuerte para el Rufo?
María-A la abuela se lo mandó el médico para sus dolores, así que digo yo que
para Rufo también valdrá.
Hijo -Sí mamá, pero es que la abuela pesa 80 kilos y Rufo sólo 3 kg.
Además, ¿qué es el gelocatil?
María -Paracetamol. LE VOY A DAR UN PARACETAMOL AL PERRO, ya verás
cómo se pone bien, no te preocupes hijo.

“Pobre Rufo: le van a dar un paracetamol.”

La aspirina, ibuprofeno, naproxeno, piroxicam, indometacina, diclofenaco, salicilatos, flurbiprofeno, etc….se clasifican como AINES (antiinflamatorios no esteroideos). Son fármacos antiinflamatorios, analgésicos y antipiréticos, por lo que reducen lo síntomas de la inflamación, dolor y fiebre. El efecto adverso más frecuentemente asociado se relaciona con la irritación directa ó indirecta del tracto gastrointestinal. Además de producir lesión local en la mucosa digestiva, reducen el flujo sanguíneo de ésta, por lo que el daño es aún mayor provocando esofagitis, úlceras, gastroduodenitis y diarreas hemorrágicas.
Otros efectos secundarios son los de reducir el flujo sanguíneo a nivel de otros órganos como el renal actuando como agente nefrotóxico.

¿Y qué pasa con el paracetamol de Rufo? Pues que el paracetamol tiene escaso poder antiinflamatorio, pero excelentes propiedades analgésicas y antipiréticas y, por tanto, se utiliza mucho en medicina humana. Gelocatil, termalgin, efferalgon, algidol…son nombres comerciales del paracetamol. En nuestros animales es tremendamente hepatotóxico. Produce necrosis en el hígado de los perros. En los gatos, es aún peor debido a que cuando el paracetamol se metaboliza, produce unas sustancias que rompen los glóbulos rojos y la sangre es incapaz de transportar el oxígeno a los tejidos corporales, poniendo en peligro la vida del animal.

La sensibilidad al fármaco no depende sólo de la dosis ni frecuencia, sino del propio animal. Hay perros más resistentes y otros que con un sólo ibuprofeno desarrollan fuertes diarreas hemorrágicas.

No te la juegues con tu animal. Confía en los profesionales veterinarios. Estamos preparados para saber qué le pasa de verdad a tu animal y poner el tratamiento adecuado.
Desde aquí un llamamiento a todos los propietarios de “Rufos”: NO LE DES UN PARACETAMOL AL PERRO.