Este ejemplar de oso pardo ha hecho algo que no le ha gustado nada a su madre por lo que decide agarrarlo y ponerlo en una esquina. Una vez en la esquina, la madre le ruge para dejarle bien claro al pequeño que algo ha hecho mal.

Al cabo de un rato, los dos se funden en un tierno abrazo y su madre lo junta contra su pecho para que sepa que todo está perdonado.


Mamá oso educando a su osezno con disciplina, amor y ternur

amor

oso

mamá