Un perro en buenas condiciones puede oír perfectamente sonidos igualmente audibles por nosotros pero a una distancia mucho mayor. Algunos estudios sugieren que el sentido del oído es por lo menos 20 veces mayor al nuestro y otros afirman que perfectamente pueden oír a más de 300mts a la redonda. Como sea, el oído después del olfato es el sentido que más desarrollado tienen los perros, capaz de sentir incluso los infrasonidos inaudibles para los humanos.

Perros y Pólvora
Sumado a lo anterior, encontramos una percepción muy superior, posible gracias a la sensibilidad de la piel que ayudada por el manto del ejemplar (el pelo) puede detectar las ondas que chocan contra los objetos, percibiendo las corrientes de aire y el estruendo del suelo con la llegada de las ondas sonoras (truenos). Si te has fijado, tu perro puede detectar las tormentas antes de que sucedan, muchos se erizan y otros buscan refugio, en especial si se encuentran al aire libre. La pólvora no es un sonido muy diferente al trueno, ambos son ondas de presión, además, ayudado por factores externos (una reacción exagerada del dueño cuando por primera vez el cachorro oye estos sonidos) desencadenan en el ejemplar un miedo que puede incluso convertirse en fobia.

perros
También tenemos el impulso pastor, es decir perros que se inquietan cuando hay tormentas (el cual se vincula con la pólvora) y que por lo general se debe a que un miembro de su manada aún no ha retornado a casa, en este caso el instinto de pastoreo lleva al perro a crear una analogía entre una oveja y una persona allegada a él y como pastor de su manada el perro siente la necesidad de proteger y velar por el bienestar de todos y eso implica que debe asegurarse que todos retornen a un lugar seguro.

De todas formas es una situación que puede ser muy peligrosa para los perros y también para humanos pues la inquietud del primero puede desencadenar una agresión. El perro relaciona el sonido fuerte ya sea el trueno o la pólvora con algo malo y es ahí donde se presentan los inconvenientes.

Si el caso es grave, el perro no podrá desarrollar actividad alguna pues el pánico se apodera de él y los mecanismos de respuesta se sobreactivan llevando generalmente a un estado de nerviosismo dañino y además se pueden producir vómitos, mareos, desmayos, taquicardias, apneas, entre otras complicaciones que en el peor de los casos terminan con la muerte del perro.

La solución
Hay dos (2) opciones responsables las cuales pueden trabajar unidas creando mejores resultados
1. Visita al Médico veterinario por una opción farmacológica u homeopática (temporal)
2. Valoración y tratamiento conductual (a largo plazo)

SI hay solución, en Teodogs podemos asesorarte y juntos brindar un mejor bienestar a tu mascota. El miedo NO es normal y tampoco es una opción sana tanto física como mentalmente.

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