como tratar a un perro lastimado o enfermo

T! aca les dejo la info nesesaria para como tratar a un perro enfermo o con algo grave



Hay perros enfermos en toda la provincia

:: Los casos de leishmaniasis visceral canina confirmados salpican Misiones según registros del Consejo de Veterinarios


Posadas. “La leishmaniasis está extendida en toda la provincia, pero se confirma su presencia únicamente donde se están haciendo los estudios y eso hace que aparezca en la medida en que la gente se preocupa y realiza los análisis a sus animales”, aseguró Adolfo Zach, presidente del Consejo Profesional de Veterinarios.
Es que hasta el momento, solamente en Posadas -y hace relativamente poco tiempo- se estandarizaron los exámenes gratuitos para las personas que por su condición económica no pueden afrontar los costos del examen para detectar la enfermedad en los perros. De todas formas, tanto en Oberá como en Apóstoles, las municipalidades trabajan en ese sentido.
“Los casos detectados en Posadas son presentados en la Secretaría de Calidad de Vida de la Municipalidad; los del interior a la Dirección de Epidemiología de Salud Pública”, precisó Zach.
En los registros del Consejo Profesional de Veterinarios figuran casos en Posadas, Eldorado, Apóstoles, Oberá, Puerto Rico, Montecarlo, Alem, Aristóbulo del Valle, Puerto Iguazú y San José,
Estiman que hay unos 4000 perros con diagnóstico confirmado por laboratorio en toda la provincia. La dispersión de los casos confirmados tanto en el norte como en el centro y sur de la provincia, indican que la enfermedad está presente en toda la provincia Misiones y permite adivinar que los animales contagiados serían muchísimos más.
Los estudios parasitológicos para confirmar la enfermedad (es decir mediante la observación en el microscopio) se practican en varios laboratorios de Posadas y también en Eldorado y el costo del estudio es aproximadamente 50 pesos.
El perro no se cura
Zach recordó que el perro que contrae leishmaniasis visceral no se cura. Pero puede recibir tratamiento, si bien se mantiene como portador y se le debe suministrar la droga de por vida. De todas formas, el veterinario indicó que la evolución de la salud del perro varía según el animal y el momento en que se diagnosticó la enfermedad. “Hay perros que andan muy bien y otros en los que el tratamiento no da ningún resultado”, indicó. Y puntualizó que, más allá de la evolución del perro, la enfermedad le acorta la vida y el principal interés de los propietarios suele estar en “que la calidad de vida del animal sea aceptable”.
Ante la expansión de la enfermedad, el profesional recomendó realizar el examen preventivo si se detecta algún cambio de conducta en el animal. “Hay casos asintomáticos, es decir, que no presentan los síntomas característicos como la caída del cabello”, advirtió. El perro al que se le confirma la enfermedad debe ser tratado y, lo más importante para la salud pública, es que debe ser protegido con repelentes para que no siga contagiando.
“Si el propietario va a ser responsable puede tratar al animal. Pero hay perros que llegan muy deteriorados o el dueño no se siente en condiciones de cumplir con las acciones preventivas. En esos casos es preferible sacrificarlos”, sostuvo.


No hay vacunas
El presidente del Consejo Profesional de Veterinarios, Adolfo Zach, recordó que no existen vacunas para prevenir la enfermedad ni en perros ni en humanos. Los únicos cuidados que por el momento existen para proteger al animal sano del contagio es la colocación de pipetas repelentes (con una duración aproximada de un mes) o la colocación del collar de seis meses de duración. Pero advirtió del accionar de "inescrupulosos" que recorren los barrios posadeños asegurando que vacunan contra la leishmaniasis.
"Hemos hecho una denuncia penal al respecto", subrayó Zach. "Andan por los barrios diciendo que vacunan contra la leishmaniasis. Hacer esto en el marco de la emergencia sanitaria que vivimos es poner en riesgo la salud pública de la gente", remarcó el veterinario.
Indicó que hay una estafa ya que no existe la vacuna y además cobran entre 5 y 15 pesos a los vecinos por los supuestos servicios.
La leishmaniasis es una enfermedad parasitaria que no se contagia directamente del perro al hombre. Es transmitida por un insecto, la Lutzomya longipalpis, que debe picar a un perro enfermo para contagiar.
PRIMERA OPINION!!!!!



les dejo una enfermedad muy grave en los canes


Leishmaniosis Canina (enfermedad del mosquito)
La Leishmaniosis canina es una enfermedad grave, incluso mortal para tu perro. Descubre cómo protegerlo.
La Leishmaniosis canina es una enfermedad frequente en España.

La leishmaniosis canina es una enfermedad parasitaria grave en el perro, causada por un parásito (protozoo microscópico) denominado Leishmania.

El primer síntoma clínico más habitual es la pérdida de pelo, sobre todo alrededor de los ojos, orejas y la nariz. Según la enfermedad va avanzando, el perro pierde peso aunque no pierde el apetito. Son habituales las heridas en la piel, especialmente en la cabeza y en las patas, en las áreas donde el perro está en contacto con el suelo al tumbarse o sentarse. Cuando el cuadro se vuelve crónico, este se complica observandose en muchos casos síntomas relacionados con insuficiencia renal.

La enfermedad no distingue ni entre sexos ni entre razas de perros

Entre otros lugares geográficos, la leishmaniosis canina aparece principalmente en muchos países de América Latina y en todos los países de la región mediterránea, incluyendo Portugal, España, Francia, Italia, Malta, Grecia, Turquía, Israel, Egipto, Libia, Túnez, Argelia y Marruecos.

En España las regiones más afectadas son las de Aragón, Cataluña, Madrid, Baleares, Levante, Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León. Se observa en otras regiones pero con menos intensidad.

La enfermedad se transmite a través de un mosquito, llamado flebotomo. De ahí que, si hay mosquitos, hay riesgo de contagio. La temporada de peligro comienza con el calor, normalmente en mayo y finaliza en septiembre u octubre si se prolonga el verano. Durante el invierno los mosquitos permanecen en estado de larvas cuaternarias y son inofensivas. En las zonas más cálidas de España encontramos mosquitos prácticamente todo el año y por consecuencia el peligro existe todo el año.

La leishmaniosis causa la muerte en la mayoría de los perros afectados

La leishmaniosis es una enfermedad que causa la muerte a la mayoría de los perros afectados por ella y que no reciben tratamiento y vigilancia posterior.

Si tu perro no recibe protección alguna, el riesgo de contagio varia de un 3% a 18% según la zona. El riesgo siempre aumenta si su perro permanece en zonas más rurales y periurbanas, en regiones cálidas del país y si está fuera de casa al anochecer.

Hay varios tipos de Leishmania: Leishmania tropica, major, infantum.

Pienso que mi perro tiene Leishmaniosis.¿Ahora qué?

En el caso de que piense que tu perro padece de Leishmaniosis, visita a tu veterinario quien realizará una prueba analítica mediante una muestra de sangre de tu perro. Dependiendo de su estado, también tomará una muestra de la médula ósea o del tejido de un gánglio linfático inflamado para examinarla al microscopio y detectar los parásitos.

El período de incubación puede variar entre 3 meses y 18 meses. De forma excepcional, la enfermedad puede permanecer en latencia durante varios años. Algunos perros son resistentes y, aunque reciban picaduras de los flebotomos, nunca mostrarán síntomas de la enfermedad siempre y cuando estén correctamente alimentados y no estén sometidos a estrés. Esta resistencia, probablemente, está determinada genéticamente.

El perro enfermo requiere atención veterinaria el resto de su vida

Básicamente se utilizan técnicas que nos permitan detectar el parásito (parasitológicas) o bien la respuesta defensiva del enfermo frente a éste. Cuando se tienen sospechas de que un animal padece leishmaniosis se utilizan varias pruebas al mismo tiempo a fin de asegurar el diagnóstico, entre ellas podemos citar la toma de muestras de la médula ósea o gánglio linfático a fin de visualizar el parásito, pruebas serológicas (IFI o ELISA) para controlar el grado de respuesta inmunitaria que el animal presenta y proteinograma.

En zonas endémicas de leishmaniosis canina, los perros, de forma rutinaria, se controlan anualmente mediante unos kits rápidos utilizando la sangre para detectar de forma temprana el posible contagio

El tratamiento de la Leishmaniosis canina es caro y de por vida

Si observas los síntomas clínicos o suspechas que tu perro ha sido infestado, llevale a la clínica veterinaria para realizar una prueba serológica. El tratamiento será más exitoso si se inicia en las primeras fases de la enfermedad.

La leishmaniosis canina se puede tratar, pero no curar. El tratamiento solamente suprime los síntomas y no impedirá que tu perro tenga una recaída posterior.

Un tratamiento puede durar varias semanas, pero el parásito siempre permanecerá en el perro. Hasta el final de la vida del perro, periódicamente los síntomas pueden volver a aparecer y se tiene que repetir el tratamiento.

Los fármacos utilizados para el tratamiento son compuestos antimoniales. Se aplican mediante inyección y el tratamiento puede durar varias semanas. Algunos veterinarios también recetan alopurinol por vía oral. Son medicamentos caros.

¿Cuál es la posibilidad de recaida? Muy variable y difícil de cuantificar. Dependerá de la calidad de vida del perro, de posibles reinfecciones por otros flebotomos, del control veterinario que se practique etc.

Pero ten una cosa en cuenta... Cuanto antes se diagnostica la enfermedad mejor se puede controlar.

"La única protección para tu perro es la prevención"

Cómo entenderás la mejor opción para proteger tu perro es la prevención.

Todavía no existen vacunas que protegen frente la leishmaniosis. Hoy en día la mayor eficacia consigues con repelentes. El producto más utilizado y más probado es un collar llamado Scalibor.

segunda opinion





El Perro Enfermo
Es importante observarlo con atención. Esto le puede salvar la vida si, por ejemplo, ha ingerido algún veneno; en circunstancias dadas esto tambien puede salvarle la vida al dueño, pues, en el peor de los casos, el perro podría haberse infectado de rabia.

Lo que también es importante saber es que si el perro está herido o enfermo y el tratamiento es doloroso, a ser posible no deberá hacerlo el dueño, sino otro miembro de la familia o el veterinario.

El perro podría perder la confianza en el dueño, que le causa esos dolores, y le resulta imposible llegar a la conclusión (en medio del dolor) de que lo hace para ayudarlo.
En cualquier caso, el tratamiento o la administración de medicamentos no deberá hacerse a la fuerza, sino mientras se le habla con cariño, acariciándolo, aunque haciéndolo de manera consecuente.

Es evidente que esté capítulo no es un curso de tratamiento para perros.
El cuidado de un perro enfermo es cuestión del veterinario.
Sólo me gustaría transmitirle mis propias experiencias y darles un par de consejos con los que puedan reconocer posibles enfermedades y comportarse adecuadamente en momentos críticos.

El Veterinario

Al igual que usted tiene un medico de cabecera, deberá buscarse un veterinario al que acudir con regularidad. Entonces conocerá al perro y le resultará más fácil reconocer las enfermedades.

Lo mismo que les sucede a los médicos, los veterinarios no les gustan los diagnósticos hechos. Prefieren que usted le describa, con presición y de manera objetiva, los síntomas que presenta el animal y que le han hecho a usted sospechar. Tendrá que hablar por su perro.

Es mejor ir un par de veces de más al veterinario que una vez de menos. Sin embargo, tampoco ellos tienen consulta los fines de semana. Es decir, muchas veces tendrá usted que atender al perro, al menos de manera transitoria.

La diferencia fundamental entre los veterinarios de las ciudades y los del campo es que, los
primeros, se dedican sobre todo a los pequeños animales, mientras que los segundos están especializados en los grandes.

Lo Que los Veterinarios Desean de los Propietarios de Perros

Habría que educar siempre al perro de tal modo que no opusiera nunca resistencia a que le peinaran, cepillaran o limpiaran las orejas, y que cuando se le sube a una mesa se quede tranquilo. Deberá dejar que le miren sin dificultad la dentadura y las orejas, y le levanten las patas para explorarlas. A menudo tiene enganchados en los colmillos huesos que pueden ahogarlo (las costillas de cordero parecen estar predestinadas para ello) o cortes profundos sangrantes en las patas (debido a botellas rotas, algo que hoy abunda por todos sitios), que no dejan tiempo para discutir con el perro de si quiere o no que lo traten.

Lo que debe saber todo propietario de un perro

Hay algunas medidas que deberían ser el abecedario de cualquier propietario de un perro:

Medición de la fiebre: utilizar un termómetro normal, engrasarlo bien con vaselina u otra crema no irritante, hacerlo bajar hasta 36 C e introducirlo unos 3 cm con un ligero giro en el ano del perro, que estará de pie o acostado sobre un lado. Es posible que alcance la raya de los 40 C. Dejarlo puesto un minuto, limpiarlo con algodón y leer.
Por precaución conviene atar
un cordel al extremo rebajado del termómetro, para poder sacarlo con rapidez y seguridad si el perro hace movimientos de resistencia.

En las razas pequeñas, de menos de un año de edad, se habla de fiebre para temperaturas superiores a los 39,5 C, y cuando tienen más de un año con 39,1 C. En las razas medianas, para menos de un año, es a partir de 39,6 C, y, para más de un año a partir de 38,8 c, y en el caso de las razas grandes, para menos de un año de edad, la fiebre comienza a partir de los 39,5 C, y para más de un año con 38,8 C.

Administración de medicamentos en forma de polvo: mezclarlos con carne picada, o su comida preferida, e introducirlo todo en la parte más profunda de la boca. Hay que cuidar de que lo trague.

Administración de píldoras: abrir la boca del animal, empujando hacia atrás el labio superior. Tomar la píldora entre el pulgar y el índice y presionar hacia abajo con el meñique sobre la mandíbula inferior. Empujar lo máximo posible la píldora hacia la garganta. Todo esto hay que hacerlo con rapidez. Después se le dará un pequeño empujón o soplo sobre la nariz para apartarlo. Esperar a que lo trague. Hay algunos perros especialistas que esperan dos o tres minutos para escupir la píldora.

Administración de líquidos: manteniéndole la cabeza ligeramente levantada, verter con lentitud el líquido en el hueco de la boca que queda al separar el carrillo. Poner algunas gotas en la punta de la lengua o en la parte posterior de la boca, entre los dientes.

Administración de supositorios: introducir profundamente el supositorio en el intestino y tranquilizar al perro, con preferencia apoyándolo sobre nuestro regazo para que no expulse el supositorio.

Sujeción del perro: para intervenciones ligeras tomarlo en brazos de modo que la cabeza reposo sobre el pliegue del codo, con la cabeza en dirección contraria a quien le está tratando. con la otra mano se le sujetan los hombros. Si es un perro mordedor se le pondrá bozal.

Colocación de un vendaje: aplicar la gasa directamente sobre la herida, dar varias vueltas a una venda colocando algo de algodón cada tres giros. Se conseguirá una fijación firme dando vueltas de vez en cuando al rollo. Hay que pensar que, por lo general, los vendajes se colocan demasiado sueltos. Si a pesar de ello la herida sigue sangrando, hacer un torniquete por
encima de ella, es decir, hacia el cuerpo.
Dejarlo al menos una hora, aunque aflojándolo de vez en cuando. Es imprescindible acudir al veterinario.

La cuestión de la píldora

Ya sabemos que a los perros macho se les puede tranquilizar con una inyección de hormonas. También existe una inyección hormonal para las perras, que debe poner el veterinario cada cinco meses. Desaparecen todas las molestias del celo. Si se quieren tener crías se interrumpen las inyecciones y, al siguiente celo, todo vuelve a la normalidad. En la esterilización, por el contrario, la hembra ya no puede criar nunca, el celo se atenúa y disminuye el peligro de una falsa preñez. El período sin estro se prolonga durante toda la vida.

Existe también una "castración química" en la que se administran tres o cuatro veces al año inyecciones de hormonas, con lo cual se suprime temporalmente el efecto de las hormonas sexuales masculinas. Resulta bastante caro.

tercera opinion


Primeros Auxilios Para el Perro
Como en cualquier accidente la regla es también: guardar la calma. Antes de sujetar al perro, aunque sea el nuestro, conviene recordar que se encuentran bajo el efecto de un shock o muy excitado. Un perro normalmente manso puede volverse agresivo, porque sólo piensa en defenderse.
Háblele con tono tranquilo y procure alejar a los curiosos para que el animal no se excite más con la presencia de personas de pie. Tiene que tener cuidado de que no le muerda. Hay que llevarlo lo antes posible al veterinario.
Si está desvanecido, sáquele la lengua de la boca para que pueda respirar. Las heridas que sangran en abundancia deben tratarse del modo descrito en: Que Hacer en Caso de Accidentes.

Para el transporte no se le enrollará en sí mismo, ni se le tapará con una manta. Como medio de transporte, y según las dimensiones del animal, es adecuada cualquier cosa que pueda llevar pesos, desde una bolsa a una plancha de madera.

Si no es posible acudir al veterinario, deberá llevarse al perro a un lugar conocido en el que se encuentre seguro. Si tampoco esto es posible, se buscará en cualquier caso un lugar tranquilo.

Si el perro quiere morder, con un trozo de tela de un metro de largo y unos diez centímetros de ancho, que se tendrá en el botiquín del coche o que en caso de apuro sirve una corbata, se hará un lazo, cruce los extremos y comience a hacer un nudo, pero sin apretarlo, dejando el lazo colgando, sujete con cada mano uno de los extremos y lleve el lazo sobre el hocico del animal sin que le pueda alcanzar las manos. Apriete, haga un nudo debajo de la barbilla y cotoque los extremos por detrás del cuello, sujetándolo con un lazo por detrás de las orejas. Sin embargo, esto no se hará si el animal tiene heridas en la cabeza.

Intente colocarlo sobre una manta, que servirá de camilla si varias personas tensan los extremos.

4 opinion





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5 comentarios - como tratar a un perro lastimado o enfermo

@agustin_20 Hace más de 6 años
ya el titulo esta bueno no lei todo, pero te dejo



+5



a favritos para leerlo bien
@ZeVa Hace más de 6 años
imposible leer un texto sin formato
@Hommerouch Hace más de 6 años
favoritos y los puntos que me quedan
@elfideomutante Hace más de 6 años
muy bueno che gracias
@yosoyasi Hace más de 5 años
Muy buen post. Para culquier que este interesado en el cuidado de su mascota, no deje de visitar la sgte pagina:

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