Lo primero que quiero hacer es aclarar un punto que me molesta mucho y es cuando a los perros se los tilda de “asesinos”.

Definición de Asesinato: “El asesinato (también denominado homicidio cualificado) es un delito contra la vida humana, de carácter muy específico, que consiste en matar a una persona concurriendo ciertas circunstancias, tales como: alevosía; precio, recompensa o promesa remuneratoria y ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido”.

El termino asesinato SOLO es aplicable a los seres humanos, en el reino animal NO existe tal definición, cuando un animal "mata" es por instinto.

La culpa de que un perro sea agresivo con los demas "seres vivos" es pura y exclusiva RESPONSABILIDAD del dueño. Si hay que castigar a alguien es al dueño.

Es indiscutible que en los últimos años la cantidad de accidentes, entre los que se encuentran los ocasionados por mordeduras de perros peligrosos, ha crecido de tal forma, que se denominan “nuevas epidemias”. A diario, los medios solo se hacen eco de los que involucran a ciertas razas consideradas como “perros peligrosos”, generando una confusión al respecto.

Si bien es cierto que el hombre ha seleccionado características naturales de los canes para crear razas de defensa y guardia, las que por tamaño y potencia le confieren mayor peligrosidad, el factor humano es decisivo en la conducta final del animal.

Sobre las razas conflictivas existe una discusión mundial enfrentando a la escuela latina, que responsabiliza al entorno del perros peligrosos por el comportamiento del can (propone Test individuales antes de decidir su reproducción), con la escuela anglosajona, que solo atiende al aspecto genético, apoyando la prohibición de ciertas razas (como sucede en Inglaterra desde 1991).

Considero que si bien es importante la raza y el carácter de los padres, lo es tres veces más, la responsabilidad del dueño en brindarle el ambiente adecuado para educarlos a los perros peligrosos, informándose sobre las variables que influirán en su futura conducta.

Asesorándose con un Profesional que trabaje en comportamiento animal sobre sus características antes de adoptarlo, haciendo un correcto manejo del cachorro para Socializarlo, evitando la predisposición a la agresión y entrenándolo en forma adecuada (ya que un perro mal entrenado también puede ser muy peligroso), obtendremos un fiel y seguro compañero.

No hay razas que posean una agresividad innata, cualquiera puede tener una mala reacción desde un Chihuahua a un San Bernardo, las causas pueden ser las mismas, las consecuencias no.

Se debe tener presente que no todas las personas están capacitados para hacerse cargo responsablemente de un perro peligroso. Se habla de perros peligrosos pero muy poco de “dueños potencialmente peligrosos”, sobre los que se debiera legislar, identificando a ambos.

No existen razas agresivas sino perros agresivos, aquellos que no han tenido la oportunidad de crecer con alguien que les enseñe a convivir armónicamente con los que lo rodean.

Tambien es cierto que existen razas con caracter mas fuerte que otras.


Agresividad canina

¿Por qué son agresivos algunos perros?

Según M.V. Rubén Mentzel, docente de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la U.B.A. y especialista en comportamiento animal, la agresividad en los perros ha de entenderse, en términos generales, como un conjunto de factores entre los que se encuentran los ambientales, genéticos, individuales, fisiológicos, motivacionales, instrumentales y hasta patológicos. Como consecuencia de este fenómeno, se puede encontrar distintos grados de violencia canina que deberán ser tratados por especialistas de formas diferentes.

La agresividad es una conducta natural de los perros que permite regular las relaciones entre los miembros de una manada, y entre éstos y los otros animales. En el entorno doméstico esto se puede convertir en un problema que dificulte la convivencia del animal con las personas.

Los problemas de agresividad son el principal motivo de consulta en relación con los problemas de comportamiento, ya que supone una gran preocupación para los propietarios de animales. A esto hay que sumarle que los accidentes más graves y habituales los sufren los niños, lo que hace imprescindible que se tomen medidas al respecto.

Los más pequeños de la casa suelen ser las víctimas más frecuentes y la explicación que los expertos dan a este fenómeno es que los menores no son realmente conscientes de las amenazas previas al ataque de un perro. Un conocimiento del lenguaje corporal de los canes puede evitar muchas veces un ataque. Esto mismo ocurre en los casos en los que la agresividad va dirigida a los miembros de la familia por conflictos de tipo jerárquico. En estos casos es de vital importancia conocer cómo se establece la jerarquía en una manada y las reglas que la mantienen en armonía para evitar este tipo de agresividad.

Agresividad hacia los dueños y personas conocidas

Normalmente este tipo de agresión se produce contra los dueños del perro o contra las personas conocidas por el animal. Se genera cuando por diversos motivos un perro llega a sentirse el líder del grupo - es decir, el dueño de la casa - y por lo tanto no acepta que ninguna de las personas que viven con él le pidan que realice algo que no desea hacer.

Es muy común que el dueño de un perro le permita a su animal hacer todo lo que quiera: sacarlo a pasear cuando así lo dispone el perro, alimentarlo cada vez que el animal ladra pidiendo comida, y demás. Todas estas actitudes tienen como denominador común que el perro toma la iniciativa y el dueño obedece. Sin necesidad de palabra alguna, el animal siente que tiene el control de la situación, es decir, el poder.

Sin embargo, en algún momento de la convivencia el dueño suele pedirle a su compañero que haga algo. Si es del agrado del perro, cumplirá la orden sin problema. En realidad lo hará porque él desea hacerlo y no por respeto a su propietario. Por el contrario, si esa orden no es de su agrado, no obedecerá. Si el dueño se enoja y lo reprende, el perro posiblemente le gruñirá. Si la persona no entiende el mensaje y continúa en su accionar, muy probablemente termine mordida por su propio perro.

A diferencia de lo que la mayoría de la gente cree, el castigo físico al agresor no suele ser eficaz para resolver el problema. Esto se debe a que el perro considera que es él el dominante del grupo y, por este motivo, no sólo no aceptará el castigo sino que probablemente reaccionará con mayor agresividad.

El método más adecuado para resolver este comportamiento indeseable consiste en demostrarle al perro no que uno tiene más fuerza que él sino más poder. El camino más sencillo es suspender caricias y todo tipo de interacción con el perro, a menos que el animal obedezca una orden. En ese caso recibirá su premio, es decir, una caricia. En un comienzo los pedidos realizados al animal deben ser de su agrado para que obedezca. Luego, y a medida que se observan resultados positivos, se debe aumentar el grado de exigencia. De esta forma el perro aprenderá que hay que trabajar para poder sobrevivir y que el encargado de "pagarle" por la tarea es su propietario, quien a partir de ese momento se habrá convertido en el verdadero jefe del grupo.

Agresión hacia personas desconocidas

A diferencia del de la agresión por dominancia, la agresión sobreprotectora está orientada hacia personas desconocidas o poco conocidas para el perro, aunque en ciertos casos puede estar orientada también hacia los miembros del grupo familiar.

Normalmente los perros protegen el territorio en el cual habitan, a los miembros de su grupo de pertenencia y/o a objetos que ellos consideran de su propiedad. La mayoría de las veces los perros que protegen el territorio o a la familia de la presencia de intrusos suelen cesar en su comportamiento hostil si sus dueños así se lo piden.

De esta forma, es frecuente observar cómo un perro ladra intensamente cuando un extraño se acerca y deja de hacerlo cuando su propietario se acerca a la puerta y después de pedirle silencio permite la entrada de la persona ajena a la casa. En ese momento algunos perros pueden mostrarse amistosos o indiferentes con el extraño.

Sin embargo, en algunas ocasiones también se observan perros que no responden a los pedidos de su propietario, quien debe encerrar al animal antes de permitir el ingreso de la visita. En otras ocasiones los perros pueden permitir el ingreso de extraños pero ante el más mínimo intento de éstos de acercamiento a sus propietarios los perros suelen agredirlos con gran decisión. En ambos casos los perros no están protegiendo el territorio ni a la familia, sino que la están sobreprotegiendo y este comportamiento puede ser sumamente peligroso para la integridad física de los seres humanos.

Si bien esta conducta es propia de animales que presentan una tendencia innata a la protección y que por un manejo erróneo exageran primero y exacerban después este comportamiento normal transformándolo en sobreprotección, existen dos causas principales que la motivan:

La estimulación del perro por parte del propietario. Esta estimulación puede ser consciente o inconsciente. Muchos propietario incentivan el cuidado territorial a través de palabras de aliento y caricias cuando los animales ladran ante la presencia cercana de extraños en sus domicilios. Esta actitud puede inducirlos a no permitir la entrada al hogar de ninguna persona, ya sea amiga o no de la familia.

La excesiva malcrianza. Esto lleva a la sobreprotección e induce a su vez a muchos animales a sobreproteger a sus dueños. Incluso en casos extremos un perro puede sobreproteger de tal manera a su dueño que no permite que otro miembro de la familia se acerque cuando se encuentra junto al perro.

Finalmente, vale la pena mencionar la sobreprotección que muchos perros tienen en relación con objetos que consideran de su propiedad. En estos casos cuando un animal se halla cerca de estos objetos no permite que nadie, ya sea conocido o desconocido, pase cerca de él y mucho menos que intente quitárselo.

En todos los casos la corrección de la conducta de sobreprotección suele ser bastante dificultosa. Para ello es necesario modificar el mensaje que recibe el perro. Primero el animal debe dejar de tomar sus propias decisiones y esperar la decisión del propietario. Para lograr esto suele ser necesario revertir el vínculo de liderazgo que muchos de los perros que presentan agresión sobreprotectora ejercen sobre sus dueños. En la mayoría de los casos es necesaria la consulta a un profesional ya que un animal que se siente dominante difícilmente acepte ocupar el rol de subordinado. Por el contrario, si la sobreprotección ocurre en perros cuyos dueños cumplen el rol de líderes dentro del grupo, la tarea a realizar suele ser algo más sencilla.

El objetivo final del tratamiento consiste en disminuir la agresividad de los animales no a través de un método que les resulte traumático - como el castigo físico -, sino a través de un cambio en el aspecto emocional a fin de que dejen de considerar como peligrosas las situaciones antes mencionadas. Para lograr esto no hay nada mejor que estimular y premiar una buena conducta siempre manteniendo un mensaje coherente, exigir el cumplimiento de esa conducta mostrando firmeza en la actitud y ser pacientes para esperar los resultados.

Por último creo necesario recordar la importancia de prevenir la aparición de los comportamientos agresivos indeseables. Con este propósito, se recomienda elegir el perro que mejor se adecue a las necesidades del grupo familiar para luego educarlo correctamente. Sin embargo, si uno ya convive con un perro no debe olvidar que la mayoría posee una gran capacidad de aprendizaje. Si ésta es estimulada correctamente, será posible cumplir con aquel dicho popular que afirma que "siempre es mejor prevenir que curar".

Prevención

Los problemas de agresividad se pueden prevenir siempre y cuando se consideren tres aspectos fundamentales que todo nuevo propietario deber conocer.

El primero de ellos hace referencia a la cría y socialización del cachorro. Es importante que exista un control serio de los criadores de perros, y que éstos sean verdaderos profesionales que conozcan perfectamente los puntos críticos del desarrollo comportamental del cachorro, ya que son el origen de múltiples trastornos del comportamiento. Es importante evitar destetes prematuros por debajo de las siete semanas. Hay que garantizar también un adecuado contacto del cachorro con las personas, tanto adultos como niños, y con otros perros durante el periodo de socialización.

El segundo punto tiene relación con la utilización del castigo y la recompensa. Es importante aprender a premiar y reprender de manera correcta la conducta del perro, el castigo no debe ser físico y debe aplicarse sólo si el animal es sorprendido en el acto.

El tercer punto se refiere al diagnóstico precoz de los problemas de agresividad. Cuanto antes se detecte, más sencillo será tratarlo y controlarlo. Aquí interviene tanto el propietario, que debe hablar del comportamiento de su perro al veterinario en las distintas visitas.

El veterinario debe informarse, asimismo, de la conducta del cachorro, ya que el propietario no siempre va a saber reconocer los primeros signos de agresividad y sus consecuencias en el futuro. En cualquier caso, para evitar situaciones fatales, es fundamental recibir información sobre la raza con la que se va a convivir y cuál es el tipo de educación que necesita. No olvidemos que un perro equilibrado y bien educado puede ser la mejor compañía para la familia.

Proyecto de ley para Perros peligrosos en Paraná.

Crianza, tenencia y adiestramiento de perros peligrosos.

El diputado provincial por la U.C.R. Arturo Vera, presentó un proyecto de ley estableciendo normas sobre crianza, tenencia y adiestramiento de perros potencialmente peligrosos.

En una gacetilla, señala: “Visto que en los últimos años y en consecuencia con el aumento de la inseguridad muchas personas han tomado la decisión de adquirir y muchas veces entrenar por si o a través de terceros a perros de razas que han sido calificadas por la ciencia veterinaria como potencialmente peligrosas”.

A su vez, que:

- Lo antes mencionado ha tenido resonancia a nivel nacional a través de los medios periodísticos de los ataques y hasta muerte de persona en hechos con perros que pueden ser considerados peligrosos; esto no es nuevo solo que en las presentes circunstancias y ante la masificación de los medios periodísticos estos acontecimientos cobran mayor relevancia;

- Que, la causa de la peligrosidad potencial de estos perros debe encontrarse en la selección y cruza de que han sido objeto, para producir individuos con ciertas características genéticas como es la ferocidad y la desconfianza con los seres humanos, lo que en los hechos los hace inestables en su comportamiento, lo que ha sido descrito por estudios científicos y por estudios de casos, en donde siempre los ataques han sido sorpresivos;

- Que, los hechos y circunstancias que se han descrito anteriormente obliga al estado a tomar medidas de resguardo para con la salud y la vidas de las personas, anulando o disminuyendo el riesgo de la tenencia y uso de este tipo de animales;

- Que, por otra parte existen un vacío en la legislación vigente, sobre el resguardo de los derechos de los animales en general y que promueva la tenencia responsable de mascotas, lo que da lugar a situaciones como el abandono y el mal trato a estos seres;

- Que, internacionalmente se han establecido una serie de instituciones y normas sobre la tenencia y su cuidado, haciendo responsable a una persona adulta del bienestar del animal y por los daños que eventualmente pudieran causar.

Debemos considerar que de acuerdo a las tendencias de los países desarrollados debe establecerse la obligatoriedad de registrar a estos animales en las administraciones locales. Y eventualmente abonar tasa o derecho por tenencia, aquel que esté en condiciones socioeconómicas de hacerlo, con lo cual estas administraciones podrán implementar planes de sanidad y cuidado de otros animales;

- Que, como se ha mencionado en el ámbito internacional y producto de incidentes de ataques de perros potencialmente peligrosos diversos estados centrales y legislaciones estaduales o provinciales han establecido restricciones a los derechos de las personas que crían o hacen uso de estos animales como forma de proteger los derechos del resto de la comunidad;

- Que, para destacar son las normas establecidas en la Comunidad Económica Europea, en especial España y Francia como así también algunos estados a nivel sudamericano, las cuales establecen obligaciones especiales para los dueños, poseedores o tenedores de estos perros que va desde la toma de seguros contra daños a terceros, pasando por normas especiales sobre sitios o lugares de alojamiento y /o cría, restricciones a su circulación en espacios públicos o espacios comunes en general;

- Que, el mayor énfasis a establecer en cualquier legislación de este tipo debe estar en la responsabilidad de los dueños y/o tenedores de los perros, por cuanto son ellos, por el tipo de crianza y/o adiestramiento a que se los somete, los responsables de los riesgos para la población.

Por lo que debe establecerse la obligatoriedad de la inscripción en Registros Públicos, considerando que es en el ámbito Municipal donde deberían existir por razona de ser las administraciones mas cercanas a la gente;

- Que, así mismo como existe el Registro Nacional de Armas, en el cual se establece una serie de requisitos para los tenedores de las mismas, se establezcan requisitos similares para los dueños y/o tenedores de perros considerados peligrosos;

- Que, otra norma a incorporar es la obligatoriedad del registro y control por parte de la autoridad competente de los establecimientos de crianza con fines comerciales de toda clase de perros y la fiscalización de empresas y/o personas dedicadas al entrenamiento o adiestramiento de esta clase de animales;

- Que, debe reconocerse la contribución de los animales domésticos y de los perros en el desarrollo de la sociedad humana. Desde los albores de la humanidad, ellos, han convivido y ayudado al hombre en tareas muy diversas, como el cuidado de otros animales (perros pastores), en la cacería de sobrevivencia y/o deportiva y con su fuerza en el transporte (perros de arrastre) y también en el día de hoy son instrumentos de apoyo de la labor de la lucha contra la droga, detección de explosivos, rescates de personas en catástrofes naturales y el apoyo a las autoridades militares y de seguridad en resguardo de la soberanía y de la seguridad pública;

- Que, es necesario no crear una alarma pública o incitar al rechazo de esta clase de animales, ellos no son responsables de las intervenciones, de las modificaciones que en su genética ha efectuado el hombre, ni la forma de su crianza y el adiestramiento de la que son objeto. Se trata de protegerlos a ellos también, un perro que agrede a otro animal o ser humano, arriesga siempre su vida, como consecuencia de la acción de sus propios amos y/o de terceros;

- Que se debe propender a una cultura de respeto a los derechos de los animales y al mismo tiempo enfrentar el desafío de proteger el interés general de todos los ciudadanos, de no verse expuestos a ataques sorpresivos que pueden tener trágicas consecuencias, no se puede esperar mas muerte de personas para avanzar en una solución legislativa de este problema.

Por ello, presenta el siguiente Proyecto:

Artículo 1.- Son perros potencialmente peligrosos y en consecuencia quedan sujetos a las disposiciones de esta ley los siguientes:

a) Aquellos, cualquiera que sea su raza, que hubiera atacado a persona u otros animales.

b) Aquellos, cualquiera que sea su raza, que a juicio de la autoridad muestre un comportamiento agresivo o inestable.

c) Aquellos, cualquiera que sea su raza, que hayan sido adiestrados para el ataque y defensa por sus dueños o por terceros, con exclusión de los animales empleados por las Fuerzas Armadas y/o de Seguridad.

d) Aquellos ejemplares, sin importar su edad, que pertenezcan a las siguientes razas, sean puros de pedigree, puros por cruza o mestizos: bullmastiff, doberman, dogo argentino, dogo de Burdeos, fila brasilero, mastín napolitano, pit bull, de presa canario, Rottweiler, Staffordshire y tosa japonés.

Artículo 2.- Los animales señalados en el artículo anterior deberán ser inscriptos en un registro público, por sus dueños, los que recibirán un carnet, que los autoriza para la crianza y tenencia de estos animales y su desplazamiento en la vía pública.

Al momento de ser inscriptos los ejemplares en el Registro de Perros Potencialmente Peligrosos, sus dueños deberán exhibir a la autoridad un certificado expedido por un médico siquiatra, habilitado para el ejercicio de su profesión, que de fe que el peticionante de la inscripción no padece de patologías psiquiátricas graves que puedan manifestarse en un comportamiento agresivo, violento o descontrolado.

Así mismo, y como requisito de la inscripción deberá presentar una póliza de seguro por daños que su perro pueda ocasionar a terceros, copia de esta póliza deberá quedar archivada en la entidad administradora del Registro.

Artículo 3.- Los perros potencialmente peligrosos deben ser albergados en instalaciones seguras y resistentes, que impidan su huida. Se reglamentará las características técnicas de seguridad, su altura, consistencia y distancias a las calles u otros espacios públicos y la forma que deben ser señalizada si así fuera necesario.

Artículo 4.- Los perros, sujetos a esta ley siempre deberán ser conducidos en los espacios y/o en la vía pública, en otros espacios urbanos y en los bienes comunes de los inmuebles de uso comunitario, debidamente atados y con bozal. La correa y el bozal deberán ser proporcionales en cuanto a tamaño y resistencia a la configuración física del animal.

El desplazamiento de estos perros en los lugares antes señalados deberá hacerse por una persona mayor de 16 años.

Artículo 5.- La autoridad competente en el control del cumplimiento de esta Ley podrá obligar a los dueños de los perros potencialmente peligrosos a someterlos a los tratamientos de reeducación, terapéuticos y eventualmente quirúrgicos para disminuir su agresividad.

En casos de grave e inminente riesgos para la salud de la población y previa autorización del Juez competente, podrá disponerse el sacrificio de estos animales, el que deberá efectuarse mediante métodos indoloros.

Artículo 6.- Las personas y/o empresas que se dediquen a la crianza o al entrenamiento estos perros, quedarán sujetas al control de la autoridad que se determine. Debiendo reglamentarse las exigencias materiales y de métodos de cruce y adiestramiento de esta clase de animales en dichos establecimientos.

Artículo 7.- Las infracciones a esta Ley podrán ser sancionadas por la autoridad de aplicación a determinar con las siguientes penas:

a) Con multa de para los dueños o tenedores de los animales.

b) Con multa de clausura temporal, hasta por tres meses, y clausura definitiva, por infracción a las obligaciones impuestas a las personas u empresas dedicadas a la cría, cruce y adiestramiento de esta clase de animales.

Artículo 8.- El Ejecutivo Provincial queda facultado a reglamentar la presente Ley.

Articulo 9.- De forma.


Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Asesino
www.eloncedigital.com.ar
Los demas articulos son algunos mios otros recolectados de internet pero ni idea de donde

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