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Un poco de argentinidad- Recitados Criollos.

Bueno en este post quiero dejarles un poco de lo lindo de nuestras tradiciones como lo son los recitados criollos. Hace unos años atrás yo me dedicaba a recitar y estos son algunos de los que yo decía:

El Mugroso- (Pampa Oberá)

De chico quise tener,
un caballo pa´mi solo
y soñaba con un moro
o tal vez un alazán...
Sus clines poder peinar
y cepillar su buen lomo
ponerle de nombre "toro",
"refucilo" o "alacrán".

Nunca salí de mi asombro
cuando pa´mi cumpleaños
mi tata medio mamao,
sin saber lo que decía,
me dijo: "mijo en tu día,
esto te via a regalar:
salí pal patio nomás,
vas a llorar de alegría".

Algo ya me imaginaba,
mas no podía creer
pues no quería entender
que si para el patio iba
¡ahi nomás me lo vería
atadito algún palenque,
con el recao y rebenque,
que mas luego luciría!

Tomé aire bien profundo
y para el patio arranqué;
de mi madre me agarré
de miedo a que la emoción,
me dé un bajo de presión
y no pudiera gozar
después de tanto esperar,
lo que yo siempre soñé...

Y al fin... no me equivoqué,
estaba atao a un palenque
no les miento, hubo gente
que hasta de miedo gritó
mi gurisita lloró,
al ver un bicho tan fiero
que si viviera Don Fierro,
lo hincaba con su facón.

Era negro, oloroso,
piojos, pulgas, garrapatas;
cayos en sus cuatro patas,
tenía una sola herraruda
le faltaban dentaduras,
sus bazos como alpargatas
sus orejas eran chatas,
sus entrepiernas peludas.

Su aliento era endemoniao,
y su pelaje lanudo
sus ojos, dos huevos duros
miraban desorientao
menos mal que estaba atao,
de bozal tenía una soga
llena de bosta su cola,
parecía estar chupao.

Hice tripa corazón,
agradeciendo el regalo
y les juro mis paisanos,
estaba todo roñoso
lo bautizamos Mugroso,
si daba miedo tocarlo
“ y ahora tenés que montarlo"!,
gritaba el tata orgulloso.

En el campo lo largué
y que me perdone Dios,
nunca le llevé ración,
ni jamás lo molesté
yo no sé como aguantó
esas noches congeladas
y el pobre sin decir nada,
solito sobrevivió.

Fue una noche de tormentas,
con rayos y refucilos,
yo me había quedao dormido,
después de larga tarea
mi china como una fiera,
de un grito me despertó
“¡levantate por favor
que se nos muere la nena!"...

De un salto llegué a su catre,
y arrodillado quedé
sus dos piecitos toqué,
los mismos estaban morados...
¡Ay Jesucristo que hago!,
mi niña no se movía
la pobre se me moría
y yo sin saber que hacer...

“¡AAndá a buscar al doctor,
andá apurate mi viejo,
aunque el pueblo quede lejos,
tráemelo por favor!!!"
Y pa un padre con dolor,
que me importaba el mal tiempo
y justo en ese momento...
El Mugroso, relinchó!

Nunca se lo había visto,
merodear cerca e´ la casa
pero esa noche a Dios gracias,
mi sufrimiento sintió
en la puerta se paró
lleno de barro sus ancas
le crucé mi poncho pampa,
que de apero me sirvió.

Y allí el Mugroso partió,
sin tener que talonearlo
si parecía un canario
que la jaula abandonó
y al campo lo atravesó,
como el mejor pura sangre
y sin hacer mucho alarde,
cumplía con su misión.

A la casa del doctor,
llegamos como fantasmas
y en un momento de calma,
el hombre con su experiencia
no hay que tener mucha cencia,
pa´entender lo que me dijo
“¡que querés que hagamos mijo,
con semejante tormenta!".

Yo sin mucho titubear,
corriendo fui a su galpón
en mi desesperación,
hasta el farol me olvidé
un viejo sulky encontré
con sus monturas resecas:
solito vino el sotreta,
y entre las varas lo até

Castigarlo,…..¿ para qué ?
si salió como una bala
parecía la luz mala,
naides lo podía ver
y en menos de un santiamén,
hasta mi rancho voló
y en la puerta se paró,
como diciendo… ¡Llegué!

Yo en un llanto me quebré,
pidiendo un milagro a Dios
pa´que ilumine al doctor
y a sus manos sanadoras
después de rezar dos horas,
sentao en un viejo apero
mi niña salió al alero,
y un fuerte beso me dio.

Al doctor, le dí las gracias,
juré que le pagaría
pero una cuenta tenía
que arreglar con mi caballo.
Él desafiando a los rayos
y a la adversidad del tiempo
se tragó hasta el firmamento,
pa´ayudar a este paisano.

Como te via agradecer,
Mugroso por lo que hiciste
si como nunca corriste,
demostrando tu valor
fuiste en el campo canción,
y en el camino una roca
sangre salió por tu boca,
lastimao por el dolor.

Yo que fui tan disgraciao,
nunca te sentí mi amigo,
lo pongo a Dios de testigo
que las cosas han de cambiar.
“Dejeme china llorar,
si el nos devolvió la vida,
vamos a darle comida,
que bien que se lo ha ganao
Y con mi china abrazao,
fuimos a darle las gracias
parece que la disgracia,
no me había abandonao
porque ahí estaba tirao,
el Mugroso agonizando
sus ojos iban buscando,
la figura de un finao...

¡"No te mueras por favor,
dispués de lo que tu has hecho"
su cabeza alcé en mi pecho,
lo mantenía abrazao
me miró como cansao,
y con tremenda tristeza
volvió a inclinar su cabeza,
y dormido se quedó

Fue tan grande el sacrificio
que esa noche hizo por mí;
que yo ni cuenta me dí,
que estaba tan agotao
sin embargo el disgraciao,
se mostró como el mejor
dejándome una lección
que jamás he de olvidar.

En el campo lo enterré,
con una cruz de recuerdo
y cada vez que me acuerdo,
le dedico una oración
por él hice esta canción,
para vos pingo querido
pa´que no entrés al olvido,
TE LLEVO EN MI CORAZÓN.

Un poco de argentinidad- Recitados Criollos.


tradición


El remate- (Yamandú Rodríguez)


Falta el aire, y sobran moscas en este domingo de enero,
el sol fríe la chicharra durme un matungo azulejo,
algunos pollos con argaras están de picos abiertos,
por los charquitos de sombras hay unas guachas bebiendo,
por los caminos calientes cruza la siesta en su lerdo,
ojos azules de cardo curiosean desde lejos,
y asoman por las retamas, ojos azules de ceibo,
todo es dulce de tan pobre..

Frente al rancho de tanteo,
que esta con los cuatro codos deshilachado de tiempo,
subasta un rematador, las pilchas de un criollo viejo,
hay muchos interesados, son vecinos todos ellos,
muchachos que hasta hace poco le llamaban el abuelo.

Recostado sobre el palenque los mira tristón el viejo,
han ido a comprar barato cosas que no tienen precio,
y piensa con amargura, ya no da criollos el tiempo,
que vale este par de espuelas,
si las rodajas de fierro son como dos lagrimones
que llorasen por su dueño,
con ellas salio a ganar ase ya muchos inviernos,
la novia en un bagual blanco, la vida en un bagual negro.
Los mozos suben la oferta, doy 10, 15, 20 pesos,
diputan como caranchos el corazón del abuelo,
que al escucharlos se pone rojo de vergüenza el cielo.

Son suyas las nazarenas, dice a uno el martillero,
le han vendido las lloronas, hoy por desgracia hoy tan luego,
que en el palenque la vida le ato su bagual mas negro,
y piensa con amargura, ya no da criollos el tiempo..

Sacan a la venta un poncho, donde garúan los flecos,
para mojarle la cara al que se lo lleve puesto,
tiene la boca zurcida, y lo gasto tanto el tiempo
que a tras luz del calamaco se ve la historia del dueño,
guampas chuzas y facones lo acribaron de agujeros,
pero su filosofía siempre le puso remiendo,
de día con un celeste, de noche con un lucero…
Yo pago por esa pilcha tuita la plata que tengo,
subo a una onza la oferta, si no hay quien de mas lo quemo.
Entonces cae el martillo en lo mas duro del silencio,
un mozo se llevo el poncho y allí cerca el pobre viejo
esta temblando de frío en una tarde de enero,
y piensa con amargura, ya no da criollos el tiempo.

Así perdió en la bajada lo que gano en el repecho,
una a una las ovejas, pilcha por pilcha el apero,
quisiera salvar del lote su mancarrón azulejo,
pa´ que lo agarre la noche en un caballo estrellero,
no tiene mas que uno, y ese, se lo quema el martillero.

Allí termino el remate, cobro la cuenta el pulpero,
¡ aura si! Al verlo tan amargao tan desecho,
todos los rumbos arrollan los lazos de los senderos,
y son cuatro pialadotes los que están esperando al viejo,
en cuanto quiera salir, le van a dar contra el suelo…

Entonces aquellos mozos se acercan pa´ defenderlo,
y el mas ladino le dice entre temblón y risueño,
todos compramos sus pilchas, pa´ salvárselas abuelo,
aquí tiene sus espuelas, aquí tiene su azulejo,
otro le trae igual que a un niño el apero,
otro le entibia las manos con aquel poncho de fleco,
y otro que no compro nada, le estampa en la frente un beso…
Por que sigue dando criollos, muy lindos criollos el tiempo…


Argentinidad

2 de abril


El malevo- ( Argentino Luna)

Yo no atrancaba la puerta
de mi rancho ni durmiendo...
para que?... si al lao de ajuera,
por malo que juece el tiempo
la enrrejaba de colmillos,
el coraje de mi perro

Cimarrón, medio atigrao
lo hallé perdido en las sierras,
boquiando de agusanao
malo como manga é piedra,
tuve que traerlo enlazao
pa' curarle las bicheras

Y ahí se quedó aquerenciao
compañero de horas lerdas
trotiando abajo el estribo
ni calculaba las leguas
y en donde aflojaba cincha...
se echaba a cuidar mis priendas.

Eso si... muy delicao
manosearlo ni le cuento
se ponía de ojo extraviao
y se le erizaba el pelo
con que tenia bien ganao
su apelativo....... ”El Malevo”

Que animal capacitao
pa'l trabajo en campo abierto
había que verlo al mentao
trajinando en un rodeo
de ser cristiano clavao
que era dotor ese perro.

¿yo echar tropilla al corral?
le chiflaba entre los dedos
Y embretao en el chiflido
Me los traíba clina al viento
Y era un abrojo priendido
A los garrones del trueno.

Una vez bandeando tropa
con mucha agua en el Río Negro
caí quebrao de un apretón
entre un remolino é cuernos
y me gano la mollera
la oscuridad y el silencio.

cuando volví a abrir los ojos
cruzaba una nube el cielo
gemidos y lambetazos
llegaban como de lejos
redepente compriendí
medio me senté en el suelo
para entregarle las gracias
“hermano de ésta te quedo debiendo”
no me halla ni el pan bendito
si no me sacas “Malevo”
y una inmensa gratitud
se me atracó en el garguero.

Gueno, la cosa pasó
yo dentre pa'l casamiento
hice el horno, la cocina...
mi rancho estiró un alero
y en su chúcara clinera
charqueó el arroró y el rezo

A los dos años
gateaba mi gurí sobre un peleo
o andaba por el guardapatio
priendido a la cruz del perro
ah!! porque él me le sacó
las cosquillas al Malevo.

Lo habrá tomao por cachorro
de su cría el pendenciero
le soportaba imprudencias
se priestaba pa' sus juegos
y ande amenazaba caerse
se le echaba bajo el cuerpo.

La cosa jue tan de golpe
que hasta me parece cuento
fue después de un mediodía
como pa' fines de enero
yo me había echao en el catre
pa' descabezar un sueño

La patrona trajinaba
prosiando con el borrego
y un redepente aquel grito
como de terror ¡ROSENDOOO!
Y ya me pelé pa'l patio
Manotiando un caronero.

Ella estaba contra el horno
Tartamudeando en silencio
Tenía el guricito alzao
tembloroso contra el pecho
y avanzando agazapao
como una fiera... mi perro.

Enseñaba unos colmillos como puñales
los pelos se le habían puesto de un modo
que costaba conocerlo
y en la brasa de sus ojos
se habían quemao los recuerdos.

De un salto me le puse en frente
le pegue el grito ¡MALEVO!
Le vi soltar una baba
Esta rabioso ROSENDO!
No te me acerques hermano
No te me acerques hermano
Echa pa' tras... echa pa' tras
¡ Fuera perro !!!

Redepente me saltó
ladié pa' un costao el cuerpo
y sentí como la mano
le topaba contra el pecho
y cayó casi sin ruido
como una jerga en el suelo.

cuando lo miré los ojos
se le habían puesto muy guenos
como dándome la gracias
se le acortaba el resuello
se arrastró .... lamió mis pieces
y me broto un lagrimeo.

No tenía pa' elegir
hermano tabas enfermo
fue por el cachorro sabes?
de no, no lo hubiera hecho !!
meneo la cola una vez, dos veces...
y quedó muerto.

Por eso es que desde entonces
no me gusta tener perro
y cuando voy de a caballo
me parece que lo siento
seguir abajo el estribo
trote y trote por el tiempo.

adrian maggi


recitados criollos


Juancho el desertor- ( Martín Castro)

-Madre, vengo perseguido, me he juído del regimiento. -Hijo que en este aposento hay un hueco como un nido. Tu abuelo estuvo escondido hasta que Rosas cayó... Cuando el mozo se ocultó ajuera se oyó un tropel, y como en la casa de él un sargento penetró. - Capitán, dijo el sargento, aquí hay algo que no entiendo; yo lo he visto entrar corriendo a Juancho, en el aposento. Entré tras él al momento y el pájaro había volao; tuito el rancho he registrao y ni rastro hallé siquiera; tampoco ha salido ajuera porque el rancho está rodiao. -¡Señora! Vamos a ver: ¿Dónde se ha escondido su hijo? Aquí hay algún escondrijo y Usted lo debe saber. No se niegue a responder porque si lo oculta es pior; ¡No me haga obrar con rigor, porque téngalo por cierto que del rancho, vivo o muerto, me llevaré al desertor! - No sé, no he visto y no entiendo porqué esta actitud tan rara. - Usted miente, y en su cara mis ojos lo van leyendo. Sus labios lo están diciendo por más que quieran negar; lo acaban de confesar sus palabras intranquilas; lo descubren sus pupilas que empiezan a lagrimear. - Si el sargento lo ha corrido hasta la puerta del rancho, y cuando él entró, ya Juancho había desaparecido, y si ha entrao y no ha salido, no me podrá desmentir que en verdad debe existir en el rancho un escondrijo, y es donde se oculta su hijo y lo voy a descubrir. - Sargento, está demostrao que en el rancho hay una trampa, y en ella, como una estampa, el desertor se ha ocultao. El hombre está emparedado ha entrao por algún boquete; vaya usted hundiendo el machete entre las pajas del rancho; apostaría que Juancho se oculta en el mojinete. - Se me ocurre algo mejor aunque le parezca cruel: ate en este cordel la madre del desertor, ajústela sin temor y apuremos los asuntos: al rancho en los cuatro puntos préndale juego al alaero, pa'que aparezca el matrero o se quemen los dos juntos. - ¡Alto!, cobarde ha de ser el que ansina sacrifica a una madre que suplica con todo el dolor del ser. - ¡Ansina te quería ver! Has tenido que salir. - "¡Pero no me he de rendir aunque la muerte se cuadre! Por ser libre y por mi madre estoy dispuesto a morir... Yo sé que la madre tierra a naides pide defensa, la tierra no pide ofensa la tierra no pide guerra. Orejeando en esa yerra la marca no es para mí; si mi vida prometí en el momento oportuno, no la daré por ninguno pero por mi madre sí". Como un tigre enfurecido cargó sobre el capitán, que a su empuje de titán rodó mortalmente herido. Un estruendoso estampido de carabina se oyó, y de unos labios partió esta palabra: ¡Hijo mío! Y en gestos de desafío el desertor tambaleó. Con una mano en el pecho se agachó y quedó en cuclillas. Después cayó de rodillas sin expresar un despecho, luego arrastrándose un trecho hasta la madre llegó. Como pudo desató a la pobrecita anciana, besó su cabeza cana y entre sus brazos murió. Todos llevaron de allí la expresión clara y sentida: "Por naides daré la vida pero por mi madre sí". Yo también siento entre mí esa palabra de amor; ojalá que con ardor surgieran de cada rancho Argentinos como Juancho; gaucho, libre y desertor.


El Pampa Oberá

gaucho.


2 de abril- (Adrian Maggi)



Después de un domingo bravo que se voló con el viento,
Llego el lunes a la escuela, cansado y con mucho
sueño.
Como se pasan los días que ya casi ni los siento,
Se desfleca la semana, otra mas sin mas remiendos.

Suena el timbre y más de cuatro le corren carrera al
tiempo,
Porque aquel que llega tarde, es media falta de arresto,
Y será una falta entera pal que se quedo durmiendo.

El estudio, es necesario hasta pa ser barrendero
Y hay q cuerpearla de entrada que si no, que si no se pone feo,
Forman fila, y la bandera se confunde con el cielo
Y le cantan por ser criolla, el alumnado completo,
Un canto de patriotismo acunao dentro del pecho.

Después, después silencio profundo como señal de respeto
Saludo a los profesores y derechito pa dentro.
Alza el tono el profesor y a la vez se pone serio
“hoy es lunes tres de abril, tenían un deber, lo han hecho!
A ver...marcelo gutierrez pasa acá al frente y léelo”.

Se pone de pie el muchacho y empieza a leer con miedo
“El dos de abril… en mi patria se vuelve
rojo misterio,
Y se mancha el almanaque por que es un día muy nuestro
Con la sangre de esos hombres que con honor defendieron
El suelo de aquellas islas que según dicen es nuestro,
Le pido a dios poderoso que cuide a los que murieron
Y grito viva la patria! como un homenaje a ellos.

El profesor felicita se sienta el chico contento,
Y uno a uno de la clase su homenaje va leyendo
Y el profesor evalua como midiendo el talento.
“A ver, Gustavo Maciel mostranos que es lo que has
hecho”
Queda callao el muchacho hijo de padres tamberos,
Y responde a la insistencia.. “yo no hice nada maestro”

Hay un silencio de tumba
“pero Maciel, que me ha hecho?
Si no hizo los deberes, es una falta de respeto,
Yo soy nuevo en esta escuela y voy a cuidar mi puesto
Y a nadie voy a permitirle que me ande tomando el pelo”

Se larga a llorar Maciel con la cara entre los dedos,
suena el timbre y los demás van a jugar al re
creo.
Cae un uno en la libreta y le duele hasta el
maestro,
que al verlo llorar, se acerca pa
ofrecerle consuelo,
“porque no hiciste el deber, porque no hiciste el deber
Contéstame séme sincero”
y responde el muchacho entre
sollozo y lamento
“allá en la isla señor, allá en la isla señor yo tengo un
hermano muerto
se fue a defender la patria y todavía lo espero”….

El profesor sorprendido lo miraba boca abierta…y solo atino a decir
“porque no me lo dijeron,
camino hasta al lado del niño,
le dio un abrazo y un beso, se volvió pal escritorio
borro el uno que había puesto y al retirarse se oía
“porque no me lo dijeron

La bandera, a media asta eternamente de duelo
Busca alguna explicación por sus hijos que no han vuelto,
Yo se bien que no es justo que a uno le roben el
suelo,
Pero no es justo tampoco hacerse matar por ello,
Nunca olvidemos que el fin no justifica los medios
vayan estos versos sencillos a los chicos que murieron,
Inocentes criaturas como el Maciel de mi pueblo.

El dos de abril… en mi patria se
vuelve rojo misterio,
Y se mancha el almanaque por que es un día muy nuestro
Con la sangre de esos hombres que con honor defendieron
El suelo de aquellas islas que según dicen es nuestro,
Le pido a dios poderoso q cuide de los que murieron
Y grito Viva la patria! como un homenaje a ellos.

Un poco de argentinidad- Recitados Criollos.

tradición


El maceta- (Domingo Berho)

Tenía marcada "El Maceta"
una pechera en el pecho,
el lomo medio deshecho
del recao y la silleta.
En la panza y la paleta
güellas de cincha y pretal,
detanto tratarlo mal
aquella gente perversa,
quedó tobiano a la juerza
y bichoco el animal.

Siendo caballo de andar,
anduvo pal chacaneo
y siempre que hubo un rodeo
lo agarraron pa enlazar.
Jue guapo pa galopear
y tragó leguas sin fin.
Movía con el rastrín
por más cargáu que estuviera
o rompía la pechera
o quebraba el balancín.

El sirvió más de una noche
pa dir hasta una milonga,
atao a la villalonga
entre las varas del coche
El anduvo a troche y moche
con el barril aguatero,
jue cadenero y ladero,
jue de sulky y jardinera,
y en los "trescientos" de ajuera
cuidao con él compañero!

Pero el tuso le cortaron
y le pelaron la cola
y a una calle media sola
una mañana lo echaron.
De esta forma le pagaron
todo el servicio prestao!
les cabrestió resignao,
como siempre... liberal;
le sacaron el bozal
y allá quedó abandonao.

Dejó el pasto que él comía
pa otro caballo mejor,
era el último favor
que el dueño ingrato le hacía.
Al tiempito no tenía
más que los güesos y el cuero,
a veces el día entero
pasaba como distráido,
y el labio de abajo cáido
como un inmenso puchero.

Allá vivió como pudo,
entre vizcachas y cuises,
a veces comió raíces,
haciendo las del peludo.
Aunque estaba medio habudo
un tiempito pellizcó
y tan mal no la pasó
mientras tuvo agua el pantano
pero al llegar el verano
ni un charquito le quedó.

Enfrente de la tranquera
desesperáu vino a dar,
pero ya podía esperar
pa que alguna se la abriera!
No había duda que aquel era
el principio de su fin.
Aunque jue güen saltarín
saltar no podía tampoco,
porque estaba tan bichoco
que lo paraba un piolín.

Al ver al matungo flaco
que estaba cáido en el suelo,
sofrenándose en el vuelo,
se le arrimó un pajarraco.
Después de este bicharraco
vino enseguida un montón
y, por equivocación
ya creyéndolo osamenta,
un chimango le revienta
el ojo de un picotón.

Levantó el cogote a gatas
cuando lo dejaron tuerto.
Todavía no estaba muerto
y alcanzó a mover las patas,
hizo tiritar las matas
con un resuello profundo;
allí estaba el cuervo inmundo
que le deseaba la muerte...

Así suele ser la suerte
del que hace bien en el mundo!
Aquel que llevara el tarro
con el mate pal rastrojo;
aquel que nunca fue flojo;
ni en el arao ni en el carro;
aquel que pisara el barro
quién sabe pa cuántos ranchos
murió rodeao de caranchos,
gaviotones y chimangos
que habían de hacerlo miñangos
con los perros y los chanchos.

En una de las orillas,
donde ya se entierra solo,
sabe asentar un chingolo
sobre las blancas costillas.
Y allá contra las varillas,
aunque naides lo recuerde,
la osamenta ya se pierde
en un trebolar en flor,
que en todo su alrededor
crece más alto y más verde.

Si algún resero asujeta
por el camino el arreo,
la tropilla hace un rodeo
y aquellos güesos respeta.
La madrina queda quieta
deteniéndose en el viaje
y mientras que hace coraje
pa dir a olfatear el perro,
hace un silencio el cencerro
como en señal de homenaje.

Argentinidad


Bueno espero que les haya gustado este post, espero que se difunda, hace falta que la gente de nuestro país valore lo nuestro. Me despido, un saludo para todos ustedes....

4 comentarios - Un poco de argentinidad- Recitados Criollos.

asoblues +2
+ 5 gracias. Esto si es la argentinidad al palo
asoblues +2
Un gusto pasar por tu post. Saludos y en contacto
kevinkmc +2
Un post de argentinidad, solo 3 comentarios de 2 usuarios y el creador del post comento dos veces, muy mal argentina no se enorgullecen de esto?