Acerca de Ezequiel Borra



Editó su primer disco "El placard" en el 2005, y el segundo, doble, "Las cosas del mundo / De todos los días" en el 2009.

En trío, junto a Las mareadas cucharas presentaron en vivo las canciones de "El placard", y ahora con Los dibujantes - una agrupación más grande - están presentando el disco doble - que fue elegido Disco del Mes por El Club del Disco en cuanto salio, sept.2009 - Mientras ya empiezan a pre-producir temas nuevos.

Fue disco del mes en septiembre del 2009 en el Club del Disco. Hizo música para cortos y largometrajes. En teatro, realizó la orquestación de "Nunca estuviste tan adorable" de Javier Daulte. Formó parte del trío de Juana Molina, junto a Alejandro Franov en la gira EEUU, Japón, Uruguay (2003). Compartió escenarios con Gaby Kerpel, Leo Maslíah , Santiago Vazquez , Axel Krygier, Sebastián Escofet, Mussa Phelps , Animal Collective...

Hoy, además de su proyecto, forma parte de La Grande con Santiago Vásquez y de La filarmónica cósmica.

Un videito de hace un tiempo....




link: http://www.youtube.com/watch?v=lnTY98yH760


Y otro videito de las últimas presentaciones que hizo, con la banda tal como está presentándose ahora, y este fin de semana lo vuelve a hacer en Café Vinilo (22 y 29 de mayo, 23.45 hs, la información se puede ver en sus Eventos de Myspace o en Facebook y algo más en alguna foto de más abajo)




link: http://www.youtube.com/watch?v=l4suDiH3eXQ


Una cita de Ezequiel Borra hablando para "Ni blanco ni negro" de Rock.com.ar del proceso para llegar al disco doble:

"Hay una necesidad en mí y por momentos urgente, tiene que ver con la salud. Las canciones me devuelven unos reflejos precisos, en cuanto condensan intenciones o estados que me resulta nutritivo develar y repasar, y al mismo tiempo cambiantes, en cada vez que las canto. Igualmente vivo el hacer música como algo irresistible, más que necesario. Encontré por ahí un mirar, más que una liberación, y si dejo de hacerlo, ahí viene la necesidad. Al mismo tiempo y como suele pasar: las mismas cosas que a uno lo traen al momento, también pueden quedar en falso si no se está permanentemente habitando el proceso. Cuando terminé “El placard” no pude parar de grabar, seguí de largo. Ya estaba haciendo estos discos sin saber. Y me enajené mucho en ciertos momentos del proceso. Y me subí al lomo del diablo. Desde ahí también pude cristalizar unas canciones, fragmentarias, identificadas, para después desenredarse. Hay en nuestra vida muchas canciones oscuras o irónicas que nos exorcizan. Yo me expuse a eso, a registrarme en estados. Es el experimento del presente. Estos discos no se grabaron como se suelen grabar los discos. No había horas contadas de estudio, ni arreglos preconcebidos. Fue cuestión de años superpuestos. Son discos confesionales y crudos."