La nueva misión de la Federal es acordonar las Villas


Saturar las zonas más calientes del delito, especialmente las villas, con agentes que patrullen y formen un cordón para impedir el libre desplazamiento de narcotraficantes y ladrones: esa es la misión

Desde hoy la policia federal acordona las villas


Saturar las zonas más calientes del delito, especialmente las villas, con agentes que patrullen y formen un cordón para impedir el libre desplazamiento de narcotraficantes y ladrones. Ese es el primer efecto concreto de las medidas tomadas por la ministra de Seguridad, Nilda Garré, quien desató una polémica que no para de crecer con sus declaraciones hechas anteayer, en las que dijo que "el problema más grave [para el Gobierno] es la Policía Federal".

El operativo de "acordonamiento" ya está en marcha en la villa 1-11-14, en el Bajo Flores, y seguirá en Ciudad Oculta, en el barrio de Mataderos. En una recorrida realizada por La Nacion en la villa 1-11-14 pudo comprobarse que un grupo de policías en moto del Servicio Táctico Motorizado comenzó a recorrer el perímetro del barrio de emergencia situado frente al estadio de San Lorenzo, en el Bajo Flores. Fuentes policiales informaron que este servicio se puso en marcha en las últimas 48 horas para reforzar los puestos fijos con móviles de la comisaría 38a.

"Necesitamos que la policía recorra el barrio. Estamos desamparados. Si no hay policía, las ambulancias no llegan, los colectivos, tampoco y los remises, menos", dijo Lorena, madre de tres hijos, mientras los acompañaba desde la parada del colectivo 76 hasta su casa, porque los chicos ya habían sido asaltados por un grupo de jóvenes drogados, que les habían robado mochilas y zapatillas (sobre lo que se informa por separado).

La decisión de concentrar la Policía Federal en las villas porteñas fue tomada por la ministra Garré después de una reunión con la cúpula de la fuerza de seguridad, en la que se abordó el tema del narcotráfico y el delito, según informaron a La Nacion fuentes oficiales.

"Si le cortamos todos los accesos, se van a tener que ir con los insumos para fabricar droga a otro lado", especuló la ministra Garré, ante la cúpula de esa fuerza de seguridad, según explicó a La Nacion un jefe policial.

Sin embargo, saturar las villas y las zonas calientes del delito con uniformados no es una novedad. En 2003, el por entonces ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, Gustavo Beliz, dispuso que la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval hicieran tareas de prevención en el barrio Ejército de los Andes, más conocido como Fuerte Apache, en Ciudadela, y en la villa La Cava, en Beccar, San Isidro.

También a fines del año pasado la presidenta Cristina Kirchner decidió que, para luchar contra el delito en el convulsionado conurbano bonaerense, la Gendarmería Nacional colaborara con la policía de ese distrito. La iniciativa fue bautizada Operación Centinela.

Respecto de la decisión de Garré, fuentes policiales explicaron que no fue casual que hubiera designado a un hombre con una vasta experiencia en la lucha contra el narcotráfico en la comisaría con jurisdicción en la villa 1-11-14. Se trata del comisario Luis Gigena, que hasta hace dos semanas era el jefe de la División Operaciones Federales, dependiente de la Superintendencia de Drogas Peligrosas.

Una fuente policial informó a La Nacion que el cordón para saturar de policías zonas calientes también incluirá la villa 20, en Villa Riachuelo, y la 21-24, en Barracas. En este último barrio, hasta hace poco misionaba el padre José Di Paola ("Pepe", que recibió amenazas de muerte después de denunciar que la droga estaba despenalizada de hecho en los barrios humildes.

Según pudo saber La Nacion, parte de los uniformados que saldrán a saturar las villas porteñas provienen de los 3400 policías que hasta hace poco hacían tareas administrativas, como la confección de pasaportes y horas adicionales en objetivos de la ciudad de Buenos Aires.

"Es una buena idea. El problema es que el narcotraficante no dejará su actividad por sentirse rodeado por la policía. Se irá con su negocio ilegal a otro lugar. Quizás el problema pase a otra jurisdicción. Es difícil que los ladrones dejen el delito; lo que hacen es escapar de la policía", explicó un experimentado jefe policial.

Si bien ya hay más policías acordonando la villa 1-11-14, en una recorrida por los barrios de Flores, Floresta, Soldati, Lugano, Barracas, Parque Patricios, Nueva Pompeya, Parque Chacabuco y Caballito, como contracara, La Nacion pudo comprobar que la presencia policial era casi nula.

En promedio, en la vía pública se veía un policía cada 20 cuadras recorridas. Vecinos consultados por La Nacion dijeron que la presencia en las calles no aumentó, tal como había prometido Garré.

La intención de la ministra, según explicó a La Nacion un jefe policial, es luchar contra la inseguridad según el mapa del delito. "Lamentablemente, antes no se le daba importancia a lo que decían las estadísticas", reconoció un comisario de la Federal.

Durante la reunión en la que se decidió el plan de saturación de policías en villas, la ministra Garré dijo que no entendía cómo no se podía ganar la batalla contra el narcotráfico en la villa 1-11-14, donde desde hace años se sabe que es territorio de bandas de vendedores de droga. "Especuló con la presunta connivencia de policías y delincuentes", destacó a La Nacion con no poco malestar una fuente de la Federal.

Según afirman en el gobierno nacional, la ministra Garré y sus colaboradores hacen un seguimiento diario del trabajo en comisarías. Por ejemplo, la secretaria de Seguridad Operativa de la Nación, Cristina Caamaño, visita las seccionales para saber si hay patrulleros recorriendo las calles en tareas preventivas. "No está mal este control", dijo un comisario.


FUENTE: http://www.mdzol.com/mdz/nota/286579-la-nueva-mision-de-la-federal-es-acordonar-las-villas/