El hombre analfabeto que se hizo millonario

Se trata de un empresario británico que hizo millones sin siquiera leer ni escribir


El hombre analfabeto que se hizo millonario. A los 17 años, pensando que nadie emplearía a alguien es analfabeto, que no sabe escribir su propio nombre, el hombre llamado Jeff Pearce puso su propio negocio. Más allá de toda previsión, su negocio tuvo muchísimo éxito.

El hombre comenzó a vivir una doble vida: una, la del triunfante hombre de negocios que le daba trabajo a cuarenta personas. La otra, la del hombre torturado por la ceguera cultural.

El hombre comenzó vendiendo ropa de segunda mano en Liverpool y el noroeste de Inglaterra. La madre empezó a llevarlo a los mercados donde ella trabajaba para que realizara pequeñas tareas y ganara así algo de dinero, porque debía alimentar a cinco hijos y mantener a un marido alcohólico.

El hombre además iba a la escuela, donde era víctima de la ignorancia y el desconocimiento que reinaba en los ´60 respecto a la dislexia.

Durante toda su vida, el hombre tuvo que esconder lo que consideraba como un vergonzoso secreto. Para ocultar que era analfabeto necesitó varios trucos y la ayuda de su fiel esposa, Gina. Cuando tenía una reunión de negocios, ella lo acompañaba, y cuando llegaba la hora de llenar un formulario, ella lo salvaba diciendo: "no se preocupen por esto.. ustedes sigan hablando mientras yo lo hago", y se lo pasaba cuando sólo faltaba firmar.

Pero eso no era suficiente ya que su trabajo y su vida de millonario lo obligaba a codearse con contadores, abogados y empresarios. Y eso implicaba, llevar una vida social. Claro que el hombre millonario siempre cayó bien parado.

Una noche su propia hija lo descubrió cuando le pidió que le leyera un cuento antes de dormirse. "Habría dado todas mis riquezas en ese momento por ser capaz de leerles un cuento a mis niñas", dijo el hombre.

En 1992, la recesión económica golpeó duro y el banco lo llamó para decirle que no podía seguir auxiliándolo con préstamos. Pearce lo perdió todo de la noche a la mañana y estuvo al borde del suicidio.

Pero eso no lo detuvo, el hombre volvió a los mercados a comenzar de cero. Diez años más tarde se había recuperado y su imperio comercial estaba nuevamente en pié, con unos enormes almacenes en Liverpool.

Pearce confiesa que una noche decidió confesarle a sus hijas que era analfabeto.

El hombre esperó todavía algún tiempo, hasta star retirado de los negocios, para aprender a leer y escribir. Hoy planea recorrer escuelas, liceos y universidades para alentar a cualquier alumno en su situación e instarlo con su ejemplo a proyectarse en el futuro.

En la actualidad, Jeff Pearce, el hombre analfabeto y millonario, ha publicado un libro con la historia de su vida, al que llamó "Un bolsillo lleno de agujeros y sueños".


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