Muere el Gran Gabo

GRAN GABO

Muere el Gran Gabo


El pasado sábado, por la mañana, murió Gabriel “Gabo” Mannelli, bajista de Babasónicos, según informó el site oficial del grupo. El músico poseía linfoma de Hodgkin, una enfermedad que lo alejó de los escenarios luego de la presentación de Anoche en 2005 para dedicarse a su tratamiento, siendo reemplazado en su lugar por Carca. Tenía 38 años.

Gabo había comenzado su carrera musical como miembro de Los Brujos de Transilvania (más conocidos después como Los Brujos), para luego ser parte de Juana La Loca (con quienes grabó el cassette Autoejecución, que fue editado por el sello de Daniel Melero Catálogo Incierto), Los Macarra (banda hardcore que no dejó registro alguno) y por último fundar Babasónicos con Adrián Dárgelos, Diego Tuñón, Diego Castellano, Mariano Roger y Diego Rodríguez. Grabó en todos los discos que editó la banda (los ocho oficiales más los tres piratas), y colaboró en Fin de semana salvaje, San Cipriano y Guerra de nervios de Los Brujos, en el disco solista de Alejandro Alaci (ex Brujo y actual Electrón), en el álbum de Luchi Camorra y en varios registros de Daniel Melero. También produjo al grupo Coco. Manneli participó del próximo álbum de Babasónicos, que miembros del grupo mezclarán en febrero en Londres junto con Phil Brown, quien ya colaboró con ellos en Anoche.

Al conocerse su enfermedad entre los periodistas especializados, se dio una suerte de silencio stampa tácito por parte de la prensa. Eso, sumado al tradicional hermetismo babasónico, hizo que Gabo afrontara su tratamiento con la tranquilidad de no ser delatado por los medios. Algo similar a lo que ocurrió en su momento con Federico Moura y su enfermedad.

Tuve la oportunidad de conocerlo a mediados de los 80, ya que fui compañero de colegio de su hermana Mariana, con quien me une una larga amistad. Gabo era un tipo reservado, que cuando te permitía entrar en su mundo tenía un humor finísimo. Más allá de como músico, lo recordaré de encargado de un paddle club en Monte Grande, tomando el “tren rockero” de la mañana junto con Ricky Rúa, Gabriel Guerrisi y Horacio Cabak en su breve paso por la FADU, diciéndome lo mucho que le había gustado Duran Duran cuando Babasónicos tocó antes que ellos en el Personal Fest o como el tío de Tobías y Trinidad, los adorables hijos de Mariana. Adiós Gabo, ya te estamos extrañando.

Por Pablo Strozza (Revista Rolling Stone)

Lo sabía

Mannelli sabía que se moría. Por eso, pidió, entre otras cosas, que su muerte no fuera reflejada por el diario Clarín, porque buscaba que su muerte "no sea conocida". Sin embargo, todo el ambiente del rock, de los blogs, los fotoblogs y los medios masivos del país se han hecho eco.

Un conmovedor relato, quizás lo mejor que se haya escrito hasta ahora sobre este triste hecho, puede leerse en el blog tecladosdetaiwan.blogspot.com. Aquí, un párrafo:

"Gabo Manelli tomó la palabra:
-Compañeros, viendo que mi muerte se aproxima, que alguien me diga qué estuvo pensando para que la referida desaparición pase desapercibida, o algo por el estilo.
Mientras decía esto, Manelli miraba por la ventana la tórrida tardecita de la capital mexicana. El azul del cielo se le figuró, por un instante, el de aquel jardín en Villa Urquiza que alguna vez, en la infancia, había sido frecuente. Ahora era todo tan distinto… Era casi una estrella de rock e iba a morir pronto. Divisó los rascacielos del centro, se preguntó por su extraña vida, y automáticamente se encontró aceptando el porro que le pasaba Adrián, quien se disponía a hablar:
-Tu obra, Gabo, es memorable. Llevémosla a cabo...".

Te dejamos, además, un video apropiado de Babasónicos: "El loco", que, en una parte de su letra dice:

"Soy victima de un dios
frágil, temperamental
que en ves de rezar
por mí
se fue a bailar
se fue a la disco de un lugar.
Quiso mi disfraz
vivir como un mortal
como no logró matarme
me regaló, una visión particular"

Por mdz. Pablo Herman

A Continuacion Una Historia de Babasonicos
(cuento que escribio el autor del blog)

Nosotros tuvimos un integrante muy peligrosamente enfermo y fue muy feo también. Supongo que si se moría no tocábamos más.
Adrián Dárgelos

Cuando Gabo Manelli, el bajista de los Babasónicos, supo que iba a morir, decidió y se propuso a sí mismo que su deceso no fuese notificado por Clarín. Pensó: “que mi muerte sea conocida por quienes deben, en una cadena íntima, o algo por el estilo”. La leucemia no le impedía, como se ve, actuar. Sus compañeros, que se movían pero estaban presentes, asintieron a la idea con la cabeza y se retiraron tristemente a las habitaciones. Los días transcurrieron en Lima y en México DF. En la capital peruana Manelli tuvo la certeza de su muerte, y en el correr de los movimientos de la gira, en las camionetas Traffic y en los aeropuertos, entrevió la deseada forma del final. Ser una ausencia única, ser un espectro y no un muerto avisado, ser una cadena de murmullos y finísimas emociones, fue su meta. Los otros integrantes de la banda, fascinados por la técnica imaginaria del agonizante, se sumaron a la empresa. Decidieron suspender todos sus conciertos, comprar a los críticos para no levantar la voz, y establecer una asamblea constante en la habitación 304 del Park Hyatt México DF, situado en los condominios de la Delegación Coyoacán. La 304 era la habitación del cantante, Adrián.
Gabo Manelli tomó la palabra:
-Compañeros, viendo que mi muerte se aproxima, que alguien me diga qué estuvo pensando para que la referida desaparición pase desapercibida, o algo por el estilo.
Mientras decía esto, Manelli miraba por la ventana la tórrida tardecita de la capital mexicana. El azul del cielo se le figuró, por un instante, el de aquel jardín en Villa Urquiza que alguna vez, en la infancia, había sido frecuente. Ahora era todo tan distinto… Era casi una estrella de rock e iba a morir pronto. Divisó los rascacielos del centro, se preguntó por su extraña vida, y automáticamente se encontró aceptando el porro que le pasaba Adrián, quien se disponía a hablar:
-Tu obra, Gabo, es memorable. Llevémosla a cabo.
Los dos amigos se abrazaron, mientras todos los otros músicos se relajaron en lo que minutos después sería un claustro vespertino de pérdida y ensueño. (Los amigos mexicanos de Diego Castellano ya estaban al tanto de la llegada de los argentinos y se movilizaban rumbo al hotel). Gabo retomó el hilo y dijo:
-Bárbaro, pero ¿cómo?
Todos los integrantes se dividieron en dos grupos: los que se tiraron boca arriba en la cama doble acolchada con plumas y los que se acercaron a los ventanales a mirar. El primer grupo empezó a hablar de cualquier cosa (lo cual podía interpretarse como una falta de respeto). El segundo grupo comentó silenciosamente el panorama privilegiado de esa parte del mundo. Al cabo de diez minutos se reunieron todos nuevamente y se prometieron arreglar la cuestión. El desánimo, que se estaba apoderando de la banda, fue interrumpido. Los amigos de Diego Castellano, que habían conocido al baterista durante un verano en Playa del Carmen (península de Yucatán) entraban a la habitación al ritmo del más hipnótico drum´n´bass que los chochamus de Lanús habían oído nunca. Súbitamente, todo se llenó de drogas y chicas. El reencuentro, motivo de emoción para Diego Uma, se nubla en la memoria colectiva del grupo. Gabo Manelli olvida su muerte en ese par de horas de locura ideal, como sus amigos.
Al día siguiente, en el desayuno, mientras Adrián mezcla un yogur de frutilla con cereales, Uma T, el tecladista, se le acerca preocupado. La muerte de Gabo ha sido reemplazada por la obsesión de la forma.
-Adri, estuve pensando que podemos desaparecer por un tiempo cuando Gabo muera, y volver al rato, convencer a los cronistas de que no digan nada y chau.
Entre los dos surgió la convicción de que de algún modo la información se filtraría. Era necesario más: proyectar en sociedad la vida a partir de la muerte física (salvo para los fans).
-Macedonio decía que morir es lo más banal que puede pasarle a un hombre.
El tecladista lo miró asombrado.
-¿Qué te pasa?
-Es que tenía ganas de leer algo argentino.
-Pero si siempre…
-Ahora lo importante es cómo va a circular la noticia de la muerte de Gabo.
Confirmando el poder mágico original de las palabras, en ese momento apareció Manelli, aún de buen humor por el mambo que había abarcado tarde y noche del día anterior.
-¿Qué onda?
Los dos amigos se quedaron callados.
-¿Qué pasa? ¿De qué estaban hablando?
-Gabo…
-Gabo las pelotas.
Y así, con la realidad siguiendo el fluir de los signos, en ese momento llegaban al salón del desayuno las chicas que habían adornado la primera noche de la banda en la América del Norte.
-Iuju…
-Hola chicas, ¿se sientan?
Uma T intentaba descomprimir el ambiente. Mientras tanto, Adrián vislumbró una orgía salvaje ahí mismo. Ellos (los Babasónicos, salvo uno o dos que seguían durmiendo), las chicas, y de ser posible integrar a los otros huéspedes del hotel. Y, por qué no, a todo México, de Querétaro a Veracruz, y de ahí a Ciudad Juárez.
-Bueno, ahora venimos, ¿sí? Es que nos vamos a servir unos yogures que parecen sabrosotes.
-Yo les puedo dar el mío.
Adrián se dio cuenta de lo que había dicho, pero era tarde. Las chicas se repartían (no en grupos, sino las personas) entre el asco y el terror de perder el favor del cantante: Adrián era multiorgásmico e impiadoso. El silencio le dio tiempo.
-Perdón, soy una bestia.
Las chicas se miraron unas a otras. Alguna vomitó primero, y las demás la siguieron a un tiempo. “¿Qué pasa?” pensó Adrián. “Quizá la orgía tiene otros motivos”, “quizá los cuerpos…”, pero algo en él lo hizo reaccionar e ir a buscar servilletas para limpiarlas o que se limpiasen.
Después de los percances y los perdones mutuos, y de contar a los ausentes lo pasado, todos, hombres y chicas, salieron por la puerta de atrás del hotel. Iban quemando. Las chicas conocían mejor la ciudad y ellos, ausentes (algunos por el tema de la muerte de Gabo, que se había reinstalado parcialmente, y otros absortos en la novedad del paisaje urbano), se dejaban llevar. El DF, contra los pronósticos, se había vuelto transparente. El sol influía en la lluvia de la noche, de manera que hace brillar las calles y todo lo que hay en ellas. Una de las chicas dijo:
-Por allí hay un puente muy fuerte.
Todos asintieron. “Allí encontraremos la salida a la aporía de Gabo” pensó uno, o ni siquiera uno, porque el grado de abstracción que estaban alcanzando empezaba a generarles placer. Y no cualquier placer, sino el placer del viajero, y para ellos, que no eran viajeros sino estrellas de rock ambulantes, esto era valioso. Al cabo de doscientos metros de caminata vieron que se levantaba, sobre una de las autopistas, un monstruoso bloque de cemento de doscientos metros de largo y quince de ancho, surcado por rascacielos informáticos y corrientes de aire caliente. La chica que había propuesto el micropaseo esperó la reacción del grupo, que tardó en tomar forma. Y en realidad nunca la tomó. La reacción fue la visión y seguir caminando como si nada hubiese pasado, aunque algo había pasado: Adrián entendió algo sobre Gabo, sobre cómo Gabo pasaba por la vida. Del otro lado del puente hicieron todos un alto en una heladería y más tarde en una disquería de vinilos. Ese barrio del DF era como ciertas zonas de San Telmo, en las que a plena luz del día es posible escabullirse, como un roedor del bosque, y perderse y negar el omnipresente contexto general, de la vida.
La baqueta los había depositado a cada uno en su habitación. Los músicos menos importantes compartían y los otros, el cantante entre ellos, dormían solos. Adrián (era la hora de la siesta) miraba, a través de los vidrios, la viciada ciudad. En su coco había un petardo, y el humo, en desmedro del entendimiento, lo hacía comprender más y más. Lo hacían comprender, también, las sábanas de trescientos hilos por pulgada, el frigo-bar, la alfombra, los innumerables accesorios para el baño, las frazadas acolchadas, la seda, la sensación de estar en un hotel, la comodidad y el placer de ir quedándose dormido hasta que las estrellas y los dólares anularon el tiempo. Se despertó y llamó a la recepción.
-¿Qué hora es?
Eran las diez menos cuarto. Salió lentamente de la habitación y en el pasillo mismo, en un pasillo ni muy largo ni tan corto, estaban sus colegas. La tranquilidad indicaba que no podía durar mucho: dos guitarras y un bongó, un aire de fogón caído. La canción decía “si esta noche sueño con vos / no te burles de mí / no te burles”. El cantante recordó su misión de ser un compositor popular, pero lo que preguntó no tuvo nada que ver.
-¿Comieron o vamos a comer? ¿Qué hicieron toda la tarde?
Los argentinos lo miraron y sin razón o con razones ocultas contestaron solamente la primera pregunta. Que habían picado algo en el lobby del hotel (mencionaron a unos españoles) y que no habían cenado. Se puede ir acá adentro del hotel o sino vamos para el centro.
¿México tiene centro? No hacía frío y no circulaban ni tantos ni tan pocos autos. Eran diez, los Babasónicos y cuatro profesores de música zaragozanos pasadísimos. Fueron para el lado de Reforma, entraron en un restaurante chino, salieron, entraron en otro, salieron, entraron a un tercero y pidieron, en varias tandas, una larga serie de entradas y aperitivos. La decoración les pareció algo, pero eso es poco importante. Se habló mucho de México. Los españoles contaron que los mexicanos, al menos los que tenían india la mitad de la sangre o más, los maltrataban con resentimiento. “Sí, Cortés”, o “Cortés, sí”, les decían, por Hernán, el sanguinario conquistador. Los porteños descubrieron, en la necesidad de una opinión de algún tipo, que para ellos México era una abstracción perfilada por MTV, una derivación de una cadena de videos, una ciudad (y si se quiere un país) producto de la estética del fragmento, aunque la realidad no fuese fragmentable.
Los cuatro profesores y varios babasónicos hubiesen preferido, en ese punto, pasar a la cuestión de las estéticas marxistas, pero supieron entender, cada uno por su lado, lo desubicado del impulso y la rapidez con que esas discusiones bajan de nivel, apenas los interlocutores dejan de entenderse. Los zaragozanos trabajaban enseñando en distintas universidades de Europa, y el viaje que los tenía en América era, o sería en el futuro, el punto de partida de un eufórico estudio sobre la narrativa mexicana de los últimos cincuenta años. Ambicioso, dijo Uma T. Pues sí, contestaron los cuatro. México no es, como todos dicen, la tierra del choque de culturas, dijeron. México es la tierra del sol, del dios sol queremos decir, del dios que, claro, ha dado a su privilegiada tierra una letra privilegiada. Porque ¿ustedes han leído Pedro Páramo?
Adrián, Castellano, Uma T., Diego, Mariano Roger, el sentenciado Manelli, todos retrocedieron hasta los años de la escuela secundaria, en la que habían tenido, obligados, que leer a Rulfo. “Afortunadamente”, pensó Adrián. Ninguno recordaba nada de nada sobre la trama o los personajes, salvo una imagen de un hombre sobre un caballo y la tapa del libro, que habían leído todos en la misma edición barata. La foto que ilustraba era, creíblemente, de un desierto en el que algo del sol, es decir algunos rayos, impactaba en el lente provocando exactamente el mismo efecto que el que produce la lectura del libro completo. El recuerdo, que los asaltaba justo en México, podía justificarse en lo bien pensada que estaba esa tapa que captaba lo complejo en lo simple y la poesía sin glamour. Todos estaban desentrañando esa viejísima impresión que, por lo demás, no habían sabido apreciar en su momento pero que evidentemente no habían dejado pasar, cuando, del otro lado, es decir afuera, en la realidad, hacía segundos o minutos que una micro-clase se estaba desarrollando, llevada por los profesores con un entusiasmo y una parsimonia contradictorias, que quizá se inspiraba en los conflictos estéticos del libro o lo general, el canon. Rulfo era una serie de cosas que varios integrantes de la banda hubiesen apreciado escuchar pero más bien en otro momento. Y lo hicieron saber.
Pasada la cena sólo quedaba la noche inmensa. Volvieron caminando al hotel. Los zaragozanos quedaron en el camino, y al llegar al piso de las habitaciones los rockeros se entonaron con su recuperada soledad, las obligaciones (las remotas y por eso más que presentes obligaciones, como todo el tema de Manelli) y una fiesta sorda pero muy receptiva que caía y llegaba del piso superior. Sin votar, buscaron las escaleras y subieron, haciendo el ruido que haría un ejército. La fiesta era sólo de mujeres hasta ese momento. Al entrar (la puerta estaba entornada), esta homogamia parecía una puesta de la dimensión perdida, y como toda dimensión perdida estaba a punto de desestabilizarse y desaparecer. La habitación era, prolijamente, tres veces más grande que las de ellos. Llamativamente (y si se quiere, misteriosamente) grande. La situación no carecía de adjetivos, es decir, no los necesitaba. Algunos polvos, entre conocidos y desconocidos, adornaban las mesas. Gabo iba a decir algo, pero Diego Castellano, Adrián, y Mariano Roger, lo callaron.

http://tecladosdetaiwan.blogspot.com/2006/04/relato-babasnicos.html

babasonicos


Video subido a youtube por un fan

link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=iLQHbXuYhTw

Solo el bajo de Gabo tocnado "Y Que"



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=76is0d7UM34

Fuentes de Información - Muere el Gran Gabo

Dar puntos
15 Puntos
Votos: 2 - T!score: 7.5/10
  • 0 Seguidores
  • 7.149 Visitas
  • 0 Favoritos

25 comentarios - Muere el Gran Gabo

@sailorpao Hace más de 6 años
triste....
@dragon1976 Hace más de 6 años
Q.P.D
@rafaelsanchez Hace más de 6 años
@elpeke22 Hace más de 6 años
mi bajo de hoy en mas se llama \"gabo\"
@bobafett Hace más de 6 años
@germancho Hace más de 6 años
Cuando postearon la noticia pedí que no aparezca el boludo oportunista y haga un post sobre Gabo, no te voy a mentir, entre a tu post pensando que ibas a ser como muchos otros taringueros de postear homenajes solo por conseguir puntos (cosa muy baja) pero la verdad que me sorprendiste y me tapaste la boca, tu post es muy sentido y respetuoso y se puede ver tu dolor por la partida del bajista. La verdad que te felicito por lo que hiciste y lamento mucho la desaparición de este gran artista, mas allá de los gustos musicales que pueda tener, no se puede dejar de reconocer que el pibe era un gran artista en lo que hacia.



Saludos!
@mune1980 Hace más de 6 años
pense que habia muerto Garcia Marquez
@DiegoESETEPE Hace más de 6 años
Un gran bajista. Se lo va a extrañar.







Che, al márgen: Me suspendieron el usuario, y no se porque (Soy DiegoSTP)... como hago para averiguarlo? Graciela.
@leitoloser Hace más de 6 años +1
mi vieja lo atendia en la clinica, era la medica de gabo manelli, y me dijo que la ultima semana de vida, nadie ningun familiar, conocido ni amigo de el lo fue a ver, si quiera una carta ni anda, lo dejaron morir esa ultima semana solo y exclusivamente acompañado de los medicos, y nadie más...

una verguenza de parte de la banda, familiares y amigos

la desconsideracion que tubieron todos hace darme mas mucha mas bronca la muerte de este gran pibe, :S

un abrazo gente!

en 2002 gabo habia tenido un problema ya, y el tarzan de maseta de dargelos habia prometido que si le pasaba algo ellos se iban a separar, si ahora no cumple esa palabra.. me va dar mucha más pena de la que me da este pibe dargelos
@Will86 Hace más de 6 años
que mall... Q.P.D.
@bsides1 Hace más de 6 años
\"Un conmovedor relato, quizás lo mejor que se haya escrito hasta ahora sobre este triste hecho, puede leerse en el blog tecladosdetaiwan.blogspot.com.\"



che estaria bueno que pongas que eso no es un relato de lo que paso. si no un cuento que escribio el autor de ese flog mucho antes de que muriera gabo....
@paulhakken Hace más de 6 años
ningun respeto es el que tuvo el salame Herbesteco, eso es ser mala leche enserio, Gato tenes mas respeto, por un fallecido.
@elxnegro Hace más de 6 años




daría puntos a este artista, si no hubiera fallecido...

Q.E.P.D. GABO!!
@chermanpantro Hace más de 6 años
Gabriel
@chermanpantro Hace más de 6 años
murio
@jackso Hace más de 6 años
@sanmuino Hace más de 6 años
no me gusta babasonicos, pero el loco era un musico, y uno bueno. tengo amigos que son fan de baba, y me llamo la atencion, que siendo uruguayos, esten \"de luto\" por el muchacho. Mas alla de los gustos musicales o lo que sea, mis respetos hacia el, qepd, y a hacerle honores a estos artistas, porque lo valen.
@blasphemytucuman Hace más de 6 años
q se haga cojer
@manuelotin88 Hace más de 6 años
hola a todos



hoy es 5 de marzo de 2008. estoy en españa desde diciembre y de rebote (a raiz de una nota que leo en lanacion.com a proposito del inminente disco nuevo de babasonicos) me acabo de enterar de que gabo se murio.



para algunos de los de mi generacion (los que andamos alrededor de los 25) babasonicos es una banda importantisima. para mi es LA banda argentina. ellos, de alguna manera me educaron esteticamente y escucharlos fue para mi y para mis mejores amigos, una gran inspiracion y un incentivo para dedicar nuestras vidas al arte. gabo era una figura muy especial para todos los que lo conocimos a partir de su rol dentro de la banda y no hablo solo de sus aportes como musico, sino de lo que representaba dentro de babasonicos. a pesar de la tristeza que me genera el enterarme de su desaparicion, tengo como consuelo saber que su participacion en lo proxima obra del grupo fue tan activa y comprometida a pesar de su enfermedad y que podre disfrutar un disco mas de los pibes con gabo.

asi que gracias gabo por todo lo que me diste dentro de la banda y donde quiera que estes, siempre te recordare.



hasta siempre.







LUIS.
@Juankhisoniko Hace más de 4 años +1
manuelotin88 dijo:hola a todos

hoy es 5 de marzo de 2008. estoy en españa desde diciembre y de rebote (a raiz de una nota que leo en lanacion.com a proposito del inminente disco nuevo de babasonicos) me acabo de enterar de que gabo se murio.

para algunos de los de mi generacion (los que andamos alrededor de los 25) babasonicos es una banda importantisima. para mi es LA banda argentina. ellos, de alguna manera me educaron esteticamente y escucharlos fue para mi y para mis mejores amigos, una gran inspiracion y un incentivo para dedicar nuestras vidas al arte. gabo era una figura muy especial para todos los que lo conocimos a partir de su rol dentro de la banda y no hablo solo de sus aportes como musico, sino de lo que representaba dentro de babasonicos. a pesar de la tristeza que me genera el enterarme de su desaparicion, tengo como consuelo saber que su participacion en lo proxima obra del grupo fue tan activa y comprometida a pesar de su enfermedad y que podre disfrutar un disco mas de los pibes con gabo.
asi que gracias gabo por todo lo que me diste dentro de la banda y donde quiera que estes, siempre te recordare.

hasta siempre.



LUIS.

´Lo msmo digo, siempre te recoradremos.
@eterno_peregrino Hace más de 4 años
nada más que gracias gabo.