Los video juegos al rescate de la educación





La Argentina se derrumbó en los rankings de rendimiento educativo y ahora está detrás de México, Chile y Uruguay. Razones del deterioro y por qué proponen llevar la PlayStation a la escuela.


De acuerdo con el último ranking del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes ( PISA, por su sigla en inglés), Argentina ocupa el 59º puesto de 66 países en capacidad lectora de sus alumnos, mientras que Brasil se ubica en el 54º; México, en el 49º; Uruguay, en el 48º; y Chile, en el 45º. Dentro de Latinoamérica, sólo superamos a Perú, que se encuentra anteúltimo.

Mirando lo que sucede en matemáticas, Argentina esta vez le gana a Brasil (56º y 58º, respectivamente), pero está nuevamente detrás de México, Chile y Uruguay, que ocupan los lugares 51º, 50º y 48º.

Hace diez años, cuando la gente de PISA hizo la primera evaluación, nuestro país lideraba el ranking latinoamericano en matemáticas y estaba apenas por debajo de México en capacidad lectora.

En tanto y en cuanto el proceso educativo es el resultado de la interacción de dos insumos fundamentales -el docente y el alumno-, es bueno preguntarse qué viene pasando con ellos en los últimos años, para poder comprender qué es lo que debemos mejorar.

Una de las más prestigiosas diseñadoras de juegos online, Jane McGonigal, también dio una conferencia TED en 2010, en la que explicó por qué los juegos electrónicos resultaban tan atractivos, e incluso adictivos, para los jóvenes. La clave parece residir en la organización y dificultad de las tareas que los juegos proponen y en el esquema de premios, que generan incentivos para que quienes juegan hagan el máximo esfuerzo posible.


Confieso que, generacionalmente, llegué tarde al éxodo que el economista Edward Castronova sugiere que se está produciendo desde el mundo real hasta el mundo virtual, pero hace muy poco, al ir a chequear los mails a un locutorio, me encontré con la anterior sesión de Counter Strike abierta. En menos de 15 minutos y gracias a la tremenda, espontánea y desinteresada cooperación del resto de los jugadores, aprendí a manejar los comandos básicos y a desempeñarme con relativo éxito.

El mundo de los juegos online es apasionante para los jóvenes porque, según McGonigal, logran triunfos épicos con una razonable frecuencia, cumplen objetivos que les exigen el máximo esfuerzo y concentración y les permiten lograr cosas que ni siquiera creían que podían alcanzar, lo que les demuestra que en ese mundo pueden ser buenos y útiles.

William Glasser no está familiarizado con los juegos online, pero a comienzos de los 90, cuando este profesor, director de una escuela y teórico de la educación fue invitado a Pittsburg a dictar una conferencia en un colegio secundario, les preguntó a los alumnos qué porcentaje de sus compañeros verdaderamente se esforzaban en clase. La respuesta fue shockeante, la mayoría consideraba que sólo entre el 20 y el 45% de sus compañeros hacían lo mejor que podían.

Pero Glasser fue por más y preguntó: "¿Ustedes hacen trabajos de calidad en su escuela?". El silencio invadió el aula por unos 20 segundos, hasta que un alumno que gozaba de excelente reputación se paró y dijo: "He estado en este colegio desde preescolar y he sido un estudiante bueno; casi todas mis cali?caciones han sido A, pocas B y ninguna C. Mis padres y maestros han quedado siempre muy satisfechos; pero quiero decirles esto: nunca en una clase he hecho todo lo que puedo hacer".

El mundo dedica 3 mil millones de horas semanales a juegos online, y Jane cree que sería bueno que esa cifra se multiplicara por siete en los próximos años. Los chicos sienten que los juegos representan su cultura.

Malcolm Gladwell ya lo dijo en Los fuera de serie : se necesitan 10 mil horas de dedicación intensiva a una tarea para sobresalir. Un alumno promedio pasa 8.640 horas en toda su escolarización primaria y secundaria, en la mayor parte de los casos, a media marcha.

Sólo si somos capaces de emular la cultura de los juegos online en el ámbito de la escuela lograremos jóvenes motivados que, en ambientes altamente cooperativos, harán su mayor esfuerzo.

O la escuela cambia o los chicos la terminarán cambiando por otra cosa y Argentina seguirá perdiendo lugares en los rankings mundiales de la educación.

FUENTE :http://www.conexionbrando.com/1370034-la-educacion-se-fue-a-marzo


Proponen llevar la PlayStation a la escuela