El presente mensaje incluye consideraciones sobre la situación de Taringa en lo que atañe al inminente proceso penal a llevarse a cabo contra las autoridades del portal que nos ocupa y presta servicios públicos y gratuitos, solo regulando formas de comunicación y netiquette (mecanismos no ofensivas, neutralizacion de confrontaciones, prohibicion de discriminaciones y todo lo que ello conlleva, etc.), con el fin de que el portal pueda cumplir la mision diseñada, esto es compartir conocimiento, informacion, cultura, opiniones, etc., sin tener que pagar por ello.

Como prólogo, informo que no soy abogado y que mi disciplina profesional es muy otra, asi que de antemano pido disculpas por las imperfecciones jurídicas de forma y contenido en las consideraciones que publico, siendo que me preocupa solamente la conclusion a la que lleguen los ¨taringueros¨ participantes, operadores y autoridades del portal en definitiva.
La opinion e intereses de los denunciantes, citados más abajo, y por decirlo en criollo básico, no me interesan, como no me interesa tampoco la accion de jueces y fiscales, quienes sabe que muy difícil sería coimear a Taringa pero efectivamente conocen el poder económico de los denunciantes, de donde podrian obtener interesantes sumas de dinero, en caso de que ello fuera su objetivo, cosa que no me consta, es decir, no puedo probar, puesto que desconfianza les tengo desde siempre.

Lo que precede va dirigido a los posibles lectores miembros y no miembros de Taringa, a los operadores y a todo aquel que tenga acceso a esta lectura y que a la propia opinion y derechos preste alguna importancia.

El mensaje del portal cuyo asunto reza: ¨La situación de Taringa! explicada por nosotros¨, incluye la siguiente descripción de los denunciantes y generadores de la acción judicial que correspondiere si tuviera sustento, como bien explica el mismo mensaje original de la Administración del portal.

Hacia 2009, La Cámara Argentina del Libro, las editoriales Astrea, La Ley, Rubinzal y Asociados, Ediciones de la Flor S.R.L., Ediciones La Rocca S.R.L., Editorial Universidad S.R.L., Gradi S.A. promovieron una denuncia contra Taringa! y otros sitios por supuesta infracción a la ley 11.723. La denuncia originalmente no prosperó en un procesamiento, y sólo pudo seguir su curso, luego de un recurso de apelación denegada.

Como mencioné, considero que de mi parte dar una opinión jurídica basada en la experiencia personal y no en el conocimiento de la ley, sería un dislate, pero en mi carácter de ciudadano argentino con derechos que no cedo ni a balazos, opino que Taringa está siendo víctima de una operación empresaria - jurídica que no tiene como fin el proteger los derechos de nadie en Argentina, mucho menos fuentes de trabajo y, lo que es inmensamente más importante, el carácter indeclinable del derecho a la libre expresion en forma irrestricta.

Supongo que el principal argumento esgrimido por los demandantes es el de ¨protección de los derechos de autor¨ y, en principio, esto es correcto, pero la Justicia (los jueces, fiscales, y auxiliares) todos saben (sabemos) que todo ello es una entelequia formal que solo defiende a los más poderosos en el aspecto que sea.

Por lo antedicho y en mérito a la síntesis, hago algunas consideraciones y preguntas cuyos motivos y respuestas creo saber y que no menciono para que el eventual lector saque las suyas:

1- ¿De qué forma se consideraría la obligatoriedad de Taringa a revisar, censurar, recortar, inhibir, morigerar o modificar, etc., el contenido de lo que publican millones de personas con opinión independiente?

2- Si el proceso contra Taringa prosperara, ¿De que forma se evitaría la desaparición de un emprendimiento argentino y exitoso?

3- ¿No están los demandantes trabajando para los portales que son anexos de los servicios de inteligencia extranjeros y sus intereses corporativos?

4- ¿Por qué razon la Justicia argentina - que no necesita denuncia para actuar de oficio - no ataca portales extranjeros, procesando a sus responsables, que no son más que apologías del delito de lesa humanidad y que intentan sustentar las aberraciones que a diario suceden en todo el mundo?

A esta altura de este mensaje, es ya notable que estoy proponiendo una solucion a este problema con mecanismos politicos y no juridicos, puesto que lo actuado hasta ahora por demandantes y Justicia, no significa nada más que ¨atacaremos donde podamos robar¨, puesto que jamás he visto en Argentina que se ataque a Facebook y su espionaje sistematico y dirigido, a Google (solo lo hicieron los chinos, porque tienen fuerza), a Orkut, a AOL (America On Line), Yahoo y todos sus mecanismos invasivos de la privacidad y los derechos individuales, y en especial Yahoo Respuestas, concentrador de difusores propagandisticos y apología de delitos de lesa humanidad, que cometen los paises poderosos contra los paises pobres que tienen algun recurso para robar, en nombre de los derechos de los civiles, de la democracia y la libertad.

5- ¿Por qué no se bloquean y cuestionan en Argentina los portales que concentran informacion y nuclean el transito de pedofilos y todo el comercio que de ello depende, si la Policía Federal Argentina monitorea asiduamente estos mecanismos que facilitan delitos aberrantes?

6- ¿Podría TARINGA controlar a sus participantes sin convertirse en poco tiempo en un portal de recetas de cocina y consejos para que las damas con bigote se hagan se depilen cavado y media pierna?

Quiero respetar y respeto la recomendación sobre la longitud del mensaje asi quey por último digo que considero seriamente que el presente problema de Taringa debe ser acompañado por todos los que de una u otra forma aprovechamos la existencia del portal, en un mundo internetero donde por medio de un navegador podemos cometer delitos como comprar armas sin rastreo, drogas, contratar asesinos, comprarnos a una señorita robada en algun pueblo perdido, etc., y sobre todo, siempre agradeciendo obligadamente a los portales dueños mayoritarios del negocio - que nos informan del último orgasmo de Madonna - , en su voracidad por el control del conocimiento, de las comunicaciones, de las noticias, de las conductas, y de los intereses de los poderosos en detrimento de su diversión, porque eso es, diversión.

Taringuero, no soy participante habitual de Taringa aunque soy miembro, no soy integrante de la operacion del sistema y de hecho he sido sancionado por putear a alguno que otro operador por sanciones que me parecieron injustas, pero en este asunto, estoy con Taringa y quien sea que fueren sus dueño y personal.

Taringuero, no permita que le hagan versos, usted sabe que tiene el poder de generar muchas situaciones para que los demandantes y los jueces y fiscales buitres comiencen a calcular el daño que podrian sufrir por su creida impunidad contra una empresa argentina.

NOTA: En proxima publicación daré los antecedentes empresarios, judiciales y personales, de los directorios de las empresas nombradas, para su evaluación y consideracion.

Gracias por su atención.
Saludos y a la lucha.
Raúl Aguirre, Buenos Aires, Argentina.
malditabestia@yahoo.com.ar
mitialagorda@gmail.com