Fiesta popular en la boda Menem-Bolocco

Fiesta popular en la boda Menem-Bolocco

Habrá una ceremonia íntima, hoy por la mañana, en la residencia del gobernador
Después se ofrecerá un locro para más de 6000 invitados en un polideportivo


LA RIOJA.- La ceremonia durará 30 minutos. Los casarán dos mujeres de la sección Matrimonios del Registro Civil local. Habrá diez testigos. Brindarán debajo de una carpa blanca instalada en los jardines de la residencia de gobernadores de esta provincia. Carlos Menem y Cecilia Bolocco se convertirán en un matrimonio legal, esta mañana, a las 11.
Casi nadie creía en que esta pareja iba a dar el "sí". El ex presidente ya tiene planchado su traje. La animadora chilena está un poco nerviosa. Anoche, los dos esperaban en esta ciudad que pasaran las horas, mientras sobrevolaba en Anillaco la posibilidad de que la hija de Menem, Zulemita, se instale en "La Rosadita", la casa donde el ex presidente pasa sus fines de semana y donde planeaba su casamiento.

Una advertencia de su hija (es la dueña de la residencia) frustró ese plan y sumergió al pueblo de Anillaco en una decepción inesperada.

Anoche, la cocinera Alejandra Cuello y 20 ayudantes comenzaron a mezclar en una olla gigante 200 kilos de maíz, 120 kilos de porotos, 200 de zapallo, 150 de cebolla, otros 150 de cerdo y 200 kilos de carne vacuna. Habrá un locro popular al mediodía después de que los novios festejen en la intimidad de la residencia de gobernadores, que quedó ayer rodeada de vallas y tapada por una tela negra.
Quieren evitar ser espiados por los más de 200 periodistas que cubren esta boda y por los riojanos que quieren ver a La Chechi y a El Carlos vestidos de novios.

En el Polideportivo Carlos Menem, donde el ex presidente jugó sus primeros partidos de basquet, los obreros trabajaban ayer sin parar. En esta capital, Menem logró torcer una vieja costumbre: la siesta. Se respiraba excitación por el acontecimiento.
Los obreros apilaron en el polideportivo cientos de sillas de plástico, se cambiaron los vidrios y se pintaron las paredes de verde.
El gobernador riojano, Angel Maza, y el intendente de esta ciudad, Luis María Agost Carreño, se ocuparon de todos los preparativos. Algunos dicen que, incluso, de financiar los gastos de la boda Menem-Bolocco, que pasó en las últimas horas (por los cambios de planes) de ser un casamiento austero a una fiesta doble: una privada (en la que se tomarán vinos Menem y se comerán empanadas) y otra popular, para cerca de 6000 personas.
También estuvo en la organización el ex titular de la Casa de la Moneda y creador del cotillón reeleccionista Armando Gostanián. Alberto Kohan, amigo y ex funcionario de Menem, era el organizador original, pero dio un paso al costado cuando la situación judicial de los ex funcionarios menemistas y de su amigo (Menem) se complicó en la causa de la venta ilegal de armas.
Las autoridades provinciales negaron que la fiesta menemista se financiara con fondos públicos, sospecha que irrita a los riojanos, aunque la mayoría de ellos sienta afecto por el ex presidente. Sin embargo, ninguno de los hombres contratados para los distintos trabajos pudo explicar a La Nación quién les pagaba.
"Todos ponemos"
"El gobierno no financia nada", dijo ayer a la mañana Luis Beder Herrera, ministro coordinador del gobierno local. "¿Quién paga todo?", preguntó una cronista. "Bueno... todos ponemos un poquito", fue la única respuesta. El funcionario había ido a ver a Menem jugar al golf en el club donde el ex presidente llegó ayer, a las 9, y se quedó hasta el mediodía. No corría una gota de viento, parecía un día de verano.
Lo cierto es que todo el festejo está digitado desde el gobierno local y desde la intendencia. Hasta se ordenó al Ministerio de Educación que se ocupara de la torta de boda. Docentes de la escuela de formación laboral 383 se ocuparon de los 60 bizcochuelos. En la escuela de repostería se batieron más de 1200 huevos.
La torta quedó terminada anoche: tiene 7 pisos, mide dos metros por cuatro, tiene forma de corazones, cintas colgando y flores en el medio. "Pesa como 600 kilos", dijeron las reposteras. Es blanca y color salmón (como le gusta a La Cecilia). Se usaron 70 kilos de dulce de leche, 50 de harina, 50 de azúcar, además de los huevos. En la escuela de repostería aseguraron que todo fue una donación, pero no dijeron de quién.
Menem se levantó ayer muy temprano y fue a jugar al golf. Vestido de azul se paseó por los fairways con el gobernador Maza, su hermano Eduardo, su sobrino Adrián y varios amigos del Club de Golf de La Rioja.
Ayer no fue un día para la política ni para las palabras. Menem estuvo en silencio cuando se encontró con las decenas de periodistas que lo siguen a todas partes.
El tema excluyente
En La Rioja esperaban verlo en los actos por el 25 de Mayo, pero no tenía ganas de aparecer por aquí. Ni siquiera el gobernador Maza presenció los actos: primero siempre está el ex presidente. Menem tomó agua fría después del partido (que ganó, como siempre) y le regaló su guante de cuero blanco a uno de los chicos que suelen llevarle los palos de golf. Almorzó poco con su amigo Raúl Chacón. Después, se fue a la residencia de los gobernadores a esperar a su novia.
La animadora chilena y su familia llegaron al aeropuerto de La Rioja con retraso y en medio de un revuelo generalizado. "Mami, quiero verla", decía una niña de ocho años.
Muchos riojanos las esperaban, además de los periodistas. Aquí la adoran. Llegó impecable: "Estoy muy feliz... quiero hablar con todos pero esto es un lío", dijo. Fue la única que admitió ayer que su novio estaba en uno de los momentos más complicados de su vida. "Estoy ansiosa por verlo y abrazarlo...tengo que ser solidaria en este momento", afirmó mientras los custodios sacaban de arriba de la 4x4 a todos los que buscaban unas palabras de ella.
Anoche, las dos familias analizaron los últimos preparativos. Todo está listo para la boda del siglo, como dicen aquí. Menem, aunque pocos lo creían, tendrá hoy una nueva esposa.
Por Paola Juárez
Enviada especial

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