SAN PABLO.– El siglo XXI ya tiene su “robo del siglo”. Unos 156 millones de reales, equivalentes a unos 68 millones de dólares, se esfumaron de la bóveda de una sucursal del Banco Central durante el fin de semana.

Las alarmas no sonaron. Los sensores de movimiento no se activaron. Y como en la película “La Gran Estafa” (con George Clooney, Brad Pitt y Julia Roberts), el golpe ocurrió sin que las cámaras del circuito cerrado de TV, que vigilaban cada centímetro de los 500 metros cuadrados de la bóveda, registraran nada de lo que ocurrió, en un hecho que pasará a la historia de los grandes robos.

Cuando ayer a la mañana los empleados del banco –en la ciudad de Fortaleza, al nordeste del país– abrieron la caja fuerte, no podían creer lo que estaban viendo. Tres toneladas y media pesaban todos los billetes de 50 reales que habían sido recogidos en las últimas semanas por el Banco Central. Iban a ser analizados para eliminar los que ya no estaban en buenas condiciones. Pero los ladrones no se tomaron el trabajo de hacer la selección: no dejaron ni uno. Para tener una idea del tamaño del botín sólo hace falta imaginar cinco cajas fuertes del tamaño de un contenedor cada una. Fueron violadas las cinco. Apenas quedó el pozo en el piso, escondido detrás de una de las cinco cajas que fueron violadas por los "boqueteros" brasileños. Cuando los investigadores de la policía entraron en el pozo, descubrieron que el túnel -de 80 metros de largo por 70 centímetros de ancho- cruzaba la avenida frente al banco y conducía hasta un comercio que había sido inaugurado -presuntamente por los ladrones- tres meses atrás: un negocio de césped sintético.

Por tratarse de un negocio de césped -por más que fuera sintético-, no sorprendió en el barrio que del negocio fueran retiradas constantemente bolsas con tierra.

"Este es el mayor asalto del que se tenga noticia en el país. Es algo de película", fue lo que alcanzó a decir, todavía estupefacto, el jefe de la Policía Federal del estado de Ceará -cuya capital es Fortaleza-, João Batista Paiva Santana.

La bóveda y las cinco cajas fuertes donde estaban los billetes recogidos de los bancos de la ciudad habían sido cerradas a las seis de la tarde del viernes pasado. Para llegar hasta la bóveda los ladrones tuvieron que perforar un piso de 1,10 metros de concreto atravesado por mallas de acero.

El túnel descubierto por la policía estaba cubierto por lonas, sostenido por tabiques de madera y tenía iluminación eléctrica alimentada desde el negocio de venta de césped. Todas las herramientas usadas, como sierras, pinzas, agujereadoras y sopletes, fueron abandonadas por los responsables del robo en el mismo túnel.

Datos de inteligencia de la Policía Federal indican que el robo fue llevado a cabo por aproximadamente diez hombres, pero hasta anoche nadie había sido identificado. La sospecha obvia es que alguien del banco "entregó" detalles sobre el sistema de seguridad y sobre el momento más conveniente para dar el golpe.

Sin rastros

Como todos los billetes estaban en circulación, las autoridades no tienen forma de rastrear la aparición en el mercado de billetes con números de serie consecutivos.

En los últimos diez años ya hubo otros dos grandes robos en sucursales bancarias. En uno se llevaron casi 39 millones de reales y en otro 24 millones. En el primer caso, ocurrido en 1999, cerca de veinte pistoleros ingresaron de noche en una agencia del banco del estado de San Pablo y, tras reducir a los vigilantes, huyeron con el botín.

Un dato irónico: Ronald Biggs, uno de los protagonistas del histórico "gran robo del tren", que ocurrió en 1963 y es considerado por muchos el robo más espectacular del siglo XX, se fugó a Brasil. Pasó más de tres décadas en Río de Janeiro, sin poder ser extraditado porque se había casado con una brasileña y tenido un hijo. Hace dos años, cuando decidió volver a Inglaterra para morir en su país con la ilusión de que sería perdonado -hoy está en prisión-, Fortaleza, la capital de Ceará, era conocida en el exterior por las playas de dunas gigantes que rodean la ciudad. Ahora ya tiene un lugar en cualquier ranking sobre los mayores robos de la historia.

Atracos historicos

* En una caja de seguridad



12 de julio de 1987

Alrededor de 72 millones de dólares fue el botín que se llevaron los ladrones que asaltaron una caja de seguridad en Knightsbridge, Londres.

* En un tren



8 de agosto de 1963

El tren postal Glasgow-Londres fue tomado por Ronald Biggs y sus cómplices, que se llevaron unos 78 millones de dólares.

* En un banco



20 de diciembre de 2004

Alrededor de 46 millones de dólares fueron robados de la sede del Northern Bank de Belfast, Irlanda del Norte. El asalto fue atribuido al IRA.

* En la Argentina



23 de diciembre de 1992

Una banda logró llevarse un botín de 30 millones de dólares en billetes de 500.000 australes del Tesoro Regional de Rosario.

Fuente: lanacion.com.ar