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Entrevistas Toxicas (Parte 1)

Uno ya no sabe que hacer hasta el 22 asi que navega un rato por internet y busca un par de entrevistas a intoxicados y las postear.

La Hora el Recambio (01 de Mayo del 2001, Suplemento NO, Pagina 12)

Créanlo: Pity Alvarez está con la boca abierta a menos de dos centímetros de un cúmulo de soretes de perro y acaba de tocar uno con la punta de la lengua. Créanlo: si se lo propone, Pity Alvarez realmente puede comportarse como perro. Hace un rato, en el principio de una sesión fotográfica completamente desquiciada (la primera de Intoxicados, su nueva banda, en una media hora muy Sex Pistols), Pity había manifestado su primer arresto canino. En la cocina de la sala de ensayos, debajo de una pintada de orientación geopolítica (Esto es Argentina. Esto es Lugano), el chabón había triturado un puñado de papas fritas con la suela de la zapatilla y se había sumado a la disputa del manjar: él y tres perros negros como el petróleo restregaban el hocico contra el suelo y gruñían entre los restos de papas acanaladas. Todo terminó cuando uno grandote se enojó en serio con el Pity, que retrocedió sin perder la temeridad perruna. “¿Viste? Se re comió que era perro. Si no, no te gruñe así”, se enorgullece el ser humano sacudiéndose las migas de la cara.
Tal vez todo tenga que ver con la “religión personal” del ex Viejas Locas. Durante la entrevista, Pity habló de su capacidad para transmutar por un rato en otras formas de vida terrestre: un mosquito, un ombú, el viento. El credo no incluye sagradas escrituras, ni mesías, ni templos, y la intención del devoto es que nadie contraiga sus creencias. En la lista de temas para el show de este sábado en Cemento (el debut oficial de Intoxicados), pegada contra el vidrio de la sala, puede leerse el título de una de las canciones nuevas: “Religión”. “La religión universal no existe”, expone el autor. “Cada uno tiene su propia religión. Es muy fácil que la gente crea en Cristo. Es como que te digan ‘Led Zeppelin es la mejor banda’, y vos sigas eso. La religión la tiene que hacer cada uno, día a día, viendo el sol, la luna, la gente, sintiéndote mosquito, árbol, perro. Nunca va a haber una respuesta, ni tampoco razón.”

-¿En Piedrabuena es más difícil captar esas cosas?
-A la hora de hacer religión no necesitás de la naturaleza. Yo ahora puedo estar en Africa, directamente. Ver sin conocer. Igual, yo trato de formar mi religión y no pasársela a nadie. Me gusta saber qué piensa otra gente sobre el tema. A veces pienso por qué hay chinos, negros y blancos... ¿Vos qué pensás de eso? ¿Cuál es la verdadera población de este planeta?

-Todas, supongo...
-¿Todas? ¿Te parece? ¿No te parece que los japoneses vinieron de arriba? Son todos chiquitos... Fijate que los chabones hiceron todo lo mejor: la Muralla China (sic); les bombardean un país en el ‘45 y ahora son re potencia. Están en otra: son mucho más superiores que nosotros. Los negros son superiores físicamente. Los chinos, los japoneses, los orientales, creo que viajaron mucho. Y los negros son de este planeta: los que tiran carros, a los que usan de esclavos. Nosotros no podemos ser esclavos, porque no te aguantás un día tirando un carro. Somos débiles. Somos la plaga. ¿De dónde venimos los blancos? “¿No habíamos llegado a la conclusión de que somos un hongo?” El que pretende zanjar la discusión a través de una teoría psicotrópica es Abel, el único Viejas Locas que sigue en camino con Pity. Además del baterista, Intoxicados se completa con Jorge Rossi, un bajista de 24 años que tocaba en Gardelitos, y Felipe Barroso, un pibe de 17 que alterna entre el bajo rockero de Legendarios, la mandolina en una banda de música celta, y ahora se hace cargo de la guitarra del cuarteto que promete adoptar a la -por el momento- huérfana comunidad stone argentina. “Después de que nos separamos los Viejas Locas, yo dije que no iba a buscar músicos, sino amigos, pibes copados”, cuenta Pity. “Dio la casualidad que estos dos pibes tocan una bocha, pero la onda no era sacar un cartelito que diga ‘se busca bajista, pin, pin, pin...’ y que venga uno de Vicente López,¿entendés? Yo no discrimino a la gente por su barrio, pero estar cerca está bueno. La gente del barrio vibra muy parecido, tiene los mismos problemas. Capaz que alguien de un lugar más lejano no estaría a la misma altura que nosotros. Estaría más alto. Nosotros somos lo más bajo que se puede ser.”

-¿En qué sentido?
-Vivimos en barrios de monobloque. Tenés poca intimidad, ves mucha droga, mucha violencia, mucha gente copada, un montón de cosas. Veo cómo chocan los autos todos los días: tengo la autopista en la ventana. Te das cuenta que van re apurados y ¡pa!... chocan. Como me pasó a mí. Todo eso te enseña. Lo malo te enseña, ¿eh? Producidos por la efectiva dupla de Alfredo Toth y Pablo Guyot, Intoxicados empezará a grabar su disco debut a mediados de junio. En agosto o septiembre, Universal lo sacará a la calle. Las doce canciones del álbum ya están listas, e integrarán el repertorio de este sábado en Cemento. “Vamos a ser la primera banda que presente un disco antes de grabarlo”, anuncia Pity, y después enumera los estilos involucrados: “Canciones... punk rock, reggae, grunge, balada, rocanrol a full. Está bueno.” Casi todo el show, sin embargo, serán los temas de Viejas Locas porque, según el Pity, “le van a la banda”.
“Esto es la continuación de Viejas Locas. Somos otro grupo, pero es lo mismo. Cambiaron dos personas, pero para bien. De última la mayoría de las canciones eran mías, y todo iba a seguir siendo así. Musicalmente no cambió nada. Cambió el feeling y la onda acá adentro. No sé si está bien lo que digo, pero yo me siento más Viejas Locas que nunca. Mataría que la gente acepte que no hubo uno que se cortó, ni nada de eso. Al contrario: es que uno no quiso seguir careteando. Yo sé que, para los fanáticos, que se separe su grupo es como que el Diego deje de jugar: medio que lo querés matar. Pero yo no puedo laburar con onda cero. Eso se lo dejo a la cumbia, que arman grupos sin conocerse. Así que no se lo tomen a mal, porque todo va a cambiar en la vida. Todo, todo, todo, todo. Viene bien para lo que yo les decía siempre: no sean tan fanáticos de nada. Porque son fanáticos de Viejas Locas, se mueren por Viejas Locas, y Viejas Locas se separa, no está más. Tampoco quiero que sean fanáticos de Intoxicados. Que vengan a escuchar nuestra música, pero que no nos digan ‘ustedes son Dios’, como te dicen algunos. Esa idea no la comparto ni a palos. El fanatismo te cierra. Y nosotros hoy hacemos rocanrol, pero si seguimos juntos en 20 años, capaz que vamos a estar haciendo boleros. Porque la música es linda.”

-Entonces, ¿estás escuchando mucha música melódica?
-Sí, un montón. La gorda Serra Lima me re copa como canta. Los Panchos matan. El otro día estuvimos escuchando unos discos de boleros que salían en una revista: boleros viejos, cubanos, sin batería. Las letras están buenísimas. Y la música ni hablar: re-zarpada. Si escucho música en castellano, trato de que me deje algo: una banda nacional, Rubén Blades, o algo cubano. Si no entiendo nada pongo AC/DC, que es lo que me gusta.
Pity le da un trago a una petaca de Old Smuggler y hunde las manos en los bolsillos de una campera gastada. A un par de cuadras de distancia, las sombras se tragan las casillas de Ciudad Oculta. “Lo que tenemos nosotros es una sincronización del... Nos gusta la música, nos gusta juntarnos a tocar”, comenta Pity, mientras un perrito le moja la barba con la lengua. “Si no la pasara bien, me iría. Yo no estoy en lugares en los que no la paso bien. No te voy a negar que corté caños en fábricas, y ésa no era mi vocación. Pero qué sé yo, lo tenés que hacer. A veces... Si me dan una platita y me dicen ‘hay que derribar este puente’, lo tiro abajo, loco. No me importa quién pase por ahí. Lo haría para comer y que coman mis perros y mi chica, pagar las expensas y todo eso. Cuando empezamos con Viejas Locas laburábamos todos. Tuvimos la suerte de sobrevivir de la música, pero si algún día todo esto se pierde, me compro una soldadora ysalgo a soldar fierros. Soy técnico electromecánico. Puedo hacer cualquier cosa.”

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La Vida De "Pity" Alvarez (16 de Agosto del 2002, Suplemento SI, Clarin)

-¿Te cuesta mucho levantarte? -no. ¡cada vez me cuesta más acostarme!

Tocó con Babasónicos, elogia a Ricky de Flema. El líder de Intoxicados jura que su ídolo no es Mick Jagger sino un plomo de su banda "con mucha paz interior". Reflexiones de un cronista del barrio, entre los excesos y la vida mísitca.

Señala con el dedo: "¿Ves ese Fairlane? Es el mío". El auto (abollado) está estacionado frente al monoblock donde vive. Cuenta: fue una noche de lluvia en la autopista. Chocó con otro y pegó varios volantazos para no descarrilar. Cuando frenaron, el otro conductor lo encaró furioso. Pero Christian Alvarez, el Pity, lo abrazó: "Loco, que Dios te bendiga". El cantante de Intoxicados, famoso por su década al frente de Viejas Locas, por su estilo rockero, trasnochado, por sus precisas crónicas de suburbio, se salvó, como quien dice, de milagro y tenía puesta una gorrita con la frase Jesus existe. "Igual ya no me la pongo más. El otro día entré a la Carrillo y saltó un loco de caño, me sacó 20 pesos, gatilló pero no salió el tiro. Y se escapó porque uno de mis perros se lo quiso comer". Todo esto, Pity lo dice de espaldas, mientras mea en un árbol del Parque Indoamericano, un lugar raro del Sur porteño, una llanura entre monoblocks. Ahí, a veces, Jesús existe.

Al atardecer, el parque se pone heavy. "Igual, hoy, en la calle, cualquier gil te puede matar. Yo voy abierto a comerme la que sea". Su vida transcurre en estas cuadras. Su casa en Samoré (un piano, unos cuadros y un ideograma en japonés que quiere decir "Intoxicado". La sala de ensayo donde hay que patear fuerte la puerta verde para que alguien abra y los perros ladran para dar el okey. Y el Colegio Don Orione, un industrial en el que zafaba por su imaginación. "Contaba cosas de duendes y hadas. Por eso me empezaron a decir Pity, como fantasía en inglés (?). Nunca me llevé materias: tenía facilidad", jura. En esos tiempos,hasta los 14, Pity iba a las discos: "Pasé toda una época de bolicheo. Iba a Bwana Live!, a Fancy. Después corté y empecé a ver bandas.

-Ahora, a los 30 y con tanto rocanrol encima, ¿no te cuesta cada vez más levantarte?
-No, cada vez me cuesta más acostarme.

-¿Pero al menos te cuidás la voz?
- Nah, al contrario, la rompo toda el día antes de tocar. Me gusta la voz bien reventada. Y encima me estoy quedando sordo.

- Hace un año estás con Intoxicados pero seguís siendo el Pity de Viejas Locas, como un apellido...
- Y... mirá.
Del pantalón saca su DNI, atado con gomitas. Es una cartuchera (tarjetas de débito y de la prepaga, un cheque, el imán de una remisería) sin ningún sello electoral. "No, no voto. No me interesa. Como Duhalde no va a venir a un recital nuestro yo no soy quién para elegir a nadie".
Lo que sí eligió Pity fue EL disco 01: Jessico, de Babasónicos ("tienen mucha artística". Y ellos lo initaron a cantar el tema "Soy rock" en un show en El Teatro (donde Intoxicados toca mañana).

- ¿Sos rock?
- No sé... Antes tenía otra idea de lo que era rock. Hoy, para mí, rock es un chabón con un carro lleno de latas, de cartones. No ir en un 0 km. con anteojos.
Como siempre toma distancia de cualquier costado glamoroso. Esa es su marca: su clave del éxito. Pero, ¿y las groupies?
-Chicas pintan... Lo primero que te tienta son dos tetas pero al toque pero pensás ''uh, cómo habla esta mina''.
Pity mete otra pausa: va al baño (con la puerta abierta) y lo siguen Tierra, Mosca, Luther (por Martin L. King), Noche y... "Un tipo en Córdoba me dijo: ''vos tenés perros negros para que te protejan''. Ellos se chupan la energía negativa". Y su teoría termina en que ellos son sus talismanes contra la paranoia: "Todo el tiempo creo que me va a caer un piano en la cabeza".
Su meditación sin red, delirada, es la terapia de este rocker que prefiere ver el canal místico Infinito antes que MTV y que fantaseó con tocar en el Uritorco ("iba a subir todo en helicóptero, pero no quise afectar ese ecosistema". Así y todo, su modelo a seguir bien terrenal: "A mí me gustaría ser como Maconia, un flaco que conocí fumando acá en el parque y que tiene mucha paz. Ahora es nuestro plomo y vive en la sala". Se para en seco. Sorprendido. Es la primera vez que dice que le gustaría ser como alguien. ¿Y Mick Jagger? "Naah"

Es bien de noche y la única luz es la de un velador que, en rigor, parece una vela. La charla, solita, se pone mística. Lee mucho, dice, pero descarta a Castaneda ("boludeces" y prefiere "cosas de Astronomía".

Desde el más allá llega el recuerdo del recientemente fallecido Ricky de Flema. "Eramos parecidos, pero nos vimos una sola vez y no me acuerdo nada: estábamos Intoxicados, con la Flema en la boca. Hablabámos por telefono. Ricky dejó fluir su pensamiento de irse. Capaz que ahora él está llorando porque piensa que todos nos quedamos en este infierno. Hay que dejar fluir las cosas, como dice la mae Susana".

- ¿Quién es la mae Susana?
-Es la hermana del bajista. Es nuestra Ludovica Squirru: a mí me da flores de Bach para cortar mi adicción a las drogas.

-¿Y hacen efecto?
-Todavía no, pero les tengo fe.

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Entrevistas Toxicas (Parte 1)




Alta Suciedad (01 de Julio del 2003, LOS INROCKUPTIBLES)

La primera sorpresa surge del entorno de Intoxicados, con el grupo ocupado en terminar de registrar algunas voces faltantes en la robustecida versión de Una vela. El escenario: el estudio de grabación en el que el grupo de Cristian "Pity" Álvarez le está dando los últimos retoques a No es sólo rock&roll. Lo dicho: "Qué raro ustedes acá". La segunda sorpresa, todavía más desconcertante, es una propuesta: "¿Podrían acercarse al estudio para aplaudir a Pity? Acaba de dar un discurso y necesitamos grabar unas palmas".

En realidad, mucho antes de terminar participando en su nuevo álbum, a Pity venimos aplaudiéndolo desde hace algunos años. Más exactamente desde sus discos con Viejas Locas: Viejas Locas (96), Hermanos de sangre (97), y sobre todo Especial (99). Por algunas letras del primero (lo artesanal), por las melodías y las intenciones de cambio del segundo (Adrenalina, la invencible Aunque a nadie ya le importe), por la rigurosidad rockera del tercero, muy a pesar del mega hit Me gustas mucho, injusto vencedor sobre la relojería stone de Todo sigue igual, y la belleza sixtie de Homero. Sin embargo, algo faltaba en esas canciones zipeadas, comprimidas en una estructura "rockera" bien tradicional. Los links obligados de su música reclamaban justicia histórica: Pity -abanderado de la fiesta stone argentina desde que Juanse se propuso parecerse más Lou Reed que al líder paranoico de sus primeros discos-, además de los Rolling Stones, tenía que haber escuchado a los Beatles, a los Animals, a Harry Nilsson, a los Ramones. Y el tiempo nos dio la razón. Como para escaparle al destino, en el 2000 Pity abandona su grupo envuelto en rumores de infidelidades, insurrecciones y plantazos. Un show de hip hop, sin una parte del grupo y en Ciudad Oculta, fue el detonante definitivo. Y ya nada siguió "tan igual de bien".

La traición en tiempo real al género derivó en la disolución de Viejas Locas y en el nacimiento de Intoxicados, un cuarteto capaz de interceptar las diagonales musicales de su hombre de mando, cada vez más inspirado y carismático. Buen día!, el primer disco de Intoxicados, presagiaba algo de lo que vendría, aunque se quedaba corto, sobre todo en la transferencia del sonido del grupo del vivo al estudio. Algo que no pasa en No es sólo rock&roll, donde cada género fue trabajado por separado. Haciendo todavía más evidente el talento de Pity, genio y figura del arte de la traducción sonora como plafond del songwriting.

Y justamente ahí, en esa fórmula secreta, reside su mayor encanto: el de traducir, a través de su propio filtro, rockero y cancionero a la vez, poético y carnal, la música que suena en su cabeza y en el equipo de audio de su casa. Pasaba con Viejas Locas y los Rolling Stones, sigue pasando con Intoxicados y, ahora sí con Andrés Calamaro, los Beatles, Nino Bravo, Pink Floyd, James Brown, Cypress Hill, los mismos Stones, Muddy Waters y Bob Marley. Un encanto que esta vez funciona al revés: si en Viejas Locas había que ajustar, como en un embudo, los temas a un sólo sonido, en Intoxicados es el sonido el que se rinde a cada una de sus canciones, sumiso y a la vez eficaz. Como un embudo, pero al revés.
Txt de Nicolás Miguelez

ENTREVISTA

-¿Por qué es tan ecléctico No es sólo rock n rolI?

Jorge Rossi: La variedad se da porque el grupo no se rige por una sola estructura musical, ni sigue línea alguna en especial. Ahora podemos hacer hip hop en un tema como Una vela y en el futuro salir con un tango... El artista tiene que producir algo que descoloque al oyente. En este punto, el rock tiene que ver con lo impredecible. Ya desde el nombre del disco buscamos jugar con la ironía.

-El título es desafiante para el público stone. ¿Ustedes ven cierto dogmatismo dando vueltas?

El título es un llamado de atención: buscamos desestructurar un poco. ¿Cómo es eso del "ejército del rock'n'roll"? Todo el mundo se pelea por el mote de "rockero". Tratamos de no tomarnos en serio todo lo que se toma en serio sobre la vida del palo. ¿Cómo se puede limitar a un músico? La música está hecha para volar... Si volamos, mejor. Desde el vamos, con Intoxicados tratamos de abrir la brecha, de no tener ataduras. Únicamente nos va a poner límites nuestra forma de tocar.
Pity: En la sala de ensayo, nunca nos dijimos "vamos a abrirle la cabeza a la gente"; eso se dio inconscientemente. Si tocamos canciones de Madonna, es porque la escuchamos. Lo mismo con ABBA o con los Ramones. Por ahí hoy en día no tocaría un tema de los Rolling Stones, porque ya me aburrieron de tanto escucharlos...
Abel Meyer: Además, la diferencia con Buen día es que el grupo está más ensamblado. Para ese primer disco, no teníamos muchos shows encima, y había canciones que eran de Viejas Locas. Ahora, a tres años del nacimiento, cambiaron muchas cosas. El sonido es más fiel al grupo.
Jorge: Es más Intoxicados.

¿Cómo es el sonido Intoxicados?

Para mí, pasa por hacerse cargo de las miserias humanas que tenemos. En eso se basa el punk, el blues: en llorar, en sacar la mierda y disfrutar.
Pity: Es música inconsciente, sin pensarla. Igual, tal vez en Viejas Locas también se daba esto: yo firmo VL desde los dieciséis años, y el grupo lo armamos cuando yo tenia 17. No puedo decir que no me quiero parecer a VL, ni pretendo dejar de parecerme... Hago canciones y listo.
Abel: Intoxicados es un sonido crudo y salvaje. Si escuchas los ternas de VL hechos por nosotros, te das cuenta de que son más furiosos; tienen una línea más rockera y poderosa, menos stone.

-A la vez, Intoxicados llega a la canción sentida -algo que también estaba en Viejas Locas-, pero ahora la apuesta es más fuerte.

Abel: El cambio de integrantes sumó una mirada nueva y más rabiosa. Es la veta que muestra Felipe con su guitarra, o la actitud que pone Jorge con su bajo.
Pity: Si hubiésemos seguido con el otro grupo, quizás estaríamos haciendo ahora los mismos temas. Pero al haber dos personas nuevas, la onda es distinta, surge algo diferente… los cambios son positivos, te hacen experimentar otras cosas. Pero está bueno también no cambiar: haber dicho algo hace dos años y seguir manteniendo hoy en día la misma opinión.
Jorge: Al principio fuimos muy criticados por hacer un hip hop corno Una vela; por eso, me da mucha alegría ver ahora que la gente lo canta. Me doy cuenta de que no era que seguían un estilo de música, sino que apoyaban algo con lo que se identificaban. También hay un tiempo de adaptación: si hubiéramos hecho eso antes, la gente no lo habría entendido.

-¿Son de reaccionar ante criticas adversas haciendo una canción que haga referencia a esa situación?

Pity: El bien y el mal no existen. Me río de esos grupos que dicen que hacen rock n' roll porque tocan música de rock n' roll. Valoramos otra cosa: la actitud de lo que escuchamos y de lo que tocamos. El otro día lo fui a buscar a Felipe a la casa y tuve miedo de entrar a ese lugar. Es que me equivoqué de puerta... Está en el medio de Flores, donde sentís el olor a polvo a cinco cuadras. Eso es más rock que tocar rock, porque Felipe es un chabón muy abierto, que escucha de todo, desde música del norte tipo Sixto Palavecino a música celta. Ser rockero no es usar el pañuelito y fumar porro. Es una cuestión de actitud, y Felipe la tiene. Ahora que veo el cuadro de Rodrigo en esa pared, me parece más rockero que Juanse.
Abel: No, eso no lo pongas (risas).
Pity: Si, ponelo.

-¿Es tan difícil ser más rockero que Juanse?

Es que no es importante lo que tengas o cómo te vistas, sino cómo te desenvolvés, lo que pensás de la vida. O ni eso: sólo caminar por la calle sin saber adonde vas. El rock es música inconsciente. Ya no sé lo que es rock, o lo que tendría que ser. Por ahí se lo identifica con Mick Jagger. Y para mi, tal vez, el rock es un escarabajo que está llevando cien veces su peso.

-¿Qué te lleva a hacer una canción?

Estar triste o tener bronca, porque cuando estoy contento nunca escribo. Una vez le escuché decir a María Marta Serra lima (risas de los demás) que el bolero y el tango eran músicas perdedoras... O sea, me interesa corno nace el sentimiento. Quizá ganas en el bingo y salís haciendo un tango que dice "la concha de su madre/ hace un día no tenia nada/ y ahora tengo todo/ ¡cómo cambia la vida!". La esencia del bolero y del tango es la tristeza.

-En ambos géneros hay una especial dedicación a las letras. No sólo en lo que dicen, sino también en cómo lo dicen. Vos también tenés ese cuidado. ¿Son importantes para vos las letras?

No, no me preocupo. Puedo tener mil temas, pero me gustan sólo sesenta. Y para que eso pase, la canción tiene que sugerirme algo. Cualquiera puede hacer una letra, porque una letra es un pensamiento. El arte de hacer una canción es resumir en un par de palabras lo que a algunos les lleva tres carillas. Esa es la magia de decir algo. Mi única preocupación es que se entiendan las letras que hago. Homero es una canción que le hice a mi papá, o a los papas de todos. Sin embargo, tengo muchísimas más cosas para decirle a mi viejo. Y todo eso es lo que no está en la letra de Homero.

-Es como la teoría del iceberg: lo importante es lo que no se ve.

En un episodio de Futurama, un supuesto dios le dice a Bender, el robot, "el bien y el mal no existen, lo importante es lo que hagas". Creo en eso hace mucho tiempo. Me alegró que un chabón re inteligente haya puesto eso en un libreto. Matt Groening está más allá del rock, por eso lo puse en los agradecimientos del primer disco de Intoxicados. Es lo menos que puedo hacer por alguien que me abrió la cabeza: los Simpson se ríen de los valores más grandes y más importantes que tenemos. Me mata que lo resuelvan de forma tan sencilla, cuando vos lo tenés en la punta de la lengua... Hay que tener eso que posibilite que la masa te entienda, más allá de que no le hables a la masa.

-¿Cómo te llevas con tus influencias? En No es sólo Rock n roll hay baladas a lo Calamaro, homenajes a Muddy Waters, a Pink Floyd, el reggae... En Buen día había un tema con una veta Nirvana, otro con onda AC/DC. Pappo siempre está...

Son músicas o grupos que me copan. Eso si, no me gustaría parecerme a ninguno de ellos. Con las Viejas Locas tocamos con Pappo y sabemos que una canción de él es un tema de Albert King o de Muddy Waters...
Felipe Barroso: Una vez le dije a Pity: "Esa canción es Calamaro". Y él me dijo: "Escuchá a Dylan". Entonces, volví a casa, puse Dylan y era verdad.

-Pero más que Dylan, en las canciones de Pity aparecen los Kinks o por lo pronto, en las baladas.

Pity: Jamás escuché a los Kinks.
Felipe: Soy fanático, pero ellos no tienen ni idea. Hay muchos grupos influenciados por los Kinks. aunque no son muy reconocidos.
Pity. Si alguien dice que mis temas tienen algo de Calamaro, me pongo contento porque lo admiro. Por otro lado digo "la concha de la lora...". No quiero parecerme a nadie.

-¡Qué admirás de Calamaro?

Las letras, cómo combina las palabras. En un disco de diez canciones, entiendo las diez letras. Por más que diga "Elvis está vivo, me lo dijo un amigo" y termina el tema y pensás "qué boludo", lo entendés. En cambio, hay grupos a los que no entiendo. Me llegan las letras de Resistencia Suburbana, Los Gardelitos, Andrés Calamaro, Pappo y de un grupo de mi barrio que se llama Cualquiera. Hace mucho tiempo que no flasheaba asi...

-En este disco hay un tema llamado Don electrón. ¿Es verdad que te llamaban así en la secundarla?

Jorge: ¿En serio? No lo sabíamos.
Pity: Sí, es verdad. Es una canción muy vieja. Tal vez no es de las que más me copan, porque no me gustan las letras que no se entienden, y quizá Don electrón sea una de ésas. Otra un poco autobiográfica es Rodando por ahí: casi todas mis canciones lo son, no me gusta mucho hablar de los demás. ¡Tengo tantas historias en la cabeza que para qué voy a hacer una letra sobre otra persona! ¿No te digo que tengo casi mil temas? Podría hacer una canción por día.

-Como Calamaro...

Los chicos saben que puedo hacer más también. Tal vez aún no escribí el tema Perseguido, pero ya está en punta.
Felipe: Pity es más paranoico que los paranoicos.
Pity: Soy más paranoico que todos los Ratones Paranoicos (risas). En el sentido literal. Me encantan los desafíos. Lo importante es que entre nosotros tengamos la misma onda: no sé si somos cuatro caretas de mierda, o cuatro extraterrestres de mierda... Somos personas que sincronizamos en algún lado.

-¿Cómo convive Intoxicados con los opuestos? Por un lado, reivindican el lado prohibido de la vida, pero por otro, terminan grabando para un sello multinacional y tienen como productores a la pareja Guyot-Toth...

Abel: No lo hicimos para entrar a las radios mediante Guyot y Toth. En realidad, es más un proyecto de la compañía que nuestro: Universal quería que hubiera un productor artístico y nos gustó la idea.
Pity; Laburamos con una multinacional porque no tenemos plata para grabar nuestros discos.

-Grabaron una canción llamada Legalícenla, estuvieron en la última marcha pro legalización de la marihuana, seguramente Una vela va a producir cierto escándalo... ¿Hasta dónde llegará la lucha?

Pity: Cada uno lucha por las cosas que le conciernen: los maestros para que les aumenten el sueldo, los jubilados lo mismo; los que fuman marihuana para que se despenalice... En un momento me gustaba la idea de que se despenalizara, pero ahora me chupa un huevo. Hay cosas más importantes.

-¿Qué hay de cierto con que fumar marihuana te hace mejor persona?

Te repito: el bien y el mal no existen. Tal vez te haga distinto... Lo, importante en este planeta es no molestar a los demás. No está bueno que te prohíban matarte, ni que te obliguen a hacer deportes porque es sano. Hace lo que quieras, pero no jodas a nadie. Aunque sea muy difícil...

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Entrevista: Pity, Egresado De La Universidad De La Calle (24 de Octubre del 2003, Suplemento SI, Clarin)

Jagger debe ser un amargo"

El líder de intoxicados tomó distancia de la ortodoxia stone, llevó los experimentos a su vida personal y los convirtió en canciones en su disco "No es solo rock & roll". Historia de un pibe de barrio que supo ver más allá.
Pity dice que ese auto que bordea la rambla del Riachuelo a la altura de La Boca, ya pasó de ida y vuelta. "Estoy más paranoico que los que van a ver a los Ratones", reconoce. A escasas siete cuadras de Caminito, unos marineros rusos salen a cubierta desde un barco que parece anclado desde el fin de la URSS. Pity les ofrece un par de birras a cambio de que nos dejen subir a hacer unas fotos. Ellos responden en su idioma y Pity contesta en el de él. Hasta que hacen el símbolo internacional del "poniendo estaba la gansa": palma de una mano abierta hacia el cielo, dorso del puño cerrado de la otra golpeándola. Game Over. Pity intenta saltar los tres metros que separan costanera de barco. "¿Qué onda si me caigo?". Abajo, el único espejo de agua del mundo que no devuelve imagen parece un agujero negro.

En el flamante segundo disco de su banda plantea un futuro donde el ser humano se eliminó en guerras, la Tierra quedó en manos de las hormigas y una porción de humanidad que encontró "una puerta de escape a través de sus mentes":

Intoxicados.

-¿Son una raza?

-Más bien somos un estilo de vida. Nos llamamos así porque podemos hacernos cargo. Que sé yo, hay bandas que se llaman "Las fieras salvajes" y cuando las vas a ver no hay salvajismo, ni fieras... ¡Ni el domador quedó!

El tema estrella del disco es "Una vela": un hip hop de Ciudad Oculta que impactó como apertura en el Cosquín Rock y donde Pity se luce con lo que llama "un aguafuerte de la otra cuadra". Y llega más cerca que nadie a ser un Eminem de Lugano. "Me gusta que la letra sea bien argentina. Acá los grupos de hip hop se amoldan a las letras de los raperos mexicanos. Y me da por las bolas que a la vuelta de mi casa la gente no coma, que por un porro se arme una de tiros y sigamos con lo del genocidio de Colón".

Circulando por una de las calles (Pilar) que cita en "Una vela", a principios de año se pegó un palo con el auto. Terminó en el hospital Santoiani, con cuello ortopédico, pero (¡nada de E 24!) duró unas horas y se escapó "para curarse solo".

Lejos de ser un héroe de la clase trabajadora o un orador del tipo Indio Solari-Daniel Melero, Pity Alvarez ofrece desde hace casi 10 años la transparencia de la experiencia. Vive la vida que los rockeros dicen vivir y no tiene miedo de pasar como un camello por el ojo de una aguja cuando intenta tocar blues, funk, pop, reggae, punk, hip hop y hasta un tema a lo Pink Floyd ("Felicidad, depresión" sin el desenvolvimiento técnico pertinente. Ahí es "el último punk", como lo definía Ricky Espinosa. Si hasta Pablo Lescano reconoció haber estilizado la "sabiduría callejera" de Pity a la hora de armar Damas Gratis, el grupo clave de la cumbia villera.

"Pity soy yo y es el que canta las canciones. Ahí no hay esquizofrenia. A mí me dicen Cristian, El Lata, Tiano o Cordero de Dios, pero soy uno solo. A los grandes artistas por ahí les pesa. No creo que Jagger baile en la casa igual que en el escenario. ¡Debe ser un amargo, todo el día con cara de orto!".

Pity es el único Intoxicado que no trabaja. En su banda, el baterista (Abel Meyer) y el bajista (Jorge Rossi) tienen horarios en fábricas mientras el guitarrista Felipe Barroso vive de tocar la guitarra en colectivos. ¡Si hasta viajan a los shows en el interior en micros de línea! "Si no, no podríamos ir", dice Jorge. "Igual, creo que dentro de poco voy a tener que buscar laburo. Tengo que mantener a mi hijo bobo".

-¡...!

-Perdí mucho tiempo drogándome. Ese es el hijo bobo que yo tengo: gastarme todo lo que gano en un par de horas. Puede ser en vicios o en asados.

-¿Y cómo la pensás pilotear?

-Mirá, no soy quien para decir nada. Pero el otro día un remisero me llevaba a 'un lugar' y me decía: 'Loco cuidate, vos sos un pibe joven, pa pa pa'. Un sermón. Pero lo escuché. Y a los dos días chocó y se mató. Tampoco es que el más reventado entierra a todos. Pero que te cuides no quiere decir que vayas a perdurar. Mi viejo era una gran persona, pero por traer un mango más, no vivía. Era un autómata.

-¿Y vos cómo te cuidás? Estuviste allá por Entre Ríos, desintoxicándote...

-Trato de bajar un cambio. Paseo los perros, tomo sol, voy a andar en bici, visito a mi mamá, llevo a arreglar los equipos, me tiro al sol...

-¿No te molesta ser un paradigma del reviente?

-No pienso morir por los pecados que otros no cometen. Yo quiero estar. Siempre pienso que si alguno de nosotros (Intoxicados) se va, los que sufren son los que quedan. Porque esto es el infierno.

Con la vincha del canal Infinito, se levanta de golpe y pone esa vista de mirar sin ver hacia el horizonte: "Mirá. Ahí pasa de vuelta".

Entrevistas Toxicas (Parte 1)
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La Nueva Maquina (23 de Noviembre del 2003, Clarin espectáculos)

La banda demostró cómo supo abrir cabezas despegándose a tiempo de la ortodoxia stone.

"Eh, che, se agrandó la familia!", gritó Pity ante un Cemento que reventaba. El show con el que Intoxicados presentó su disco No es sólo rock 'n'roll, empezó casi a la una de la mañana, y todavía quedaban afuera personas que habían comprado la entrada anticipada.

Una multitud se agolpaba en la puerta del local para tratar de entrar a como dé lugar. Un Cemento cuya capacidad estaba claramente superada (las entradas se agotaron, y debieron agregar una segunda fecha, este jueves) comenzó a saltar con los primeros acordes de Está saliendo el sol, el tema que abre el segundo trabajo de Intoxicados. El público (compuesto en su mayoría por adolescentes, aunque también había algunos que no se cocían en el primer hervor) estaba eufórico.

El sonido era demoledor en la parte delantera de Cemento, pero minúsculo en el otro sector, el de la barra. Tan lleno estaba el lugar y tanto calor generaba la masa humana que muchos debieron resignarse a quedarse en este último espacio y ver el show por la pantalla instalada en el lugar. "Pensar que pagué la entrada para verlo por televisión", comentó Florencia (16), condenada a ver la versión mediatizada dentro del mismo local.

Tal como en el disco, el guitarrista Valentino estuvo invitado a aportar su toque jazzero en el Rock del vuelo 20773, pero además no pudo resistirse a salir a tocar en un par de canciones más. "Che, vamos a hacer un tema que no está en la lista, vamos a zapar para toda esta gente", avisó Pity a los técnicos. Menos mal que avisó, porque la versión del Come Together de los Beatles fue con toda seguridad uno de los momentos menos logrados de la noche.

La veta calamaresca del incorregible líder de la banda volvió a asomar No tengo ganas, de los más coreados de la noche.

En Don Electrón se proyectaron en las pantallas una serie de tomas que parecían producto de un zapping desquiciado. Se fue al cielo fue de los temas mejor recibidos de ¡Buen día!, el primer disco del grupo. Pero Cemento ardió con las primeros pulsaciones del bajo que anunciaba Una vela, la mejor adaptación del hip hop que se haya visto por estas latitudes.

Está claro que Intoxicados ha logrado abrir cabezas (las propias y las del público) al despegarse de la ortodoxia stone que fue motivo de la disolución de Viejas Locas, la convocante banda anterior de Pity y el baterista Abel Meyer. Pero el pasado forma parte de su historia, de modo que, como habitualmente, se despacharon con una selección de canciones de este grupo, de entre las cuales la muy querible Lo artesanal fue la mejor recibida.

Amagando irse en varias oportunidades, el carismático frontman volvía una y otra vez, y tras él, el resto del grupo. El riff a la AC/DC de ¿Quieren rock? descontroló al público, que sin dudarlo se entregó a un pogo feroz. El cierre fue con el estandarte ramonero Blitzkrieg Bop, coreado hasta la afonía por la gran mayoría.

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Intoxicados-Desintoxicados, 2 Caras De La Misma Banda (05 de Febrero del 2004, Suplemento NO, Pagina 12)

Pity Alvarez prepara su desembarco en Cosquín en un momento que él define como “re positivo”. Luego de un año de elogios a propósito de un muy buen disco, el muchacho de Piedrabuena pide que los pibes no hagan las cosas que él ya hizo. “No me cabe ni un poquitito”, afirma.

Se cortó (un poco) los rulos teñidos de rojo y sus compañeros de banda le dicen que se parece a Bob Patiño. “Era el que quiso matar tres veces a Bart Simpson”, informa para cualquier desconocedor. Se lo ve relajado, lejos de las historias de descontrol que circulan sobre él (y que él no desmiente). Pity Alvarez, líder de Intoxicados, asegura que aprendió y que no va a morir por, justamente, alguna intoxicación. Y que quiere mucha música, al punto que imagina que en cinco años su grupo se convertirá en big band. No es sólo rock and roll acumuló críticas positivas incluso de quienes se hubieran tapado la nariz antes de hablar bien de Viejas Locas. El, sin ponerse colorado, dice que ese consenso sobre la calidad del disco es acertado.
“Siempre soy imparcial cuando opino, por más que sea parte de la banda”, se ataja. “No tengo problemas en decir qué discos feos hicimos. Pero No es sólo rock and roll es un disco que me re gusta. Cuando terminás de grabar, a las dos semanas te arrepentís de haber hecho unas cuantas cosas, pero en este caso no me arrepentí de nada. Es más, seguimos diciendo: ‘Qué bueno lo que hicimos’. Porque, la verdad, lo hicimos bastante inconscientes.”

-Varias de las canciones del álbum tienen un mensaje muy positivo, pero en varias notas se habló sobre tu adicción a las drogas. ¿Cómo se balancean esas dos cosas?
-¡Perfecto! Se balancean perfecto, como un buen yin-yang. Esto funciona así. De repente, nosotros estamos re intoxicados, pero vengo acá y tomamos la leche. Vamos viajando en la camioneta, con los pibes, y les compro bizcochitos y una chocolatada. No me olvido de ninguna etapa. Ojo, a la noche tampoco me olvido de nada, ¿eh? Pero a la tarde, la leche.

-En La guitarra se cuenta la historia de una chica que sueña con una guitarra, como un ejemplo de la sencillez en las aspiraciones de quienes están más puros, menos contaminados.
-Capaz que no me doy cuenta si hablo de cosas positivas o no. Quiere decir que ese día estábamos re positivos. Pero si tengo que hacer un tema re negativo, lo hago sin problemas, porque son cosas que ves todos los días. Siempre vamos a hacernos cargo de lo que somos. Y si somos Intoxicados, queremos ser los últimos intoxicados. No queremos que esto se expanda ni tirar un ejemplo negativo. En algún momento nuestros organismos estuvieron intoxicados, o lo están, pero nos gustaría que no salga de ahí. Una vez, en joda, decíamos: “Qué bueno sería ponerle al grupo Los Ultimos Intoxicados”. Es como decir Los Ultimos Infelices: de acá en adelante, felicidad, cosas positivas.

-¿Por qué no pueden dejar ustedes de ser los intoxicados o los infelices?
-No, ojo, los infelices pueden ser felices y los intoxicados se pueden desintoxicar: lo importante es que sean los últimos. Somos los últimos, y encima aprendemos y dejamos de serlo. No vamos a morir siéndolo. Pero haber sido los últimos... Yo no estoy a favor de que los pibes se falopeen, no me cabe ni un poquitito. ¿Por qué aprendemos del mal ejemplo? Uno tiene a mano las cosas malas para que no vuelvan a pasarle. Nosotros también las teníamos cerca cuando estábamos re locos y no nos reconocíamos, cuando pensábamos que el otro era un policía con una máscara. Porque en esta sala pasaron cosas muy graciosas: hemos llegado a pellizcarnos para ver si la cara del otro no era una máscara. No nos reconocíamos. Fue muy, muy lindo... ¡Y ojalá no se repita!

-¿Por qué?
-Porque ya lo hicimos. ¿Para qué vamos a vivirlo de nuevo? Eso dejó una marca. Es como si hubiéramos aprobado una materia: si ya la dimos, no tenemos que volver a cursarla. Pero fue hermoso. Como Historia de primer año: egipcios, mayas... Es una materia hermosa, pero no quiero verla más.

-Entonces, ¿te desintoxicaste?
-Sí, viajo todo el tiempo desintoxicándome. Funciono muy parecido a un yin-yang. A uno le gustaría que sólo le pasen cosas buenas, pero a mí mepasan tantas buenas como malas. Y no me quejo, porque me cabe la filosofía del yin-yang y vivo adentro de uno.

-En lo musical, ¿de qué lado estás ahora?
-En el positivo. Y no hablo del éxito, que es otra cosa. Hablo de la sala para adentro. Si no viniera nadie a nuestros recitales, esto sería igual. Tuvimos épocas en las que decía: “Loco, no quiero tocar más, esta banda es re cabeza, ninguno de nosotros quiere ser músico ni progresar”. Eso pasa cuando hay rachas de tres o cuatro ensayos en los que no se produce nada. Y ahora estamos llevándonos re bien. En los ensayos hay más gaseosas. O sea, menos drogas y más música. Antes, los ensayos se mezclaban demasiado con las drogas. Ojo, capaz que el próximo ensayo es droga pura y no ensayamos, como suele pasar. Pero creo que esta época tiene que ser de música, mucha música y agua con limón.

-¿Te bancarías en este momento estar en una banda “cabeza”?
-No, porque ya fui eso mucho tiempo. Y aprendí.

-¿Esa es otra materia que ya aprobaste?
-Claro. El rock lo tenemos en la sangre. El disco se llama No es sólo rock and roll, pero creo que somos un grupo de rock. Ni hablar, somos rocanrol puro, pero porque somos rock nosotros, individualmente, y entonces como grupo somos rock, por más que toquemos distintos estilos musicales.

-¿Cómo te metiste con el hip hop?
-Aprendí cuando me compré una batería electrónica. En mi casa, la dejaba seis horas sonando, agarraba el diario y me ponía a rapear con las noticias. Tenía que acomodar las palabras según venían, relataba las noticias que no sabía qué iban a decir más adelante.

-Una vela, lo mismo que las canciones de R.E.Y. Kaníbal, dan la sensación de la creación de un nuevo estilo de rap argentino, con historias que antes sólo contaba la cumbia villera.
-De la cumbia villera lo que no me gusta es la cumbia... (risas). Pero me siento un poco identificado con la cumbia villera, porque me pasan más cosas de las letras de Pablo Lescano que de las de Juanse. Ni hablar. Lo que no me gusta es cómo dicen las cosas algunos de la cumbia villera. No me gusta la apología de las drogas que hacen grupos como La Base. Me parece que tendrían que ponerse las pilas y ver que hay pibes que por no tener personalidad te quieren imitar. Entonces, aunque no quieras, tenés que sentirte un poco responsable de lo que hacés, tenés que pensar en cómo te ven los pibes.

-¿Te pasó de encontrarte con pibes que...?
-(Interrumpe) Sí, sí, un montón. Me quiero matar. Porque no quiero parecerme a nadie y no quiero que nadie se parezca a mí. Tengo una religión que no predico, soy el único de mi secta. Si querés parecerte a otro, cometés un error. O si pensás que por hacer lo mismo que hizo el otro, te va a salir todo igual. La vida no es matemática sino tener suerte, estar despierto, no meter la pata. Bah, en realidad, no sé nada de la vida.

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Pity Alvarez En Libertad, Antes De Obras (01 de Abril del 2004, Suplemento NO, Pagina 12)

"Mi vida es muy original"

El jueves pasado, antes de viajar a Tucumán, fue preso por un pequeño incidente callejero con un policía. No es la primera vez ni será la última, anticipa: “Cada uno tiene su ley”. El sábado en Obras, Intoxicados presenta el muy buen disco No es sólo rock and roll y su mentor desafía: “No tengo que caretearle nada a nadie”.

Esta entrevista debió realizarse, así estaba convenido, el jueves pasado por la tarde.
Un rato antes de las cinco, la noticia llegó a la sala de ensayo de Intoxicados: Pity estaba preso. Faltaban un par de horas para que la banda -con Pity, claro- viajara a Tucumán para el festival que se concretó allí el fin de semana. ¡Puto! Con esa palabra, Cristian Alvarez, uno de los más lúcidos compositores de su generación rock (ahí está, si no, el disco No es sólo rock and roll para chequearlo), se adjudicó toda una noche en el calabozo. El policía en la calle se dio por aludido frente al grito.
Vino, reconoció (no es la primera vez que Pity cae en cana ni resulta desconocido para ellos), revisó y bingo: encontró el motivo para llevarse al rockero del barrio.
Cuatro días después y el mismo calor en Buenos Aires, segundo intento de entrevista, esta vez exitoso. Pity Alvarez cuenta, sentado en la escalera que lleva al primer piso de la casa-sala de ensayo, que esa noche vio Ghost, la sombra del amor en una oficina de la comisaría. Y que cuando terminó el dramón romántico con Demi Moore, lo llevaron a un calabozo. “Le dije a uno: ‘Qué buena película’. ‘Sí, está buena’, me contestó. Y me dijo: ‘Hacé una cosa, terminala de ver y cuando termina, te tengo que encerrar porque acá no podés estar’. Le dije: ‘Mató, gracias’.”
El hombre que le pide al Sol (su Dios, según la canción): “Guiame si está mal la vida que llevo”, relata con tranquila resignación todo el episodio y, en el relato mismo, expresa el talante con que se enfrenta a su condición particular de rocker que se hace cargo de su vida, gustos y excesos. “Mi vida es muy original”, dirá más adelante y no brindará más detalles ni explicaciones. Pity, como ningún otro músico de los últimos tiempos en el rock argentino, exhibe su vida sin pudores, paranoias y vanidades. Así se construyó su personaje. Con el tiempo, el músico que lleva dentro el personaje (o viceversa) fue refinando su estilo para escribir canciones, llegando a un alto nivel (“no tengo ni horario, ni estado de ánimo para hacer una canción, ni lugar, ni tengo que estar rodeado de gente ni solo”, revela como no-método).
Paralelamente a las canciones, vive una vida -que ya se conoce a través de medios especializados- relacionada con un mítico y permanente estado de “descontrol”. El mismo no tiene problemas en contar que se va a Federación, Entre Ríos, “para desintoxicarme cuando ya no doy más”. Por eso mismo, que ahora cuente su detención de la manera en que lo hace, no es casualidad. “Estoy re acostumbrado... Al que roba, le cabe un tiro o la prisión. Al que se droga, le cabe caer preso cada tanto. Cada uno tiene su ley. No me quejo... Vivo en el planeta Tierra, algún boludo habrá escrito las leyes y tengo que vivir como alguien dijo que tenía que vivir.
Aunque tampoco vivo así, ¿entendés? Mi vida es muy original. No me como ninguna, no me ando escondiendo de nadie.”

-¿Cómo te afecta un hecho así? No muchos músicos que están por tocar en Obras se comen una noche en un calabozo una semana antes...
-Me ayuda a pensar un montón. No es lindo estar preso, pero tampoco es feo. Me divierto mucho, porque le enseño a esa gente. No voy a generalizar, pero la policía tiene muchos prejuicios y discrimina demasiado. Creo que debe ser por el entrenamiento y el régimen que recibieron. Si a vos te pegaron cachetadas durante todo el entrenamiento, cuando te recibís lo primero que hacés es querer pegarle cachetadas a alguien. Yo les enseño y, ¿sabés que cada vez me tratan mejor? Las primeras veces... Desde que tengo 16 años firmo “Viejas Locas”. Mirá... (busca en los bolsillos de su pantalón, pero no encuentra). Cuando caés, te hacen tocar el pianito, y firmás todo. Yo puse “Viejas Locas”, como siempre. Más tarde, estaba durmiendo y escucho que me dicen: “Vení”. Me meten en un lugar, uno me pega una piña, caigo al piso y me empiezan a patear la cabeza. Eran como siete, veía los zapatos cómo me pegaban en lacara. No entendía nada. Me decían: “¿A vos te parece? Le hiciste perder tiempo (yo no tenía documento), ahora te van a tener que hacer todo esto de vuelta porque vos te hacés el loco”. Yo les dije: “Loco, la verdad, te perdono. Te tengo que perdonar para que aprendas”. Cuando vos los mirás fijo a los ojos y les decís: “Te perdono”, esta gente... Hay que ayudar a los débiles. La gente ve a un borracho y dice: “¡Qué borracho!”; ve un falopero y dice: “¡Qué falopero!”. Esa gente es la que más ayuda necesita, y yo creo que la gente que discrimina necesita mucha ayuda. Para que el mundo cambie de a poco, loco, ¿entendés? Entonces, les dije: “Algún día te vas a dar cuenta de por qué te perdoné”. Así nomás...
-¿Te parece que ellos entienden lo que les querés decir?
-Otra vez, en una comisaría, pedí un vaso de agua y me trajeron un vaso de agua hirviendo. Me la tomé igual... Y les dije: “Gracias”. No generalizo; porque dos boludos me caguen a trompadas no voy a decir que la policía es una mierda. Porque si no hubiera policía, sería un descontrol. Pero habría que terminar con los prejuicios, de una vez... Yo veo los partidos de fútbol en Inglaterra, y veo que no hay paraavalanchas, no hay alambrado. Me gusta eso: gente con la mente abierta. Que no hagan lío, pero no porque no puedan, porque no lo deben hacer. Es igual que con las drogas, prohibirte algo... Prohibirte que fumes marihuana, habiendo alcohol, tabaco, sal, azúcar. ¿Cuánta gente muere de cáncer, hipertensión, diabetes, de cirrosis? Hagamos una estadística y veamos los números, y veamos qué es más peligroso de todo eso.

-Escribiste una canción pro-legalización, participaste de una marcha y de un show por esa causa. ¿Por qué?
-Porque estoy a favor de que se legalice la marihuana. En un momento tuve muchas ganas de hacer algo. Ahora me dije: “Loco, yo fumo marihuana, listo, punto... Para mí, se legalizó. Ya está”. Si de vez en cuando me llevan preso, bueno, también te llevan preso por no tener documento. Voy a seguir haciendo la mía. Veo que todos fuman marihuana y la marihuana está prohibida, ¿cómo es? No entiendo nada, loco. -Vivís y ensayás en una zona de la ciudad que se considera “peligrosa”. ¿Por qué?
-Nací en la Capital, pero enseguida me fui a vivir a la provincia. Y a los seis años me metí en un monoblock y no salí más, me re acostumbré a vivir ahí. Me daría mucha inseguridad vivir en una casa. Porque en algún momento fui un vándalo, sé que es muy fácil colar en una casa. Me daría mucho miedo, lo veo en la gente: están sentados en la puerta, yo paso, se meten adentro y cierran todo... Cuando pasé, vuelven a abrir y salen de vuelta. Me persigo yo de que se persigan ellos. Es muy feo.

-En todos estos años ahí, ¿viste muchas cosas?
-Sí, más vale... Y vivo con tranquilidad y paranoia, la vida es muy acelerada ahí. Encontrás muchas cosas buenas, muchas cosas malas. Cuando veo algo que no me gusta, que no es mi onda, me aparece una mula aplaudiendo, una vaca comiendo pasto. ¿Entendés? No me dice nada. Hay mucha gente buena, mucha gente mala, mucha injusticia, mucha justicia. Mucho de todo, más que en cualquier barrio, ¿entendés? Tengo 31 años, desde los 6 vivo en un barrio, tengo la onda de saber a quién se coge el de al lado de mi casa, con quién trampea la del 3º, qué comió el de más allá... Sabés la vida de todo. No te digo que sea una gran familia, perdés un poco la privacidad y a la vez ganás que todos sepan quién sos. Al principio, cuando me mudé al barrio, todos decían -nunca falta el que critique- “éste va a venir a ensayar con la banda”. Al rato me tocan timbre y me dicen: “De tu ventana sale un olor a droga bárbaro”. “Bueno, está bien, cierro la ventana”, contesté. Otro día: “Che, bajá la música que no se puede dormir”. “Está bien, la bajo.” La gente que estuvo más perseguida con lo que yo podía llegar a hacer, ahora me dice: “Vos alegrás el edificio porque siempre estás pasando música”. Y yo paso música a lassiete de la mañana... La verdad es que ya no tengo que caretearle nada a nadie, hago las cosas y al que le guste, bien; al que no le guste, que no me mire o me las venga a plantear. Yo mismo les digo que cuando escuchen la música fuerte, me golpeen con el escobillón en la pared. ¿Sabés que nunca me golpearon la pared?

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Jugando En Primera (05 de Abril del 2004, Clarin Espectáculos)

Ante un estadio repleto, la banda de Pity Alvarez demostró que está en condiciones de asumir grandes desafíos.
Los casi cinco mil flequillos que la tórrida noche del sábado se apretujaron en el imposiblemente caluroso estadio de Obras para ver el show de Intoxicados no dejaron lugar a dudas: al grupo le llegó la oportunidad de jugar en las ligas mayores. Y no la desaprovecharon.

Ya desde temprano, una verdadera multitud de adolescentes y no tanto se dio cita en los alrededores de la cancha de básquet de Libertador. Casi unánimemente stones, la gran mayoría lucía remeras de Viejas Locas, la banda que Cristian "Pity" Alvarez, genio y figura de Intoxicados, disolvió cuando estaba en su mejor momento.

Apenas pasadas las diez de la noche, un verdadero rugido del público anunció que la banda había salido, y el concierto comenzó con Estamos llegando, de Especial, tercero, último y mejor disco de Viejas Locas. Nada extraño ya que hay, tanto en el público como en la banda, una línea de continuidad que une ambos grupos. El intenso calor se hizo casi insoportable cuando montones de bengalas se encendieron para saludar al grupo. El sonido fue uno de los puntos más altos, con un volumen brutal pero sin distorsionar. Al comienzo sólo le faltó un poco de "gas" a la guitarra de Felipe Barrozo, pero el problema ya se había solucionado para el quinto o sexto tema.

El guitarrista Valentino, que participó del segundo disco de Intoxicados, No es sólo rock'n'roll, participó como invitado en el Rock del vuelo, Perra y Departamento deshabitado. En el reggae Como ganado estuvieron Luis, Walter y Cuchu, voz, guitarra y percusión respectivamente de Resistencia Suburbana. En Quieren rock? tocó Vitico, verdadera leyenda del género.

A estas alturas se hace necesario aclarar que, aunque la banda interpretó como es habitual temas de la banda anterior de Pity y el baterista Abel Meyer, no deben quedar dudas: luego de subir la apuesta de Viejas Locas abriendo el abanico estilístico para llevarlo más allá del rock cuadrado, Pity queda como el gran ganador de este juego.

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BUEH GENTE LA CORTO ACA QUE ES HASTA DONDE SE PUEDE
PROXIMAMENTE MAS ENTREVISTAS!


PAZ Y AMORR

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