Franco vivió en la calle y ahora estudia para ser abogadoEl joven de San Francisco, de 20 años, tuvo una vida complicada. Hoy trabaja en una carnicería y cursa la carrera a distancia.
14/07/2011 00:01 | María Laura Ferrero (Corresponsalía)
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De mal en peor:de vivir en la calle a abogado

Para ayudar. Franco Sosa dice que quiere ser abogado para ayudar a gente que, como él, pasó por malos momentos en la vida (La Voz).








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San Francisco. Franco Sosa tiene 20 años y una historia de vida marcada por el dolor y el sacrificio. “Viví en la calle, estuve en la Residencia Juvenil y ahora mi sueño es ser abogado”, cuenta.
Y Franco está en camino. Para eso, cursa el primer año de la carrera de Abogacía, en la modalidad a distancia para no dejar su ciudad ni su trabajo diario en una carnicería.
Franco irradia energía y siempre está en movimiento. Encontrarlo en su casa es un poco difícil porque trabaja casi 12 horas por día en una carnicería para mantenerse y estudiar.


“Hace un año y cuatro meses que vivo en un departamento con un amigo. Nos cuesta 400 pesos por mes a cada uno. Pero antes tuve cuatro años en la Residencia Juvenil de Varones”, acota. Ese albergue, que depende del Estado provincial, acoge en esta ciudad a niños y jóvenes sin hogar o judicializados.
“Soy oriundo de Arroyito, pero por problemas familiares me quedé sin casa y estuve viviendo en la calle”, confiesa. “Pero nunca bajé los brazos”, acota.
Franco es uno de los 121 estudiantes que recibió un CreSol, aportes solidarios de 300 pesos mensuales que entrega el municipio de esta ciudad a ingresantes a una carrera universitaria con dificultades económicas.
El joven inició el secundario en Arroyito. Cuando llegó a San Francisco pasó por dos colegios pero cuando le salió un trabajo se cambió al Cesma (la nocturna para adultos) donde egresó.
Quiere ser abogado, pero no puede dejar su trabajo ni mudarse de la ciudad. La alternativa posible era hacerlo en la modalidad a distancia que ofrece la Universidad Blas Pascal, que el año pasado desembarcó en San Francisco. Y este año se anotó y empezó a cursarla.
“Empecé la carrera a distancia porque me permite trabajar y estudiar”, afirma. Dice que la elección de la carrera estuvo motivada por sus problemas familiares y personales.
“Yo tuve dos familias. Una, la de la calle, y otra fue la gente de la residencia. Yo me siento orgulloso y siempre voy a estar agradecido por la oportunidad que me dieron en ese lugar. Pero me gustaría ser abogado para ayudar a otra gente. Estando internado escuché cada historia de vida que a pesar de que la mía no fue buena, conocí otras mucho más dolorosas. Me gustaría ayudar a esa gente. Espero tener fuerza para lograrlo”, asegura entusiasmado.
Una mano más. El crédito que aporta el municipio no le alcanza para pagar los 420 pesos de cuota mensual de la universidad. Pero Franco valora la ayuda. En San Francisco no hay universidad pública que ofrezca Abogacía en forma gratuita.
Becas. “Necesito la beca por una cuestión económica. Tengo gastos con el departamento que comparto y la carrera. Pagando todos los gastos y la facultad se te hace difícil comprar las otras cosas que necesitás para vivir”, acota.
“Hay chicos que quieren estudiar y realmente no tienen oportunidades económicas. Por eso estas ayudas valen. Si uno tiene un sueño, nunca es tarde para lograrlo”, apunta.
Varios municipios otorgan becas a estudiantes, de montos similares, para seguir carreras terciarias o universitarias, generalmente fuera de la ciudad donde viven, por lo que les representa un gasto mayor.
En San Francisco, desde el municipio señalaron que se evalúa ahora aumentar el monto de 300 a 500 pesos, para los últimos meses de este año. Las autoridades locales señalaron que aspiran a que el sistema de becas sea “una política de Estado permanente” y plantean que, en este caso, como contraprestación no les exige devolución del dinero sino algún trabajo comunitario.
“Los estudiantes deben estos créditos a los vecinos de San Francisco y es por eso que les pedimos que los devuelvan participando de actividades solidarias que beneficien a todos”, señaló el intendente Martín Llaryora.


http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/regionales/franco-vivio-calle-ahora-estudia-para-ser-abogado