El tamaño sí importa: la vida sexual de los economistas

El tamaño sí importa: la vida sexual de los economistas

En los últimos meses, la vida sexual de los economistas saltó a las primeras páginas de los medios de comunicación, como nunca antes había sucedido.


El tamaño sí importa: la vida sexual de los economistas

La última vez que estuve dentro de una mujer fue cuando visité la Estatua de la Libertad, dijo una vez Woody Allen. La destreza amatoria tampoco es un atributo que se asocie al imaginario social sobre los economistas. En el sitio de humor acerca de la profesión JokEc, con chistes que recopila un economista de Finlandia, se aporta un dato reivindicado como real: en Boston, las prostitutas locales aprovechan para tomarse su semana de vacaciones cuando se organiza allí la convención anual de economistas de ese país.

Y sin embargo, en los últimos meses, la vida sexual de los economistas saltó a las primeras páginas de los medios de comunicación, como nunca antes había sucedido. A nivel internacional, con el escándalo del francés y ex titular del FMI Dominique Strauss Kahn. A nivel local, previamente y salvando las distancias en repercusión y en el tono de las historias, con los romances de los economistas y ex funcionarios Martín Lousteau con Juanita Viale y de Martín Redrado con Luciana Salazar.

Juan Carlos De Pablo, profesor de la UCA y de San Andrés, recopiló la vida de casi mil economistas en su libro “En qué anduvieron y en qué andan los economistas” (Educa, 2008). De Pablo dice que la vida sexual de los grandes exponentes de esta disciplina siempre quedó en un segundo plano, salvo algunas excepciones famosas, como la bisexualidad de John Maynard Keynes. El actual profesor de la Universidad de Warwick, Lord Robert Skidelsky cuenta en la biografía más exhaustiva que se haya escrito hasta ahora sobre el padre de la macroeconomía moderna (“John Maynard Keynes: economist, philosopher, statesman”, 2004 Pan Macmillan) que en Cambridge encontró su primer amor: un joven llamado Duncan Grant. Después de unos años, conoció a una bailarina rusa, quien luego sería su esposa para siempre. Duncan Grant y Lidia Lopokova, cuenta Skidelsky, fueron los dos grandes amores de su vida.

Milton Friedman y su esposa Rose (en “Two Lucky People-Memoirs”) añaden el dato sobre la homosexualidad de otro grande del momento, Arthur G. Pigou, catedrático de Cambridge de 1908 a 1943, sobre quien Keynes concentró toda su artillería contra la economía clásica.

Legendarias en su época fueron las habilidades amatorias del austro-estadounidense Joseph Schumpeter, experto en ciclos económicos, “loco por las mujeres”, según sus biógrafos.

Lo último sobre “economía del sexo” fue publicado dos semanas atrás en la Universidad de Helsinki, en Finlandia: “Male Organ and Economic Growh: Does Size Matter?” (El órgano masculino y el crecimiento económico: importa el tamaño?).

Tatu Westling, su autor, le contó a Clarín por correo electrónico que encontró una relación entre ambas variables relevadas, “en forma de U”: el tamaño de miembro erecto promedio que maximiza el crecimiento es de 13,5 cm. En una muestra de 121 países, la Argentina está levemente por encima de esa medida, con 14,88 cm. Hay que aceptarlo: por debajo de Brasil (16,1 cm), de Colombia (17 cm) y de Ecuador (17,77 cm).
¿La causalidad? Westling remarca la relación con la “autoestima” en este paper que llega de Finlandia y que no figura en el sitio de chistes JokEc, también originario de Helsinki.


Fuente: http://www.ieco.clarin.com/economia/tamano-importa-vida-sexual-economistas_0_523747731.html

2 comentarios - El tamaño sí importa: la vida sexual de los economistas

@Dani_i
Unos grosos los economistas!
@jimmy9v +1
por eso sigo esta carrera




































naa mentira