Los subsidios educativos del PRO acentúan las diferencias socioeconómicas en la Ciudad


El presupuesto destinado a subsidiar a las escuelas de gestión privada por el gobierno porteño que encabeza Mauricio Macri, aumentó más de un 50% entre 2008 y 2010, ya que de 400 millones de pesos escaló a 700 millones, y para abril de 2011 llega ya a los 900 millones de pesos.

En la ciudad de Buenos Aires hay un total de 789 establecimientos de gestión privada, de los cuales el 56% recibe subsidios por parte del gobierno porteño con el objeto de cubrir el pago de salarios docentes.

El gobierno macrista privilegia la zona norte de la ciudad al momento de distribuir el dinero público: durante el corriente año, los colegios privados instalados en esa zona recibirán un total de 550 millones, mientras que los de la zona sur tendrán aportes por 390 millones.

De los 21 distritos escolares en que se divide la ciudad de Buenos Aires, los que mayor cantidad de subsidios recibieron durante la gestión de Macri fueron los distritos nº 1, 9 y 10 que corresponden a los barrios de San Nicolás, Recoleta, Barrio Norte, Palermo, Belgrano, Colegiales y Núñez.

En cambio, los distritos nº 4, 13, 14 y 21 que comprenden a los barrios de Parque Chas, Villa Ortuzar, Chacarita, La Boca, San Telmo, Villa Soldati, Riachuelo, Lugano, Villa Luro, Parque Avellaneda y Mataderos fueron los que menos aportes tuvieron.

La diferencia de los subsidios otorgados a los distritos de la zona norte y los de zona sur de la Ciudad es, en algunos casos, de 4 a 1. Así, por ejemplo, en el año 2011 está previsto que el distrito nº 10 (San Nicolás, Recoleta) recibirá más de 80 mil pesos, mientras que al distrito nº 21 (Villa Soldati, Riachuelo, Lugano) sólo se le asignarán 22 mil pesos.

La Asociación para la Igualdad y la Justicia (ACIJ) solicitó al gobierno de la ciudad, informes acerca de los montos y porcentajes asignados a cada escuela, así como los criterios utilizados para la distribución de los subsidios. Pero el gobierno de Macri no proveyó tales datos.

La contribución estatal para las escuelas de gestión privada es un porcentaje definido por el Ministerio de Educación por medio de la Dirección General de Educación de Gestión Estatal y puede ser del 40% al 100% sobre el total de gastos en sueldos del personal directivo y docente.

De acuerdo con la disposición 020/11, una escuela que recibe un aporte del 100% para el pago de salarios puede cobrar un arancel de 205 a 236 pesos y una escuela que recibe en aporte del 40%, puede cobrar un arancel de 893 a 956 pesos, dijo Laura Rosemberg, integrante del programa Igualdad Educativa de ACIJ.

El problema radica en que estos montos máximos rigen para lo que se llama enseñanza programática, pero no limitan los aranceles que muchas escuelas perciben por matrícula, enseñanza extraprogramática, cuota adicional para mantenimiento y equipamiento, transporte, comedor escolar e internados, seguro de vida, emergencia médica y cuotas por asociaciones de padres o uniones de padres de familia.

Estos aranceles no son tenidos en cuenta por el Ministerio de Educación de la Ciudad en la distribución de subsidios para las escuelas de gestión privada, por lo que el gobierno termina subsidiando con un alto aporte a escuelas que tienen un arancel muy elevado.

“Esto está en abierta contradicción con los criterios igualadores de deberían guiar la distribución de los aportes estatales a las escuelas”, señaló Laura Rosemberg.

El decreto nº 600/03 de la Ciudad establece que “el aporte estatal para atender los salarios docentes de los establecimientos educativos de gestión privada, debe basarse en criterios objetivos de acuerdo al principio de justicia distributiva en el marco de justicia social; teniendo en cuenta, entre otros aspectos, la función social que cumple en su zona de influencia, el tipo de establecimiento y la cuota que se percibe, en el marco de las atribuciones jurisdiccionales y de las obligaciones que dichas instituciones deben asumir”.

Según los datos publicados por la página del Gobierno de la Ciudad, las escuelas que mayores subsidios recibieron en el 2010 fueron la Escuela Técnica ORT del distrito escolar 7 (Almagro) y la Escuela Técnica ORT nº2 del distrito escolar 10 (Belgrano), con aportes de 650 mil pesos y 560 mil pesos por mes, respectivamente.

Estas escuelas están subsidiadas en un 60% y tienen un arancel mensual de 624 pesos por alumno. Pero además la escuela cobra un arancel de 480 pesos por enseñanza extraprogramática, monto que no es contemplado por el gobierno para la distribución de subsidios escolares. Es decir que el arancel que percibe la escuela por alumno termina siendo de 1.182 pesos.

Esta diferencia dineraria se reproduce en muchas escuelas de la Ciudad. Otro caso es el del Colegio Cardenal Copello (Villa Devoto), que recibe un subsidio de 100 mil pesos por mes por nivel medio, tiene un arancel de 340 pesos y cobra un adicional extraprogramático de casi 300 pesos. Además el Colegio recibe cerca de 100 mil pesos adicionales por los niveles de educación inicial y primario.

La Escuela Martin Buber (Palermo), por otra parte, tiene un arancel de 740 pesos y percibe un adicional de 888 pesos por enseñanza extraprogramática, seguro y comedor, a la vez que recibe un aporte de 38 mil pesos por mes del gobierno de la Ciudad, que representaría el 40% de sus gastos en salarios. De modo que el arancel escolar por alumno es de 1.628 pesos.