Los jubilados miran a todos desde arriba
La Presidenta dio a conocer la suba de haberes previsionales que corresponde por la ley de movilidad. Alcanza a más de 6,8 millones de beneficiarios. En el caso de la jubilación mínima, trepa a 1434 pesos, 9,5 veces más del nivel que estaba en 2001.

Nuevo aumento a jubilados


“El modelo que construimos está dando resultado”, soltó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, amparada en la noticia que acababa de presentar: un aumento del 16,82 por ciento para todos los jubilados, pensionados, beneficiarios de pensiones no contributivas y ex combatientes de Malvinas atendidos por el sistema nacional. La suba entrará en vigencia a partir del 1º de septiembre y es la que corresponde por la ley de movilidad previsional para esa fecha. La jubilación mínima pasará de los actuales 1227,78 pesos a 1434,29, más 45 pesos de subsidio asistencial del PAMI para los mayores de 65 años que cobran un solo beneficio. La mejora anual de las jubilaciones, computando el aumento de 17,33 por ciento de marzo pasado y el 16,82 del mes próximo, asciende a 37,06 por ciento. No hay prácticamente ninguna otra remuneración que haya trepado ese porcentaje en el año, y lo mismo ocurrió en 2009 y 2010, cuando los haberes previsionales estuvieron a la cabeza de los aumentos de ingresos.

La medida tendrá un impacto dinamizador sobre la economía. El incremento alcanza a 5.820.010 jubilados y pensionados, más 1.106.661 beneficiarios de pensiones asistenciales y ex combatientes de Malvinas (alrededor de 21.000). En total son más de 6,8 millones de beneficios. La Anses distribuirá entre ellos 1543,8 millones de pesos adicionales por mes, que en su mayoría volverán al circuito económico a través del consumo. En un año serán 20.069 millones. Esta política de fortalecimiento del mercado interno explica en parte el desempeño virtuoso de la economía desde 2003, que va mucho más allá del “viento de cola” internacional. La lógica es la opuesta a la que rigió en la década del ’90, cuando las jubilaciones estuvieron congeladas durante 10 años y el proceso acabó con la rebaja nominal del 13 por ciento en 2001, agudizando una prolongada recesión.

El nuevo aumento es generalizado, como marca la ley de movilidad que se aprobó a fines de 2008. Ese mecanismo de actualización establece dos ajustes automáticos, en marzo y septiembre de cada año, en función de un índice que se compone de dos insumos: la evolución de los salarios de los trabajadores activos –medida por el Indec y por la Secretaría de Seguridad Social– y la marcha de la recaudación tributaria. La elección de esa fórmula desató un áspero debate cuando se trató la ley en el Congreso. La Presidenta aprovechó ayer para pasarle una factura a la oposición: “Nos decían que con esta ley los jubilados iban a cobrar cada vez menos, hablaban de un cuatro por ciento de aumento”, recordó. Y tras ello presentó un dato como para terminar de saldar el debate: desde marzo de 2009, cuando el índice se aplicó por primera vez, a septiembre de 2011, fecha del próximo aumento, las subas acumuladas alcanzan a 107,9 por ciento. Fueron seis ajustes que, en el caso de la jubilación mínima, determinaron un salto de 690 pesos a los 1434 que se pagarán desde el mes próximo.

En su discurso ante el Consejo Interuniversitario Nacional (ver aparte), Cristina Kirchner destacó el proceso de recomposición de los haberes previsionales de los últimos ocho años. La mínima creció 856 por ciento desde fines de 2001, mientras que el haber medio pasó de 361,7 pesos en diciembre de 2003 a 1875,4 el mes que viene: 418 por ciento de aumento o cinco veces. La decisión del Gobierno de privilegiar a la jubilación mínima en los primeros años de gestión provocó un achatamiento de la pirámide salarial. El Ejecutivo defiende esa política diciendo que fue redistributiva y que era la única posible frente a la emergencia, tras la debacle de 2001. Sin embargo, la Corte Suprema entendió que aquellos que ganaban más de 1000 pesos merecieron aumentos mayores y dictó el fallo Badaro, forzando una recomposición de esas jubilaciones. Eso derivó en la actual litigiosidad previsional, en un contexto de extendidas mejoras para los jubilados.

El titular de la Anses, Diego Bossio, indicó a Página/12 que uno de los capítulos más importantes de esas mejoras es el aumento de la cobertura previsional. En 2003 había 3,2 millones de jubilados y pensionados, mientras que en la actualidad son 5,8 millones, un 78,6 por ciento más. En 2003 sólo el 66 por ciento de la población en edad de jubilarse cobraba un beneficio previsional, en tanto que la tasa de cobertura llega hoy al 96 por ciento. Esto coloca a la Argentina como líder en América latina. La multiplicación de las jubilaciones gracias a las moratorias modificaron la situación de millones de personas, ya que en lugar de cobrar un beneficio, ahora en la mayoría de los hogares se perciben dos. En tanto, las pensiones no contributivas por vejez, invalidez y otras causas pasaron de 330 mil en 2003 a 1,1 millón en la actualidad, un 235 por ciento más.

La comunicación del aumento de jubilaciones por parte de la Presidenta fue criticada por sectores de la oposición, apuntando a una supuesta violación de la veda al Gobierno para formular anuncios antes de las elecciones primarias. Desde la Anses retrucaron que la comunicación de todos los aumentos por movilidad se hicieron un mes antes de su entrada en vigencia. De hecho, el anterior se hizo el 2 de febrero, y la suba rigió desde marzo. También señalaron que se necesita ese plazo para empezar a preparar la operatoria de liquidación de haberes.

Con el incremento de septiembre también se elevan la jubilación máxima y el tope para los aportes previsionales de los trabajadores activos. En el primer caso, los jubilados que más ganan podrán percibir 10.507,9 pesos, desde los 8994,9 actuales. Y el tope de los aportes salta a 16.213,72 pesos, desde 13.879.

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-173741-2011-08-04.html