Medicos argentinos en proyecto medico

INTERéS GENERAL El hospital de Niños de La Plata y el Garrahan en busca de otra fuente de celulas madre
Médicos argentinos se unen en proyecto novedoso para trasplante de médula
Los dos centros de salud, con el apoyo del Incucai, se lanzan al desafío de implementar el tratamiento Haploidéntico por primera vez en el país. Será a través de un procedimiento inédito en Argentina y desarrollado en pocas partes del mundo. Tiene como objetivo extraer células maestras del padre o la madre, para pacientes con enfermedades como la leucemia infantil. Buscan adquirir el equipo que seleccione las células puras para concretar el objetivo. De esta manera, nuestro país contará con las técnicas de vanguardia para brindar más esperanzas a quienes necesitan con urgencia un trasplante de médula ósea

El hospital de Niños de La Plata, el hospital Garrahan y el Incucai buscan desarrollar un proyecto en conjunto que, de concretarse, permitirá que nuestro país cuente con la posibilidad de realizar todas las técnicas -las más novedosas- para obtener células madre y generar una nueva forma de trasplante de médula ósea.
El transplante haploidéntico, por depleción de linfocitos T, es hoy un tratamiento innovador en el mundo -son pocos los países que lo han desa-rrollado- y es una esperanza más para pacientes con ciertas patologías como la leucemia infantil.
Se trata de una técnica que permite que las células madre o stems se saquen directamente del padre o la madre del paciente. Las otras alternativas, y que hoy ya se implementan en nuestro país, son la colecta de estas células a través de la sangre de cordón umbilical, entre hermanos (relacional) y a través de un donante no relacional (y no pariente).
En todos los casos, la finalidad es obtener esas células que tienen la capacidad de implantarse en la médula ósea de un paciente y dar lugar a una nueva.
Una vez que el proyecto se haga rea-lidad, “vamos a tener prácticamente todas las técnicas estándar acá”, dice el médico Sergio Gómez, jefe de la Unidad de Trasplante de Médula Osea (UTMO) del hospital de Niños de La Plata, donde el equipo de profesionales ya realizó 132 transplantes de médula ósea en ocho años.
Los conocimientos ya están, pero falta el equipo, denominado Clinimacs, que es la tecnología que selecciona las células madre, las CD34 positivas, que luego serán infundidas al paciente.
“Es un aparato importado, muy costoso, cuesta aproximadamente 30 mil euros y lo que estamos haciendo ahora es buscar la manera de traerlo al país”, señala Gómez.
Una vez que se consiga, el Clinimacs será trasladado al hospital Garrahan, mientras que los trasplantes se realizarán en el centro de salud de La Plata.
“El objetivo final de todo esto es poder ofrecerles a los pacientes argentinos todas las herramientas, ya comprobadas científicamente, que se utilizan en otras partes del mundo”, señala la médica Marisa Felice, responsable del tratamiento de las Leucemias Agudas en el hospital Garrahan. En América Latina, sólo Chile y Uruguay llevan adelante trasplantes haploidénticos.
La técnica
Las células progenitoras para los transplantes de médula ósea se obtienen por aspiración de la médula ósea, pero también pueden obtenerse de la sangre pe-riférica y del cordón umbilical. Cuando el donante es otra persona, es muy importante que exista una perfecta compatibilidad entre los tejidos de quien dona y el paciente, para evitar el rechazo y la enfermedad injerto contra huésped. Esta compatibilidad puede conseguirse principalmente entre hermanos (pero sólo en una proporción de uno en cuatro). Cuando no existen hermanos compatibles, hay que acudir al registro internacional de donantes. “Hay pacientes que no pueden ser trasplantados con donantes no relacionados ni tienen sangre de cordón umbilical. Entonces, cuando se trata de una urgencia, esta técnica es una nueva opción”, señala Gómez. La espera de un donante puede tardar entre 3 y 4 meses, “y hay pacientes que no pueden esperar ese tiempo”.
La técnica se conoce como trasplante haploidéntico, ya que el donante, en ge-neral uno de los padres del paciente, comparte un solo haplotipo del sistema HLA (en inglés, Antígenos Leucocitarios Humanos), es decir, que comparte sólo la mitad de los genes implicados. “Ninguna de las técnicas es perfecta, sino no existirían tantas”, señala el médico, que estuvo un año en un hospital de Israel haciendo trasplantes de médula ósea.
“Es importante tener presente que la mayor parte de los pacientes con leucemia aguda hoy en día se curan con tratamientos con quimioterapia y hay sólo un 10 por ciento que requiere de un transplante de médula ósea para tener mejores posibilidades curativas. Hay que aclarar a los padres de los niños con esta enfermedad que no es una solución mágica, simplemente se trata de una opción más de tratamiento”, dice la doctora Felice.
Sin embargo, los especialistas coinciden en que el trasplante haploidéntico amplía el abanico terapéutico en pacientes con cáncer de la sangre, enfermedades oncohematológicas o fallas medulares.
Hoy en día, en el hospital de Niños de la Plata hay diez chicos en lista de espera para un transplante de médula. Por año, se diagnostican más de 300 casos de leucemia en el país.
Una vez que se consiga el equipo, el proceso es el siguiente: en primer lugar, se colectan las células madre a través de un procedimiento llamado leucoaféresis, que dura aproximadamente cuatro horas. El contenido se trasladará desde el hospital de Niños para ser procesado por el Clinimacs en el Garrahan y así descartar las células que son las responsables de algunas de las complicaciones más graves y seleccionar así, sólo las stem cells puras. El médico inmunólogo Jorge Rossi será el responsable de esta etapa fundamental, ya que de la calidad de este procesamiento depende, en gran parte, el éxito del procedimiento. Rossi y su equipo cuentan con amplia experiencia en la depuración de células madre de médula ósea, en la eliminación de las células que podrían reconocer como extraño al paciente y dañarlo y en la eva-luación y control adecuados de cada etapa del procedimiento para obtener el injerto final óptimo, que se le inyecta al niño una vez certificada su calidad.
El injerto será finalmente enviado al hospital de Niños de La Plata y será infundido al paciente en la UTMO.
En todo ese proceso, la labor de cada uno de los profesionales es fundamental. “Acá es necesaria la ayuda de todos: de los enfermeros, de los bioquímicos, la infectóloga, las secretarias, los técnicos en hemoterapia, los psicólogos”, indica Gómez, mientras recorre la sala 18, donde diariamente se lucha por la vida de pequeños que se encuentran a la espera de una trasplante de médula.
El médico también hace hincapié en la ayuda que se recibe del Incucai y el Cucaiba para que esta iniciativa se concrete, y en la importancia de la colaboración y apoyo académico de centros de investigación pediátrico internacional como el Jude Children's Research Hos- pital en Memphis, Estados Unidos, en el que se enmarca el proyecto argentino.
“En nuestro país, como en el resto del mundo, es fundamental el poder desa-rrollar proyectos colaborativos entre diferentes centros para el crecimiento conjunto, que finalmente posibilitará un tratamiento más efectivo para nuestros pacientes, que es el objetivo final de nuestra tarea cotidiana”, señala Felice.


Primera intervención con un donante no relacionado

El hospital de Niños de La Plata realizó hace dos semanas atrás un transplante de médula ósea en una beba de un año de un donante no relacionado. Fue la primera intervención de ese tipo en un centro público del país.
“La beba está evolucionando muy bien”, indicó a Hoy el médico Sergio Gómez, jefe de la Unidad de Trasplante de Médula Osea del hospital de Niños Sor María Ludovica, donde se llevó adelante la inédita intervención.
La donante, canadiense y de 54 años de edad, no tenía ninguna relación familiar con la pequeña y figuraba como tal en el banco de datos que posee el país del norte. Hasta allí viajaron los profesionales del Instituto nacional central único coordinador de ablación e implante (Incucai).
La niña había llegado del hospital Posadas (de la localidad bonaerense de Haedo) con un cuadro severo de anemia de Falconi, una delicada enfermedad provocada por una alteración genética que puede resultar letal. Se trata de uno de los tipos de falla de médula ósea que provoca malformaciones congénitas múltiples, especialmente en las extremidades superiores y en distintos órganos internos.
“Como la niña no tenía un familiar que pudiera convertirse en donante -generalmente es un hermano- desde el Incucai se inició la búsqueda internacional y luego viajaron desde la ciudad de Buenos Aires hacia Canadá”, contó el médico.
En ese país “se entrevistaron con la donante, realizaron las prácticas que luego permitieron la operación, regresaron a Ezeiza y de ahí viajaron rápidamente a La Plata”.
La operación, que -según indicó- en los Estados Unidos demanda una erogación que ronda los 500 mil dólares, se desarro-lló en forma gratuita y sin costo alguno para la familia de esta pequeña que hoy evoluciona “muy bien”.

La importancia de donar sangre

“La sangre es el elemento primordial, el soporte para estos pacientes”. Quien habla es la médica Mariel Ninomiya, del sector de Hemoterapia de la Unidad de Trasplantes de Médula Osea (UTMO) del hospital de Niños de La Plata.
Ninomiya forma parte del equipo que proyecta realizar por primera vez en nuestro país un transplante haploidéntico y señaló a Hoy la necesidad de que la cantidad de donantes de sangre voluntarios se incremente en la Provincia.
“A veces, no alcanza la cantidad de donantes. La gente tiene que concientizarse de la importancia de donar sangre en forma vo-luntaria”, dice la especialista.
Una de las limitaciones que ven a diario en la UTMO tiene que ver con aquellos familiares que vienen del interior y no cuentan con familiares cercanos que puedan resultar donantes de reposición.
Del total de donaciones “felices” -aquellas que son efectivas- sólo el 25% corresponde a vo-luntarios que no donan apremiados por la necesidad de un amigo o un familiar transfundido.
Según datos del Instituto de Hemoterapia de La Plata, en territorio bonaerense se necesitarían 455 mil donaciones anuales. Sin embargo, en el sector público, sólo se registran 160 mil.
En La Plata, se puede concurrir a donar sangre al Instituto de Hemoterapia, en 15 y 66, de lunes a viernes de 7 a 15 y los sábados de 7 a 13.


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1 comentario - Medicos argentinos en proyecto medico

@Tio Malandra
Es muy largo de leer, pero no hay mejor noticia que saber que un médico se dedica a

la medicina