Somalia pide que una fuerza humanitaria proteja los convoyes de ayuda






Somalia pide que una fuerza humanitaria proteja los convoyes



Somalia ha hecho hoy un llamamiento para la creación de una fuerza humanitaria especial que proteja los convoyes de ayuda y los campos de alimentos en la zona devastada por la hambruna del Cuerno de África y que, al mismo tiempo, dote de seguridad a la capital.

A día de hoy, Mogadiscio sigue siendo una ciudad peligrosa para el visitante, incluso después de que la mayoría de rebeldes islámicos se retirara la semana pasada, planeando la posibilidad de ataques de guerrilla como los atentados suicidas que siguieron a su derrota militar.

El Gobierno y una fuerza africana de pacificación admiten que no controlan la totalidad del capital ni siquiera tras la retirada de los rebeldes. Miles de refugiados somalíes están circulando por la capital en busca de comida.

Los insurgentes de Al-Shabaab, filial de Al Qaeda en la zona, comenzaron a retirar a sus combatientes de Mogadiscio durante el fin de semana. Aumentaba así la esperanza de que las tropas humanitarias fuesen capaces de aumentar los envíos de ayuda tras años de bloqueo.

Durante una conferencia de prensa con Valerie Amos, Secretaria General Adjunta de Asuntos Humanitarios y Coordinadora del Socorro de Emergencia de la ONU, de visita en la capital, el primer ministro somalí, Ali Mohamed Abdiweli, ha señalado que su Gobierno solicita la mencionada fuerza humanitaria.

"Nos hemos reunido hoy con Valerie Amos. Hemos hablado de la actual situación humanitaria en Somalia y de la mejor manera en que podemos facilitar la ayuda a la población", ha revelado Ali.

"También hemos planteado la cuestión de la creación de una fuerza humanitaria especial, que tiene un propósito doble. Primero, asegurar y proteger los convoyes de ayuda; y segundo, proteger los campos de alimentos, estabilizar la ciudad y combatir el bandolerismo y los saqueos".

Ali no especificó qué tropas o países deberían conformar dicha fuerza.

A principios de este mes se dio la circunstancia de que las tropas del Gobierno combatieron entre sí mientras cargaban carretillas y minibuses con provisiones del Programa Mundial de Alimentos para la población afectada por la hambruna localizada en el campo de Badbaado, en las inmediaciones de Mogadiscio.

Apelada por el llamamiento a mejorar la seguridad de los convoyes de alimentos, Valerie Amos ha dicho que estaba en estado de 'shock' por las condiciones que presentaba un hospital que había visitado y tras encontrarse con somalíes que habían caminado largas distancias en busca de alimento.

"El primer ministro y yo hemos hablado de la importancia de la seguridad para garantizar que las operaciones humanitarias pueden continuar. Estoy segura de que con una mejora de la seguridad seremos capaces de hacer más para ayudar a aquellas personas que lo necesitan desesperadamente", ha admitido Amos.

"Me quedé en estado de 'shock' tras ver a algunos de los niños en el hospital que visité. No puedo imaginar qué se siente al ser uno de los padres de niños que sufren este nivel de desnutrición".

El empeoramiento de las condiciones de vida se está extendiendo en el país a consecuencia de una epidemia de cólera. Presenta un alarmante número de casos entre las personas expulsadas de la capital por la falta de alimentos y agua, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Cerca de 3,6 millones de personas en Somalia están en riesgo de morir de hambre en la peor sequía del país en las últimas décadas.

En total, unos 12,4 millones de personas que viven en el Cuerno de África (Somalia, Kenia, Etiopía y Yibuti) se están viendo afectadas por la peor sequía de la región en décadas, según Naciones Unidas. Decenas de miles de personas ya han fallecido.