Google compró bastante más que las patentes de Motorola
Cuando el lunes se conoció la noticia de la compra de Motorola por Google, la primera reacción fue: lo hicieron por las patentes, para proteger a Android y a los socios que la compañía ya tiene de la furia de los abogados de sus competidores.
Y eso fue, efectivamente, sobre lo que los ejecutivos de Google insistieron en la conferencia de prensa: en las 17.000 patentes que tiene Motorola como protección, en la guerra de litigios que afectan a toda la industria, en que esto no afectará en absoluto la relación que tienen con Samsung, HTC, LG, Sony Ericsson, Huawei, Alcatel, ZTE y tantos otros, etcétera.
A medida que se fue asentando la noticia, sin embargo, comenzaron a aparecer los interrogantes. El primero: si lo único que le interesaba eran las patentes, ¿por qué no licenciarlas, en vez de casi duplicar de un saque el número de empleados de la compañía? Una primera respuesta es que la compra bien haber sido parte de la negociación, es decir, que sólo licenciar no haya sido razonable para el directorio de Motorola, que según Om Malik rechazó una oferta de compra por parte de Microsoft por este motivo.
El lunes comentaba que Motorola Mobility es más que sus patentes (de las cuales, dicho sea de paso, debe haber un número bastante importante que son inútiles, obsoletas o serían invalidadas en un juicio), y que su negocio de hardware para televisión por cable era una manera de expandir Google TV.
Acá van algunas de las cosas que Google también obtuvo con la compra de Motorola.
Google compró su entrada al mundo del hardware, del diseño industrial y de la distribución física de objetos (incluyendo, por ejemplo, la producción de móviles en Tierra del Fuego). Cómo afectará esto al ecosistema Android está por verse. En Google dicen que no habrá preferencias con Motorola a la hora de desarrollar el sistema operativo respecto de Samsung, HTC y demás, pero eso está envuelto en un manto de dudas; la tentación por integrarse más con la gente que construye los móviles y tener un producto más verticalizado (al estilo de Apple, RIM, Nokia con Symbian o Samsung con Bada) es muy grande, sobre todo porque está probado que, en general, esto da mejores resultados que el método horizontal (un sistema operativo universal, muchos fabricantes) que fue el modelo de Android hasta ahora y el que implementó Microsoft con todas sus versiones de Windows. Está claro: el ida y vuelta entre la gente que hace el software y la que hace el hardware de un equipo permite una mejor optimización de ambos para hacer un uso más eficiente de los recursos disponibles en un dispositivo. Google compró logística (la red de distribución de Motorola) y amistad con las operadoras, dos elementos que le resultaron esquivos a la hora de intentar distribuir su línea de equipos Nexus. Google compró su entrada al hogar sin pasar por una computadora tradicional. Motorola Mobility tiene un negocio muy grande fabricando módems para televisón por cable (¡el de mi casa es marca Motorola!) y otro hardware para automatización del hogar, control de gasto de energía y demás, algo de lo que Google habló en el último Google I/O y que Motorola fundamentó con la compra, en diciembre último, de 4Home. Básicamente esto permite meter Android, su tienda de aplicaciones y, sobre todo, los servicios Web de Google, en toda la casa y en cualquier dispositivo (no tanto en el motor del equipo como en su sincronización con el resto de las computadoras móviles unidas a una cuenta de Google). Google compró una visión móvil muy afín a la suya: Motorola hace móviles, hace tabletas, y tiene muy en claro las posibilidades que ofrece un híbrido en el mundo post-PC, muy orientado a la Nube. Estoy pensando básicamente en el Atrix y su modo webtop que, supongo, será reemplazado por Chrome OS (combinado con Android Ice Cream Sandwich, que como recordarán es la próxima versión de Android y es universal para teléfonos, tabletas y lo que venga). Google compró muchos, muchos desarrolladores de software (incluyendo los que están en el Polo Tecnológico de Córdoba, y que hacen cosas para móviles). Y no de cualquier software, sino de gente que sabe mucho sobre cómo meter Linux en un dispositivo móvil o en hardware de recursos limitados. Android es una distribución de Linux para móviles, sí, como MeeGo. Pero no son las únicas. Motorola viene usando Linux en sus teléfonos de gama media y baja desde 2007, y ese conocimiento vale. Google puede aprovechar eso para optimizar todavía más a Android y lograr que tenga aun mejor rendimiento. Google compró Motoblur. Sí, con la noticia la mayoría de los usuarios imaginaron un mundo rosa en el que Motoblur no existe, y en el que podrán disfrutar de un teléfono fabricado por Motorola que use Android sin agregados. Motoblur tiene mala reputación por su consumo de recursos y su funcionamiento algo errático, pero implica cosas muy valiosas para Google. El servicio nació como una manera de sincronizar cuentas de e-mail y de redes sociales usando un único servidor de Motorola, y reduciendo el consumo de datos en las redes móviles. ¿Les suena familiar? Es una de las ventajas del servicio BlackBerry de RIM. Pero no para el usuario -le resulta transparente- sino para la operadora, porque al tener un uso reducido de la exigua banda ancha disponible alivia la presión sobre la red celular. Todo esto es cortesía de la compra que hizo en 2006 de Good Technologies, compañía que tenía muchos desarrollos en este aspecto y en otras tecnologías que permitían el acceso de un móvil a diversas herramientas corporativas, y que ya había probado el valor de sus patentes en un litigio previo con RIM (básicamente porque usan técnicas similares para proveer el servicio). Motorola vendió Good Technologies a Visto en 2009, pero retuvo la mayoría de los ejecutivos originales, y la tecnología necesaria para hacer andar Motoblur, que bien implementada (y disponible para todos los Android sin importar su origen) haría todavía más atractiva esta plataforma a las operadoras que, recuerden, son las que definen el éxito de un producto. Google compró herramientas corporativas para el móvil. Motorola implementó bastantes herramientas corporativas en sus móviles y seguramente tenía más en desarrollo, para competir con RIM y Microsoft. Esto le permite a Google entrar en este segmento, tanto con los móviles como con las tabletas y las chromebooks. De hecho, Motorola compró en febrero a 3LM, una compañía que se especializa en desarrollar software de administración corporativa de dispositivos Android a distancia (al estilo BES para BlackBerry). Lo irónico es que 3LM la fundaron unos ex-Google. Google compró un dolor de cabeza a largo plazo, probablemente. Dependerá de qué tan separado logre mantener a Motorola, o si hará un doble estándar (Motorola como el proveedor de Android premium, el resto con un Android un poco menos sofisticado). Motorola, como Sony Ericsson, fue a todo o nada con Android. Samsung, HTC y LG tienen también están con Windows Phone 7; Samsung tiene Bada, el 5to sistema operativo en términos de popularidad, HTC siempre trabajó con BrewMP (y estuvo invirtiendo en compañías como OnLive para ir más allá del diseño de hardware), LG tiene sus equipos con WP7. Y detrás de ellos está la legión de fabricantes menores que también apostó por Android, pero que puede cambiar de posición si aparece algo más atractivo. Lo peor de todo, para los ansiosos, es que los efectos de la compra se verán realmente el año próximo, más allá de los chistes que hice ayer sobre el Defy+; Motorola ya tiene todo definido al menos por este año, y en cualquier caso hasta que las autoridades regulatorias no aprueben la compra no pueden hacer nada.
Fuentes de Información
El contenido del post es de mi autoría, y/o, es un recopilación de distintas fuentes.
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