El Gobierno analiza “estatizar” los fondos de las obras sociales

Se trata de unos $30 mil millones anuales que los gremios utilizan para brindar servicios de salud a los afiliados.

Envalentonados con el 50% de los votos cosechado por Cristina Kirchner en las elecciones primarias, en el Gobierno comenzó a cobrar fuerza el proyecto de “estatización” de los fondos de las obras sociales. Se trata de una caja de unos 30 mil millones de pesos al año. La iniciativa persigue un doble objetivo: concentrar en el Estado los fondos que hoy manejan los sindicatos, y debilitar el poder gremial.

Entre las propuestas que se discuten, existe la idea de complementar la medida con otras que plantean reformar la ley de asociaciones profesionales, permitiendo y ampliando la participación de las minorías en los gremios. Se evalúa, incluso, impulsar una reforma que separe definitivamente el patrimonio de las obras sociales de los sindicatos. No hay dudas que el asunto está en la agenda de la Presidenta, aunque se desconoce por cual iniciativa se definirá.

Fuentes del Gobierno admitieron que circula un borrador elaborado por sectores juveniles vinculados al ministro de Economía. Ese documento propone, básicamente, que los aportes y contribuciones que hoy van a las obras sociales (esos $30 mil millones) pasen al Estado. Y que sobre esa base se forme un super organismo oficial de salud que contrate los servicios médicos, como hoy hacen las obras sociales. En este esquema, las obras sociales que cuentan con clínicas y farmacias podrían ser contratadas por el ente oficial.

Esta iniciativa de “máxima”, formará parte de las medidas que buscará implementar el Gobierno para reforzar las alicaídas finanzas públicas. Si el proyecto avanzara, el Gobierno daría por cancelados los $6.000 millones que adeuda a las obras sociales por el remanente del Fondo de Redistribución y que la CGT viene reclamando insistentemente.

El argumento para aprobar la reforma se basará en una mejora del sistema de salud.