Esta claro que las drogas son malas, y que hay gente se llena los bolsillos de dinero con ello por que hay muchos que la compran...Pero cuando se hace una droga de este tipo, y aun asi la consumes...

No puedo imaginar las historias de horror que tienen lugar en el interior de los decadentes bloques de apartamentos de la era soviética que se han convertido en focos de marginalidad.
Instalados en las sucias cocinas de muchos de estos apartamentos, hay improvisados laboratorios en los que se procesa la materia prima de esta nueva droga: analgésicos, yodo, gasolina para encendedores, aceite de limpieza industrial. Sus estanterías se encuentran repletas de viales, jeringas y utensilios de cocina.
En algo más de media hora, después de mucha ebullición, destilación, mezcla y agitación, lo que queda es una mugre de color caramelo en el extremo de una jeringa, y el acre olor de quemado de yodo en el aire.
Rusia tiene más adictos a la heroína que cualquier otro país en el mundo, más de dos millones según estimaciones no oficiales. Para la mayoría, su destino es una vida de crimen, prisión, VIH, hepatitis C y una muerte temprana. Los esfuerzos por detener el flujo de heroína afgana han tenido cierto éxito por que el precio de venta de la droga sube cómo la espuma. Para los adictos que no pueden pagar su próximo chute ha quedado el recurso a un espectro aún más aterrador que la propia heroina.
La droga casera que se inyectan miles de toxicómanos rusos se conoce como Krokodil, o "cocodrilo". Es desomorfina, un opiáceo sintético muchas veces más potente que la heroína que se crea a partir de una compleja cadena de reacciones químicas y mezclas, que los adictos conocen de memoria.
Mientras la heroína puede alcanzar en las calles de Moscú los 100 dólares por dosis, la desomorfina puede ser "cocinada" a partir de analgésicos a base de codeína y otros ingredientes. La dosis final apenas alcanza los 10 dólares.
Esta droga de los pobres tiene unos efectos terribles. El nombre le viene del hecho de que sus ingredientes altamente tóxicos rápidamente hacen que la piel se vuelva escamosa. Y eso no es lo peor. Al poco tiempo llegan las llagas necróticas, la carne se pudre sobre los huesos, y el infortunado se convierte en un auténtico zombie, un cadáver en descomposición en vida. Las fotografías de los adictos en la fase terminal del Krokodil son perturbadoras en extremo. La carne se vuelve gris y se despega dejando los huesos expuestos.
Los adictos rusos descubrieron cómo facbricar Krokodil hace unos cuatro años y, desde entonces, ha habido un aumento constante del consumo, con un pico repentino en los últimos meses.
En los últimos cinco años, la venta de pastillas a base de codeína se ha multiplicado. Es bastante obvio que no es porque todo el mundo, de repente, haya comenzado a tener dolores de cabeza.

Aqui un video:

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