El Gobierno de Lula da Silva da la espalda definitivamente a los pueblos indígenas sin contacto de Brasil
Lula da Silva da la espalda a los indígenas

Sydney Possuelo, premio Bartolomé de Las Casas, además de poseedor de multitud de reconocimientos internacionales por su labor humanitaria, ha sido cesado de su cargo el sábado de director del Departamento de Indios Aislados de Brasil.

indigenas

Sydney Possuelo, creador y director del Departamento de Indios Aislados de Brasil, ha sido cesado de su cargo el sábado, por medio de una tajante llamada de teléfono.

Sus críticas al presidente de FUNAI (Fundación Nacional del Indio), órgano del gobierno al que corresponde la defensa de las tribus indígenas de Brasil, han sido el motivo por el que Possuelo ha sido apartado definitivamente y de forma fulminante del Gobierno.

brasil

La decisión es considerada en la comunidad internacional, como un tiro de gracia a la política gubernamental de defensa de los pueblos indígenas de Brasil, y especialmente de aquellos que son considerados aislados, las tribus que aún no han entrado en contacto con nuestra sociedad y para las que Sydney Possuelo había creado durante décadas un eficaz sistema de protección etnoambiental.

Sydney Possuelo, premio Bartolomé de Las Casas, además de poseedor de multitud de reconocimientos internacionales por su labor humanitaria, siempre ha defendido su labor –desarrollada durante los últimos 50 años de su vida- en el seno del Ministerio de Justicia de Brasil, pues cree que un país tan importante en el contexto internacional e Iberoamericano como el suyo, da así ejemplo de responsabilidad al mundo, asumiendo desde el propio Estado, la defensa de estas poblaciones humanas y no cediendo a las ONG tan importante tarea.

Las declaraciones de Mércio Gomes, presidente de Funai, explicando que “son muchas las áreas indígenas protegidas por el Gobierno para tan pocos indios “, fueron calificadas con estupor por parte de Possuelo como “de asustar”, asegurando este experimentado y prestigioso defensor de la selva y sus últimos pueblos vírgenes, “que son mas propias de madereros, buscadores de oro o enemigos de los indios, que de quién ocupa el cargo máximo para su protección territorial”.

Recientemente la ciudad Amazónica e Belem do Pará, acogió en el mes de noviembre, la primera cumbre internacional en defensa de los pueblos indígenas aislados de la Amazonia. La reunión, dirigida por Sydney Possuelo y organizada entre otras entidades por el propio Gobierno de Brasil, convocó a más de doscientos especialistas internacionales y la representación oficial de siete países amazónicos, con presencia del Gobierno de España, a través del Ministerio de Medio Ambiente.

En ella se acordó tomar una serie de medidas proteccionistas comunes a todos los países amazónicos en cuyos territorios habitan aún pueblos indígenas sin contacto, tendentes sobretodo a garantizar la protección gubernamental de sus territorios así como el derecho fundamental e inalienable a permanecer aislados hasta que ellos mismos decidan entrar en contacto con nuestra sociedad de manera voluntaria y no obligados de manera catastrófica como venia siendo común hasta ahora.

La desaparición de Sydney Possuelo del organigrama en el Gobierno de Brasil, deja indefensos a decenas de miles de indios sin contacto, e invalida de modo rotundo la política defendida desde el Departamento de Indios Aislados de demarcación y protección física (con funcionarios armados del Gobierno de Brasil) de extensas áreas indígenas en las que está prohibida la entrada de blancos y cualquier tipo de actividad extractivista con el único fin que el de mantener intactos sus territorios y sus culturas milenarias.

Hoy en Brasilia, diferentes medios de comunicación preguntarán al Ministro de Justicia si avala la decisión del presidente de FUNAI y por tanto si el presidente Lula da Silva, decide arriesgadamente así acabar definitivamente con la política de defensa de los pueblos indígenas de su país, con una decisión como esta que sin duda deja vía libre a los que desean “quitarse de en medio a los indígenas” para seguir destruyendo la selva amazónica.

* Alianza Internacional para la protección de los pueblos indígenas aislados

MÁS INFORMACIÓN

¿Quiénes son los indios aislados?
En lugares recónditos de la selva amazónica, subsisten todavía diversos pueblos indígenas sin contacto con nuestra sociedad. Son los llamados “indios aislados”, poblaciones amerindias originales que sobreviven en la actualidad sin relación con el mundo globalizado. El aislamiento se da en tal grado que se desconoce su composición demográfica, registrándose apenas algunas evidencias de su existencia y pocos o ningún indicio de su cultura material, costumbres o lenguas. En general, se ocultan en las áreas más inaccesibles de la selva, ejerciendo una supervivencia marginal y en constante proceso de huida, evitando el impacto de destrucción que ocasiona en sus territorios el avance progresivo de ‘la civilización’.

¿Por qué ‘aislados’?
Este distanciamiento es fruto no sólo de factores físico-geográficos, sino principalmente de una historia de violentas confrontaciones entre los indígenas y los frentes de expansión (empresas madereras, ganaderos, buscadores de oro, empresas agroalimentarias, etc) que, progresivamente, y en un ritmo cada vez más frenético, están ocupando la Amazonia.
Los aislados se encuentran hostigados por las crecientes presiones en una embestida de fuerzas trágicamente desiguales: el poder tecnológico destructivo de la civilización contemporánea, frente a las tecnologías rudimentarias de los indios, propias del Paleolítico o del Neolítico. La mayoría de estos pueblos desarrolló estrategias de movimiento y huida permanentes como forma de evitar conflictos, empeñándose en su conservación física y su aislamiento.
Este proceso de resistencia es un mecanismo frágil y limitado ante el asedio externo y no evita la despoblación, ni las graves pérdidas sociales y culturales. Mucho de su vida tradicional, prácticas y expresiones culturales propias se muestran impracticables e inoperantes en función de una vida de cercamientos y miedo, fragilizando todavía más sus posibilidades de subsistencia.

¿Dónde están?
Se concentran en nichos territoriales remotos de la selva, muchas veces en franjas fronterizas entre países amazónicos, lo que requiere esfuerzos multinacionales. En Brasil, el órgano indigenista oficial, la FUNAI, que cuenta con un departamento específico para la cuestión de los aislados, mantiene registros de 38 informaciones sobre pueblos aislados. Se encuentran también en zonas de rica biodiversidad, ya que la resistencia emprendida por los aislados se traduce en la protección de extensas áreas de ecosistemas amazónicos, ya que su reproducción física y cultural es tradicionalmente canalizada a través de una explotación de los recursos naturales plenamente compatible con la conservación y resguardo de los ecosistemas donde habitan.

En varios países de América del Sur, la presencia de indios aislados también está confirmada. En Bolivia, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela se confirma la existencia de pueblos indígenas en las mismas condiciones de aislamiento y clandestinidad social, resistiendo, frecuentemente, con violencia a la penetración de sus dominios.
En cualquiera de esos países el panorama siempre es el mismo: forzados a inmigrar, expoliados de sus territorios tradicionales, víctimas de toda suerte de tragedias durante los sucesivos ciclos de expansión y apropiación de fronteras económicas y sociales emprendidas por las sociedades nacionales en el territorio amazónico.

Un patrimonio en extinción
Las características físicas, étnicas, lingüísticas, culturales y cosmológicas de los pueblos indígenas aislados son un inestimable patrimonio humano, cuya diversidad y existencia son cada día amenazadas por acciones de segmentos de la sociedad que buscan únicamente una explotación irracional y el enriquecimiento a costa de las poblaciones nativas, de la degradación total de los recursos naturales y de la biodiversidad concentrada en sus territorios.
La acción colonizadora del territorio amazónico ha sido realizada de forma depredadora, explotación caótica, favoreciendo el trabajo esclavo, lo que ha propiciado un drástico despoblamiento y extinción de innumerables pueblos amerindios. Los aislados subsisten silenciosamente, emprendiendo una reñida y sorda lucha para sobrevivir a la acción exterminadora de la sociedad ‘desarrollada’.
El desconocimiento público de datos concretos que evidencien su “visibilidad social” ante la sociedad civil, y la absoluta ausencia de legislación específica que garantice su protección, los ha mantenido permanentemente expuestos a la extinción, así como ha propiciado la continua dilapidación y degradación ambiental de su hábitat.

Se acaba el tiempo
Luchando o retrocediendo, sobreviviendo o extinguiéndose, estos pueblos continúan en huida permanente hacia los lugares más inaccesibles de la selva, donde creen estar seguros, hasta ser alcanzados de nuevo por la civilización, eternizando el ciclo de huida, sobresalto y destrucción. El ritmo de extinción de los pueblos aislados, referido a la etnografía brasileña y analizada por los pocos investigadores que se dedican a este tema, expresan por sí solos la devastación genocida de esta historia. El antropólogo Darcy Ribeiro, en su obra esencial “Os indios e a Civilizaçao”, ejemplifica la dramática despoblación ocurrida entre 1900 y 1957: en este periodo desaparecieron 87 etnias que se mantenían aisladas.
Las estadísticas y cuadros demográficos jamás podrán expresar el contenido humano y cultural de tanta vida que se extinguió y que continúa extinguiéndose ante la indiferencia de la sociedad civil y la aquiescencia de sus gobernantes.

Los últimos parias
Los indios aislados se presentan, pues, como los últimos y más desfavorecidos de los parias, sin voz, sin presencia física, sin ningún reconocimiento social o humano, recordados apenas esporádicamente por voces aisladas de los segmentos más comprometidos de la sociedad.
Esta situación dramática apenas reafirma la inmensa y urgente responsabilidad social que nos incumbe a todos en este proceso de salvaguarda de un inestimable patrimonio de la humanidad que se nos va.

Acciones a desarrollar: Ahora o nunca
Urge, por tanto, una contrapartida consciente y dirigida a favor de su permanencia, de los derechos fundamentales de estos pueblos y de la preservación de su medio ambiente. Los departamentos amazónicos responsables de la salvaguarda de los indios aislados han dado la voz de alarma: ahora o nunca. Es imprescindible una actuación inminente y efectiva que garantice la existencia y futuro de los indios aislados de América del Sur. Y eso sólo puede hacerse con la coordinación de los países implicados y el apoyo de la comunidad internacional. Es necesario aunar esfuerzos multilaterales a favor de su supervivencia, promoviendo su integridad física y la de sus culturas, preservando su hábitat, y rompiendo el ciclo criminal de genocidio, etnocidio y devastación ambiental.

Asegurar políticas de protección a los pueblos indígenas aislados es consolidar los derechos humanos, la vida, la diferencia, la cultura, la preservación ecológica, el futuro y la convivencia pacífica y solidaria de los pueblos.

MIS POST RELACIONADOS
http://www.taringa.net/posts/noticias/1247854/Indios-Heavys-en-Brasil.html[/link]
http://www.taringa.net/posts/noticias/1247896/Indios-contra-la-soja-en-Brasil.html[/link]

mato grosso

FUENTE
www.ecoportal.net[/link]