Es una de las más fuertes dudas que tienen casi todas las personas después de una ruptura. Muchos apuntan que los encuentros sexuales después de una ruptura fueron maravillosos.



¿Está mal o bien tener sexo con tu ex?


Tanto en la consulta como a través del correo electrónico surge, en algunas personas, esta inquietud: "Cuando estábamos juntos, nuestra vida sexual era aburrida. Desde que nos separamos hace tres meses, tuvimos algunos encuentros sexuales maravillosos. ¿Qué pasó, por que es así ahora?"

Es cierto que hay parejas que, una vez separadas, siguen manteniendo un vínculo sexual, como si la separación afectiva no se acompañara de una separación sexual, como pareja no funcionaron pero sexualmente siempre gozaron y no quieren perder la posibilidad de seguir gozando. Más aun, a veces acuerdan en seguir siendo solo buenos amantes. Nuevo contrato difícil de sostener.

Pero, a veces, puede existir el temor por parte de ambos, de quedar solos, o bien de ver que su pareja rehizo su vida. Así, antes que quedarse solos, estas personas prefieren seguir manteniendo relaciones con su ex. A veces se van de a poco desacostumbrando, aunque para muchos es una buena excusa para no aceptar la ruptura o dar por terminada la relación. Pero en general, es difícil que ambas partes puedan regular el mismo nivel de deseo, dudas e inquietudes.

Cada pareja es un mundo. Seguir manteniendo relaciones sexuales después de la separación es algo que a primera vista parece poco coherente, pero a menudo, las verdaderas razones son la confusión de los sentimientos y, sobre todo, el miedo a romper abruptamente el vínculo que unía a la pareja. Nadie deja de amar de un día para otro.

Terminar una pareja en la cual hubo amor, goce y diversión es complicado e inevitablemente doloroso. Pero seguir conservando esa antigua relación, para evitar la angustia de la separación, puede ser peligroso si no se tiene la madurez necesaria para asumirlo como sexo por placer, sin que medie ningún otro compromiso ni ninguna carga sentimental proveniente del pasado.

Tras la ruptura, hay un periodo de transición, que es también un periodo de reajuste de los afectos y las emociones. Cada uno de los miembros de la pareja luchará por encontrar y definir su propio camino en la vida; pero al mismo tiempo, durante ese lapso de incertidumbre, tiene miedo a reconocer su soledad. Pero resultan convenientes esos encuentros sexuales? En muchos casos, el contacto físico íntimo no hará otra cosa que aumentar la confusión y agravar el daño emocional, especialmente en el caso de que uno de los miembros de la pareja malinterprete la entrega sexual del otro como un signo de que todavía es amado cuando esto ya no es así.

La mejor manera de evitar errores y malentendidos que prolonguen, innecesariamente, la agonía de una ruptura es pasar la transición alejados de nuestra ex pareja, porque es la única forma de encontrarnos a nosotros mismos y analizar la situación desde una perspectiva más objetiva y realista. Luego vendrá lo que tenga que venir. Hay parejas, sobre todo de cierta edad, que ya no conviven pero siguen manteniendo una amistad que incluye las relaciones íntimas, porque se sienten a gusto así y no tienen ganas de complicarse la vida ni correr el riesgo de una nueva decepción amorosa. Otras volverán a estar juntas, otras seguirán definitivamente caminos divergentes. El sexo seguirá estando presente en sus vidas porque forma parte de la condición humana.

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