Unos doscientos fanáticos colmaron el bunker del candidato a presidente de Compromiso Federal, Alberto Rodríguez Saá, en el barrio porteño de San Telmo para escuchar algunos de los éxitos del grupo de cumbia Los Wuachiturros.

La banda imita el estilo de Los Wachiturros (sin u), la popular banda tropical.

Es que el gobernador de San Luis le pidió a otra banda de cumbia el jingle para su campaña, que reza "el Alberto es una masa, te da una casa", y aprovecha el reconocimiento de los "turros" para atraer a la juventud, en busca de superar el 7 por ciento de los votos que obtuvo en las primarias.

El comienzo de la fiesta fue precisamente con el tema de campaña presidencial intitulado “Alberto pinta bien”. Luego siguieron una decena de temas de Los Wachiturros originales, entre los cuales estuvo el de mayor difusión "Tírate un paso", con el cual los integrantes del grupo musical se lucen con sus coreografías.

Vestidos con remeras de Los Wachiturros y gorras de “Alberto pinta bien”, todas las asistentes gritaban y bailaban siguiendo el pegadizo ritmo de moda.





"Wachiturros", fenómeno que pelea un espacio entre las tribus urbanas

El Dato
Al finalizar el evento se registraron incidentes menores en costanera Sur, donde se realizaba un recital donde debían tocar los “wachiturros”, según confirmó a El Litoral el jefe de la Policía de Corrientes, Juan Ojeda.


No se reconocen a sí mismos como miembros de una tribu urbana. Dicen que sólo se trata una moda, y como tal, es pasajera. Pero admiten similitudes. La ropa, los piercings, la música, el baile, el modo de hablar, el corte de cabello se conjugan entre los fanáticos de los "Wachiturros".
"En el barrio todos nos vestimos así", sentenció Rubén (19) quien cumplía con el requisito de los aros, la ropa deportiva y el corte al rape con una cresta teñida, como lo usa Zimón Samuel Gaete, el más famoso de los "wachiturros".
Justamente, el grupo de cinco adolescentes del conurbano bonaerense que ya es un éxito dance- bailantero visitó este fin de semana la región. Desembarcaron en el Club Regatas de Corrientes y la capital del Chaco, Resistencia. Aunque estaba previsto un show ayer en costanera Sur "Juan Pablo II", éste se suspendió por motivos ajenos a la organización. Sin embargo congregaron a unas 7 mil personas.
Allí, entre un público matizado, atravesado por distintos grupos etarios y familias que ocasionalmente visitaban el paseo costero, se destacaban los fanáticos, que, tímidamente reconocían su gusto por los bonaerenses pero con un porte que los identificaba.
Así, el fenómeno bailantero va adquiriendo forma en Corrientes. Algunos expertos hasta se animan a hablar de los "Wachiturros" como una tribu urbana, tal como los emos o los darks. Algunos los comparan y los llaman "los floggers de la cumbia".
"No creo que sea una tribu urbana, para mí es una moda", opinó Matías (16) del barrio San Roque, quien hace tres meses sigue las canciones del grupo. Acompañado por Ezequiel (14), ambos comentaron que si bien les gustan las coreografías, no se animan a bailar en público.
La danza es la fortaleza de la estética "wachin". El staff permanente está integrado por doce adolescentes, cuyo líder es Zimón (14). De los originales se han escindido distintos grupos. Se dice que ahora son siete y los émulos proliferan en Internet.
No es para menos, los adolescentes que dieron origen al movimiento bailantero dieron a conocer sus espasmódicas y simpáticas coreografías a través de youtube. Aunque se masificaron a través de un programa de música tropical emitido por de un canal de televisión abierta y nacional.
"Los conocí en Pasión Tropical y sigo los pasos", contó Esteban del barrio Galván a El Litoral, quien comentó su complacencia por las coreografías porque manifestó dedicarse a la danza.
"No creo que dure tanto como Yiyo", indicó Gustavo (23) cuando se intentó comparar el fenómeno con los seguidores de "Yiyo y los Chicos 10". Los bonaerenses, si bien imponen moda en los barrios correntinos, sus fans locales no avizoran su permanencia, tampoco se erijan como una manifestación de la cultura popular, regenteada por la industria tropical.

La ropa y "corte"
A Gerardo (21) y a Adrián (17), les gusta calzar la ropa "wachin". De los barrios Doctor Montaña y El Pocito, respectivamente, hace pocos meses que siguen al grupo y portan ropa deportiva, por su comodidad, quizás, y gorra. El corte al rape, la gorra, los aros y la cresta, son distintivos entre los fans.
Sin embargo, no todo se remite a la música, ni al popular tarareo de "Pasame un paso", el hit del grupo. Ser "wachiturro" también implica una forma de hablar, jerga cuya cuna es el conurbano bonaerense.
"Wachi", por ejemplo, significa pibe o "guachín". Mientras que "turro" se relaciona con el "pibe fashion", el que "tiene levante". "Pero no somos chetos", aclaró Rubén mientras esperaba anoche en costanera Sur por su banda.
En los barrios de Corrientes, sin embargo, los chicos le dieron un matiz diferente al empleo de las palabras. "Corte" utilizan para decir "algo así", según contó Gerardo. "Descansando", es el equivalente a estafa, engaño o "me estás cargando", explicó Gustavo a El Litoral.


"El Alberto es una masa, te da una casa", repite una y otra vez el jingle oficial de Alberto Rodríguez Saá, quien busca el 23 de octubre aumentar su caudal de votos con respecto a las primarias. Para hacerlo optó por volcarse al sonido que está haciendo furor entre los adolescentes.
Una banda llamada "Los Wuachiturros" (agregan una "u" a su nombre para diferenciarse de los "originales" canta y baila un tema muy parecido al ya conocido "Tirate un paso", con una letra ideada por el equipo encargado de la campaña del puntano. Entusiasmados con la idea, los responsables contactaron a la Tota Santillán para que les recomendara a la banda tropical del momento. No fueron los Wachiturros, pero suenan casi igual, y su ritmo pegadizo sirve para los fines deseados.
Además del tema principal, se creó un segundo jingle, que va por el mismo rumbo que el anterior. "Eh DJ. Alberto pinta bien", dice, y sigue con repeticiones sobre los beneficios de votar la fórmula, como "el wi fi no lo garpás", entre otros. "Con Alberto es diferente, es el único que piensa en la gente. Con Alberto es todo mejor, es el indicado para la Nación", continúa, con una rima que contribuye a que la letra se grabe en la cabeza del oyente.


link: http://www.youtube.com/watch?v=k7AOm4JhjaY&feature=player_embedded

Alberto Rodríguez Saá , tuvo más éxito con las tomas falsas que con la campaña formal. Miles de personas ya vieron el blooper donde, vestido de blanco, con tono de predicador, se traba una y otra vez a la hora de explicar su oferta de Internet gratis para todo el país y de garantizar un futuro "lleno de luz".
Aunque el mayor impacto del gobernador de San Luis es, sin duda, el video de la cumbia de Los Wachiturros "Alberto pinta bien". "Dale, preparate, rescatate, llegó Alberto y la cosa pinta bien. Alberto es una masa, te da una casa. Con Alberto es diferente, es el único que piensa en la gente", es el sugerente estribillo, que consiguió más de 100.000 visitas.

En un acto de campaña poco tradicional, más de doscientas personas participaron de un recital de Los Wachiturros en el búnker del candidato presidencial por Compromiso Federal, Alberto Rodríguez Saá, en el barrio de San Telmo.

Los creativos detrás de la campaña del actual gobernador de San Luis y habían utilizado uno de los temas del grupo de cumbia para un aviso. De hecho, con esa canción, “Alberto pinta bien”, comenzó la fiesta en el búnker.

Luego siguieron una decena de temas, entre los cuales estuvo el de mayor difusión "Tirate un paso", con el cual los integrantes del grupo musical se lucen con sus coreografías.


Habitación 228. Segundo piso del servicio de oncología del Hospital Pedro de Elizalde (ex Casa Cuna). Los Wachiturros entran sin golpear la puerta. Marcelo Di Lernia está jugando con su computadora. Mira sin creer lo que está pasando. “No puede ser”, repite. Su sueño era conocerlos. Cumplió 15 años, tiene leucemia y desde hace tres meses está internado. LIBRE fue testigo del encuentro.
Leito, bailarín y cara conocida entre los “turros”, rompe el hielo y empieza a bailar. Por un rato, la habitación se convierte en una fiesta.
Susana, la enfermera que organizó el encuentro, es “la madrina” simbólica de Marcelo. Él la eligió como su confidente y la semana pasada hablaron a solas: “Yo sé que estoy mal, Susana, me lo dijeron los médicos. Mi sueño sería conocer a los Wachiturros. Es la música que escucho y me encantan”. Ella no lo dudó y ese día le escribió un mail al representante.
Los Wachiturros no estaban preparados para la visita. Llegaron a la madrugada de una gira por el interior, grabaron una participación en El Trece y un remís los dejó en la puerta del hospital. Por eso improvisaron el regalo: una camisa autografiada y un par de anteojos. Cuando posaban para la foto, Leito –el mismo que había bailado y abrazado a Marcelo– empezó a llorar. “Me puse muy contento de verlo al chico así, que tenga esa sonrisa tan linda. Y me emocioné. Después fuimos viendo a más chicos con esa enfermedad y no lo podía creer. Lloraba, lloraba y lloraba”.
Antes de irse, los Wachiturros cantan a capela Tirate un paso, su canción insignia. Marcelo aplaude.