Argentina está entre los 50 mejores países para vivir

Así lo señala el Indice de Desarrollo Humano 2011, que dio a conocer ayer el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Argentina está entre los 50 mejores países para vivir


Noruega es el mejor país del mundo para vivir. Y en América Latina, Chile. Así lo señala el Indice de Desarrollo Humano 2011, que dio a conocer ayer el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que mantuvo al país nórdico en el tope del ranking. La Argentina, en tanto, quedó un puesto detrás del país trasandino, en el número 45: ascendió un lugar respecto de 2010.

El Informe sobre Desarrollo Humano "Sostenibilidad y equidad: un futuro mejor para todos" afirma que si bien en las últimas décadas hubo un mejoramiento en las condiciones de vida de la mayoría de los países, se proyecta "un retroceso alarmante de dichas tendencias si el deterioro medioambiental y las desigualdades sociales siguen intensificándose".

Al mismo tiempo, clasifica a 187 países y territorios según los niveles de desarrollo y precisa que el Indice de Desarrollo Humano (IDH) mide indicadores nacionales de salud, educación e ingresos, Además de Noruega, Australia y los Países Bajos ocupan los primeros puestos, y Burundi, Nigeria y la República del Congo están en los últimos.

Con respecto a los países de América latina y el Caribe, destaca que "si bien América latina sigue siendo la región con niveles más altos de desigualdad de ingresos, las brechas nacionales en la distribución se han ido acortando en los últimos años, en especial en la Argentina, Brasil, Honduras, México y Perú", en tanto que destaca que la región avanzó en materia de acceso a educación y salud.

Pero advierte que, pese a este progreso en la región, "la rápida deforestación y otras amenazas ambientales podrían eclipsar los logros regionales y obstruir los avances", y vuelve a advertir sobre la situación de Haití, país que tiene la mayor proporción de pobres en la región.

El informe alienta "a tomar medidas audaces, tanto en el interior de las naciones como a nivel internacional, para hacer frente a los desafíos que plantea el clima, como el aumento del nivel del mar, que afectará intensamente las islas caribeñas y las zonas costeras continentales.

"La disminución en las poblaciones de peces tendrá repercusiones graves en la dieta de los habitantes insulares y continentales", agrega.