Para comenzar con este post, quiero aclarar que con el no intento llegar a un lugar de agresión ni mucho menos, solo quiero dar a conocer a través de fotos e informacion quien fue este señor y que es lo que hizo en sus años de vida en nuestro país y sobre todo en Tucumán Argentina...
desde ya muchas gracias por leer este post.

"Se murió nomás. Cobardemente, sin decir donde están nuestros desaparecidos. Pasó sus últimos días en su casa, con sus hijos. No hay más Bussi, pero queda la sensación extraña de injusticia infinita."




Antonio Domingo Bussi (Victoria, Entre Ríos, 17 de enero de 1926 - San Miguel de Tucumán, Tucumán, 24 de noviembre del 2011)

Fue un político y militar, destituido por sus crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura llamada Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983) en la cual se desempeñó como interventor de facto de Provincia de Tucumán durante 1976 y 1978.3 Resultó electo gobernador de la misma provincia para el perídodo 1995-1999.
Comandó el Operativo Independencia, por el cual el Ejército Argentino reprimió, contra las guerrillas revolucionarias en la provincia de Tucumán, que gobernó después del Golpe de Estado nacional.
Al regreso de la democracia, fue enjuiciado y encontrado culpable de secuestro, asesinato y peculado por las actuaciones realizadas, pero se benefició de la Ley de Punto Final que impidió su procesamiento.



A partir de 1987 comenzó una carrera política, reflotando el partido Defensa Provincial - Bandera Blanca, por el que, hacia 1995, lograría ser electo gobernador. Al fin de su mandato, aunque votado para diputado, la Cámara rechazó su nombramiento; poco después, fue detenido por varios centenares de causas por delitos de lesa humanidad cometidos en el marco del terrorismo de estado.
Fue juzgado y condenado por delitos de lesa humanidad en la provincia de Tucumán, donde cumplió prisión domiciliaria perpetua.3 Los militares condenados a cadena perpetua, perdieron su condición castrense al cumplir el Ministerio de Defensa la decisión del Tribunal Oral Federal de Tucumán. Fue dado de baja de las filas del Ejército Argentino por las resoluciones ministeriales Nº 408 y 409 el 27 de mayo de 2011.





El ultimo parte medico.
"A las 16:45 ha fallecido en este servicio, a cause de un paro cardiorespiratotio, el señor Antonio Domingo Bussi, quien padece de insuficiencia cardíaca crónica en etapa avanzada. A pedido de su familia y por decición del cuerpo medico actuante, no se brindará mayor información de la expresada en este parte medico",
instituto de cardiología








Repercusión internacional.-

En España, el diario El Mundo tituló en su sitio web "Muere Bussi, símbolo de la dictadura argentina que actuó también en democracia". En Latinoamérica, el portal Vanguardia.com, de Colombia, escribió en su home: "Muere el general Bussi, condenado por crímenes de dictadura argentina". "Murió el ex represor argentino Antonio Bussi", fue, en tanto, el titular elegido por El Comercio, de Ecuador. La versión digital de el diario El Universal (Venezuela) también le dio un espacio a la información. En la bajada del artículo detalló: "se trata de uno de los personajes públicos más controvertidos de la Argentina, que gobernó dos veces Tucumán, la primera durante la última dictadura, y luego en democracia". El sitio del diario paraguayo ABC también se hizo eco de la noticia. "Muere el general Bussi, condenado por crímenes de dictadura argentina".






En esta ocacion me quiero quedar con una reflexión de Osvaldo Bayer periodista del diario Argentino pagina 12

Murió Domingo Bussi, el general. Una de las más siniestras figuras de nuestra historia. Sí, no se cometería ninguna exageración si cuando se haga referencia a él se diga: “El general Bussi, el siniestro”. Sólo basta recorrer su biografía para constatarlo. La perfidia de sus crímenes llega a lo inimaginable. Y ahí está la pregunta que todavía no nos hemos contestado: ¿dónde aprendió Bussi su oficio de matar con total impunidad? ¿En el Colegio Militar, en la Escuela Superior de Guerra o en sus estadías en Kansas con el ejército yanki o en Vietnam durante su gira? Sea como fuere, fue un criminal de la mayor cobardía y crueldad. Sus crímenes comprobados y por eso condenado son todos de lesa humanidad. Su hazaña máxima como criminal es el haber exhibido el cadáver congelado de Santucho en el Museo de la Represión, en Campo de Mayo. Se le caía la saliva de la boca de puro placer. Pero, además, los mil casos de torturas, de “desaparición”, de asesinatos. El mismo ejecutaba a los presos políticos de un solo tiro. Está declarado por testigos. ¡Ah, general! La degradación. La absoluta validez de la ley del más fuerte.

Y ese episodio tan perverso, donde la vileza ya no tiene palabras para describirlo: cuando ordenó apresar a los vagabundos y los pordioseros de la capital tucumana y los transportó en camiones que los arrojaron por las sierras catamarqueñas, donde murieron de hambre y de frío. Occidental y cristiano el general. Eso ocurrió en tierras tucumanas donde en 1816, en aquel increíble 9 de julio, se cantó nuestro Himno Nacional con aquello tan sabio de “Ved en trono a la noble Igualdad, Libertad, Libertad, Libertad”.

Pero uno, como argentino, sintió aún mucho más vergüenza cuando el pueblo tucumano, ya en democracia, votó a ese abyecto personaje como gobernador de Tucumán. ¿Qué hubieran pensado los congresales de 1816 al saber que en esa misma tierra libertaria se había votado al abyecto supremo? Ahora, esos que lo votaron de los barrios bien y de los barrios que exigían “más seguridad” tendrían que tener el coraje civil de marchar frente a la Casa de Tucumán y pedir perdón por tamaña acción de burlar para siempre a la democracia.

Lo mismo que tendrían que hacer los diputados del radicalismo y de otros partidos conservadores que votaron el “Punto Final” de Alfonsín por el cual quedó en total libertad la jauría uniformada de la desaparición como método.

El “general” Bussi. Cuando trasladó el centro clandestino de detención de Famaillá al Ingenio Nueva Baviera, ahí sí que se sintió dueño de la vida y de la muerte. Dueño y señor de la picana y el submarino y de toda clase de torturas aprendidas en el General Staff College de Fort Leavenworth, en Kansas. Claro, siguieron las huellas de aquel general Julio Argentino Roca cuando mandó comprar diez mil remington, el invento estadounidense con que se había eliminado a los pieles rojas y a los sioux. Y con ellos Roca demostró que los argentinos somos los mejores europeos y americanos del norte. Videla, Menéndez, Bussi... la lista es larga. Pero por fin muchos de ellos ya están en cárceles comunes y retratados para siempre en el diccionario de la infamia.

Murió Bussi. El espectro de la infamia. General de la Nación. ¿De qué Nación? No aquella del 25 de Mayo ni de 1813 y del 9 de julio tucumano. No, la fiera sanguinaria salida de claustros castrenses argentinos y entidades “educadoras” norteamericanas. En su entierro, los argentinos que salieron a la calle para gritar “dónde están los desaparecidos” gritarán: “Nunca más”. Nunca más un general Bussi. El siniestro



Carta a Bussi de la hija de Nelida Sosa de Forti (detenida desaparecida)

CARTA AL GENOCIDA BUSSI

Hoy leí la noticia que usted está agonizando, va camino a su muerte y decidí escribirle
desde mi tristeza.

Triste noticia, la de su espera en una clínica de la capital de Tucumán, cuando en
realidad usted debería estar en una clínica de prisión.

Triste noticia la de su inminente muerte porque usted finalmente no pasó por la cárcel
donde todo genocida debería estar.

Triste noticia que nos impide llevarlo a juicio por el secuestro, desaparición y tortura de
nuestra madre Nelida Azucena Sosa de Forti. Usted es el principal responsable y
mientras se muere, nosotros seguimos buscando saber qué pasó con nuestra madre,
dónde están sus restos para poder darle un entierro digno, como el que usted tendrá sin
merecerlo.

Triste noticia que su crimen quede impune porque usted no solo es responsable de la
desaparición de mi madre, a quien mandó a secuestrar el 18 de febrero de 1977 junto a
mis 5 hermanos de 16 a 6 años, todos forzados a bajar de un avión de Aerolíneas
Argentinas en Ezeiza, cuando viajaban a Venezuela para encontrarse con mi padre.
Usted es también responsable de numerosos crímenes, abusos y robos realizados a
ciudadanos tucumanos que aun esperan, como nosotros, que la justicia se haga una
realidad. Y es también responsable de haber marcado traumáticamente nuestras vidas
siendo muy jóvenes y de lanzarnos al exilio, experiencia difícil que se sumó al
insoportable dolor de no saber nunca más nada de nuestra madre.

Triste noticia que usted muera sin el juicio ni el castigo necesario. Pero sepa que no
logró destruir el legado humanista de mi madre, ni su memoria, ni su afán solidario, ni
su defensa de los derechos sociales ni su prédica contra toda injusticia, porque toda ella
vive en nosotros, sus hijos, como práctica viva en todos los países que nos han
acogido.

Triste noticia la de su inminente muerte, pues siempre esperamos verlo sentado frente a
los jueces gozando de las garantías que usted siempre violó. Y nos queda la duda de si
algún día la justicia dejará de ser tan injustamente lenta.

Dra. Silvana Forti