Entre finales de 2001 y principios de 2002 Argentina atravesó una crisis económica de esas que quedan en los libros de historias como ejemplo de cuando todo se puede ir por el despeñadero.
Violencia, muertos, muchos presidentes, inflación y devaluación son hechos asociados a la época. Pero la palabra que más se identificó con la crisis fue la de "Corralito".
El "Corralito", o en términos más formales la restricción del retiro de los depósitos de los bancos argentinos, ocurrió el 3 de diciembre de 2001. Su implementación fue lo que hizo estallar todo, dando inicio a unas semanas de turbulencia que hasta hicieron temblar a la institucionalidad del país. "Que se vayan todos" fue el grito común. Aunque Argentina venía de dos años seguidos de recesión, el "Corralito" vino a coronar un período de incertidumbre e inestabilidad en un país donde existían dudas sobre la economía, la capacidad de pago de la deuda externa y se venían retirando de manera acelerada los depósitos bancarios. "Había una serie de temas fundamentales que correspondía tratar, pero la medida ( el "Corralito" ) agravó el problema en vez de solucionarlo", señaló a BBC Mundo el entonces Secretario de Finanzas, Daniel Marx. "Fue una política desastrosa", sentenció Mario Blejer, quien era vicepresidente del Banco Central en la época. "Fue una medida muy drástica, probablemente innecesaria. Algo había que hacer, pero no eso", apuntó. El decreto de restringir el retiro de depósitos a sólo 250 pesos por semana sorprendió incluso a los altos funcionarios del entonces gobierno de De la Rúa.
"Fuimos informados, junto con el presidente del Banco Central, cuando ya el decreto estaba firmado", recuerda Marx. Pero mayor sorpresa fue la que tuvo la clic población. "Recibí un dinero de un juicio laboral que tardó cuatro años y lo puse en el banco mientras definía la compra de un nuevo apartamento para mi familia. Y justo me vino a agarrar esto", señaló a BBC Mundo la periodista Carina Etchegaray. El "Corralito" congeló los depósitos. En 2001 la moneda argentina estaba anclada en igual valor con el dólar estadounidense. Esta paridad se levantó al año siguiente y el peso perdió más de tres veces su valor. "Antes de la crisis el dinero nos servía para un apartamento, cuando me lo devolvieron apenas alcanzaba para un auto", recuerda Etchegaray. ¿Pero, cómo se tomó la decisión del "Corralito"? ¿Y qué reflexión quedó?
Actores
Domingo Cavallo, Ministro de Economía en Argentina en 2001
"Eran restricciones razonables. Los pagos debían hacerse en tarjeta de débito y de crédito y sólo un cierto monto en billetes en efectivo", indicó a BBC Mundo Domingo Cavallo, el entonces ministro de Economía e ideólogo de la medida. "Fue una circunstancia complicada. Habíamos perdido el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI) que se había comprometido a desembolsar una cantidad de dinero y no lo hizo. Por ello, tuvimos una corrida (bancaria) y eso nos llevó a las restricciones", agregó. El límite de 250 pesos a la semana o 1.000 al mes, sin embargo, no cubría el ingreso mayoritario de la población entonces. Además, se estima que apenas 1% de las transacciones en Argentina en 2001 eran electrónicas. "No hubo comprensión suficiente. Tal vez mi pecado fue no saber comunicarlo debidamente y hacer que se lo comprendiera. Si a alguien molesté, y algún error cometí, pido disculpas" Fernando de la Rúa "La medida era el equivalente a interrumpir la circulación de la sangre en un cuerpo. Eso tiene consecuencias serias", afirma Marx, quien renunció días después que la restricción entrase en vigencia por "diferencias" con el gobierno del que formó parte. La única persona que podía aprobar el plan de Cavallo era el presidente de aquel momento, Fernando de la Rúa, quien en efecto firmó el decreto. "La medida no es popular, ni querida, por quien la firma. Uno no quiere nunca tomar una medida así", dice el ex mandatario a BBC Mundo. Pero agrega: "No hubo comprensión suficiente. Tal vez mi pecado fue no saber comunicarlo debidamente y hacer que se lo comprendiera". "Si a alguien molesté, y algún error cometí, pido disculpas. Espero ser comprendido", apuntó.
"No hubo comprensión suficiente. Tal vez mi pecado fue no saber comunicarlo debidamente y hacer que se lo comprendiera. Si a alguien molesté, y algún error cometí, pido disculpas" by Fernando de la Rua
Fernando De La Rúa - Declaración del estado de sitio - 19/12/2001
Tanto Cavallo como De la Rúa afirman que la situación que generó el "Corralito" fue precipitada por el FMI y por un sector político de oposición liderado por el entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires y luego presidente en 2002, Eduardo Duhalde. "La corrida bancaria se alimenta por la falta de crédito, cuando el FMI anuncia que no mandará la cuota (de financiamiento) ya aprobada. La actitud del Fondo fue negativa y absurda, traicionando los principios de la institución" dice el ex presidente argentino a BBC Mundo, desde un estudio de abogados en Buenos Aires, donde prepara su defensa para un juicio que se le sigue por un caso de presuntos sobornos en el 2000. "Argentina había recibido algo de apoyo del Fondo, unos US$10.000 millones entre 2000 y 2001; un monto insignificante en comparación a lo que le han dado a Grecia ahora. Pero cuando llegó el momento de las cuotas claves para apuntalar la reestructuración, el FMI no desembolsó con lo cual provocó la corrida bancaria", tercia Cavallo. Para contrastar ambas versiones se buscó la opinión de uno de los más altos funcionarios del FMI en 2001, quien estaba encargado directamente de tratar de los ocupantes de entonces de la Casa Rosada. Claudio Loser, era en ese momento director del Hemisferio Occidental del organismo multilateral. Para él, la acusación de De la Rúa es "injusta".
Claudio Loser, director del FMI para el Hemisferio Occidental en 2001 "El FMI no tenía alternativa porque De la Rúa y Cavallo nos decían que teníamos que prestarles US$ 1.000 millones más, lo que quizás hoy no parece mucho cuando se habla de US$ 300.000 millones para rescatar a Italia. Pero, el Fondo respondió que no porque las cuentas (de Argentina) no cerraban", aseveró Loser. Y profundiza. "El gobierno (argentino) y el FMI negociaron mucho tiempo. Se los instó a arreglar la situación financiera o de lo contrario no se les prestaría más plata. Pero la clase política dijo que a 'Argentina no la dejarían caer'. Y llegó un punto en que el Fondo decidió no prestar más y ahí fue que De la Rúa y Cavallo decidieron cerrar las puertas del sistema financiero para que no saliese más plata de los bancos". La negativa del FMI, junto a información de prensa que filtró un día antes lo que se venía, llevó a una fuga del sistema bancario de aproximadamente US$1.000 millones en la semana anterior a la medida. En 2001, de acuerdo a una investigación parlamentaria publicada en 2005, se fugaron más de US$14.000 millones del país. Un 20% del Producto Interno Bruto. Reflejo del pánico y la falta de confianza. "Tanto por el lado del FMI como del gobierno no se quiso discutir el fondo del asunto ni cómo se arreglaba todo. Esto generó la falta de comunicación y desencadenó consecuencias mayores", apunta Marx.
Complot
Esas consecuencias fueron los numerosos cacerolazos que se desataron en todo el país tras la imposición del "Corralito". El golpe de ollas llevó a marchas, las marchas a manifestaciones, las manifestaciones a disturbios y saqueos, un estado de emergencia, represión y más de 40 muertos para el 21 de diciembre. Según Cavallo, "la reacción popular fue organizada. Trajeron a esa gente a la Plaza de Mayo para provocar la caída del gobierno de De la Rúa". El ex mandatario lo secunda y tilda la reacción en la calle de ser parte de un "golpe institucional". Y apunta a Duhalde y el Partido Justicialista. Pero cuando se le piden detalles de la conspiración De la Rúa explica que hubo un juicio, donde se probó el complot y las protestas organizadas, "pero no se hallaron responsables". "Desconozco si hubo maniobras políticas", señala Marx. "Pero sí creo que la gente estaba inconforme y afectada. Eran personas que tenían programado recibir determinados ingresos y esto se les cortó de frente", agregó. En los siguientes seis meses que transcurrieron después de aplicarse el "Corralito", Argentina se declaró imposibilitada de honrar su deuda externa (default), los ahorros retenidos en dólares (miles de millones) se convirtieron por decreto en pesos, que luego fueron severamente devaluados. Además, casi dos tercios de los argentinos cayó dentro del segmento de pobreza o pobreza extrema, el desempleo se disparó por encima de 20% y la economía iba rumbo a una contracción de 10%. Lo que se desató con el "Corralito", afirma Loser, fue la "peor crisis en la historia moderna de Argentina".
Los que ganaron
La crisis económica que estalló hace 10 años en Argentina, entre finales de 2001 y principios de 2002, ha sido descrita como "la peor de su historia moderna" y dejó en el siguiente año a dos tercios de la población por debajo de la línea de pobreza. Pero en medio de semejante descalabro, que aunque parecido fue mucho peor a lo que sufren países europeos como Grecia, Italia y España, hubo gente que salió beneficiada.
Gente común, de a pie. No especuladores financieros. Simplemente, gente. Que sin quererlo o forzarlo puede mirar retrospectivamente hacia ese período traumático y darse cuenta que ganó.
Una de estas personas es Micaela Restano.
Micaela Restano resultó favorecida en un préstamo que había hecho en dólares.
"En definitiva no tengo un gran recuerdo de esa época pero tuve un premio, una cosa positiva", dijo a BBC Mundo esta joven empresaria, quien acaba de abrir un pequeño local comercial en Buenos Aires.
Ganacia en rio revuelto
Pocos meses antes del 3 de diciembre, cuando el gobierno introdujo la restricción a los retiros de los bancos (el llamado "Corralito" que fue el detonante del descalabro social político y económico, Restano había recibido un préstamo hipotecario en dólares.
En ese entonces el peso argentino estaba anclado desde hace una década al mismo valor que el del dólar estadounidense (1 peso era 1 dólar). El sistema era conocido como la convertibilidad y su ideólogo fue el economista Domingo Cavallo, cuando ejercía dicho rol con el gobierno de Carlos Menem en los años '90.
Tras la crisis que generó el "Corralito", y el paso de 4 presidentes, el mandatario nombrado por el Congreso Eduardo Duhalde decide en 2002 "pesificar" los ahorros y créditos en dólares.
"Yo tenía unos ahorros en dólares y fui a la puerta del banco a vender mis dólares a la gente que estaba desesperada por comprar dólares. Con esos pesos que pude obtener pagué el crédito a los seis meses", señaló Restano.
Lo que comenzó como un crédito de US$40.000 pudo al final pagarse con US$6.000. La transacción tuvo además sus visos de complejidad porque primero se cambiaban las divisas a papeles emitidos por el gobierno de Buenos Aires y estos instrumentos eran luego canjeados, con un importante margen de ganancia, por pesos.
"Nosotros insistimos en ofrecer una alta tasa de interés para así atraer la liquidez de nuevo a los bancos. Incluso con tasas de 140%. El eslogan era tratar que la ambición superase al pánico", explicó a BBC Mundo el ex vicepresidente del Banco Central en 2001, Mario Blejer.
Reflexion
"Yo me sentí afortunada, pero ese momento fue muy traumático. Afuera de los bancos había gente muy desesperada. La situación era muy incómoda", señaló Restano.
No obstante, en su entorno laboral esta empresaria sufría la misma crisis que el resto de los argentinos. Su compañía estaba endeudada en dólares en el exterior y sus ingresos eran en pesos. La "pesificación" del dólar en Argentina cuadruplicó sus deudas ya que la moneda local inmediatamente se devaluó cuando se "pesificó" el dólar
"Por lo menos a nivel personal las cosas fueron positivas porque pude comprar mi apartamento. Pero todo fue muy estresante y tenso", dice Restano.
¿Y cómo manejar la situación de ganar algo, mientras que millones de tus compatriotas están perdiendo prácticamente todo?
"No siento nada de vergüenza por lo que me sucedió. Conozco a otras personas que les pasó lo mismo, pagaron sus créditos (en dólares) y ahora están contentos", señala.
"Es algo que simplemente te pasa. Yo no fui elegida, ni lo busqué, me pasó y quedé contenta", agregó.
La otra cara
Pero lo que vivió Micaela Restano es una excepción a la regla.
La gran mayoría de los argentinos, en ese período entre finales de 2001 y 2002, enfrentó una situación como la de Carina Etchegaray.
Poco antes de decretarse el "Corralito" esta periodista y madre de dos niños había recibido un dinero que esperaba de un largo juicio laboral.
Mientras definía la compra de un nuevo apartamento para acomodar a su familia que había crecido, colocó el dinero en el banco. Y ahí quedó encerrado, devaluándose, por largo tiempo. Al menos hasta que el "Corralito" se levantó a finales de 2002.
"Nos lo devolvieron (el dinero) mucho tiempo después. Lo que teníamos inicialmente nos servía para comprar un apartamento de dos habitaciones, y cuando lo recuperamos apenas alcanzaba para comprar un auto", señaló Etchegaray a BBC Mundo.
"Ese tiempo fue de angustia tremenda. Acabábamos de tener a los niños y era la posibilidad de vivir un poco mejor. Que justo nos tocara esto fue un momento de angustia y tristeza", dice.
"Pero eran tantos los afectados, los jubilados (cuya pensión se devaluó), la gente que quedó en la calle porque no pudo pagar créditos, que era una angustia compartida. Había una incertidumbre de zozobra muy fea. El clima en la calle era feo. Había que seguir viviendo pero era complicado. Salías a comprar comida y encontrabas al supermercado saqueado", recuerda Etchegaray.
Esta periodista, como millones de argentinos, salió a protestar con la cacerola en ese momento. También fue una de tantas que acudió al banco en busca de respuestas infructuosamente.
"No sabías que hacer, a dónde ir. En el banco preguntabas y nadie respondía".
"Por eso no puse plata en el banco nunca más. Cuando me depositan la saco inmediatamente, sólo dejo lo necesario para el día a día", señaló esta periodista argentina que ahora opta por caja de seguridad y no meterlo "bajo el colchón".
"El banco es el lugar donde depositas tu dinero y se supone que lo entregas con confianza. Que no te lo devuelvan es muy fuerte. Yo prefiero no volver a probar", añadió Etchegaray.
Quizás el ejemplo más gráfico de lo que fue el "Corralito" en Argentina lo da Daniel Marx, ex Secretario de Finanzas argentino en 2001, quien renunció tras anunciarse la medida.
"Dificultar el sistema de pagos es el equivalente a interrumpir la circulación de la sangre en un cuerpo y eso tiene consecuencias serías, dijo a BBC Mundo.
Enero de 2001. Los organismos internacionales aprobaron para Argentina el “blindaje” financiero.
Marzo. Renuncia el ministro de Economía José Luis Machinea. Lo sucede Ricardo López Murphy. Dura dos semanas. Fernando De la Rúa designa a Domingo Cavallo.
Julio. Cavallo anuncia la ley de “déficit cero”.
Julio. Argentina realiza un “megacanje” de deuda.
Julio. El Congreso aprueba un recorte del 13% de jubilaciones y sueldos estatales.
Agosto. El Congreso sanciona la ley de “intangibilidad de los depósitos”.
Noviembre. El Gobierno inicia otro proceso de reestructuración de la deuda. El riesgo país supera 3.000 puntos.
1° de diciembre. Se anuncia el corralito, que limita a 250 dólares (pesos), y luego se amplía a 1.000, por semana la cantidad que cada depositante podía retirar de su cuenta. Es libre el movimiento entre cuentas y con tarjeta de débito. Entra a regir el 3 de diciembre.
5 de diciembre. El Fondo Monetario Internacional (FMI) niega un préstamo al país. El Banco Mundial y el BID congelan fondos para Argentina.
13 de diciembre. Se realiza una huelga general y el 18 de diciembre comienzan saqueos. Imponen el estado de sitio.
20 de diciembre. Fernando de la Rúa renuncia. Asume el presidente provisional del Senado, Ramón Puerta.
23 de diciembre. La asamblea legislativa nombra a Adolfo Rodríguez Saá. Declara el default.
30 de diciembre. Rodríguez Saá renuncia, al igual que Puerta. Asume el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño.
1° de enero de 2002. La asamblea legislativa nombra a Eduardo Duhalde como nuevo presidente.
6 de enero. Duhalde pone fin a la Convertibilidad.
9 de enero. Se establece el tipo de cambio oficial en $ 1,4 por dólar. El ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, anuncia la reprogramación de los depósitos (corralón) que impedía sacar los fondos.
6 de febrero. Se decreta el Reordenamiento del Sistema Financiero: establece la pesificación asimétrica, préstamos a razón de $ 1 por dólar y depósitos a $ 1,4.
Abril. Asume Roberto Lavagna como ministro de Economía. El dólar llegó hasta cuatro pesos.
2002 y 2003. Se realizaron canjes de depósitos reprogramados por los Boden 2012 y Boden 2013.
Escenarios enfrentados Noviembre de 2001 La economía estaba al borde del default por la abultada deuda pública, con vencimientos en el corto plazo, y el creciente déficit fiscal.
Regía la convertibilidad, pero el país se encaminaba a una devaluación, por la pérdida de competitividad externa. Descalce de monedas. 70% de los depósitos estaba en dólares y 66% de los préstamos al sector privado era en moneda extranjera, pero la mayoría de los deudores tenía ingresos en pesos. Por la convertibilidad, el BCRA no podía ser prestamista de última instancia.
La economía estaba en recesión, con deflación de precios. Noviembre de 2011 La deuda pública ya no es un problema, bajó su participación y los vencimientos se reprogramaron. El déficit fiscal es incipiente, pero el Gobierno tiene instrumentos para revertirlo. El Banco Central administra el tipo de cambio, con un deslizamiento del dólar.
Sólo 4% de los depósitos está en dólares. Los préstamos en dólares están colocados en empresas con ingresos en divisas (ligadas al comercio exterior).
Si lo necesitara, el Banco Central puede emitir para asistir a bancos en problemas. La economía acumula años de crecimiento. La inflación supera el 20%.
Datos -11%. Cayó el producto interno bruto (PIB) de Argentina en 2002. El año anterior, había caído 4,4%. A mediados de 2002, la economía tocó fondo y se empezó a recuperar. El dólar, que había superado los cuatro pesos en abril, se estabilizó. En mayo, el desempleo tocó un máximo de 21,5%.
Tonces hacete cargo de menem q era peronista.... no seas gil no seas extremista
Todos los gobernantes de todos los partidos de toda latinoamérica hacen lo mismo, solo buscan el poder para robar y enriquecerse, sin importarles a quien le joden la vida
"No hubo comprensión suficiente. Tal vez mi pecado fue no saber comunicarlo debidamente y hacer que se lo comprendiera. Si a alguien molesté, y algún error cometí, pido disculpas" Fernando de la Rúa
Que pedazo de hijo de puta... Me re cago en vos y tus mugrientas disculpas!!!
10 años despues del Corralito y el que se vayan todos . . .
M*n*m asume como Senador y aplaudido furiosamente por la bancada K
ESO ES PROGRESO CARAJO!
vos estabas ahi y viste que solo los k aplaudieron ... seguro los otros se pararon y se fueron... todo bien con que no te guste cristina,, pero no hables giladas
10 años despues del Corralito y el que se vayan todos . . .
M*n*m asume como Senador y aplaudido furiosamente por la bancada K
ESO ES PROGRESO CARAJO!
vos estabas ahi y viste que solo los k aplaudieron ... seguro los otros se pararon y se fueron... todo bien con que no te guste cristina,, pero no hables giladas
Yo lo vi y no me pareció que lo aplaudían "furiosamente". Pero bueno, cada uno ve lo que quiere ver...
Comentarios destacados
M*n*m asume como Senador y aplaudido furiosamente por la bancada K
ESO ES PROGRESO CARAJO!