Bruce Taylor Montgomery, un empresario naviero de 54 años de edad, propietario en el condominio “El Algarrobal II” de Chicureo en la comuna de Colina, presentó un recurso de protección a nombre de su nana Felicita Pinto y sus trabajadores por la norma que prohíbe caminar por las veredas a todos los empleados.

Pero este chileno de origen inglés lleva casi dos años luchando solo contra la discriminación que perpetra la administración de su condominio, donde posee dos propiedades.

“A mí no me cabe en mi cabeza que este tipo de discriminación suceda en Chile. Yo tengo una educación y formación inglesas y no puedo entender cómo un grupo de personas de Chicureo no pueda verlo ”, dice indignado el empresario que ha vivido temporadas en el extranjero. “Me ha significado un costo en tiempo y en esfuerzo tremendo, pero no puedo hacerme el loco y pretender que no está pasando. No permitiré que se discrimine y además solapadamente”, dice.

La mañana de este miércoles dio un nuevo paso legal en esta batalla. “Espero que el tribunal acoja el recurso en primera instancia, que otorgue la orden de no innovar y que mientras se litiga las nanas puedan ingresar y usar las veredas del condominio y que la justicia no dé una señal equivocada como con el rechazo del primer recurso”, explica quien instaló un cartel denunciando la situación y calificando al condominio de “una Colonia Dignidad”.

No sólo ha recurrido a la justicia, sino que fue más allá e intentó hacer dueños de una de sus propiedades a sus trabajadores para que dejaran de discriminarlos.

“Como son discriminados en su calidad de trabajadores les hice un contrato en calidad de comodato de mi segunda propiedad para que ingresen al condominio en calidad de comodantes o propietarios”, explica Taylor, aunque aún siguen los abusos. “Eso es ya mucho más discriminatorio, porque no les respetan eso e igual los obligan a subirse al bus”.