Las películas en tres dimensiones vuelven a los cines desde este viernes con el estreno en Estados Unidos de "Viaje al centro de la tierra 3D". Pero a Uruguay y a Argentina todavía no llegan. La tecnología y el gran espectáculo vuelven a casarse.

La aventura protagonizada por Brendan Fraser, que no reniega de la novela clásica de Julio Verne, sino más bien al contrario, fue filmada con la llamada tecnología RealD. Esta es una mejora digital con respecto al viejo sistema tridimensional que en Uruguay se pudo ver en películas como Shark Boy y Lava Girl, Pesadilla 6 y Tiburón 3D, entre muchas otras.

Sin embargo hay una diferencia nada menor. Si antes el 3D era una excepción, ahora la industria del cine apuesta a una gran reconversión de salas al nuevo sistema de proyección. Las cifras ilustran claramente lo que está ocurriendo, al menos en Estados Unidos. En el año 2005 en ese país sólo 100 de las 26 mil salas allí estaban preparadas para proyectar películas en RealD, el nuevo cine tridimensional. El año pasado ya eran 500 las salas con esta tecnología, mientras que este viernes serán 1500 aproximadamente las que exhiban Viaje al centro de la Tierra 3D.

Eric Brevig, el director de esta película vaticinó a O Globo que en un año su país tendrá el doble de salas RealD. Aún así, hablar de que este es el formato del futuro sería excesivamente entusiasta, aunque es claro que forma parte de la tendencia que ha llevado a crear los cines con sonido THX o los Imax, que buscan crear un espectáculo único contra el que no puede ni el DVD ni la piratería. Argentina y Uruguay no verán este film en 3D, ya que se exhibirá en cines normales desde el 22 de agosto y en la vecina orilla a mediados de septiembre. En Brasil hay solo seis salas en RealD, así que su estreno allí será limitado.

El proceso va de la mano de la digitalización de la distribución y exhibición de películas. RealD es un método de proyección digital patentado por la empresa Texas Instruments que, a diferencia del viejo sistema en tres dimensiones, no utiliza dos proyectores sino uno solo. La película es emitida desde un servidor, es decir, desde una computadora, por lo que el viejo y querido rollo de cinta queda eliminado.

El sistema anterior consistía en proyectar dos imágenes simultáneas sobre la pantalla. Esas dos imágenes eran filtradas por los lentes que se tenía que poner el espectador y así se lograba el efecto de que los elementos salían de la pantalla.

Pero el gran defecto que tenía aquel sistema era que funcionaba mientras el espectador no inclinara mucho su cabeza. Cuando lo hacía perdía el efecto tridimensional.

El nuevo se apoya en un solo proyector con un filtro llamado Z Screen y logra así eliminar este problema. Los lentes que usa el espectador tampoco son iguales a los clásicos de color rojo y azul, sino que son especiales para ese Z Screen. Y la pantalla también es especial para este tipo de proyección. Por lo que, el día que pueda ver una película RealD, puede sentarse en la posición que desee, que la imagen se mantendrá siempre tridimensional. La tecnología del Z Screen está en desarrollo también para usos domésticos, de modo que se pueda aplicar a una computadora y en el futuro ver películas en tres dimensiones.

VIAJES. Una periodista de O Globo que tuvo oportunidad de ver Viaje al centro de la Tierra 3D en una función especial en Estados Unidos, afirmó que "La experiencia de verla recuerda los relatos sobre las primeras proyecciones, 113 años atrás, cuando surgió el cine. En las improvisadas funciones de los hermanos Lumiére en los bares de París, las personas salían corriendo con miedo del tren en la pantalla que parecía invadir la sala.

Sustos parecidos se suceden cuando se ve la nueva adaptación del libro de Julio Verne". Y de hecho, solamente con mirar el avance oficial de la película se ve que está concebida para explotar al máximo el impacto de la imagen tridimensional, entre mares de lava, dinosaurios y pirañas voladoras gigantes entre otras cosas. En un cine normal, sin el Real D, se la verá como una película de efectos especiales cualquiera.

Claro está que este film no es el único en su tipo, ya que de lo contrario nadie invertiría tanto en recambiar salas. De todas las productoras de cine, Dreamworks, fundada por Steven Spielberg, fue la que hizo el anuncio más llamativo. Para el invierno uruguayo del próximo año estrenarán un film animado llamado Monsters vs. Aliens, que fue filmado con tecnología especialmente hecha para estos sistemas de proyección. De este modo se distribuirán dos versiones, una normal y otra en Real D.

Jeffrey Katzenberg, director de esta empresa, dijo claramente de qué va el asunto: "Esta es la primera cosa que he visto que es una verdadera oportunidad para el negocio de cine de poder convertirse en algo completamente nuevo y no imitable en los hogares". Y la oportunidad es lo suficientemente interesante como para que su empresa se haya "llevado" a algunos de los especialistas de las empresas rivales, como Jason Clark, de Sony, y Phil McNally, de Disney. Ellos dos trabajaron respectivamente en Monster house y en Chicken little, que en su momento tuvieron lanzamientos limitados en cines Real D, cuando la tecnología todavía se estaba presentando.

Además Disney y Pixar estrenarán Bolt, un film animado sobre un perro de la televisión que cree tener los superpoderes de su personaje ficticio. En Estados Unidos se estrenará en noviembre en tres dimensiones y en Uruguay en enero, en cines normales. El director Henry Selick prepara Coraline, adaptación de una novela de Neil Gaiman. Tim Burton, por su parte, ya está en preproducción de Alicia en el país de las maravillas. Y curiosamente se habla de una remake de Las azafatas, un film seudoerótico de 1969, que tiene la marca de ser el más lucrativo de los realizados en tres dimensiones. Entre estos proyectos y muchos otros, como uno sobre el infierno de Dante, la tercera dimensión se podría convertir en una de las protagonistas más interesantes del cine industrial de estos años.



Símbolo de la nueva tecnología

Desde el año pasado James Cameron, el director de Titanic y Terminator, está en Australia, filmando en secreto una película llamada Avatar. Poco se sabe de este proyecto, más allá de que es una historia de ciencia ficción con un ex marine intentando sobrevivir en otro planeta entre alienígenas que toman posesión de los humanos como "avatares". La película se estrenaría el año próximo y se espera que sea el estreno más importante del cine en tres dimensiones hasta el momento y, al igual que el caso de Viaje al centro de la Tierra, este proyecto se remite a los clásicos de la literatura de aventuras. En este caso el director se inspiró en las aventuras de John Carter de Marte, de H. Ridder Haggard.

Cameron y un socio han invertido mucho dinero en el desarrollo de tecnología que ha comenzado a aplicar en esta película. Por un lado está utilizando cámaras especiales para 3D y por otro está aplicando tecnologías de lo que se conoce como "realidad aumentada". Este sistema permite que, cuando se filma a un actor contra una pantalla azul o verde (que en posproducción se sustituye por un escenario digital), el director pueda ver en su monitor, en tiempo real, el escenario digital en el que aparecerá en la película. De este modo puede corregir a los actores en el mismo momento del rodaje, a la hora de ajustar su actuación al ambiente o a los personajes virtuales que se verán en el film.

Cameron no sólo ha invertido, sino que también ha trabajado para promocionar estos nuevos sistemas. Por eso invitó a Steven Spielberg y a Peter Jackson de visita a su set de filmación, para que comprueben las bondades de su sistema. Ambos directores deberán utilizar una tecnología así para sus próximos proyectos: Tintín y El hobbit.

"La imagen digital puede estar viva, puede ser tridimensional", dijo Cameron entusiasmado cuando se le consultó sobre el cine en tres dimensiones. Incluso ha llegado a afirmar en una entrevista con Entertainment Weekly que no quiere volver a filmar en dos dimensiones.

El proyecto de Avatar está en sus planes desde hace más de una década, a la espera de la tecnología necesaria para ser realizado como él lo imaginaba. De hecho, al contar con la aprobación del estudio, no tuvo problemas en demorar el inicio del rodaje, ya que cuanto más se demorase, más pantallas aptas para el Real D habría en el mercado.

Fuente: Diario El Pais (Uruguay)