Un joven asaltó una panadería de la localidad bonaerense de Altos de San Lorenzo, partido de La Plata, pero antes de escapar tuvo un ataque de sinceridad y piedad y pidió disculpas a las empleadas que sufrieron por unos momentos el terror que impone un revólver en las sienes.

"Disculpen, pero tengo que darle de comer a mis hijos", se excusó el asaltante, según informaron hoy fuentes policiales.

"Ya estamos acostumbradas de tantas veces que nos asaltaron, pero nos llamó la atención que estaba muy nervioso y se disculpaba a cada rato", aseguró al matutino El Día Laura (33), la mujer que estaba en el mostrador en el momento del atraco, según publica 24Con.

De acuerdo a su propio testimonio, el maleante era "joven, de unos 16 o 17 años".

El inusual episodio se registró en la tarde de ayer, poco después de las 14, en la panadería "Los Confititos", ubicada en la calle 72, entre 23 y 24.

El delincuente, tras amenazar a las dos empleadas de la panadería con un revólver, se apoderó del dinero de la caja y escapó. Si bien fue intensamente buscado por las autoridades policiales locales, aún continúa prófugo
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