Las escuelas siempre pueden esperar

Macri: va a estar bueno estudiar en Bs As

La venta de los terrenos públicos de Catalinas Norte que impulsó Mauricio Macri dejó un capital de 386 millones de pesos. Esa operación inmobiliaria, que fue aprobada hace más de dos años por la Legislatura, tenía como condición que el dinero se destinara a las escuelas (y sólo a las escuelas). La legisladora ibarrista María Elena Naddeo hizo un relevamiento de las 31 escuelas que debían construirse o repararse con esos fondos y descubrió que sólo una está terminada, cinco comenzaron hace poco, 12 ni siquiera se iniciaron y otras 13 presentan severos retrasos. Todas tenían cronogramas que se vencían a fines del año pasado. La diputada advirtió que citarán a la Legislatura al ministro de Educación, Esteban Bullrich, para que informe sobre las demoras –que en muchos casos tienen que ver con la falta de pago– y para que explique qué se hizo con los 386 millones, que por ley no podían ser derivados a otras áreas.
Según datos recabados por la Auditoría porteña del presupuesto, el dinero destinado a Infraestructura Escolar tuvo un descenso abrupto este año: pasó de 513 millones de pesos en 2011 a 293 millones este año (en 2010 fue de 441 millones). Esto se debe a que, como todavía siguen sin utilizarse los fondos de Catalinas Norte, en la gestión PRO no consideran necesario incrementar el presupuesto de infraestructura. “Hay un recorte importante en infraestructura escolar. La intención del ministerio parece ser la de restringir los fondos”, advirtió Naddeo. “La decisión política de Macri no es la de utilizar el presupuesto general de recursos, sino que descapitalizó la ciudad para volcarlo a infraestructura escolar”, sostuvo la diputada sobre el uso de los fondos de Catalinas.

Agarrate, Catalinas
En 2009, la discusión de la venta de tres terrenos que tenía el gobierno porteño en Catalinas Norte fue áspera. Sin embargo, finalmente el bloque macrista consiguió 42 votos para aprobar que se remataran las tres parcelas, por las que se preveía obtener cerca de 100 millones de dólares. Durante el debate, algunos legisladores de la oposición indicaron que las tasaciones eran tres veces menores que el precio del mercado. Los terrenos se fueron vendiendo durante 2010:
- El más grande fue comprado por el dueño del Malba y de Nordelta, Eduardo Costantini, por 181 millones de pesos.
- El segundo lo compró el grupo IRSA por 95 millones.
- El último se vendió en noviembre de 2010. El Grupo Macro, de Jorge Brito, se lo quedó por otros 110 millones de pesos.
En total, la venta dio como resultado 386 millones de pesos. El legislador kirchnerista Francisco “Tito” Nenna cuestionó en ese momento la venta, dado que consideró que los terrenos fueron entregados a un precio mucho menor del que se cotizaba en el mercado. De todas formas, la ley que votó la Legislatura dejaba en claro que “los fondos producidos de la venta de los terrenos no podrán ser reasignados a otro destino que el establecido en la presente ley”, que era hacer “obras nuevas” en las escuelas. “Tuvimos que dar toda una discusión para que el Ejecutivo elaborara un plan de obras públicas. En 2009 no teníamos datos concretos de por qué se suspendían obras. Recién después de que se votó la venta de Catalinas, la Secretaría de Educación organizó este plan”, recordó Naddeo.

Haciendo tiempo
El equipo de asesores de la legisladora del Frente Progresista y Popular recorrió las 31 escuelas entre enero y la primera quincena de este mes para relevar el avance de las obras. “El 97 por ciento de las obras escolares que se preveía hacer con el dinero de Catalinas Norte no fueron iniciadas o están demoradas”, advirtió Naddeo. Esto implica que, de las 31, una sola está terminada e inaugurada: se trata de los talleres anexos de la Escuela de Bellas Artes Rogelio Yrurtia. Sin embargo, todavía no se inició el traslado de la escuela, que tiene serios problemas de espacio.
De las obras demoradas, hay un 42 por ciento; un 16 por ciento se acaban de iniciar las obras; y otro 39 por ciento no están ni siquiera iniciadas, pese a que los fondos están disponibles desde 2010. Los atrasos van de seis meses a uno y dos años.
“En la mayoría de los casos, las empresas contratistas manifiestan que los atrasos se deben a la falta de pagos regulares. En otros, hay problemas con el diseño del proyecto de obra, que no fue consultado por la comunidad educativa”, destacó Naddeo. Todas las obras tenían un cronograma que debía finalizar el año pasado. “Lo más grave son las 12 que no fueron iniciadas, porque van a llevar un par de años”, destacó Naddeo.
“¿Dónde están los casi 400 millones de pesos que se obtuvieron de la venta de Catalinas? Queremos saber si fueron utilizados para otro destino o si está en una cuenta especial. Se lo vamos a consultar tanto a Educación como a Hacienda”, remarcó la legisladora, que pedirá que Bullrich asista a la Comisión de Educación de la Legislatura. “Faltan aproximadamente 3500 vacantes en toda la ciudad, pero en la zona sur la demanda es más importante en el nivel inicial. Las dos escuelas que se podrían inaugurar este año cubrirían 400 vacantes –advirtió Naddeo–. Prácticamente al comienzo de las clases vemos que estos incumplimientos generarán otra vez pedidos de vacantes que no se podrán satisfacer.”