En las montañas de los Apalaches existió una rareza médica que a primera vista parece un cruel engaño.

Se remonta a principios de 1800, cuando una familia aislada en el este de Kentucky (que se pudo determinar por las trazas, tenía raíces de ascendencia francesa) comenzaron a engendrar niños de color azul.

Como resultado de un encuentro casual de genes recesivos, matrimonios mixtos y endogamia, los miembros de la familia Fugate nacieron con una rara condición que les hizo visible su descolorida piel.

El misterio detrás de la imagen sorprendente de los Fugates ha sido desconcertante por años, pero parece haber sido finalmente resuelto.

Todo empezó cuando Martin Fugate, un huérfano francés, se estableció en las orillas del este de Kentucky tras reclamar una concesión de tierra en el siglo 19.

Se casó con una pelirroja americana llamado Elizabeth Smith, que tenía una tez muy pálida y su unión formó una mutación genética que dio lugar a que sus descendientes nacieran con la piel azul.

Mirando el retrato, las imágenes haber sido hechas en Photoshop o imitar los personajes de dibujos animados para niños de Los Pitufos, pero la ciencia demostró que la condición es verdadera

Los Pitufos existían: una familia azul en Kentucky