La marcha de la vendimia: entre los festejos y las protestas



Que flaco favor le hacemos a nuestra provincia cuando vemos mezclados con los miles de mendocinos y turistas que desean disfrutar del carrusel, a otros mendocinos y algunos foráneos que aprovechan la ocasión, movilizando una protesta social que poco tiene que ver con la fiesta y solo genera fastidio generalizado.

La lectura del título de esta nota podría invitarnos a pensar que el contenido de la misma gira alrededor de los pronósticos de cosecha, el precio del tacho de uva o bien algo referido a la producción vitícola, la elaboración del vino o sus problemas fiscales.

Desde otro punto de vista también se podría interpretar que el título hace referencia a protestas o manifestaciones sociales que aprovechan la ocasión para tener presencia frente a las cámaras de todo el país que visitan Mendoza en esta oportunidad y así expresar generalmente su descontento por alguna situación en particular. Podríamos recordar las grandes manifestaciones mediáticas de Pino Solanas o de Raquel Blas en años anteriores.

La intención es poner el acento en que la vendimia es de todos, es una fiesta del trabajo, se convocan miles de turistas a nuestras tierras alentando los ingresos que genera el turismo en esta época del año y se pone a Mendoza en las pantallas, las radios y los diarios de todo el mundo. Que flaco favor le hacemos a nuestra provincia cuando vemos mezclados con los miles de mendocinos y turistas que desean disfrutar del carrusel, a otros mendocinos y algunos foráneos que aprovechan la ocasión, movilizando una protesta social que poco tiene que ver con la fiesta y solo genera fastidio generalizado.

Quienes están o han estado involucrados en estas manifestaciones de protesta en épocas de vendimia, deben reflexionar sobre la ocasión de la protesta. El daño que producen quizás sea mayor que los beneficios. También pueden opinar que es el único momento del año en que todo el mundo mira a Mendoza y es una forma de mostrarse, pero este razonamiento no hace mas que confirmar la incapacidad para generar ámbitos genuinos de debate, que den luz a los tantos problemas que padecemos.

Ahora bien, cuál es la alternativa? Quienes son los responsables de que no hayan ámbitos adecuados de debate?

La respuesta a mi entender, no es muy compleja. La poca voluntad de diálogo de algunos gobiernos, la incapacidad de diseñar políticas activas que alienten la producción, el oportunismo de algunos empresarios que solo miran lo que a ellos les toca y el deseo de algunos dirigentes de seguir siendo conductores de miseria, no dejan margen para políticas superadoras.

Es aquí donde la ciudadanía debe centrar su esfuerzo y crear una alternativa. Es aquí donde los consensos deben prevalecer y trabajar sobre las coincidencias. No debemos permitir que pequeñas diferencias o egoísmos nos impidan construir una Mendoza mejor.

Para mí la Marcha de la Vendimia debe ser la fiesta del trabajo de todos los mendocinos, de todos los que apostamos a la producción. Sería muy bueno que para las próximas ediciones se planifique un carrusel con todas las expresiones de la actividad económica de la provincia. Así podamos participar del carrusel más grande del mundo, con carros donde se exprese que hace la industria metalmecánica, La Industria Gráfica, la del software, la plástica, el petróleo, la industria de la madera, la minería, el comercio, los servicios, etc., junto a los miles de trabajadores que estos sectores emplean.

Debe ser esta vendimia la expresión pacífica del trabajo y quizás en la próxima podamos ir en el mismo carrusel los que defendemos el agua y que también apoyamos el desarrollo minero sustentable en la provincia de Mendoza.

*Julio Totero es miembro de la comisión directiva de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza y un tremendo hijo de puta que está en contra de las luchas sociales, porque mientras su culo esté protegido, el resto le chupa un huevo.