Cazado a 225 km/h y quince minutos después a 136 km/h


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El pasado martes 28 de Febrero el Destacamento de Tráfico de Lucena (Córdoba) detectaba, durante un control rutinario de velocidad en la A-45 que une Córdoba y Málaga, un turismo que circulaba sobrepasando los límites de la vía en más de 100 kilómetros por hora.

El conductor del Peugeot 607 en cuestión circulaba a 225 km/h en la citada carretera (curiosamente la misma velocidad a la que circulaba por la AP-36 el GT-R de hace unos meses), a la altura de Aguilar de la Frontera, cuando fue sorprendido por la Benemérita. Los agentes procedieron a la instrucción de las diligencias pertinentes por la supuesta autoría de un delito contra la seguridad del tráfico y dejaron marchar al conductor.


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Apenas 30 kilómetros más adelante, en la misma vía, el conductor en cuestión fue sorprendido de nuevo por otra patrulla de la Guardia Civil, esta vez circulando a 136 km/h, pero incumpliendo otra vez el límite de velocidad, que en ese tramo concreto era de 100 km/h.

Según lo que establece el Código Penal, este tipo de delitos pueden suponer una pena de seis meses de prisión y la privación de conducir vehículos a motor hasta cuatro años. Seguro que el conductor se lo pensará dos veces antes de volver a correr, al menos diez minutos después de que le pillen una primera vez.